Autor: Javier Munárriz

  • RUEDA COMIENZA SU VENDIMIA EN TIEMPOS DE COVID

    RUEDA COMIENZA SU VENDIMIA EN TIEMPOS DE COVID

     La Denominación de Origen Rueda ha dado comienzo a
    la vendimia 2020 con las variedades que poseen un ciclo vegetativo más corto y una
    maduración más temprana; la Sauvignon Blanc y la Chardonnay, esta última es una
    de las variedades nuevas autorizadas en el nuevo pliego de condiciones de este
    año en la D.O.

     


    Otra de las grandes novedades de esta campaña es la
    producción del Gran Vino de Rueda. Esta nueva categoría supone un valor añadido
    para los consumidores, ya que se realiza con uvas provenientes de viñedos con
    más de 30 años de antigüedad
    , lo que permite mantener el viñedo antiguo y
    preservar el patrimonio de la zona.

     

    A lo largo de las próximas semanas la vendimia se
    generalizará tanto a las bodegas como al resto de variedades, que ya irán
    alcanzando su grado de maduración idóneo para la recolección, esperando que la
    vendimia de la variedad Verdejo, autóctona de la zona, comience la próxima
    semana.

     

    Este año, la campaña cuenta con 1.580 viticultores, 74
    bodegas elaboradoras registradas siendo tres de ellas nuevas:
    Bodegas Cyatho, Lagar
    de Moha y Finca Caraballas
    y con una superficie inscrita de 19.892 ha. De ellas, el 97,87% (19.470 ha.) corresponden a variedades blancas y
    de éstas, el 87,88% (17.111 ha.) son de
    Verdejo, variedad principal de la Denominación
    de Origen Rueda.

     


    Carmen San Martín, presidenta de la D.O. Rueda, confirma que la
    campaña comienza con incertidumbre: “Al
    igual que en muchos sectores, el COVID-19 está generando una situación de gran
    preocupación, pues a los efectos comercialmente adversos que ya se han producido,
    se une ahora el deber para bodegueros y viticultores, de minimizar los riesgos
    de contagios, con especial atención en las labores de vendimia manual, con la
    dificultad que ya tienen de por sí”.
    Pero afortunadamente también hay
    motivos para ilusionarse: “Esta campaña
    resulta muy especial para nosotros, ya que además de unas excelentes
    previsiones, trae grandes novedades, como la incorporación de la variedad
    Chardonnay o la categoría Gran Vino de Rueda, y la coincidencia con el 40
    aniversario de la denominación de origen”,
    concluye Carmen San Martín.

     

    La principal función del
    C.R.D.O. Rueda es controlar el origen y la calidad, por lo que los Servicios
    Técnicos se encuentran en pleno funcionamiento, inspeccionando la procedencia
    de la uva, las producciones por hectárea de los viñedos, el estado sanitario y
    la cantidad de uva de cada variedad. Posteriormente la recogida se entrega en
    cada una de las bodegas, desechando las partidas que no cumplan los requisitos
    establecidos por el Reglamento del Consejo Regulador.

     

    Este año se contratarán
    unos 20 auxiliares para esta vendimia que, junto a los 8 veedores del Consejo
    Regulador, llevarán a cabo los controles necesarios.

     


    El CR realizará las
    pruebas PCR a estos auxiliares con el objeto de minimizar riesgos de contagio
    y
    colaborará con la Junta de Castilla y León en la realización de las pruebas diagnósticas
    a los temporeros itinerantes que contraten las bodegas para esta vendimia.

     

    La vendimia en la D.O. Rueda se caracteriza por
    realizarse de noche y a máquina
    . Estos dos factores influyen de manera decisiva
    en la calidad de los vinos. La mecanización permite que la recogida sea
    selectiva por parcelas, en función de la maduración y a criterio del enólogo.
    Por tanto, se decide el momento óptimo de su recogida, consiguiendo aumentar el
    nivel de calidad de las partidas de uva que entran en bodega.

