Categoría: restaurantes

  • CARBÓN NEGRO, LA CONJUGACIÓN DEL VERBO DISFRUTAR

    CARBÓN NEGRO, LA CONJUGACIÓN DEL VERBO DISFRUTAR

    Hace ya tiempo que en Madrid, a la hora
    de elegir un restaurante ( es extrapolable a otras ciudades ) se ha instalado
    la triste idea de que hay que elegir. O se opta por el postureo y en ese caso
    se da importancia al lugar, a la decoración, a la música… sin que importe en
    absoluto la comida o se escoge un restaurante de toda la vida en el que aseguremos el producto y dejemos de lado
    todo lo demás.



     Y digo que es triste porque somos muchos a los nos gusta
    disfrutar de una buena cocina ( al fin y al cabo a eso se va a un restaurante
    aunque a veces se nos olvide ) pero en un entorno agradable, con una decoración
    acogedora y armoniosa. Lo sé, hay a quien eso le da igual; para mí – llámenme
    lo que quieran- eso también forma de la experiencia, sin menospreciar por
    supuesto la calidad de las materias primas, la ejecución de las mismas y su
    servicio en sala. Si a todo ello le añadimos una buena bodega, el resultado es
    la perfección.

    Hace casi un mes ha abierto sus puertas
    en Madrid Carbón Negro, un espectacular proyecto detrás del cual se encuentran
    nombres archiconocidos en el mundillo
    gastro madrileño. Lo que fuera antaño la cafetería La Flecha en la calle Juan
    Bravo se ha convertido por obra y gracia del estudio de decoración Proyecto
    Singular ( además de por lo que presumo, una ingente cantidad de dinero) en un
    faraónico local. “Localazo”, llamado
    sin ninguna duda a convertirse en eso que ahora llaman place to be y previsiblemente gente guapa, famoseo y todo eso que a
    menudo no casa muy bien con la buena gastronomía.


    Pues bien, el resultado de nuestra
    visita en lo gastronómico puede definirse como colosal. Magnífica materia
    prima, ejecuciones perfectas ( la parrilla es dueña y señora de la carta y se
    maneja de forma extraordinaria ) y un servicio de mesa impecable.



    Al frente de la cocina un tremendo
    Gonzalo de Armas ( Santo Mauro, Goizeko Wellington, Filandón) propone una carta
    amplia y con mucho sentido común, con poco espacio para fuegos artificiales y con
    platos limpios en los que únicamente reina la calidad del producto y su ejecución.
    Eso que alguna vez hemos llamado “cocina sin red”. En esa oferta o el producto
    y la cocina están a un nivel magnífico o el fracaso puede ser importante.

    Sobresaliente la chistorra de Arbizu,
    magnífica la ensaladilla rusa en una receta clásica pero magistralmente
    conseguida y al mismo nivel unos espárragos blancos de Navarra a la brasa que
    se acompañan de una finísima salsa romescu. En los segundos nos decantamos por
    el lenguado y la chuleta; ambos irreprochables. No es fácil probar en Madrid
    una chuleta de la calidad y punto de la que probamos en nuestra visita y que me
    comentaron pertenecía a Cárnicas Guikar. Memorable.

    Como fin de fiesta nos decantamos por su
    famosa tarta de queso. No se me ocurre mejor final para una espectacular
    comida. Si van por allí, pruébenla; les aseguro que no les va a defraudar. Y si
    les quedan ganas de continuar, sepan que Carbón Negro ofrece una amplia
    variedad de cócteles que tienen detrás a Carlos Moreno, uno de los top en este
    ámbito.


    Termino contándoles que lo habitual
    cuando uno va a probar un restaurante con semanas de vida es que salga diciendo
    que le faltan ajustes, que a ver cómo evoluciona, que aún está en rodaje… En
    Carbón Negro basta con pedir que mantengan lo que ahora mismo ofrecen. Para
    seguir de cerca su evolución. Imprescindible.

