Autor: Javier Munárriz

  • LA SENCILLEZ EN LA ALTA COCINA

    LA SENCILLEZ EN LA ALTA COCINA

    A menudo pensamos que los restaurantes de más alto nivel, los cocineros con estrellas Michelín, basan su éxito en cocinas complejas, en platos sofisticadísimos y que sus lugares de trabajo se asemejan más a laboratorios que a fogones. Es verdad que los avances técnicos han supuesto un plus en el mundo de la gastronomía, pero también lo es que cuando hablas relajadamente con muchos de ellos siguen dando un valor preminente a la calidad de la materia prima, a la cocina más tradicional y clásica (difícil entender la vanguardia sin una sólida base en la tradición), a la importancia del trabajo en equipo y al constante aprendizaje.


    El otro día tuve ocasión de ver un vídeo en el que el chef Diego Guerrero (confieso que es uno de mis chefs favoritos) colabora con una pareja en la confección de un menú casero. Aunque en realidad se trata de un vídeo en colaboración con Cepsa , me sirvió para reflexionar con posterioridad sobre el tema. No es tan diferente lo que expresa el vídeo de lo que hay de fondo en una cocina de alto nivel.

    La eficiencia o esa necesidad de adaptarse a un presupuesto determinado, ya sea en la relación de costes de un restaurante o en la economía doméstica, la necesidad del trabajo en equipo  (cocinar en compañía es mucho más divertido y en un restaurante además es imprescindible), ese deseo permanente de aprender (esto no únicamente en gastronomía sino en cualquier faceta de la vida) y el respeto por la tradición entendiendo que la cocina puede ser lo creativa e innovadora que se desee, pero teniendo siempre como fundamento el trabajo bien hecho y las recetas más clásicas. Por poner un ejemplo, es encomiable una esferificación de lentejas, pero antes de esferificar hay que haber cocinado unas lentejas clásicas de máxima calidad.



    Por eso ese vídeo que hoy comparto es esta pequeña reflexión me ha parecido de lo más acertado. Porque todos vivimos a mil por hora de una u otra forma, porque mucho más a menudo de lo que pensamos terminamos a última hora de la tarde comprando unas cuantas cosas en el Carrefour Express de la estación de servicio  Cepsa  donde hemos parado un momento para repostar gasolina en nuestro coche y porque al final terminamos haciendo en casa nuestra pequeña cena siguiendo casi al pie de la letra esos parámetros que os comentaba hace un momento.


    Y es que al final la alta cocina está mucho más cerca de nuestro día a día de lo que imaginamos y hay ciertos valores que son -o deberían ser- aplicables en cualquier momento de nuestras vidas.

  • La Sabina, Larrumba suma y sigue

    La Sabina, Larrumba suma y sigue

    Lo del Grupo Larrumba es digno de estudio. Con sus decena de restaurantes (a cuál más exitoso) abiertos a lo largo de cinco años, se suma un sinfín de proyectos a lo largo de los próximos seis meses. Algunos totalmente Grupo Larrumba, otros participados por algunos de sus principales socios, la expansión va a ser espectacular. En cualquier caso iremos poco a poco y hoy nos vamos a centrar en su última apertura, La Sabina.



    La Sabina ocupa el local de lo que fuera hasta hace un año Casa de Quirós, en la plaza de la Estafeta de La Moraleja. Decorado como es norma en el grupo, por el estudio Proyecto Singular, La Sabina da una vuelta de tuerca a ese estilo entre tropical y colonial que empieza a ser norma en la mayoría de los locales de nueva apertura. La Sabina, acertadamente a mi juicio, se aparta de esta tendencia y crea una atmósfera netamente mediterránea que rápidamente evoca a ambientes marineros. 



    Pero no es el único aspecto en el que La Sabina «rompe moldes». Si bien una de las críticas que más suele hacerse al Grupo es la repetición de sus cartas y su poca originalidad, es evidente que tratan en cada proyecto de hacer algo diferente. Si en Habanera la colaboración de Javi Estévez era seña identitaria de su propuesta o en Peyote su carta japomexicana daba un nuevo aire al grupo, La Sabina se presenta como una arrocería.