     

    Por su parte, al vendimiar de noche se aprovecha la
    bajada de las temperaturas, reduciendo al máximo las posibles oxidaciones,
    conservando las cualidades organolépticas en perfectas condiciones y mejorando
    el equilibrio entre graduación y acidez,
    lo que es muy importante para la
    elaboración de vinos de calidad. Además, con la entrada de la uva en las
    bodegas a menos temperatura, se consigue un importante ahorro energético.

     

    En definitiva, la recolección se realiza en la oscuridad de la noche,
    pero está marcada por la potente luz de las máquinas. Una vendimia en la que se
    elaboran vinos de la máxima calidad, que convierten a la Denominación de Origen
    Rueda en líder de los vinos blancos con D.O. de España.

  • Bianca Villa, el limoncello más mediterráneo de Grupo La Navarra

    Bianca Villa, el limoncello más mediterráneo de Grupo La Navarra

    GrupoLa Navarra se ha diferenciado siempre por su carácter dinámico y
    emprendedor
    y por situar en el mercado licores muy diferentes con la idea
    de llegar a todos los posibles consumidores con productos únicos.





    Bianca
    Villa
    nace de la fusión de las marcas de licores más emblemáticas del
    grupo, Blanca de Navarra y Alta Villa. 
    Un proyecto que ve la luz y se presenta con una imagen muy
    refrescante para cautivar
    a los consumidores de este tipo de licor. Este limoncello
    se ha elaborado siguiendo las recetas tradicionales a las que Grupo La
    Navarra aporta su personalidad y estilo diferencial.

    Bianca
    Villa
    es un producto con acento mediterráneo y elaborado con piel
    de limón natural seleccionada
    y después macerada en aguardiente de
    primera calidad
    . Es un licor muy aromático, de color amarillo
    pálido, fresco en boca, con un final dulce y equilibrado. Para su
    presentación, Grupo la Navarra ha creado un video que refleja el estilo
    mediterráneo y la frescura de este limoncello
    https://www.youtube.com/watch?v=P033EZyfpMA.


     Grupo La
    Navarra
    recomienda disfrutar de Bianca Villa como un refrescante digestivo,
    servido en un vaso helado de
    chupito a -7º o bien como aperitivo con la
    receta
    Bianca & Tonic – dos o tres cubitos de hielo, una parte de limoncello
    Bianca Villa y tres partes de agua tónica, aromatiza con albahaca-.

     

    PVP
    – 12€ – Graduación 27º –

  • Bichopalo, buenas sensaciones en el mercado de Barceló

    Bichopalo, buenas sensaciones en el mercado de Barceló

     Tuvimos ocasión recientemente de conocer Bichopalo, más que un restaurante, un pequeño puesto en el que se sirven comidas situado en el céntrico mercado de Barceló. Últimamente se ha generalizado algo que hasta hace unos años resultaba impensable, comer en el puesto de un mercado tradicional y cierto es que se encuentran opciones francamente interesantes bajo dicho concepto.



    Bichopalo es uno de esos puestos, en los que bajo la batuta de un joven (aunque sobradamente preparado) cocinero como es Daniel Pozuelo (y de su hermano Guillermo que atiende con diligencia y profesionalidad las mesas, o mejor dicho, la barra) se propone un concepto gastronómico ágil y divertido en el que a través de un menú degustación se acaba conquistando el paladar del comensal.




    Pozuelo (con experiencia en Arzak, Dstage, Alboroque o el Casino de Paco Roncero) utiliza productos honestos y sencillos conseguidos en la mayoría en los diferentes puestos del propio mercado y confecciona con ellos una suerte de platos en los que la inteligencia y el sentido común son evidentes desde el primer momento. Dosis de creatividad si perder la cabeza, equilibrio, contraste de sabores y texturas conforman un menú degustación que convence de principio a fin y que seguramente en un local más formal ganaría muchos enteros.




    Comienza el mismo con un muy correcto foie curado en sal y Palo Cortado que se acompaña de un refrescante sorbete de apio y manzana para continuar con un magnífico ajoblanco de coco con albahaca y te matcha. Sensacional. 

