Categoría: restaurantes

  • Candeli celebra la Jornada de la Chuleta Rústica de raza Cachena, un homenaje al norte de Portugal y Galicia

    Candeli celebra la Jornada de la Chuleta Rústica de raza Cachena, un homenaje al norte de Portugal y Galicia

    Candeli arrancha sus jornadas gastronómicas dedicadas a la carne de vaca Cachena, una raza autóctona de las zonas montañosas del norte de Portugal y Galicia. Con una maduración entre 45 y 60 días, esta carne destaca por ser tierna, jugosa y de gran sabor. La propuesta, disponible hasta fin de existencias, se completa con un vino Ribera del Duero de la bodega Cillar de Silos Crianza, además de con platos de temporada como el tomate de Aranjuez o los carabineros y las gambas procedentes de la Isla Cristina.

    El restaurante Candeli, referente en Madrid por su apuesta por el buen producto, inicia sus nuevas jornadas gastronómicas dedicadas a una carne muy especial: la chuleta de vaca de raza Cachena, una variedad rústica originaria del norte de Portugal y Galicia. La propuesta rinde homenaje a esta raza autóctona, de pequeño tamaño, gran resistencia y tradicionalmente criada en los pastos naturales de montaña. Reconocible por sus grandes cuernos en forma de lira, desempeña además un papel relevante en la conservación del entorno y en la prevención de incendios gracias a su rusticidad y adaptación al medio. Las jornadas se realizan en colaboración con Discarlux, especialistas en carnes de alta calidad.

    La Cachena, una de las razas bovinas autóctonas más singulares de Galicia, tiene su origen en el suroeste de Ourense, concretamente en las montañas de la Sierra del Xurés, Leboreiro y los montes del Quinxo, colindantes al norte de Portugal. De pequeño tamaño y gran rusticidad, estos animales se crían en régimen extensivo y están perfectamente adaptados al pastoreo en los terrenos montañosos de Galicia, donde aprovechan recursos herbáceos de escaso valor nutritivo. Su crianza tradicional y su lento crecimiento dan como resultado una carne de gran personalidad, con una textura tierna y jugosa y un sabor profundo y característico que pone en valor la tradición ganadera gallega. En Candeli se presenta con una maduración de entre 45 y 60 días, dependiendo del tamaño de la pieza, un proceso que potencia sus aromas, intensidad y matices, convirtiéndola en una propuesta especialmente atractiva para los amantes de la buena carne.

    Para acompañar la chuleta, Candeli propone un vino a la altura: un tinto Ribera del Duero de la bodega familiar Cillar de Silos Crianza, ubicada en Quintana del Pidio. Sus viñedos, de entre 15 y 100 años de antigüedad, se encuentran en una zona privilegiada por su altitud y sus suelos pobres, condiciones que aportan elegancia y personalidad a sus vinos. El precio de la chuleta es de 95 €/kg, mientras que la botella de vino tiene un precio de 29 €. Con estas jornadas, Candeli reafirma su compromiso con el producto y la autenticidad, acercando a Madrid una carne con identidad y una trazabilidad impecable. Una cita imprescindible para quienes disfrutan de las carnes nobles y los vinos con carácter. La propuesta estará disponible hasta fin de existencias.

    Además de estas jornadas, Candeli incorpora a su propuesta una selección de productos de temporada que reflejan su apuesta por la calidad y el producto de proximidad. Entre ellos destaca el tomate de Aranjuez, que este año presenta una calidad excepcional gracias a las altas temperaturas. El restaurante lo sirve pelado, acompañado de piparras encurtidas, aceite de oliva virgen extra, cebolla y una pizca de sal, por 20 €/ración. La oferta se completa con marisco procedente de Isla Cristina. Los carabineros XL, a 22 € por persona, se preparan a la parrilla y pueden acompañarse de huevos camperos fritos y patatas, por 49 €. Por su parte, la gamba blanca se prepara a la plancha o al ajillo, al gusto del cliente, por 18 €/100 g. Una selección que completa la propuesta de Candeli y pone el foco, una vez más, en la calidad y el sabor del producto.

  • Reencuentros y pintxos, el plan perfecto para la vuelta a la ciudad

    Reencuentros y pintxos, el plan perfecto para la vuelta a la ciudad

    Con el fin de las vacaciones y la vuelta a la ciudad lo hacen también las ganas de ver a los amigos, ponerse al día después del verano y recuperar esos pequeños planes que hacen que la vuelta sea mucho más llevadera.

    Septiembre sigue sabiendo a verano, las temperaturas continúan siendo agradables, las tardes aún se alargan y unos pintxos siguen siendo una buena excusa para no irse directamente a casa después del trabajo. Es el momento de recuperar las quedadas pendientes, organizar ese “tenemos que vernos” que se quedó en agosto y convertir un reencuentro improvisado en una comida, una cena o, simplemente, una ronda de pintxos.

    Comer sin reglas ni formalismos, con o sin reserva

    En tabernas perretxiCo defienden precisamente esa manera de entender la gastronomía: comer sin reglas, compartir y convertir la barra en el punto de encuentro. Un lugar al que llegar sin demasiados planes, pedir lo que apetece y dejar que la conversación decida cuándo termina el encuentro. Su barra permite construir cada visita a medida: un par de pintxos, algunas raciones para compartir, una cerveza, un txakoli o una sidra para acompañarlo. Con o Sin menús cerrados dependiendo del destino elegido (no en vano ya son 6 las tabernas en la capital del chef guipuzcoano y la hostelera alavesa, Josean Merino y Estibaliz Pérez) ni demasiadas formalidades.

