Categoría: restaurantes

  • Skull st. , bares qué lugares

    Skull st. , bares qué lugares

    Ni recuerdo las décadas que hace ya desde que Jaime Urrutia y el resto de Gabinete Caligari cantaban aquello del «calor del amor en un bar». Y es que los tiempos cambian pero la esencia permanece. Desde aquellos años del pasado siglo las tecnología, las redes sociales y mil cosas más han provocado un giro copernicano en nuestras vidas, pero ese momento-barra-de-bar permanece intacto a través de los días. Y no solo desde los tiempos de la movida madrileña; los cambios que ha habido es esa cultura de taberna desde el siglo XVII hasta nuestros días son insignificantes si los comparamos con los que han acaecido en cualquier otra faceta.


    Viene todo a ello a cuento de que uno sigue visitando entre restaurante y restaurante algún que otro bareto y sigue disfrutando de ese ambiente, de esa forma de comer y de esas raciones que cuando están bien hechas en nada tienen que envidiar al mejor de los manjares.

    Tuve ocasión de conocer hace unos días Skull st. , una taberna de-las-de-toda-la-vida pero con un toque de modernidad y rollo canalla chic que la convierte en diferente. Su propietario, Carlos Núñez es un viejo conocido de la gastronomía madrileña. Tras forjarse en esto de los fogones junto a Santi Santamaría en el Racó de Can Fabes y trabajar posteriormente en lugares como Mugaritz, Martín Berasategui o el hotel Villamagna, Nuñez asesoró alguno de los proyectos más significativos en la historia del Grupo VIPs (Iroco, Teatriz…) y creo hace unos meses Atlantik Corner (incluido recientemente entre los Bib Gourmand de la prestigiosa Guía Michelin).


    Skull St., su nuevo proyecto representa en palabras de su propietario  el espíritu de celebración, la
    calidez y la magia alrededor de la barra de un bar.
    “La vida está hecha para
    desgastarse y no para ir con cuidado”, explica Núñez, “y queremos que el
    cliente venga a compartir, a comer con las manos y a dejarse en casa los
    complejos para disfrutar de la sencillez del bar de toda la vida”. 


    Esa
    esencia es la que ha inspirado un
    recetario en el que conviven sabores reconocibles y especialidades propias de
    la tasca gallega o del Madrid más castizo con pinceladas modernas e influencias de
    street food
    de diferentes partes del mundo. Un compendio, en total, de 17 platos y 3 postres pensados para
    compartir
    y que se presentan en una carta en formato de tabla periódica. 

    En nuestra reciente visita no tuvimos fondo suficiente para probar el recetario completo, pero sí degustamos varios de sus platos. Magnífica su ensaladilla rusa con polvo de mojama, originales y resultonas las croquetas tempurizadas de sepia y gamba y quizás menos convincente la lasaña de zamburiñas. Divertido y refrescante el saam de pulpo con salsa de aguacate y lima y potente y categórico el steak tartare con jalapeños, encurtidos y pico de gallo que se presenta en mesa sobre una coca de pan. 


    Como pueden ver guiños abundantes al producto gallego (Núñez es originario de Pontevedra) salpicados de creatividad y cocina nómada. La mezcla, se lo aseguro, funciona perfectamente. En la parte líquida del asunto, cerveza de barril, vermut de grifo y una más que interesante selección de cócteles a cargo de Luis Miguel Valiñas. Todo ello con un ticket medio de 25 euros. No se puede pedir más.




  • Nuevo Gerardo, la renovación de un clásico

    Nuevo Gerardo, la renovación de un clásico

    Hablar del Grupo Oter es hablar siempre de uno de esos grupos que nunca defrauda. Cocina clásica, materia prima de calidad y elaboraciones simples y efectivas son a la larga garantía de éxito. En estos tiempos en los que las cartas prácticamente se clonan y en los que la mediocridad se ha instalado en buena parte de esos locales denominados «de postureo», encontrar restaurantes en los que sobre todo «se coma bien» es cuando menos reconfortante.