  • IKIGAI, LA FILOSOFÍA JAPONESA DE LA FELICIDAD HABITA JUNTO A LA GRAN VÍA

    IKIGAI, LA FILOSOFÍA JAPONESA DE LA FELICIDAD HABITA JUNTO A LA GRAN VÍA

    Ikigai es un término de origen japonés
    que no tiene una traducción exacta al español, aunque se le atribuye un
    significado sumamente especial: “Tener una razón para vivir”. El término hace
    referencia a nuestra razón de vivir, aquello que da significado a nuestra vida,
    algo por lo que merece la pena vivir y nos hace estar plenamente satisfechos y
    felices con la dirección que tomamos en cada momento.


    Esta filosofía y forma de vida es la que
    comparte el chef Yong Wu Nagahira y la que se disfruta en su propuesta de Ikigai,
    que es también como se denomina su restaurante situado junto a la Gran Vía
    madrileña.


    Por su situación podría parecer que se
    trata de cualquier asiático sin más importancia de los que ocupan todas esas
    callejas, pero no se confundan; la cocina de Yong Wu es tan atractiva y
    auténtica como la formación del chef que con tan sólo 29 años ofrece una
    propuesta verdaderamente atractiva en la que nada se deja al azar.


    El secreto de su cocina se basa en dos
    pilares, respeto absoluto a las técnicas japonesas, pero utilizando
    fundamentalmente producto nacional. El binomio -se lo aseguro- funciona a la
    perfección.


    Delicioso el tartar de toro con huevo de
    codorniz y trufa de verano (que en temporada se acompaña con oricio),
    sorprendente y resultona la gyoza de sobrasada y sublime un magnífico
    chawanmushi (plato que asemeja a unas natillas muy popular en la cocina nipona)
    que el chef adereza con caldo dashi de jamón, shitake, foie y cebollino. Si
    van, no se lo pierdan.

    La parte de sushi mantiene con facilidad
    el nivel y el desfile de nigiris que probamos en nuestra visita confirma el
    magnífico nivel que en todo momento demuestra Yong Wu Nagahira. El gunkan de
    salmón con huevo de codorniz y el nigiri de sardina marinada con tapenade (que
    evoca ese típico sabor de los boquerones en vinagre con aceitunas tan típicos
    en cualquier taberna madrileña) son sensacionales.


    Como postre y manteniendo el
    sobresaliente un magnífico mochi de té verde tempurizado con polvo de sésamo. Delicioso.

    Apunten el nombre del chef porque es interesante
    seguir su evolución. Aquí hay mucho talento.

  • BEKER 6, GASTRONOMÍA ROMÁNTICA

    Situado en la
    calle Hermanos Bécquer de Madrid, el restaurante Béker 6 ocupa el local de lo
    que antaño fuera un restaurante mítico que personalmente me fascinaba. Les
    hablo del restaurante Laray en el que hace muchos años solía disfrutar quien
    les escribe de uno de los mejores steak tartare que en Madrid podía probarse
    mucho antes de que este plato inundase la carta de la práctica totalidad de
    restaurantes en Madrid y se vulgarizase en muchas ocasiones hasta niveles
    bochornosos. 


    Béker 6 ocupa
    ese local que fue remodelado en su totalidad por las siempre brillantes chicas
    de Cousi (los restaurantes que decoran Alba Hurle y Alicia Martín tienen un
    sello especialmente reconocible). En un ambiente excepcionalmente decorado que
    evoca inmediatamente a un refinado bistrot francés se cuida hasta el más mínimo
    detalle creando una atmósfera elegante y delicada que predispone sin
    alternativa para una agradable velada. Sin duda el espíritu de los Bécquer se
    ha encarnado en este restaurante, seguramente uno de los más románticos de la
    capital.


    Vajilla y
    cristalería impecable, música francesa, iluminación acertadísima sirven de
    acomodo a una amplia carta estupendamente estruct
    urada en la que de momento llama
    la atención la cantidad de opciones interesantes.


    Aunque había
    leído abundantes reseñas sobre el restaurante que hacían referencia a la cocina
    armenia del mismo dada la procedencia de su chef, les adelanto que esos toques
    armenios no pasan de ser ciertos guiños en las terminaciones y en algunos
    platos que no deben hacernos pensar en un restaurante armenio sin más.
    Realmente la cocina de Béker 6 es mucho más afrancesada que armenia, pero
    olvídense de apellidos que ya saben que en cocina los apellidos se resumen en dos,
    cocina “buena” y cocina “no tan buena” (seamos correctos). La cocina de Béker 6
    está a un grandísimo nivel que cautiva desde el primer momento.