    Hay lugares a los que se va a comer y otros a los que se va porque apetece quedar, en perretxiCo ocurre lo segundo. Su concepto de taberna recupera la barra como ese espacio donde pueden pasar muchas cosas: una reunión improvisada con amigos, un afterwork que se alarga, una comida informal o una cena que nadie había planeado, no hace falta ponerse de acuerdo, cada uno come como quiere.

    Esa flexibilidad forma parte del ADN de perretxiCo: una hostelería cercana, espontánea y divertida, donde la gastronomía se adapta al momento y no al revés.

    Propuestas frías para alargar el verano

    En la barra de perretxiCo todavía hay espacio para seguir disfrutando de algunos de los sabores que mejor representan esta época del año.

    Entre ellos, el Tomate de temporada con bonito Ortiz pescado a caña y vinagreta de piparras, el Brioche de anchoa Ortiz con mantequeso y tomate asado y la Ensaladilla Rusa, reconocida entre las Mejores de España por el Congreso San Sebastián Gastronomika y elaborada con Bonito del Norte.

    También siguen siendo protagonistas algunos de los imprescindibles de la casa: las Gildas, el Huevo Gamba, la Tartaleta de txangurro gratén a la donostiarra, el Cristalino de alcachofas, queso azul, bacon y nueces, el Txoripan, el Donut de cocido vasco en dos vuelcos, La Vacuna o el Itsasmendi, pan de brioche, gambones, trufa, panceta, pimentón de Espelette y lima.

    Y para quienes convierten cualquier reencuentro en una comida alrededor de la mesa, las Alcachofas fritas con mayonesa trufada y panceta Euskaltxerri, la Tortilla de bacalao guisada al pilpil o el Asado tierno de vaca cocinado durante 48 horas son algunas de las propuestas perfectas para compartir.

    La filosofía de perretxiCo va más allá de una buena propuesta de cocina. Sus tabernas en Vitoria, Logroño y Madrid (Fleming, Corazón de María, Narváez, Chueca y Bernabéu) ofrecen un ambiente desenfadado y acogedor, donde la barra sigue siendo el corazón de la experiencia y donde compartir forma parte de su esencia.

    Apertura en Málaga

    Tras consolidar ocho tabernas entre Vitoria-Gasteiz, Logroño y Madrid, perretxiCo acaba de llevar su particular visión de la taberna vasca a Málaga, ubicándose en la Plaza Uncibay, uno de los lugares con mayor proyección gastronómica del país y principal punto de encuentro de la ciudad.

    https://perretxico.es/

  • Sushita estrena nuevos menús degustación: un viaje diferente en cada restaurante

    Sushita estrena nuevos menús degustación: un viaje diferente en cada restaurante

    SUSHITA Logo

    Sushita estrena nuevos menús degustación: un viaje diferente en cada restaurante

    Una experiencia gastronómica diferente en cada restaurante, combinando los clásicos de Sushita con los últimos platos incorporados en sus cartas.

    Sushi roll - Nuevo menú degustación Sushita Tarta casera de queso yuzu y lima - Sushita

    Para quienes quieren probar un poco de todo, descubrir nuevas combinaciones o simplemente prefieren dejarse aconsejar, Sushita presenta sus nuevos menús degustación: un recorrido por algunas de las propuestas más especiales de su extensa carta, elegidas entre las novedades y los platos preferidos de sus chefs y clientes más fieles.

    La experiencia comienza con bocados llenos de sabor, como la gilda de atún rojo o el tartar crujiente de hamachi, y continúa con una selección de nigiris que combina producto y creatividad: desde el nigiri de salmón con foie y trufa hasta el gunkan de atún toro o el nigiri de pez limón acevichado con boniato.

    Los makis aportan frescura, contraste y un punto viajero a través de propuestas como el maki de lubina con manzana, el tartar de atún picante, el Mexican Roll o el maki de anguila con uvas, disponible en alguno de los restaurantes. Entre las especialidades para compartir destaca la tempura de gambas rojas con chili dulce, crujiente por fuera y jugosa por dentro.

    La parte principal del menú permite seguir explorando diferentes sabores y técnicas. La selección incluye desde unos aromáticos tallarines thai con langostinos hasta el tataki de atún al carbón, el tataki de solomillo, el arroz frito con confit de pato, la pastela de pato confitado o la pluma ibérica.

    En algunos restaurantes aparecen propuestas propias, como el black cod con pak choi, el lomo saltado con papas andinas, el tataki de solomillo con miso, el carpaccio de salmón o los calamari fritti.

    El final dulce mantiene el espíritu de la experiencia con opciones como la refrescante tarta casera de queso, yuzu y lima, la delicada tarta árabe, el coulant de dulce de leche o la intensa tarta de chocolate al 70%.

    En Sushita, la gastronomía forma parte de una experiencia que va mucho más allá de la mesa. Cada restaurante posee una identidad propia y una decoración singular, con espacios cuidados hasta el último detalle que invitan a desconectar, compartir y alargar la sobremesa. Diseño, ambiente y cocina se combinan para transformar una comida o una cena en un plan en sí mismo.

    Esta personalidad también se refleja en los menús: cada restaurante Sushita cuenta con su propia propuesta degustación. Aunque todos comparten algunos de los grandes éxitos de la casa, cada ubicación incorpora platos diferentes, ofreciendo así una buena excusa para repetir, descubrir nuevos sabores y conocer los distintos universos decorativos de Sushita en cada visita.

    La experiencia se completa con una cuidada selección de vinos, entre los que destacan José Pariente Verdejo y Luis Cañas Crianza, además de otras referencias blancas y tintas pensadas para acompañar los distintos platos.

    Los nuevos menús degustación están disponibles en todos los restaurantes Sushita por 39,90 euros por persona, para un mínimo de dos comensales. El precio incluye dos bebidas por persona y café o té orgánico.