    Fundado hace más de cuarenta años por Gerardo Oter son actualmente 24 los restaurantes que conforman el Grupo que da trabajo a más de 500 personas. Cada uno de los restaurantes tiene sus particularidades y especialidades, pero siendo justo hay que reconocer ese buen hacer que les lleva a mantenerse en la cresta de la ola del complicado panorama gastronómico madrileño.

    Gerardo -ahora Nuevo Gerardo– es uno de los restaurantes más clásicos del grupo. Especializado sobre todo en arroces , algo complicado en Madrid, Nuevo Gerardo ofrece al comensal una de esas cartas en las que hay poca sorpresa pero nunca decepcionan. Mariscos de muy buena calidad, carnes y pescados con un nivel evidente, arroces en un perfecto punto… platos de ejecución perfecta en los que sobre todo se resalta la calidad del producto sin disfraces ni artificios. Después de una profunda renovación estética que le ha dado un aspecto mucho más actual y acogedor y en la que predominan los toques vanguardistas y marineros muy en consonancia con lo que allí se sirve cada día.


    Llegan así a la mesa unas magníficas flores de alcachofa a la plancha en un punto exquisito y en las que es fácil adivinar que nos encontramos en plena temporada de una verdura que gana adeptos cada día. Perfecto el pulpo a la gallega, cocido -como debe ser- en cazuela de cobre y a la vista del comensal. Después, unas irreprochables gambas blancas de Huelva dan paso a un arroz de pollo de corral y setas que sin ser de los más solicitados por la clientela es probablemente de los más sabrosos.


    Lo dicho, parafraseando a Joaquín Sabina «emociones fuertes buscarlas en otros lugares». Visitar cualquiera de los restaurantes del Grupo Oter es volver a confirmar las expectativas que uno tiene depositadas en el Grupo. Ah, y algo no tan habitual, magnífico servicio de sala de esos que están pendientes en todo momento sin ser advertidos. 

  • Cinco opciones de cuchareo para sobrevivir al invierno

    No me gusta el frío. Lo reconozco. Cada día me gusta más el solecito, el calor, el terraceo, las gafas de sol y la playa (aunque sea a 400 kilómetros de distancia). Pero si tuviera que ver la cara positiva a los meses de frío (siempre hay que tratar de ver la cara positiva a todo, aunque a veces cueste bastante), de lo poco que «salvaría» del invierno sería su gastronomía. En esos días fríos pocas cosas tan reconfortantes como sentarse a una mesa y disfrutar de esos platos de toda la vida, pucheros sin adornos ni disfraces en los que refugiarse y cuchara a cuchara sentir como el invierno se diluye. Hoy os damos cinco opciones para sobrellevar enero.


    1.- LA CLAVE: Este restaurante de reciente apertura además de una interesante carta ofrece un magnífico cocido madrileño que tiene la particularidad de servirse en cuatro vuelcos. Y es que a los tradicionales tres vuelcos (sopa, garbanzos y carnes) añade un cuarto que consiste en una sabrosísima croqueta de pringá que según cuentan acompañaba los cocidos antiguamente en algunos pueblos de la sierra madrileña. Todo un descubrimiento. En los bajos del restaurante y perteneciente a los mismos propietarios se encuentra El Secreto de Velázquez, una antigua carbonería del barrio de Salamanca reconvertida en la actualidad en coctelería.  (Calle de Velázquez, 22, 28001 Madrid)

    2.- TABERNA Y MEDIA: Tras muchos años en los fogones de Grupo Lezama, el cocinero José Luis Martinez inauguró hace un par de temporadas su proyecto personal en el madrileño barrio de Retiro, Taberna y Media. Cocina clásica de impecable ejecución con algún que otro guiño más actual (su salmón marinado al gin tonic es impresionante), sirve un cocido madrileño de lunes a viernes que se sitúa entre los mejores de la capital. Una estupenda sopa convenientemente desgrasada (lo cual se agradece sobre todo a la hora de la digestión) da paso a unos garbanzos con un perfecto punto de cocción acompañado de las tradicionales carnes del cocido. Un consejo, a la hora de armonizar con vino el cocido pedir opinión a José Luis que os descubrirá que hay mucha vida más allá de las tradicionales denominaciones de origen. (Calle de Lope de Rueda, 30, 28009 Madrid)