    La versión de los huevos rotos de Pozuelo utiliza junto a un huevo poché salsa de setas y tierra de setas. Plato muy logrado en que uno no se cansa de comer pan y de disfrutar. Continuamos con una dorada en tempura que se acompaña de un mojo canario-japonés elaborado con pasta de miso y sake. En el capítulo cárnico, carrillera a baja temperatura con toque de brasa, salsa cantonesa y hoja de capuchina, otro plato más que aceptable que vuelve a rubricar el magnífico nivel de cocina que hay detrás de cada pase.




    Concluimos igual de bien que comenzamos con un melocotón a la brasa con helado de brioche, torrija de curry y trufa rallada.Interesante.




    Lo dicho, si Bichopalo fuera un restaurante al uso en lugar de un puesto de mercado con seguridad las sensaciones serían mucho mejores. En cualquier caso no queda duda tras visitarlo que Daniel Pozuelo realiza una magnífica labor y que es obligatorio seguir su evolución. Enhorabuena.

  • Zielou, nuevo concepto para los nuevos tiempos

    Zielou, nuevo concepto para los nuevos tiempos

     El espacio gastronómico y de ocio Zielou, ubicado en el ático de la estación de Chamartín, ha aprovechado los arduos meses de confinamiento y postconfinamiento para dar una vuelta de tuerca a su propuesta, centrada en la etapa previa al Covid-19 más en las copas y la coctelería que en la gastronomía propiamente dicha.



    Durante estos meses se ha redecorado el espacio dándole un aire elegante y vanguardista con claras influencias cosmopolitas que trasladan rápidamente al visitante a un espacio diferente y acogedor en el que es fácil sentirse bien.




    El nuevo Zielou llega con un espíritu en el que quiere reivindicar por encima de todo su lado gastronómico, ese que quizá hasta ahora, estaba más oculto y centrar su oferta precisamente en la cocina, sin desdeñar por ello la coctelería de autor y la copa posterior a la cena, ya que el ambiente creado invita evidentemente a ello.


    Para la renovación del concepto se ha optado por incorporar al proyecto al chef Kisko Sanchís que propone una carta amena e interesante en la que los guiños internacionales sobrevuelan la gran mayoría de sus platos. 

    Así a un gazpacho cremoso de cereza al que se le podría sacar más partido, sigue un estupendo ceviche de corvina  en el que en lugar de cilantro se potencia el plato con un caldo de mejillón gallego con ají amarillo que lo convierte en diferente y original.


    Correcto el sashimi de vieira gallega aunque quizá demasiado invadido por la pasta de trufa y boletus que lo acompaña. Sobresalientes el tiradito de lubina «versión coreana» que se acompaña con puré de boniato dulce, kimchi picante y soja, así como el tarantelo de atún rojo con huevo poché y crujiente de plátano macho, sin duda los dos mejores platos que tuvimos ocasión de probar en nuestra reciente visita. Correcto igualmente un trufón de rabo de toro y carrillera que se acompaña de una parmentier de patata trufada.



    Como postre probamos un «coco caribeño» consistente en una corteza de chcolate Grand Cru, masa de coco llevada a una bavaroise y granizado del propio agua del coco. Muy rico.


    Cocina en resumen que apunta bien y a la que quizá le falta algo de rodaje, algo lógico ya que está dando sus primeros pasos, pero que sin duda, con mínimos ajustes puede posicionarse en un nivel más que óptimo.

  • Empanadas Malvón, el producto gourmet que se ha convertido en tendencia

    Empanadas Malvón, el producto gourmet que se ha convertido en tendencia

      Empanadas Malvón nace a finales de 2017 en Madrid, llegando a convertirse en la cadena de franquicias líder en fabricación y distribución de empanadas argentinas en Europa. Se elaboran a diario de forma artesanal en su obrador central, utilizando ingredientes frescos de primera calidad. 