    Una propuesta pensada para compartir, probar y descubrir, que reúne gastronomía, diseño y ambiente para convertir cualquier comida o cena en un momento especial.

    Más información y reservas en sushita.com

  • Cuando el lienzo se saborea. Nace Eat with Art en el restaurante Coque

    Cuando el lienzo se saborea. Nace Eat with Art en el restaurante Coque

     El panorama cultural y culinario de la capital se prepara para ser testigo de una alianza inédita. El prestigioso restaurante Coque —galardonado con dos estrellas Michelin— y el reputado Juan Alfaro Studio han unido fuerzas para dar vida a Eat With Art, un proyecto que difumina las fronteras entre las artes plásticas y la alta cocina.





    Esta iniciativa propone una inmersión sensorial única donde el comensal no solo contempla la obra, sino que la asimila a través del gusto, las texturas y la memoria emocional. El concepto nace de la complicidad creativa entre Mario Sandoval, uno de los chefs más vanguardistas de España, y Juan Alfaro, curador de arte con proyección internacional.

    El origen de una idea: El proyecto se inspira conceptualmente en Le Vide (1958), la mítica acción del artista francés Yves Klein en la que fusionó el vacío de una galería con un cóctel azul de su propia autoría, buscando «introducir el arte en el cuerpo» del espectador.

    Un itinerario de 15 pases y 15 obras maestras

    La experiencia se articula como un recorrido en el que 15 platos exclusivos dialogan en sintonía con 15 piezas de creadores internacionales. Lejos de ser un simple acompañamiento, cada plato diseñado por Sandoval actúa como una traducción sensorial y física de la pieza artística expuesta.

    Algunos de los diálogos más destacados de la propuesta incluyen:

    • Donna Huanca: La mística cromática de su pieza Magma 7 se convierte en un plato de quisquilla con ajoblanco y huevas azules.

    • Antoni Tàpies: Su característica fuerza matérica se traduce en un pase profundo de chipirón, tinta y puntillita.

    • José Manuel Ballester: La reinterpretación geométrica de Luz en el Guernica cobra vida a través de una combinación de espárrago blanco, mahonesa, perretxico y almendra.

    El listado de creadores se completa con nombres de la talla de Joana Vasconcelos y Daniel Canogar, consolidando una propuesta artística de primer nivel.

    Más allá del menú degustación

    Eat With Art no busca ser una exposición convencional ni un menú gastronómico al uso. Se trata de una profunda reflexión sobre la percepción estética y el acto de comer, donde el plato se transforma en el medio del artista y el lienzo en una vivencia física y compartida.

    La puesta de largo oficial de esta sugerente experiencia tendrá lugar el próximo 4 de junio en las instalaciones del restaurante (Calle del Marqués del Riscal, 11, Madrid), en un encuentro privado que reunirá a coleccionistas, críticos culturales, prensa especializada y personalidades del sector gastronómico.

    Los protagonistas

    • Restaurante Coque: Dirigido por los hermanos Sandoval, es un pilar de la gastronomía contemporánea española enfocado en la innovación científica aplicada al producto y el rescate de la memoria culinaria.

    • Juan Alfaro Studio: Firma especializada en la conceptualización de proyectos curatoriales y experiencias exclusivas que conectan el coleccionismo, el arte contemporáneo y el sector del lujo global.

  • La propuesta de Sushita para el Día de la Madre

    La propuesta de Sushita para el Día de la Madre

     Con la llegada del Día de la Madre, la búsqueda del regalo perfecto se transforma en una oportunidad para ir más allá de lo material y apostar por experiencias que dejen huella. En esa línea se sitúa la propuesta de Sushita, que este año invita a celebrar la fecha alrededor de la mesa, combinando gastronomía japo fusión con un detalle pensado para perdurar en el tiempo.





    La iniciativa, disponible del 23 de abril al 3 de mayo, propone convertir una comida o cena en un homenaje completo. Por compras superiores a 60 euros, la firma Eugenia & Sushita obsequia a sus clientes con un centro de flores preservadas acompañado de una tarjeta personalizada. Un gesto que busca prolongar la experiencia más allá del momento gastronómico, apostando por un recuerdo tangible que conserve su belleza con el paso del tiempo.


    El planteamiento no es casual. En un contexto donde la restauración evoluciona hacia lo sensorial, Sushita ha consolidado su posicionamiento como uno de los referentes de la cocina japo fusión en España. Con nueve restaurantes —ocho en Madrid y una reciente apertura en Málaga—, el grupo ha sabido construir espacios con identidad propia, donde la decoración, la iluminación y la atmósfera juegan un papel tan relevante como la propuesta culinaria.

    La experiencia se articula en torno a dos menús degustación —Clásico y Gourmet— que reúnen algunos de sus platos más icónicos. En ellos, la tradición japonesa dialoga con influencias mediterráneas y contemporáneas, dando lugar a una cocina equilibrada, visual y pensada para compartir. Sushi, woks y dim sums conviven con elaboraciones que reinterpretan sabores conocidos bajo una mirada actual.

    Pero el valor diferencial de esta campaña reside en su capacidad para integrar gastronomía y lifestyle. El obsequio floral, elaborado con flores preservadas, no requiere cuidados especiales y mantiene su aspecto durante largos periodos. Se convierte así en una metáfora del vínculo que celebra: duradero, delicado y significativo. El packaging exclusivo y la posibilidad de añadir un mensaje personalizado refuerzan esa idea de regalo emocional, alejado de lo efímero.