    Extraordinario
    su salmón marinado acompañado de unas finísimas tostas y con una delicada salsa
    de hinojo que lo complementa perfectamente; muy correctos los guisantes
    servidos con un huevo poché y sabrosas las ancas de rana preparadas a la
    provenzal (complicado comer en Madrid ancas de rana).

    Entre sus
    segundos pescados tan sugerentes como el salmonete con reducción de naranja y
    azafrán o la raya Menieur. Entre sus carnes abundantes referencias a la
    volaterie y a la caza. Tuvimos ocasión de probar su perdiz guisada a la
    antigua, servida en un perfecto punto y con una magnífica salsa a la que la
    pimienta roja daba un exquisito toque. Sensacional.


    Poco más que
    decir. Irreprochable en todos los sentidos. De esos lugares que uno se guarda
    en su agenda particular para volver más pronto que tarde.

    http://beker6.com/

  • Antoinette Brasserie, evocación francesa en la calle Preciados

    Antoinette Brasserie, evocación francesa en la calle Preciados

    No
    es que precisamente sea la calle Preciados la que más connotaciones francesas
    tenga en nuestra ciudad. Sin embargo y desde hace tres meses Antoinette
    Brasserie representa un trocito de Francia en el centro de Madrid.

    En
    un local distribuido en dos plantas y en el que se ha cuidado hasta el más
    mínimo detalle el ambiente no puede ser más francés. Cojines estampados,
    cuadros y grabados alusivos a diversos iconos artísticos o históricos
    franceses, papeles pintados… todo en Antoinette evoca al país vecino. 


    En
    su cocina abierta al público y situada en el centro de la sala principal, su
    chef Jean-Jacques Payel elabora platos en los que el buen gusto y las
    exquisitas presentaciones son la nota común. Recientemente y con el cambio de
    estación, la carta de Antoinette Brasserie ha incorporado nuevos platos.


    Así,
    se han versionado algunos de los emblemas de la casa como Mi-cuit de foie gras,
    que ahora se reinventa con sabores orientales, compota de ruibarbo y acompañado
    de su brioche tostado o el Magret de pato, que se ha actualizado para servirse
    con sésamo, estofado de verduras de primavera y su sorprendente jugo de anís
    estrellado.


    También
    entre los entrantes destacan el llamativo Salteado de ancas de rana y cangrejos
    de río asados, salsa de pastís Henri Bardouin, aceite de perifollo y huevo
    escalfado a 63º; además de un delicioso Salmón marinado con remolacha y eneldo,
    coulis de pimiento rojo y mousse de queso de cabra.

    Entre
    los principales brillan con luz propia el nuevo Jarrete de cordero braseado con
    puré de habas, verduras confitadas a la provenzal y salsa de romero y el Lomo
    de merluza con salsa mouclade (de mejillones) sobre cama de col rizada e
    hinojos baby.

    Inevitable
    dejar espacio para sus postres, sensacionales en Antoinette. Muy destacables el
    el Vacherin: merengue relleno con mango y manzana Granny Smith y helado de nata
    o la Mousse de vainilla, gelatina de limón, crumble y frambuesa.

    Interesante
    carta de vinos con más de 90 referencias tanto francesas como españolas, además
    de los mejores champagnes (casi 20 de grandes marcas y 20 de pequeñas bodegas),
    sidras de Francia de la Maisson Sassy y cervezas artesanales. Igualmente, a
    cualquier hora del día, se puede disfrutar del Café de flores, un café gourmet
    hecho a base de leche infusionada con lavanda y sirope de rosa y/o alguna de
    los más de 70 propuestas que incluye su carta de coctelería. 

  • Arado, la casa de comidas 2.0

    Arado, la casa de comidas 2.0

    El mítico hotel Meliá Los Galgos ha renovado por completo sus instalaciones y presenta ahora un aspecto completamente diferente. Tanto lo es que incluso ha supuesto el cambio de denominación y ha pasado a llamarse Meliá Madrid Serrano. En lo gastronómico -que es lo que aquí nos ocupa- ofrece un nuevo restaurante , Arado Grocery & Restaurant que pese a sus «apellidos» anglosajones supone en sí un retorno a la cocina española de siempre, a eso que ahora se denomina «cocina de la memoria» y que -por fin- parece vuelve a recuperarse.