    Se elaboran a diario en el obrador central de Malvón de
    manera totalmente artesana bajo la premisa de que
    la belleza está en el interior de su producto, en el que prima
    el sabor y la calidad de la materia prima
    .
    Su transporte es muy cómodo, lo que permite disfrutarlas en cualquier
    parte. Además, al ser un bocado individual, no pensado para compartir la misma
    empanada con otros, es más seguro en estos tiempos.


    La carta cuenta con 12 empanadas clásicas y 6 gourmet
    (algunas aptas para vegetarianos) que se pueden pedir de manera individual o en
    packs personalizados de 2, 6 ó 12 unidades.

     

    Las gourmet dan un paso más en sabor y sorprenden con sabores como confit de pato, rabo
    de toro
    estofado a baja temperatura durante 8 horas, pastrami con cebolla caramelizada, pollo thai cocinado
    con leche de coco
    , curry y cebolla o costillas a baja temperatura y horneadas con
    salsa barbacoa, tomillo y pimentón.



     Entre las empanadas clásicas destacan la de jamón y queso (jamón de york
    tierno y mezcla de quesos suaves), atún (atún, cebolla y pimiento rojo
    al estilo gallego) y cochinita (carne de cerdo cocinada lentamente con
    chile achiote). También,
    propuestas más especiales como las empanadillas de roquefort y pera
    (mezcla de quesos y pera confitada) o la caprese (queso mozzarella, tomate
    y albahaca), una empanada que se inspira en la cocina italiana.

     

     

  • Prístino, el triunfo de la neocasa de comidas

    Hace pocos días tuvimos ocasión de conocer Prístino, un coqueto y agradable restaurante decorado por el estudio de la interiorista Mercedes Rivera, donde la calidad de los platos probados y el excelente servicio de sala lo convierten en uno de esos lugares de los que salir insatisfecho resulta prácticamente imposible. 


    Después de unos años en los que la propuesta en los restaurantes apuntaba más a la decoración, al ambiente y al postureo que a la propia gastronomía, parece que el péndulo va oscilando hacia opciones mucho más apetecibles. En Madrid se come bastante bien y personalmente creo que cada vez más mejor.


    De igual manera puede apreciarse que en ese binomio técnica-producto o vanguardia-tradición va poco a poco devolviéndose la importancia que imcomprensiblemente se había negado a la parte de tradición y producto.

    Pues bien , Prístino aúna ese concepto de casa de comidas reinventada que poco a poco va tomando fuerza en la capital. Taberna Verdejo, Quinqué o la mítica y mucho más longeva Tasquita de Enfrente serían ejemplos de ese grupo de restaurantes que gustan sin ningún género de duda (salvo que lo único que se aprecie en un restaurante sea la decoración, la música o el ambiente).

    Prístino, que dicho sea de paso significa antiguo y primigenio y hace referencia a aquello que se mantiene
    inalterado y puro, abrió sus puertas a finales de 2019, busca en su carta esa recuperación de recetas clásicas que por absurdas modas habían ido relegándose; todas ellas elaboradas con el mejor producto y con 
    actualizadas y cuidadas presentaciones.

    En una carta marcada por la estacionalidad y el mercado se vifgila minuciosamente la selección del producto, verduras de su propia huerta en El Escorial, pescados de las mejores lonjas del país, ternera con D.O. Sierra de Guadarrama… la propuesta deja siempre hueco para esos platos e siempre que al fin y a la postre todos tenemos en esa memoria de sabores; platos de cuchara en temporada, ensaladilla rusa, callos con morro y pata, rabo de toro y una amplia selección de sugerencias fuera de carta.

    El día de nuestra visita se nos ofrecieron unas magníficos bocartes a la brasa en los que un acertado y sútil,toque de Josper evocaba a ese olor y sabor de los merenderos costeros; magnífico igualmente el calamar de potera a la parrilla presentado sobre una salsa de su propia tinta y en exquisito pollo de corral en pepitoria, receta que cuesta encontrar en las cartas de los restaurantes y que bien elaborada resulta suculenta. Como colofón un soberbio postre de chocolate negro acompañado de AOVE y escamas de sal verdaderamente interesante.