    La propuesta se completa con el universo de vajillas de Eugenia & Sushita, donde cada colección está pensada para reflejar distintos estilos de vida. Desde la sofisticación de “Silkrut”, con predominio de tonos rojos, hasta la frescura orgánica de “Botánica” o “Green Collection”, pasando por opciones más creativas como “Animales” y “Pájaros” o propuestas versátiles como “Summer Party” y “Blue”. Una variedad que responde a una premisa clara: no hay una única forma de ser madre, y cada una merece un homenaje a su medida.

    Además, la promoción está disponible tanto en tienda física —ubicada en el espacio Sushita Green, en La Moraleja— como a través de su plataforma online, facilitando el acceso a clientes dentro y fuera de las principales ciudades.




    Desde su origen en 1999, Sushita ha evolucionado desde la producción de comida japonesa preparada hasta convertirse en un grupo gastronómico con presencia internacional y una sólida red de distribución. Hoy, su propuesta para el Día de la Madre refuerza esa trayectoria, apostando por una celebración que combina sabor, estética y emoción.

    En un calendario repleto de fechas señaladas, pocas invitan tanto a la intimidad y el agradecimiento como esta. Y quizá, como sugiere la marca, la mejor manera de celebrarla sea precisamente así: compartiendo mesa, tiempo y un recuerdo que permanezca.

  • Grupo Sushita: Gastronomía, música y tardeo para conquistar Madrid

    Grupo Sushita: Gastronomía, música y tardeo para conquistar Madrid

     En el competitivo panorama gastronómico de Madrid, donde la diferenciación es clave, Grupo Sushita ha logrado consolidarse como una de las propuestas más reconocibles y exitosas. Su fórmula combina cocina japonesa contemporánea con una cuidada puesta en escena, dando lugar a espacios que funcionan tanto como restaurantes como puntos de encuentro social. Detrás de este concepto se encuentran sus socios fundadores, Sandra Segimón, Natacha Apolinario y José Manuel Segimón, quienes iniciaron el proyecto a finales de los años noventa con una visión que hoy sigue marcando el rumbo del grupo.





    Desde sus inicios, la compañía ha apostado por crear experiencias que trascienden lo gastronómico. Esa filosofía se refleja en cada uno de sus locales en la capital, concebidos con identidades propias pero unidos por un mismo hilo conductor: la atención al detalle. Así, Sushita Café representa el origen del grupo, con un ambiente desenfadado que sigue atrayendo a un público fiel; Madame Sushita destaca por su estética elegante y envolvente; Monsieur Sushita ofrece una propuesta más relajada sin renunciar a la calidad; y Le Club Sushita se posiciona como el espacio más orientado al ocio y la vida nocturna.

    Es en este último donde el grupo ha reforzado recientemente una de sus iniciativas más alineadas con las nuevas tendencias urbanas: el tardeo. Bajo el concepto “Afterlight”, la propuesta invita a prolongar el afterwork en un entorno dinámico que combina gastronomía, música y coctelería. Ahora, este plan gana aún más peso al ampliarse su calendario, pasando a estar disponible de miércoles a domingo. De este modo, no solo se limita al fin de semana, sino que también ofrece una alternativa atractiva para quienes buscan desconectar entre semana al caer la tarde.

    La experiencia está pensada para evolucionar a lo largo de la jornada. A medida que anochece, el ambiente se transforma: la iluminación se vuelve más tenue, la música en directo —con DJs marcando el ritmo— cobra protagonismo y el espacio adquiere una energía distinta. La coctelería de autor acompaña este cambio, con elaboraciones cuidadas que se preparan al momento y que forman parte esencial del concepto.




    En paralelo, la propuesta gastronómica se adapta a este formato más social y distendido. Para la ocasión, Le Club Sushita ofrece una carta específica de tardeo diseñada para compartir, donde se reinterpretan algunos de los platos más emblemáticos del grupo. Entre ellos destacan opciones como la tempura de gamba roja con matices de chile dulce, la gilda de atún rojo o la tosta de hamachi con aguacate, junto a una selección de nigiris y maki rolls que mantienen la esencia de su cocina.

    Esta apuesta responde a una transformación clara en los hábitos de consumo. El cliente actual no solo busca calidad en el plato, sino también una experiencia completa que integre ambiente, música y propuesta gastronómica. En este contexto, el tardeo se ha consolidado como uno de los fenómenos más relevantes en ciudades como Madrid, y el Grupo Sushita ha sabido interpretarlo con una propuesta coherente con su identidad.




    Más allá de tendencias puntuales, el éxito del grupo radica en su capacidad para construir una marca sólida y reconocible. Bajo la dirección de sus fundadores, el proyecto ha evolucionado sin perder su esencia, apostando siempre por la innovación y el cuidado de los detalles. La ampliación de “Afterlight” en Le Club Sushita es un ejemplo más de esta estrategia: una forma de seguir conectando con el público y de reafirmar su posición como uno de los referentes del ocio gastronómico en la capital.




  • Coque, donde el otoño-invierno y la historia se vuelven sabor intenso a cada bocado

    Coque, donde el otoño-invierno y la historia se vuelven sabor intenso a cada bocado

     Con la llegada del invierno, Coque entra de lleno en la estación más intensa y apasionante, gastronómicamente hablando del año. El menú “Madrid”, creado por el chef Mario Sandoval, se presenta ahora con una despensa marcada por el esplendor de los productos de temporada: setas silvestres, caza, guisos reconfortantes y matices terrosos que definen una propuesta rica, profunda y emocional.







    El recorrido comienza en la coctelería, con un bocado delicado y profundo, nacido del encuentro de dos mares, dos continentes y de una tierra marcada por el salitre y la lluvia. Este aperitivo rinde homenaje a los marineros, al punto donde el Atlántico y el Cantábrico se abrazan, dando forma a una despensa única. La almeja, tratada con el máximo respeto para preservar su pureza y su yodo natural, se presenta jugosa y limpia, casi desnuda, realzada únicamente por una chalota finamente confitada, que aporta dulzor y elegancia, y un perejil fresco que evoca el verde intenso de los exuberantes paisajes. 