    3.- LA HOJA: El mismo día que aquel guardia civil llamado tejero entraba en el Congreso de Diputados pistola en mano, Paco Rodríguez inauguraba el restaurante La Hoja (La Fueya en asturiano) en Madrid. Son, por tanto, 37 años sirviendo cocina tradicional asturiana. La Hoja es sobre todo un restaurante de invierno (lo cual no quiere decir que en verano no pueda disfrutarse), pero es que su fabada, su pote, sus espectaculares cachopos o sus callos (entre los mejores de la capital) parecen haber sido diseñados a medida para los fríos meses de invierno. (Calle Dr. Castelo, 48, 28009 Madrid)


    4.- TABERNA LA CRUZADA: Abrió sus puertas en 1827 (aunque posteriormente estuvo cerrada durante bastante tiempo) y cuenta la leyenda que era la taberna preferida de Alfonso XII. De hecho conservan en una vitrina la copa en la que habitualmente bebía el monarca). En la actualidad es gestionado por la periodista de Telemadrid Laura Gomez Vega que ha conseguido servir uno de los cocidos más completos de Madrid. Atención a su barra de bar que es toda una obra de arte. (Calle de la Amnistia, 3, 28013 Madrid)


    5.- EL CHAROLÉS: La ultima pista la damos fuera de la capital. Y es que para muchos el mejor cocido de la comunidad de Madrid se sirve en San Lorenzo de El Escorial. Allí desde 1977, Manolo Mínguez ofrece un sensacional cocido en el que cada ingrediente está seleccionado con el máximo esmero. Su tocino de Verín es absolutamente único. Eso sí, la calidad se paga. únicamente se ofrece lunes, miércoles y viernes, aún así la excursión merece la pena. Para «preparar» el viaje de vuelta, el cocido consluye con una ensalada de pamplinas o berujas que se agradece. (Calle Floridablanca, 24, 28200 San Lorenzo de El Escorial, Madrid)
  • El brunch del hotel Ritz, la atemporalidad de la distinción

    El brunch del hotel Ritz, la atemporalidad de la distinción

    Pocos hoteles en Madrid tienen la elegancia y el estilo que el hotel Ritz posee. Si hace algunas semanas os hablábamos de su restanurante Goya ( pinchar aquí ) , hoy queremos hacerlo del que sin duda es uno de los brunch más espectaculares que en Madrid pueden degustarse.



    El
    clásico desayuno-almuerzo de inspiración anglosajona se impregna en el Ritz del
    aire de distinción relajada que caracteriza a este hotel. Así, la propuesta de
    su Chef ejecutivo, Jorge González, se convierte en todo un festín culinario, capaz
    de convertir el domingo en una experiencia en familia inolvidable.

    Servido en el Salón Alfonso XIIIdecorado
    con
    dos tapices del S. XVII de las escuelas Flamenca y Francesa, , permite disfrutar de toda una
    sinfonía gastronómica , con 
    hasta
    6 menús diferentes, que van rotando
    cada domingo. 

    Perfectamente presentado, a modo de
    bufé, sobre mesas elegantemente vestidas y ornamentados carros de plata, el
    viaje gastronómico comienza por los entrantes fríos, con un completo surtido de
    ensaladas y carpaccios de carnes y pescado. Seguidamente llega el turno de los arroces
     uno de los más solicitados. 


    No faltan tampoco deliciosas recetas de
    pasta ni los tradicionales platos de cuchara,  que van variando, pudiendo encontrar en El
    Rincón del Puchero
    , sabrosos platos como un potaje de garbanzos, almejas a la marinera, callos o fabada; junto a sopas y cremas frías o calientes,
    según la temporada. 