    Bodega quizá algo escueta pero ciertamente cuidada en cuanto a opciones se refiere, terraza de verano y un impecable servicio de una sala magistralmente comandada por Guillermo Fernández Reyes, Prístino es uno de esos lugares de los que sales pensando en volver. Todo un acierto.


  • Madame Sushita, comer sushi casi en una biblioteca

    Madame Sushita, comer sushi casi en una biblioteca

    Hace ya años que el grupo de restauración Sushita optó, creo que con acierto, por abrir restaurantes en los que la decoración y el ambiente marcan ya de por sí un valor para convertirse en lugares de visita. Tras sus primeros locales de la calle Miguel Ángel, Alberto Aguilera y Parque Sur, el grupo inauguró Madame Sushita, Monsieur Sushita y últimamente Sushita Le Club.



    Madame Sushita llama la atención en primer lugar por su agradable terraza acristalada lo que la convierte en practicable todo el año y -traspasando sus puertas- por la evocadora decoración del restaurante que recoge más de 10.000 volúmenes en las estanterías rojas que visten sus paredes.


    En la parte gastronómica una carta amplia y «cómoda» en el sentido de que busca agradar a la mayor parte del público. El sushi del grupo no persigue (sería un error) la excelsa calidad de los mejores restaurantes de sushi de la capital, pero a cambio ofrece por una ajustada relación precio calidad platos atractivos y que funcionan bien. No hay más que ver los llenos constantes en cualquiera de sus locales.



    A los platos habituales del grupo ( rollitos de pato crujiente con salsa Housin,
    tempura de gambón rojo al chile dulce o el nigiri de huevo de codorniz con
    chanquetes,
    entre otros ) se suman como novedad en Madame Sushita 
    platos a base de
    pastas frescas con harina orgánica (de uva roja o de tinta de calamar), el
    arroz jazmín, el trío de ceviches de atún, lubina y pez limón, platos fusión
    como el tataki de solomillo al carbón con papas y mojo picón, las gyozas de
    wagyu
    con mermelada de tomate y albahaca, maki rolls –entre los que
    destacan el King Crab (cangrejo real) y el Black Cod (bacalao negro), nigiri de
    trilogía de atún… 



    La fórmula funciona y al fin y al cabo, en el complicado panorama de la gastronomía madrileña no hay mejor opción que ofrecer lo que lo que el público demanda. Buen producto, ticket ajustado, locales agradables y acogedores… complicado salir descontento. 





  • Perretxico, un concepto de éxito que suma y sigue

    Perretxico, un concepto de éxito que suma y sigue

    Hace ya un par de años desde que Josean Merino decidió exportar el concepto de su Perretxico de Vitoria-Gasteiz y hacerle un hueco en el complicado mundo de la gastronomía madrileña. La llegada del concepto que Merino proponía triunfó en el local de la calle Rafael Calvo desde el primer momento.



    Y es que la barra de pintxos elaborados, ese concepto tan vasco de beber acompañando la bebida de pintxos y raciones cuidadas, del producto de primera y de las elaboraciones tradicionales son imagen de  un concepto que en Madrid gusta y gusta mucho.




    Rápidamente pintxos de toda la vida, como las gildas, que en Perretxico son magníficas, raciones como sus espectaculares rabas o pintxos de creación propia como su turrón de foie o ese magnífico donut de cocido en doble vuelco que hay que probar sí o sí, se convirtieron en comandas habituales entre su nutrida clientela.


    En los últimos meses, Perretexico ha aumentado sus locales en la capital, inaugurando poco antes del dichoso confinamiento un segundo local en la calle Corazón de María y hace escasas semanas un tercero en la calle Nárvaez.


    La propuesta idéntica a la de su matriz. Recientemente acudimos a conocer el local de Corazón de María. Terraza, animada barra, suculentos pintxos y un pequeño comedor interior a modo de txoco en el que degustar más tranquilamente su carta.