    Y es que ojeando su carta uno descubre referencias a aquel programa de televisión que fue «con las manos en la masa» (seguramente el primer programa de telegastronomía),a Simone Ortega,  a las manzanas asadas de La Verbena de La Paloma o a la ensaladilla estilo Marquesa de Parabere, aquella aristócrata del siglo XIX  autora de varios recetarios.

    El concepto queda claro, recuperar recetas clásicas y readaptarlas, rescatar -reza su carta- el dejá vu culinario. Para ello , un espacio amplio y luminoso en el que los guiños a lo ecológico son evidentes y producto de calidad e innumerables referencias a ese «kilómetro cero» tan en boga últimamente. Desfilan así por su carta productos de huerta de agricultores madrileños, panes artesanos , carnes IGP Sierra de Guadarrama y esos guiños castizos mencionados, como las manzanas asadas Verbena de La Paloma, la repostería castiza encarnada en los canutillos de hojaldre y crema pastelera o un postre denominado «Madrid» compuesto por merengue seco, crema de arroz con leche, mandarina y las ineludibles violetas.

    Evidentemente son recetas clásicas actualizadas. En consecuencia esas referencias al colmado de toda la vida (de hecho a través de la carta recorremos la frutería, la huevería, la pescadería, la carnicería y la pastelería ) se acompaña de los últimos avances tecnológicos. Así hay abundantes platos terminados al Josper ( combinación entre parrilla y horno ) y un simpático guiño a las clásicas aceitunas de cualquier aperitivo madrileño presentadas en forma de esferificación. Una acertada reinterpretación del concepto de aquellas casas de comidas.


    En su carta se recogen una variedad de platos perfectos para compartir en su mayoría y entre los que es difícil decantarse. Magníficas sus croquetas de jamón y de boletus , sabrosas con un delicioso punto de crocante sus alcachofas confitadas y sorprendente un «chuletón» de coliflor que se acompñana de almendras cruda y chimichurri y se termina en el Josper. Si visitan Arado no dejen de probarlo.


    Entre sus platos principales buenas carnes todas ellas IGP Sierra de Guadarrama y una interesante variedad de pescados de estupendo nivel.


    Como complemento Arado Grocery & Restaurant ofrece barra de cócteles , posibilidad de afterwork e incluso una terraza interior. Ahora que por fin parece que vamos perdiendo el miedo a comer en un hotel (en cualquier caso Arado tiene una entrada independiente desde la calle Claudio Coello) todo parece indicar que Arado Grocey & Restaurant va a convertirse en un imprescindible en una zona que hasta ahora no carecía de demasiada oferta.



    Visitar web de Arado Grocery & Restaurant

  • ILLUNBE, PARRILLA VASCA JUNTO A LA CASTELLANA

    ILLUNBE, PARRILLA VASCA JUNTO A LA CASTELLANA

    Hace ya más de
    quince años desde que José Ángel Aguinaga dejara su Guipúzcoa natal para
    trasladar su negocio a Madrid. Primero en la zona empresarial de La Moraleja – Alcobendas
    junto al centro comercial Diversia, fue hace un par de años cuando decidió
    abrir una segunda casa en el paseo de la Castellana. El nuevo Illunbe de
    Castellana es un asador exquisitamente decorado, donde las tonalidades blancas
    dan protagonismo a fotos en blanco y negro de temas pesqueros o de San
    Sebastián
    , ciudad muy vinculada a sus propietarios.


    Sus avales, no
    podía ser de otra forma, los esperables de un parrillero vasco. Esmerada
    materia prima seleccionada con rigor, recetas tradicionales y ese saber hacer

    en la parrilla que, aunque a primera vista no parece complejo, es fundamental
    en este tipo de elaboración. Ahí radica el secreto, buen género bien cocinado.


    En ambos locales,
    Alcobendas y Madrid, mantiene esa dualidad tan habitual en los asadores vascos.
    Por un lado una barra de pinchos y raciones y por otro, una opción más pausada
    y sosegada en el comedor.