    La isla central acoge otra buena colección de de manjares. Empezando por las mejores ostras al natural,
    cigalas, langostinos y gambas gallegas
    en su perfecto punto de cocción, buey de
    mar y centollas
    con el coral preparado, bígaros, cañaillas, cinta de salmón
    ahumado y marinado
    … Y qué decir del Steak Tartare –que se prepara en el
    momento, a gusto de cada cliente-, las terrinas o el pastel de cabracho.Selectos ibéricos y una excelente selección de quesos, completan este apartado que en confirma la excelencia que supone el hotel Ritz en cualquiera de sus manifestaciones
    .

    Entre los pescados, apetecibles recetas como el Lomo de rape y langostinos en salsa verde,
    las vieiras a la plancha o impecables
    lubinas a la sal  y para los más carnívoros 
    Solomillo Wellington con
    jugo de trufa
    ,
    el cochinillo asado o un delicioso roastbeef con su jugo, patatas al horno y
    judías verdes
    . Una sensacional 
    oferta de panadería, bollería y postres
    remata este espectacular Brunch dominical,
    único en Madrid.   


    Sin duda una de las experiencias más sabrosas y glamourosas para las mañanas de los domingos. Sencillamente INSUPERABLE.

  • 3 OPCIONES EXÓTICAS PARA EMPEZAR 2018

    3 OPCIONES EXÓTICAS PARA EMPEZAR 2018

    Hoy voy a daros varias opciones interesantes para un comienzo de año diferente. Son opciones que seguro que os van a gustar y que tienen en la comida la magnífica calidad y una relación calidad precio de esa que siempre viene bien y mucho más en enero.



    1.- EL BUDA FELIZ : Abrió sus puertas en el año 1974 y creo que fue el primer restaurante asiático que conocí. Tras décadas de existencia ha decidido actualizarse. Para ello ha llevado a cabo una completa reforma de sus espacios a cargo del estudio de decoración Lavela que ha realizado un trabajo encomiable. 

    Pero como no es todo decoración, ha confiado su carta al polifacético Yong Ping Zhang -más conocido como Julio en el sector- que ha diseñado una carta sumamente interesante con recetas traídas directamente de China con el inevitable «toque Julio» que las convierte en únicas. Autenticidad y diversión a raudales. Muy recomendable.







    2.- JAPANESE CLUB: Un auténtico club de sushi al más puro estilo neoyorquino que combina creaciones niponas únicas y exclusivas con recetas mediterráneas a las que se les aporta un toque asiático. Ambiente sofisticado y decoración impactante en un local que cuenta detrás con socios muy relevantes en el mundo de las finanzas, restauración y de la noche madrileña.

     Algunos
    de los originales platos que podemos degustar en Japanese Club, son: carpaccio de hamachi, ceviche de corvina,
    carabinero marinado en jengibre, vainilla, té negro, miso y soja; o las gyozas
    de pato y foie, vegetarianas o de langostinos; entre otros. Principales como el
    solomillo de buey de cebón con patatitas de alioli trufado o el bacalao negro
    & miso y, por supuesto, los exclusivos niguiris, sashimis y rolls. Interesante carta de vinos y champagnes completan una propuesta muy completa.



    3.- KION & SUI: Perteneciente al Grupo Inari, dirigido por Ignacio Fernández Picón, la carta de Kion & Sui ofrece un recorrido por los platos más representativos de la cocina peruana, cantonesa y chifa. Platos elaborados con ingredientes de primera calidad y de forma totalmente casera, con una gran variedad de sabores y aromas diferentes.




    Con el menú degustación probarás platos de referencia de las tres gastronomías. De la Cocina Peruana: el ceviche limeño de corvina (con leche de tigre, crema de ají amarillo, acompañado de cebolla morada, camote, choclo y canchita), y el tiradito de atún con wafu y salsas peruanas. De la Cocina Chifa: el solomillo saltado (con cebolla morada, tomate, patatas fritas y tirabeque, acompañado de arroz blanco). De la Cocina Cantonesa: los famosos Dim Sum o también llamados bocaditos chinos de Kao cagrejo real y Shumai de pollo, las vieiras al vapor (aderezadas con jengibre, ajo y soja, etc.), y el delicioso postre Naihuang bao con helado de vainilla.