    El siguiente bocado se ofrece en la Sala Ónix, Un aperitivo intenso y sorprendente, donde el mar y la tierra dialogan sin artificios: El erizo de mar, puro y yodado, marca el primer impacto en boca, aportando una salinidad profunda que recuerda al oleaje y a la roca húmeda. Sobre él se construye un guiso delicado de callos y pochas, cocinado a fuego lento, untuoso y reconfortante, que aporta estructura, calidez y memoria popular. 




    La bodega y la sacristía ofrecen un ejercicio de memoria histórica y simbólica, donde cada ingrediente actúa como hilo conductor del relato de nuestra tierra como La galantina de aves de El Pardo, este aperitivo se construye en torno a la bodega que lo acoge junto con su ingrediente principal, la uva, fruto esencial en la historia del país y emblema de su cultura agrícola y vitivinícola. Desde la época romana hasta la expansión del vino español por Europa y el Nuevo Mundo, la uva ha sido testigo y motor de intercambios comerciales, celebraciones y rituales sociales. Los polifenoles, trabajo de nuestro chef Mario Sandoval, quien los extrae de la propia uva, refuerzan ese vínculo con el vino y con la bodega como espacio sagrado de conservación y tiempo. Por su parte, la nuez, ingrediente ancestral presente en la cocina peninsular desde la Edad Media, aporta textura, profundidad y un eco terroso que remite a los monasterios, a las mesas nobiliarias y a la cocina de subsistencia que convivieron durante siglos. Su presencia enlaza la galantina con una España de raíces agrícolas, de despensas cinegéticas pero humildes, donde el aprovechamiento y el equilibrio eran fundamentales.

    Servido en un cofre de la sacristía, el espacio más sagrado de todo el restaurante, se ofrece este aperitivo de toro bravo se presenta como un homenaje directo a la historia de Madrid y de España, donde la cultura popular, la tradición gastronómica y el ritual se entrelazan. El toro bravo, animal profundamente ligado a la mitología o al imaginario español y a la historia de la capital, se expresa aquí desde dos miradas complementarias: por un lado, la nobleza y la intensidad de su carne; por otro, la memoria del rabo de toro, guiso emblemático de aprovechamiento, cocinado lentamente hasta alcanzar una textura melosa y profunda. Cabe destacar que esta preciada materia prima proviene de El Jaral de la Mira, espacio propiedad de los hermanos Sandoval donde crían y miman su ganadería de toros bravos para asegurar su excelencia y trazabilidad desde el campo hasta el plato.




    Acomodados en la sala, el menú se adentra de lleno en los sabores otoñales que invita a un viaje sensorial a través de ingredientes y técnicas que han marcado la despensa y la historia culinaria de la capital. La propuesta navega entre el Nuevo Mundo y la tradición peninsular, reinterpretados desde una mirada contemporánea y profundamente ligada al producto y al territorio.

    En este recorrido cobra especial protagonismo el guisante lágrima, también procedente de El Jaral de la Mira, una joya vegetal de temporada corta y extrema delicadeza, cultivada en la finca propiedad de los hermanos Sandoval. Recolectado en su punto óptimo de maduración y tratado con el máximo respeto, este guisante expresa dulzor, frescura y una textura casi etérea, convirtiéndose en un ejercicio de pureza y precisión que conecta directamente el campo con la alta cocina. Su presencia refuerza el compromiso de Coque con la trazabilidad, la temporalidad y el respeto absoluto por el producto.

    El segundo paso del menú se adentra de lleno en los sabores otoñales que invita a un viaje sensorial a través de ingredientes y técnicas que han marcado la despensa y la historia culinaria de la capital y marca el inicio del relato gastronómico del menú “Madrid” a través de un ingrediente esencial en la historia culinaria de la capital: el garbanzo. Pequeño y poderoso a partes iguales, ha sido durante siglos el pilar de la alimentación madrileña, cultivado en las riberas del Manzanares, resistente a los extremos del clima y presente tanto en fondas populares como en mesas nobles, convertido en símbolo indiscutible del cocido madrileño.





    Este legado se materializa en el plato Garbanzo. Sopa de cocido, hummus y gelée de caldo de gallina, una interpretación contemporánea que destila memoria y técnica. La sopa recoge la profundidad reconfortante del cocido tradicional; el hummus aporta untuosidad y una lectura actual del ingrediente; mientras que la gelée de caldo de gallina concentra el sabor esencial del guiso, elevándolo a una expresión refinada y precisa. Un plato que resume la filosofía del menú: respeto absoluto por la tradición, mirada contemporánea y emoción en cada bocado.

    A partir de este punto, la propuesta gastronómica del custodio de nuestro sabor, Mario Sandoval, hace un viaje culinario entre el pistacho, ingrediente llegado del continente descubierto por Cristóbal Colón y hoy plenamente integrado en nuestra cocina, aporta matices verdes y untuosos que dialogan con el recetario actual. 

    El menú propone un recorrido lleno de matices como la calabaza, acompañada de una intensa bearnesa de buey, hongos y el aroma profundo de la trufa melanosporum; continúa con el cordero, reinterpretado en una especiada y delicada sopa sefardí con miso de garbanzo y el frescor de la lechuga; se culmina con la cococha, donde el colágeno se funde en un pil pil untuoso, coronado por el contrapunto crujiente del torrezno.