    Tras una
    selección de entrantes entre los que destacan una espectacular chistorra
    (aperitivo casi obligado en cualquier asador que se precie), llegan unas
    impresionantes alcachofas fritas que se acompañan de cigalitas; convincente
    contraste de sabores y texturas. Correctos los boletus con huevo que preceden a
    un ravioli de txangurro todavía en pruebas y que con un menor tiempo cocción de
    la pasta ganaría seguramente bastante.


    En la sección
    parrilla, un magnífico ejemplar de rape al que personalmente hubiera agradecido
    un menor punto de parrilla (aunque el punto de carnes y pescados es algo
    completamente subjetivo) es el perfecto anticipo a la esperada chuleta. En esta
    ocasión la protagonista pertenecía a una vaca rubia gallega de cuya maduración
    se ocupa personalmente Aguinaga. Perfecta sin paliativos.


    Postres todos
    ellos caseros -incluidos los helados- y una muy correcta de vinos lo convierten
    en uno de esos lugares donde sentirse defraudado es complicado. Precios
    consecuentes con los que se ofrece. Perfecto para comidas de trabajo o
    familiares de fin de semana. Dispone de una agradable terraza y de servicio de
    aparcacoches. ¿Qué más se puede pedir?

  • Dime cómo eres y te diré dónde comes

    Dime cómo eres y te diré dónde comes

    Seguro que han escuchado en más de una ocasión aquello de «dime con quién andas y te diré quién eres». Yo les cambio el refrán; añadimos una pizca gastronómica -que por algo esta web se llama Gastro y Gourmet– y si se animan a autoetiquetarse , les propongo tres sitios según su calificación.


    1.- Para gente sin complejos: La PORCINERÍA: ¿Es usted un apasionado de los placeres terrenales (gastronómicamente hablando)? ¿ Piensa contra la mayoría que los cerdos sí aprecian las margaritas? ¿En definitiva, del cerdo hasta los andares?. Pues le cuento que ha abierto en Madrid el primer bistrot porcino de la capital.
     En un local decorado en clave femenina y con un toque punk , La Porcinería reivindica el cerdo en todas sus versiones como rey absoluto de su propuesta. Las carnes de Joselito (su proveedor principal) se combinan con otros ingredientes y muchos vegetales que contribuyen a aligerar la carta y convertirla en apta para todos los públicos. En resumen, una forma original y divertida de sumergirse en un concepto novedoso y de ver -al menos durante un rato- el panorama «a vista de cerdo».


    2.- Para gente de mundo: QUISPE: Si para usted las fronteras no existen y degustar las diferentes cocinas le parece una forma de viajar, Quispe es su sitio. Cocina peruana que recaló primero en Formentera y acaba de aterrizar en la calle Orellana de Madrid. El espacio
    gastronómico acoge diversos elementos de la cultura peruana, como son las
    artesanías, la fotografía, la música y el arte en general, fruto de la
    colaboración periódica con artistas emergentes. En su propuesta, su propietario, César Figari, pretende plasmar la riqueza del mestizaje de la cocina peruana. 

    Ceviches, tiraditos, makis y niguiris para ser combinados con los mejores cócteles en los que lógicamente el pisco es el protagonista. Un consejo, hay vida más allá del clásico pisco sour; déjense seducir por su original Bloody Mautas -su particular versión del bloody Mary- y se convertirán en adictos a esta cocina.



    3.- Para gente inclasificable: SASHA BOOM: Este original restaurante de imposible encasillamiento acaba de presentar nueva carta y lo hace con propuestas aún más
    sorprendentes para aquellos paladares exigentes que quieren vivir experiencias
    distintas a través de la gastronomía. Fiel a una cocina de mestizaje que mezcla
    ingredientes exóticos y donde la influencia de Asia y Perú están muy presentes,
    el espacio va más allá, incorporando nuevos destinos exóticos en sus platos a
    través de un viaje gastronómico basado en la fusión y en el encuentro culinario de
    diferentes culturas en un mismo plato y en un mismo restaurante.
    En una carta en la que son constantes los guiños al sudeste asiático y a Perú, se incorporan productos de países de Oriente Medio y el Mediterráneo, como
    Líbano o Grecia. Se incluyen además propuestas de otros países exóticos como la
    Sopa Laksa, muy popular en Malasia, Singapur e Indonesia, elaborada en forma
    de sopa de fideos con un rico caldo de leche de coco servido con noodles,
    gambón, huevos de codorniz, chiles y setas shimeji. ¿Se atreven? Si la respuesta es SÍ, pónganse a la vez en manos de Andrea Núñez, su bartender y a ritmo de cócteles tan sugerentes como «La santa muerte» o el «green Dori» ríanse de las pocas semanas que quedan de invierno.