  • De Bulnes, carne de buey de El Capricho en Madrid

    De Bulnes, carne de buey de El Capricho en Madrid

    Hay un nombre que entre los carnívoros se ha hecho imprescindible. Nos trasladamos a tierras leonesas, concretamente a la pequeña localidad de Jiménez de Jamuz, cercana a La Bañeza y allí la bodega El Capricho, capitaneada por José Gordón ostenta el título de servir la mejor carne del mundo, título que en su momento le fue concedido ni más ni menos que por la revista Time.



    Desde hace unos meses es posible probar su pieza más apreciada, la chuleta premium de buey sin salir de la comunidad de Madrid y ello es posible gracias al acuerdo al de colaboración al que llegaron José Gordón y el asador De Bulnes situado junto al polígono Európolis en la localidad  de Las Rozas.

    Este pequeño asador  tuvo el acierto de cerrar un acuerdo con José Gordón para ser el único que de momento puede servir esa chuleta premium dentro de la comunidad de Madrid. De hecho, su parrillero, Víctor, estuvo trabajando durante tres años en la propia bodega leonesa.

    Además de la chuleta premium, la carta de De Bulnes recoge otros productos, en su mayoría derivados de dicho animal. Todas las carnes que allí se sirven , salvo la ternera utilizada para el cachopo de ternera, provienen de El Capricho y la maduración de sus carnes se lleva a cabo en la bodega de Jiménez de Jamuz.


    Magnífico su carpaccio de buey, que en carta asegura una maduración mínima de 120 días y absolutamente delicioso el steak tartar elaborado con la carne de la cadera, quizá el plato en el que más se aprecia la impresionante calidad de la carne.


    En el resto de los platos de carta abundantes -e inevitables- referencias asturianas que su cocinera y socia Coché resuelve con acierto. Fabada, cachopos (tanto de ternera como de buey) conforman una oferta atractiva e interesante entre la que las carnes de El Capricho brillan con luz propia. Incluso algunos de sus postres están elaborados con manteca proveniente del buey. El triunfo de la carne premium sobre todas las cosas. Abstenerse vegetarianos.





    Visitar web de De Bulnes











  • The Haciendas Company adquiere VIANDAS® y abre en Madrid el primer restaurante de la cadena

    The Haciendas Company adquiere VIANDAS® y abre en Madrid el primer restaurante de la cadena

    Tras
    la reciente adquisición de las tiendas especializadas en ibéricos VIANDAS®, con
    35 establecimientos en España, Francia y Reino Unido, el grupo The Haciendas
    Company abre en el centro de Madrid el primer restaurante de la cadena, que
    estará dirigido por el chef del restaurante WareHouse,
    y basado en su natural y
    genuino concepto gastronómico «farm-to-table», nacido en el corazón del Valle
    del Duero.


    Ubicado
    en la calle Mayor de Madrid, la fisonomía de este nuevo espacio combina la
    venta de los productos procedentes del Organic Farm HACIENDA ZORITA – jamón
    Ibérico de dehesa, embutidos ibéricos de Salamanca y quesos de oveja de
    producción propia– con la propuesta gastronómica del restaurante WareHouse (calle
    María de Molina nº 25. Madrid), auténtica ‘cocina de producto’ en versión
    española creada por Juan Martínez-Alonso,
    un joven e innovador chef madrileño
    enamorado de los alimentos naturales del valle del Duero.