    En ella encontramos pintxos como los mencionados donut de cocido y turrón de foie pero además una simpática y convicente ensalada agitada surfera de Zarauz, un delicioso txangurro a la donostiarra, kristalino de foie o su afamada tortilla manchada de bacalao y patata alavesa. Entre sus principales albóndigas de bonito en salsa verde, rodaballo y ¿cómo no? la imprescindible txuleta , en este caso de vaca frisona.



    Postres variados y precios amables redondean una propuesta que sin duda ha sabido encontrar su hueco.

  • El vino del domingo, La Sonrisa de Tares 2019

    El vino del domingo, La Sonrisa de Tares 2019

    Con la llegada del
    verano, la bodega Dominio de Tares presenta su vino La Sonrisa de Tares 2019 como
    la opción más refrescante para las altas temperaturas veraniegas.  Elaborado con la variedad godello, es un vino joven
    y diferente que se convierte en el blanco idóneo para disfrutar durante los meses
    estivales.




    La bodega Dominio de Tares elabora
    desde hace cuatro años La Sonrisa, un vino blanco joven de calidad, elaborado con
    la variedad godello. Desde su primera añada, La Sonrisa ha marcado su
    personalidad entre
    los vinos blancos españoles, además de convertirse en uno de los godellos que
    más triunfa entre los consumidores jóvenes
    por su autenticidad y diferenciación.



    Su nombre – La Sonrisa – ya marca estilo.
    Transmite la alegría de la variedad godello y la juventud de un vino de
    añada en el que destaca su identidad varietal
    . Dominio de Tares ha seleccionado
    especialmente para este vino parcelas de godello de las pendientes más
    inclinadas del Bierzo Alto, situadas a 700 metros de altitud.




    La Sonrisa de Tares está dirigido a los consumidores que buscan una alternativa y un soplo de aire fresco a las variedades tradicionales. En este vino encuentran un godello complejo, rico y refrescante y la confianza de tener en la copa un vino de Dominio de Tares, bodega que es garantía de calidad en El Bierzo y que este año conmemora su 20 Aniversario.

    La Sonrisa de Tares 2019
    es un vino moderno, fragante, sabroso y destaca por su acidez cremosa y por sus
    elegantes aromas a cítricos
    .  La Sonrisa es perfecto para consumir
    por copas los días de verano en las terrazas y las barras de los restaurantes, bares y tabernas más
    animadas.

  • Monsieur Sushita, vencer y convencer

    Monsieur Sushita, vencer y convencer

    Van a cumplirse próximamente dos años de la apertura de Monsieur Sushita, un restaurante perteneciente al grupo Sushita que ha sabido desde sus inicios hacerse un nicho de mercado en el panorama gastronómico madrileño.



    Con una decoración atractiva y acogedora que denota rápidamente la intención de convertirse en uno de esos place to be del barrio de Salamanca, el local de Monsieur Sushita sorprende por su tamaño y su cuidada puesta en escena.


    Lámparas de Murano (que provienen del antiguo Café de Nápoles en Positano), mobiliario comprado en el sur de Francia o un espectacular suelo pintado a mano con pigmentos naturales por artesanos de Marrakech, la propuesta de Monsieur Sushita es válida para todos los públicos recogiendo en su carta diversos platos de distintas cocinas del mundo.


    Así el apartado japonés en el que evidentemente el sushi en sus diferentes modalidades gana la partida, la oferta se complemente con diferentes recetas de cocinas tan dispares como la hawaina, la marroquí o la peruana.



    A platos tradicionales del grupo como la tempura de gambón rojo al chile dulce, la pizza crujiente de atún con
    láminas de trufa
    , o el nigiri de
    huevo de codorniz con chanquetes,
    se incorporan novedades como la torre de gambones en tempura sobre maki de espárragos y aguacate o
    el maki roll de foie micuit braseado con anguila.



    Postres, siguiendo la estela, de corte internacional y una amplia  carta de tés redondean una propuesta que llegaba con ganas de triunfar y lo ha conseguido con nitidez. Precios comedidos, servicio diligente y una propuesta fácil de contentar a cualquier público en un entorno agradable; la fórmula contiene todos los ingredientes para ser un éxito.