    con otros ingredientes, algunos procedentes
    de otras
    cocinas del mundo
    y muchos
    vegetales
    (por ejemplo, las alcachofas con
    velo de papada ibérica), que contribuyen
    a ‘aligerar’ la carta y convertirla en apta
    para todos los públicos.
  • Entrada sin título 3891

    Año y medio después de su apertura el restaurante A´barra está plenamente consolidado en el panorama gastronómico madrileño. El grandioso proyecto respaldado por Jamones Joselito y La Catedral de Navarra y siguiendo la estela del restaurante Álbora ha encontrado en estos meses sin dificultad su nicho en la capital.



    Con una espectacular decoración firmada por Silka y Héctor Barrio (hermanos del añorado Darío) y entre suelos de cuarzo y maderas de castaño,   el tridente formado por Jorge Dávila a cargo de la sala, Juan Antonio Medina a los fogones y Valerio Carrera al frente de la sumillería, propone un doble concepto según el cual puede decidirse entre carta o menú degustación en  sala o bien optar por un menú degustación diferente y que únicamente se sirve en una novedosa barra gastronómica.




    Es en dicha barra fabricada con forma ovalada en granito verde y con un peso de 17 toneladas donde a modo de las habituales barras asiáticas, 22 comensales degustan al unísono un mismo menú que se elabora por Medina y su equipo a la vista de los mismos. 


    Aprovechando que este año Jamones Joselito cumple 150 años (pocas empresas pueden hablar de la sexta generación), A´barra ha presentado su nuevo menú gastronómico en barra (denominado «armonías imperfectas III») un menú elaborado con diferentes cortes del cerdo Joselito compuesto por 15 platos exentos de aditivos artificiales que puede armonizarse con 9 vinos naturales y biodinámicos.

    Este menú reducirá de 15 a 8 sus pases al mediodía y se servirá completo en horario de cenas de lunes a sábado hasta finales del mes de marzo. Importante resaltar que pese a girar todo él en torno al cerdo ibérico y contra lo que pudiera parecer, el mismo resulta sumamente equilibrado al tratarse de productos sin aditivos, conservantes y colorantes.


    Sin ánimo de desgranar cada pase del menú, sí señalaremos que en el mismo se incluyen platos como un magnífico tartar de lomo Joselito con galleta crujiente , unas sensacionales lentejas caviar guisadas con papada ibérica o un muy conseguido dumpling relleno de lagarto Joselito que se acompaña de garbanzos fritos y tomate especiado. Evidentemente para gustos los colores y cada cual tendrá su plato predilecto. Personalmente les confieso que la lubina con tallarines de oreja de cerdo y caldo dashi me pareció insuperable.
    http://www.restauranteabarra.com/index.html



    Como siempre todo en A´barra funciona a la perfección. No lo duden. Disponen por delante de mes y medio para bien en formato corto ( 65 euros ), bien en largo ( 105 euros ) disfrutar de un delicioso menú centrado en el cerdo Joselito. No se arrepentirán.



  • Normandie Ondarreta, el encanto imperecedero

    Normandie Ondarreta, el encanto imperecedero

    Existen restaurantes en los que al entrar el tiempo parece detenerse. Salones atemporales, servicio de mesa de los de toda la vida, platos imperecederos. Hoy quiero hablarle de uno de ellos, Normandie Ondarreta. Conocí Normandie hace muchos , muchos años. Solía ser una parada habitual cuando con mi familia iba o volvía a Cantabria de vacaciones. Desde entonces han sido innumerables las celebraciones de todo tipo en las que he escogido Normandie por su incuestionable calidad.