    En
    su carta, en forma de bocadillos, tostas, tapas y raciones, sobresale el
    innovador concepto JAMÓN, JAMÓN ®, una auténtica “carta de jamones” – al estilo
    de las cartas de vinos –
    en la que, junto a los Ibéricos de la Dehesa de
    Salamanca, se ofrecen propuestas tan imaginativas como un plato de degustación
    de los tres grandes jamones curados de Europa; otro que muestra los tres
    principales métodos de curación (natural, ahumado y al pimentón), o el trío de
    jamones de las tres principales razas de cerdos (Ibérico, Mangalica y Duroc). En
    cuanto al resto de propuestas del chef las auténticas estrellas son,
    igualmente, los ingredientes, presentados en recetas sencillas, sabrosas y sin
    pretensiones. Destacan raciones a la lumbre como las Albóndigas de búfala
    criada en la dehesa, el Rabo de toro de lidia con yuca o las Migas de pastor
    con uvas pasas, y horneados como el Hornazo de Salamanca o las Empanadillas de
    jamón Ibérico con Torta de la Dehesa. 
            


    Son
    platos elaborados con productos propios de la Organic Farm de HACIENDA ZORITA
    ,
    una propiedad de 300 ha. en plena Dehesa de Salamanca, en cuyas bodegas y
    quesería se curan y elaboran los jamones Ibéricos de Dehesa y embutidos de
    Salamanca; los quesos de leche cruda de oveja churra y cabra verata; aceite de
    oliva virgen extra y el aceto Bálsamo de Padua, un vinagre balsámico envejecido
    en 5 maderas distintas al modo tradicional italiano. Todos ellos nacen siguiendo
    los principios del natural farming: alimentación natural, sin utilizar
    conservantes artificiales ni tratamientos que alteren sus cualidades nutritivas
    y organolépticas básicas. Porque la filosofía de este nuevo espacio de
    restauración es acercar al consumidor las joyas de la gastronomía española en
    su estado natural, sin manipulaciones ni sofisticaciones,
    para llevar hasta la
    mesa alimentos naturales, elaborados en un entorno privilegiado de pastos
    naturales y bosque de encina, calificados como “Suelo Natural Protegido”.    

    La
    propuesta gastronómica se acompaña con los vinos de la familia Marqués de La
    Concordia
    , también propiedad del grupo, procedentes de sus cuatro bodegas
    centenarias en La Rioja Alta y sus viñedos en Rueda, la Ribera y los Arribes
    del Duero, así como por novedades como la cerveza artesana tipo Ale Coolumbus
    Place ®, una producción limitada de Hacienda Zorita. Todos los productos están
    disponibles también en la tienda online del grupo
    http://viandas.shop
    .


  • El restaurante El Hortera abre sus puertas

    El restaurante El Hortera abre sus puertas

     De
    la mano de la productora LETSGO llega
    El Hortera, un nuevo restaurante
    ubicado en el centro histórico de Madrid (calle de la Bolsa, 12); un
    restaurante ConFusión destinado a convertirse en un lugar de visita obligada.
    Se trata de una creación de
    LETSGO, productora de espectáculos como The
    Hole
    , Dirty Dancing, La Familia Addams y el club clandestino Medias
    Puri. Al mando de los fogones se encuentra el chef
    Javier Aranda, con
    dos restaurantes Estrella Michelin (La Cabra y Gaytán). El establecimiento
    cuenta, además, con la presencia del anfitrión del lugar: el Hortera, personaje
    que amenizará cada uno de los platos y cocteles del local con su presencia
    inigualable.


    El
    restaurante, con capacidad para 170 personas, se instala en unos de los edificios
    más emblemáticos de la capital, sede de la primera Bolsa de Madrid y que
    respira siglos de historia entre sus paredes. En el restaurante se conservan
    las columnas y la bóveda barroca que, junto a la nueva decoración Kitsch,
    impregnan el lugar de un estilo único. El diseño interior es obra del
    reconocido diseñador de espacios Parolio y el vestuario del equipo de El
    Hortera es de Felype de Lima (Premio Max 2015 al Mejor Diseño de Vestuario).


    La
    nueva propuesta gastronómica dispone de tres pisos y cinco estancias: la
    Sala Principal, una alternativa innovadora que ofrece tapas y copas muy
    peculiares; la Sala Confusión, mezcla de estilos, ingredientes y
    culturas fusionadas para confundir los cinco sentidos; la Sala Picnic,
    porque no siempre hay que comer en una mesa; la Sala karaoke Koreano,
    donde entre cócteles y platos, las papilas gustativas saldrán bailando y
    cantando; y El Banquete del Hortera, con capacidad para 33 comensales,
    en la que se puede compartir mesa con otros “horteras” y ser agasajado por el
    anfitrión.