    La trufa melanosporum se convierte en la gran protagonista de este plato, dialogando con la dulzura terrosa de la castaña, la cremosidad del huevo y el carácter sutil y aromático del pie azul, creando un conjunto profundo, elegante y plenamente estacional que nos transporta a pinares y bosques frondosos.

    El atún en salazón, técnica ancestral nacida de la necesidad de conservar alimentos delicados y hacerlos viajar desde la costa hasta el interior de la península, recupera su protagonismo como testimonio de ingenio y memoria gastronómica. 

    Como guiño a la historia y a los pilares que han definido la identidad de la casa desde sus orígenes, el menú rinde también homenaje al cochinillo asado, auténtico emblema de Coque desde sus inicios en Humanes de Madrid. Este plato, símbolo de celebración y tradición ancestral, se presenta con el respeto absoluto a la técnica clásica: piel crujiente, carne melosa y sabor limpio, reafirmando de 3 formas distintas pero siempre poniendo en valor la elegante sencillez bien entendida y del legado familiar que ha acompañado a la saga Sandoval durante generaciones.

    La propuesta salada de este menú culmina con la liebre, protagonista de un plato profundo y otoñal: Liebre con trufa, demi-glace y castañas. Prima hermana del conejo, este animal de caza nos remite al origen mismo del nombre de la Península Ibérica. Fueron los fenicios quienes la denominaron I-span-ya, aludiendo a la abundancia de conejos que habitaban el territorio, nombre que los romanos adoptaron como Hispania, cuyo significado literal es “tierra de conejos”.




    Un menú que conecta pasado y presente, territorio y producto, tradición y creatividad, rindiendo homenaje a Madrid desde el sabor y la emoción.

    El capítulo dulce pone el broche final al Menú Madrid con una secuencia que rinde homenaje al territorio, la historia y la tradición repostera aportando calidez y suntuosidad. La Roca de miel, queso manchego y pera flambeada combina producto icónico y dulzor natural en un equilibrio delicado y evocador con miel recolectada en el Monte de Abantos. La Ginestada de frutos secos, elaborada como tributo a Felipe II, recupera un postre histórico ligado al esplendor de la corte y al legado gastronómico del Siglo de Oro. Cierra el recorrido la Torrija de chocolate de la fábrica de San Lorenzo de El Escorial, una reinterpretación golosa y contemporánea de uno de los dulces más arraigados en la memoria madrileña.




    El servicio de sala, dirigido por Juan Diego Sandoval, y el maridaje diseñado por Rafael Sandoval completan una experiencia donde gastronomía, historia y temporada se funden en un mismo relato. Con este menú de otoño-invierno, Coque invita a redescubrir Madrid desde su vertiente más profunda, celebrando la caza, las setas y los sabores que solo esta época del año puede ofrecer. Historia a cada bocado.

  • Restaurante Coque celebra su 50 aniversario con el exclusivo menú 50, La Mesa de la Mantequería

    Restaurante Coque celebra su 50 aniversario con el exclusivo menú 50, La Mesa de la Mantequería

     En el marco de su 50 aniversario (1976 – 2026), el restaurante Coque presenta “50, Mesa de la Mantequería”, un menú que revive los sabores originales del restaurante con una perspectiva actual. Una propuesta culinaria íntima y exclusiva, concebida como un viaje emocional a los orígenes de la familia Sandoval, cuya intención es que cada comensal viaje a sus propios recuerdos ya que es la nueva reinterpretación de las recetas originales de Teresa Huertas, madre de los hermanos Sandoval, donde tradición no es sinónimo de repetición sino una conversación de generaciones a través del tiempo.






    En la Mesa de la Mantequería, los comensales son recibidos con un menú especialmente diseñado para rendir homenaje a la historia y esencia de los orígenes de Coque. Este recorrido gastronómico comienza con un entrante delicadamente seleccionado para que despierte los sentidos en la cocina de Coque, a continuación un primero ya en la propia mantequería, se puede escoger entre 3 menús diferentes que pueden ser un escabeche, uno de los sellos de identidad de la casa y especialidad de Doña Teresa que bordaba, un salpicón o un guiso de boletus. La parte salada culmina con un guiso tradicional que evoca la memoria de los sabores de siempre, esos que necesitan su tiempo, su reposo y cariño para alcanzar ese sabor inconfundible que solo dan los guisos que hablan de memoria y origen, se cierra la experiencia con un postre que combina técnica, dulzura y sorpresa, como Doña Teresa. Todas estas recetas han sido cuidadosamente custodiadas y reinterpretadas con mimo por Mario Sandoval y sus hermanos, guardianes de una tradición culinaria que celebra cinco décadas de historia familiar y excelencia.



    Estas recetas destacan por ser elaboraciones reinterpretadas con técnicas y sensibilidad contemporáneas, pero manteniendo la esencia de los guisos tradicionales que marcaron los primeros años de la familia, una cocina que no sólo transforma ingredientes memorables, sostenibles, ecológicos y muchos de ellos provenientes de su finca EL Jaral de la Mira, sino que teje historias como una continuidad al futuro. La capacidad del chef Mario Sandoval para ejecutar con maestría las preparaciones de su infancia más arraigada, es suculentamente innegable.

    Como no podía ser de otra manera, en este homenaje a Teresa Huertas, desempeñan su rol impecablemente, Juan Diego y Rafael Sandoval que, junto a Mario, les convierte en la sagrada trinidad culinaria para que este aniversario sea redondo. Al frente de la sala, Juan Diego Sandoval aporta una puesta en escena impecable, fruto de una vocación temprana y una trayectoria forjada desde los 13 años, cuando comenzó a trabajar junto a su madre en el negocio familiar. Su sensibilidad en el trato al cliente, su dominio del ritmo del servicio y su capacidad para leer la sala en cada momento son reflejo de toda una vida dedicada a la hospitalidad. Como Jefe de Sala, Juan Diego logra crear una experiencia que va más allá del plato, elevando cada comida a un acto de emoción, cercanía y excelencia.