    Aquel caserón normando de cocina vasco francesa prácticamente sigue igual desde entonces. Pese a su cercanía a la carretera de Burgos, sus amplios y frondosos jardines convierten el lugar en idílico. Es uno de esos restaurantes que tiene un encanto especial tanto en verano como en invierno. En invierno sus salones con chimenea son el lugar perfecto para esa comida de invierno con platos de cuchara, asados y largas sobremesas. En verano, por el contrario, su encanto se transforma y lo realmente apetecible es disfrutar de su porche acristalado o de su terraza ajardinada.


    Normandie fue en su origen un restaurante perteneciente a una mujer francesa que vino a España por amor. A la muerte de dicha señora, el Grupo Ondarreta adquirió la finca teniendo el acierto de haber sabido mantener su esplendor.

    En cuanto a su cocina, como ya he dicho, tiene una evidente inspiración vasco francesa. Platos como la sopa de cebolla, las ancas de rana a la provenzal (mira que es difícil comer en Madrid ancas de rana), la lubina a la sal, sus tradicionales platos de cuchara en temporada (alubias de Guernica, marmitako, callos…) o el solomillo Wellington los fines de semana, conforman una carta tan amplia como interesante en la que por muchas veces que se vuelva siempre se encuentran platos no probados en ocasiones anteriores.

    Una de las cosas me más me gustan de Normandie Ondarreta es su esmerado servicio en sala. La lubina a la sal, desespinada y servida delante del cliente, el steak tartare, elaborado en gueridón a gusto del comensal o las espectaculares crepes suzette flambeadas al Grand Marnier en el comedor, son demostración palpable de un servicio de sala que jamás debiera de perderse y que por desgracia cada vez resulta más difícil encontrar.


    Con el paso de tiempo y aprovechando las enormes dimensiones de la finca, Grupo Ondarreta ha construido dos espacios anexos destinados a celebraciones tanto familiares como de empresa, siendo uno de los lugares más especializados en la celebración de bodas en la cercanía de Madrid. Ambos espacios (con capacidades para 150 y 350 personas respectivamente) has sido decorados por el estudio de decoración Alternativa y disponen ambos de entradas de acceso , cocina y parking individuales, con lo que no interfieren en ningún momento en el funcionamiento regular del restaurante.


    Sin duda uno de esos lugares que hay que conocer y que jamás defraudan.





  • La sal del Mentidero, háblame de mar, marinero.

    La sal del Mentidero, háblame de mar, marinero.

    El Mentidero de la Villa es el proyecto de Borja Anabitarte y Lara Alonso del Cid , dos apasionados de la cocina que hace casi veinte años abrieron su primer Mentidero en un acogedor local de la calle Santo Tomé de Madrid que tuve ocasión de visitar en varias ocasiones. Cocina clásica y recetas tradicionales fueron clave de un éxito que les ha acompañado prácticamente desde su apertura




    Cuatro años después vendría el catering  , la finca de celebraciones en Alalpardo y por último hace cinco años el cambio de local a su actual ubicación en la calle de Almagro.




    Pero hace escasos meses el Mentidero de la Villa ha decidido ampliar horizontes y se presenta en el barrio de Las Tablas, enfrente del edificio de Telefónica, con un nuevo proyecto, La Sal del Mentidero, con el que Lara y Borja  quieren compartir lo mejor de
    sus veraneos. En un entorno desenfadado y marinero todo gira en torno a la
    gamba blanca de Huelva en diferentes versiones (muy destacable el ceviche de gamba), el atún rojo, carnes con mojos canarios y una buena de selección de platos y raciones pensados, en su mayoría, para ser compartidos.





    Distribuido en dos alturas, la barra de abajo, es el
    lugar de reunión para los ejecutivos de la zona, pues abre desde las 11 de la
    mañana para cafés y las primeras reuniones.  También a última hora del
    día, para la copa afterwork, amenizado en fin de semana por el DJ LaSal.
    Además, una amplia y frondosa terraza con zona infantil hace de La Sal el lugar
    ideal para las comidas y cenas familiares de fin de semana. 





    En la planta superior un amplio comedor de inspiración marinera; arpilleras, cuerdas, listones de madera y fotografías realizadas por el padre de Alba. Cocine sencilla sin demasiadas pretensiones más allá de constituir una opción sencilla y familiar en un ambiente agradable. Interesante.