    La nueva oferta culinaria presenta una cocina cosmopolita que
    llega a todo el mundo de la mano de Javier Aranda,
    uno de los chefs más jóvenes del mundo en conseguir
    una estrella Michelin en cada uno de sus restaurantes, La Cabra y Gaytán, y
    considerado un referente en el panorama gastronómico español. Al frente
    de la carta de cócteles se encuentra el bartender
    Carlos López, quien
    ha diseñado una propuesta de nueve
    combinados únicos.


    Para
    formar parte de El Hortera se aconseja un dress code acorde al espíritu
    del local y en el caso de no ir en sintonía, el restaurante pone a disposición
    del visitante un ropero para ponerse en situación. Bajo el lema “Hay que tener muy
    buen gusto para ser un hortera”, tal y como reza el eslogan del local, el
    restaurante pretende no dejar indiferente a nadie, convirtiéndose en un espacio
    que no sólo se degusta, sino que se vive.

    El
    horario de apertura es desde las 13:00h. hasta las 02:00h., ofreciendo
    de esta forma la posibilidad de disfrutar desde un primer aperitivo hasta una
    última copa con el Hortera. La propuesta llega destinada a conquistar a un
    público de lo más heterogéneo: nacional, internacional e intergeneracional y
    para (casi) todos los bolsillos, el precio medio de la comida o cena
    ronda los 40 euros. 

  • Burgundy, cocina de autor y buenos vinos

    Burgundy, cocina de autor y buenos vinos

    Burgundy ocupa el espacio de lo que fuera Caray, un restaurante que comenzó muy bien y que no llegó a cuajar en el complicado mundo de la restauración (que se complica todavía más en Madrid). Tras una acertada reforma llevada a cabo por interiorista Marta Auyanet en la que según sus propias palabras «trata de crear un espacio sofisticado, sin pretensiones, en el cual interpreta el estilo africano a la manera neoyorquina», Burgundy se presenta como el nuevo proyecto hostelero de los creadores del grupo En Copa de Balón.


    Para la parte gastronómica, Burgundy (que recoge su nombre de la región vitivinícola de la Borgoña) se apoya en su lanzamiento en un conocido y reconocido cocinero David Marcano del que hace unos meses os hablábamos en este Gastro y Gourmet ( Marcano, la cocina sencilla que cautiva ).



    Si hay algo que caracteriza la cocina de Marcano es esa sencillez en sus platos en los que el respeto por las recetas tradicionales es evidente. La cocina de Marcano es una cocina, de sabores, de largas cocciones con un evidente arraigo en la tradición. Lo cual no es óbice para que David haga sus pinitos en la cocina japonesa, cocina en la que cada vez parece sentirse más cómodo (no hay duda de que su paso por Goizeko Wellington tuvo mucho que ver en este sentido).

    Se refleja este toque japo en la carta de Burgundy, una carta amplia e inclasificable a priori en la que tienen cabida desde tacos de cochinita  pibil a un espectacular sashimi de mero (acompañado de wasabi fresco, refrito de soja y aceite arbequina),a unas magníficas gyozas de corzo y a una variada selección de nigiris, gunkan o ceviches. Todo ello junto a platos mucho más tradicionales como los chipirones en su tinta, el pichón en dos cocciones o un impresionante jarrete de ternera blanca en el que se pone de manifiesto el gusto de David por los fondos lentos (se cuece durante 54 horas a baja temperatura y se acompaña con crema de patata trufada).