    Rafael Sandoval también aporta su experiencia y sabiduría en este homenaje aniversario, seleccionando cuidadosamente los vinos conservados delicadamente en la bodega de Coque que mejor armonizan con las recetas originales aprendidas de su madre. Su sensibilidad enológica y profundo conocimiento del maridaje permiten realzar cada plato, creando una experiencia sensorial que rinde tributo a los orígenes del restaurante.

    “50, La Mesa de la Mantequería” se servirá en un espacio privado, con capacidad para un mínimo de 4 y un máximo de 8 comensales. La experiencia está concebida para ser disfrutada por grupos completos, amantes de la gastronomía tradicional, que deseen vivir un recorrido exclusivo por los sabores más emblemáticos de la casa en un ambiente íntimo y cuidadosamente diseñado. Detalles del servicio:


    • Precio: 90 € por persona (no incluye bebidas)

    • Horarios: De 14h15 a 17h00 y de 20h30 a 00h00, de martes a sábado

    • Aforo: Mínimo 4 personas / Máximo 8 personas

    • Ubicación: Mantequería Teresa Huertas 📌C/ Fortuny 12 (Madrid)

    Con esta propuesta, el chef Mario Sandoval y sus hermanos, respaldados por su equipo, rinden tributo a medio siglo de historia gastronómica, combinando memoria, técnica y emoción en una mesa que mira al pasado para proyectarse hacia el futuro.


  • Sushita Chinitas: Fusión japonesa en un local emblemático de Málaga y primera apertura del Grupo fuera de Madrid

    Sushita Chinitas: Fusión japonesa en un local emblemático de Málaga y primera apertura del Grupo fuera de Madrid

    El Grupo Sushita continúa su crecimiento con la apertura de Sushita Chinitas, su primer restaurante fuera de Madrid y el noveno del grupo. Málaga ha sido la ciudad elegida para esta nueva etapa, un enclave vibrante y cosmopolita que encarna el espíritu contemporáneo del grupo.




    Sushita Chinitas abre sus puertas en pleno corazón de la ciudad para convertirse en el nuevo place to be malagueño. Ubicado en el histórico local del Café Chinitas, uno de los espacios más emblemáticos de la capital por su vínculo con el flamenco y los artistas locales, el restaurante renace como un nuevo referente gastronómico junto a la calle Larios.



    La oferta gastronómica de Sushita Chinitas va mucho más allá del sushi. El equipo de I+D de la Cadena, junto a sus socios fundadores, han recorrido destinos como Hong Kong, Cantón, Singapur, Shangay, Londres o París para fusionar lo más atractivo de la cocina japonesa con las últimas tendencias internacionales. Destacan entre ellos la tosta de hamachi y aguacate con jengibre, la gilda de atún rojo con encurtidos, el dim sum bao de pato y foie con salsa hoisin y fresas o la merluza estilo nikkei con verduras en escabeche.

    Fiel a la filosofía del grupo, Sushita Chinitas refuerza su compromiso con una cocina saludable basada en materias primas de máxima calidad. En la carta pueden encontrarse productos como el salmón noruego de pesca sostenible, agua alcalina e ingredientes de proximidad, muchos de ellos procedentes de productores locales malagueños, en una clara apuesta por la sostenibilidad y el producto de cercanía.

    Además, la carta de coctelería de Sushita Chinitas es una pieza fundamental para generar una experiencia completa en los comensales. Destacan sus cócteles de autor que fusionan la coctelería tradicional con un creativo toque oriental como el “Ginger Paloma (Tequila Patrón, Zumo de Pomelo, Zumo de lima, Sirope de jengibre y Soda)” y “Mango Picante Colada (Ron Bacardí, Leche de coco, Zumo de Piña, Sirope de mango, Salsa Tabasco, Zumo de lima)”; Además de los clásicos como, Margarita, Mojito y Hugo Spritz.


    Una decoración única que refleja el alma de Málaga y Sushita


    La decoración de Sushita Chinitas está inspirada en Parladé, muy azul y con piezas compradas en anticuarios de Málaga, Sevilla y el sur de Francia, como los platos sevillanos de cerámica del siglo XVII. Las paredes están adornadas con frescos pintados a mano por la muralista Johina García Concheso.

    Se conservan algunos elementos del edificio, que son característicos de las buenas casas de siempre en Málaga, como las contraventanas de madera, los faroles de la entrada, y la barandilla de la escalera, que conecta los 3 pisos del edificio.

    En el segundo y tercer piso se encuentran 2 acogedores salones privados, con bibliotecas llenas de libros y adaptados para celebraciones especiales y eventos.




    Tienda exclusiva Eugenia&Sushita

    El restaurante alberga además la primera tienda en Andalucía de Eugenia&Sushita, la firma de vajillas y objetos de decoración creada junto a Eugenia Martínez de Irujo. La vajilla del restaurante, diseñada en exclusiva para esta apertura, forma parte de una colección especial que los clientes podrán adquirir en la tienda, junto a otras piezas únicas de la marca. Un espacio que invita a llevarse a casa el estilo y la estética que caracterizan a Sushita.

    Sushita Chinitas llega a Málaga para transformar cada comida en una experiencia única, invitando a malagueños y visitantes a descubrir la experiencia japo fusión en un espacio que aúna sabor, innovación y estilo.