    En principio como ven la carta es inclasificable pero no duden de que tiene su coherencia. Probablemente sea de los pocos lugares en Madrid donde uno puede comenzar con nigiris y terminar con jarrete y que ambos platos sean muy correctos..
    En eso que ahora llaman «parte líquida» del asunto , la pertenencia al grupo En Copa de Balón define su línea argumental. Siguiendo la máxima de ofrecer sus vinos a precios imbatibles, por debajo de
    cualquier establecimiento hostelero y respetando siempre al bodeguero,
    el
    local acoge una cuidadísima selección de en torno a
    300 referencias. 



    Entre ellas, se incluyen desde las principales denominaciones de origen españolas (con presencia de clásicos imprescindibles como José Pariente, Viña Ardanza o Vega Sicilia) hasta vinos de nuevo cuño y etiquetas curiosas de las regiones vitivinícolas emergentes del país.


    Además, presume de una nutrida representación de etiquetas internacionales (francesas, argentinas, neozelandesas o sudafricanas, entre otras) así como un extenso capítulo de champagnes y vinos de postre. Además de la presencia de dos sumilleres   ( encomiable la labor de Iván la noche de nuestra visita ), Burgundy cuenta con un solícito equipo de sala con formación en sumillería dispuesto a proponer el mejor maridaje y asesorar al comensal en función de sus gustos. Por último y como servicio exclusivo marca de la casa En Copa de Balón, los clientes podrán llevarse a casa la botella descorchada que no se haya terminado en un cuidado packaging.


    Señalar , para finalizar, la opción que ofrece Burgundy de disfrutar en su espectacular barra circular de una carta de tapas y raciones mucho más informal pero con la garantía que siempre otorga el sello Marcano.



    Visitar web de Burgundy




  • Étimo, la cocina de Begoña Fraire llega al barrio de Salamanca.

    Étimo, la cocina de Begoña Fraire llega al barrio de Salamanca.

    Begoña Fraire es una chef formada en Le Cordon Bleu que durante años estuvo al frente del restaurante Seis Ocho situado en la zona de Canillejas. Pese a la dificultad de una zona muy complicada , gastronómicamente hablando, consiguió hacerse un hueco en el panorama madrileño cosechando abundantes buenas críticas. El pasado verano Begoña pensó que había llegado el momento de dar el salto definitivo y optó por trasladar su concepto al barrio de Salamanca de Madrid, concretamente a la calle Ayala, al local que hasta hace unos meses había sido A&G ( Astrid y Gastón).



    Con una decoración «industrial chic», Étimo aporta un ambiente transgresor y elegante a la vez; uno de esos lugares que llama la atención desde que atraviesas su puerta y que es obra del reconocido estudio de interiorismo 3G Oficce.

    En la parte gastronómica propiamente dicha, Étimo funciona únicamente con menú degustación. Un menú  abierto en el que hay cuatro bloques con cuatro platos , a su vez, en cada uno de los bloques

    El menú degustación, en cualquier caso, va cambiando en función de lo que ofrece el mercado en cada momento, ya que Étimo trata de plasmar en su filosofía la cocina de mercado, la vuelta al origen. Frutas y verduras sin intervención química, carnes sin maltrato animal, panes artesanos elaborados en la propia casa con harinas ecológicas y masas madre… Étimo controla en todo momento la trazabilidad del producto que finalmente pone en el plato.


    Muy ricas unas judías Kenia acompañadas de papada ibérica y arenque del Báltico, con ese agradable crujiente de la verdura al dente y en el que el contraste de la papada ibérica y el arenque crean un equilibrio perfecto.


    En el segundo bloque optamos por la almeja gallega con garbanzos y caldo de legumbres. Nuevamente equilibrio, sabor y elegancia en un plato irreprochable. Continuamos, ya en el tercer bloque, con vaca vieja con ajo negro y brócoli. Carne en un punto perfecto con ese sutil toque a regaliz que el ajo negro aporta. Como colofón un postre de chocolate de impecable ejecución.


    Cocina interesante , servicio esmerado y precio muy correcto (menú degustación 60 euros) para platos de calidad evidente en los que además se cuida al máximo las presentaciones. Confiemos en que la arriesgada fórmula del «solo menú degustación» le salga bien a Fraire, porque su cocina,  de verdad, merece mucho la pena.