    SOBRE SUSHITA

    Sushita nace en el año 1999, de la mano de Natacha Apolinario y Sandra y José Manuel Segimón. Pionera en España en la elaboración de platos preparados de comida japonesa, sus productos están presentes en 720 puntos de venta de las más importantes cadenas de alimentación en España, Portugal, Italia, Francia, Grecia o República Dominicana, entre otros. Ofrece un concepto nuevo de comida rápida saludable, basado en la cocina asiática. En su centro de elaboración y distribución en San Sebastián de los Reyes se producen, cada día, 5.000 bandejas de sushi, woks y dim sums. También ofrece servicio de catering a medida, con barras de sushi. La familia Sushita cuenta con 9 restaurantes singulares de cocina japo fusión, todos con una decoración diferente entre sí y platos exclusivos que solo pueden degustarse en cada restaurante.

  • El chef mendocino Lucas Bustos desembarca en Madrid con su exitoso restaurante Gurisa

    El chef mendocino Lucas Bustos desembarca en Madrid con su exitoso restaurante Gurisa

     En 2023, Lucas Bustos inauguró Gurisa en la zona de José Ignacio,
    Uruguay.
    Inspirado en sus vinos,
    el fuego y la riqueza
    de productos locales,
    este concepto conecta
    con una cocina de raíz y proximidad, donde el territorio y la temporalidad marcan el
    pulso
    del menú, una propuesta
    que conquistó al público desde sus primeros días. Amante de los
    retos, el chef de Mendoza lleva meses viviendo en Madrid y varios años
    recorriendo España junto a su familia, dejando claro que
    Gurisa Madrid, en el número 31 de la
    calle Zurbano, local conocido por
    los paladares más gourmets dado que allí
    estuvo Sergi Arola Gastro,
    no se trata de una apertura
    más, sino de un verdadero proyecto de vida.


     


    Concepto gastronómico: fuego y buen vino

    La capital acoge este nuevo restaurante que abandera el concepto
    original, esto es, una cocina de sabores únicos teniendo el fuego como eje,
    porque en torno a él, se establece desde tiempos lejanos
    el ritual de compartir alimentos, recibir calor y, cómo no, afecto.

     

    En palabras del chef: “En la cocina argentina, de la que yo vengo, cuando alguien te invita a acercarte al fuego es su bienvenida, junto con un mate o una copa vino. Junto al fuego es
    donde uno quiere estar, donde se cuentan historias y uno se siente
    parte de la familia. A nosotros nos gusta cocinar
    en torno al fuego, durante horas. Es una cocina lenta, que implica
    sacrificio, pero que como cocineros disfrutamos del proceso. El fuego en Gurisa, tanto en Urugay como en Madrid,
    está y es el centro”
    .

     


    Entre los entrantes destacan los chipirones a las brasas
    con cebollas y tomates salteados; las anchoas cantábricas con endivias y salsa de hierbas alimonadas; el alfajor de quinoa con crema de guisantes y crudo de gambas; o el vitello
    tonnato de
    vaca rubia edición gurisa, entre otros. Como principales: lubina al hierro con emulsión de tomates y ajíes; milanesa de ojo de bife en la plancha
    de hierro (200grs), ojo de bife black Angus
    a las brasas y pescado
    del día asado en piezas
    enteras.

     


    Pero hay mucho más, también rodaballo al horno de leña con oliva, menta, perejil, almendras
    y
    tomates asados; lenguado
    al hierro, manteca de limón, uvas y vegetales asados o chuletón
    de vaca madurada
    al hierro con papas finas y picaña
    de vaca rubia
    y negra en cocción
    de


    seis horas. En el apartado dulce, imprescindibles como el rogel de dulce de leche uruguayo,
    el flan de huevos de campo o el arroz con leche cruda, tan solo por citar algunos.

     

    El vino es otro pilar fundamental del nuevo restaurante poniendo el foco no solo en grandes
    vinos argentinos y uruguayos, sino también españoles y de las zonas productoras de Francia,
    Italia y América que casan con el discurso y vocación de Lucas Bustos.
    Esto es: poner la cocina al servicio
    de los vinos en un espacio relajado
    y elegante.

     

    Interiorismo

    Con capacidad para 80 personas, Gurisa Madrid cuenta
    con dos plantas
    y la interiorista es
    Patricia Torres, establecida en Ibiza, trabaja
    a escala internacional y firma otros conceptos
    de
    Lucas Bustos como Gurisa Uruguay. En la planta superior, destaca la cocina a la vista que permite
    a los comensales contemplar el trabajo del equipo. Quienes quieren vivir una
    experiencia incluso más cercana pueden reservar la mesa del chef, ubicada
    dentro de la cocina, pensada para 12 personas y diseñada como un espacio
    reservado de atención especial. En la planta inferior, se encuentra el salón llamado
    El club, para 24 comensales.


     



    El tándem perfecto

    Cabe señalar que, a sus 46 años, Bustos ha firmado algunos de los proyectos gastronómicos
    en bodega más importantes de la provincia
    de Mendoza, a lo largo de los ultimos 25 años.
    Entre otras: Ruca Malen, Lagarde, Nieto Senetiner, Belasco de Baquedano,
    Melipal, Casarena, Espíritu Zorro y Espacio Trapiche, -recomendado en la primera edición de la Guía Michelin
    en Argentina 2024- . Por su parte, Agustina Vela dirigió la operación y sala de dichos
    restaurantes. Una vez más, forman un tándem profesional sólido, donde él lidera la cocina y ella orquesta la sala y la operación. Juntos asumen, con ilusión y oficio, el reto de conquistar
    al público español con Gurisa Madrid.

     

    Gurisa Madrid se disfruta a la carta o con el menú degustación, un viaje de la mano de Lucas Bustos, que incluye diez pases y cuyo precio es de 120
    euros. El precio
    medio, bebidas no incluidas, asciende a 80 euros.