    El concepto,para empezar, es atrevido. Y lo es porque buenos arroces en Madrid hay pocos. Es verdad que la salida natural al mar de Madrid es la Comunidad Valenciana y que la mayoría de los madrileños somos arroceros y por ende, exigentes con el arroz. 


    Pero La Sabina se pone las pilas. Con agua directamente traída desde Valencia (me cuentan que a la hora de elaborar la carta realizaron varias catas ciegas de arroces elaborados con agua de Madrid y con agua de Valencia, con rotundo éxito de las segundas) y utilizando la variedad albufera de arroz en lugar del tradicional bomba, se sumerge en un espectro (el de los arroces en Madrid) en el que salir airoso es complicado.



    En nuestra reciente visita tuvimos ocasión de probar el arroz del senyoret, para algunos especialidad de la casa y el resultado fue francamente positivo. Arroz suelto, sabor equilibrado y ese punto de socarrat que particularmente a mí, me encanta. Además del mencionado, diversos tipos de arroces y fideuás completan una oferta que sin duda contentará a todo tipo de gustos.



    El resto de la carta ofrece interesantes posibilidades tanto para escoger entrantes previos al arroz como para dar gusto a los no arroceros. Llama la atención el plantel de proveedores del que Larrumba va nutriéndose. Ballfegó, Triticum… son ejemplo de un nivel de producto con el que el Grupo trata de alejarse de esa crítica que desde su primer Pipa and Co les acompaña y que personalmente me parece bastante injusta. No hay duda de que La Sabina será una de las aperturas estrellas de este nuevo curso. Alabanzas y críticas feroces son la norma de cada apertura con el sello Larrumba. Mientras tanto encontrar mesa libre en sus locales es misión complicada (imposible en ocasiones) y el Grupo suma y sigue. Como decíamos en nuestra crónica sobre Habanera, «ladran, luego cabalgamos»…


    Visitar web de La Sabina

  • Floren Domezain, cuando la verdura es un manjar

    Floren Domezain, cuando la verdura es un manjar

    Floren Domezáin es un viejo conocido en el mundo de las verduras y de la buena mesa. Asesor gastronómico del programa televisivo “Un país para comérselo” , creador del huerto urbano más grande del mundo en la azotea de un hotel y un auténtico apasionado de la buena verdura que trae en su totalidad de sus terrenos situados en Tudela y en Arguedas, su tierra natal.




    Hace ya más de dos años Floren decidió abrir su propio restaurante en el local que ocupara el mítico restaurante Castelló,9 y en un agradable espacio obra de la decoradora tudelana Rosa García, nos encontramos un acogedor restaurante que se divide en una barra muy al estilo vasco o navarro con abundantes raciones y pinchos donde perfectamente se puede resolver una comida o cena y por otro lado, un amplio y acogedor comedor con una decoración cuidada al máximo.

    En su carta, amplia e interesante, las verduras juegan en una liga superior. Se apuesta por el producto de temporada por lo que en cada momento se puede optar por las verduras más acordes con la estacionalidad con la absoluta seguridad de que serán seguramente las mejores que puedan consumirse en Madrid. Cualquiera de ellas constituye un platazo en toda regla.

    Fantásticos los espárragos naturales acompañados con un huevo poché y foie , magníficas sus cebollas tiernas asadas y sensacional el famoso «tomate de Floren» , ese tomate llamado feo de Tudela y que en Floren Domezáin sirven acompañado exclusivamente de un ligero toque de aceite de oliva y sal de tinta de calamar. Simplemente inigualable.

    Seguros platos a un muy buen nivel y postres que no defraudan convierten a Floren Domezáin en uno de esos restaurantes que hay que conocer sí o sí. Olviden absurdos prejuicios; Floren les va a demostrar que las verduras pueden ser un manjar exquisito.

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  • El Flaco, cuando Tailandia encontró el mundo

    El Flaco, cuando Tailandia encontró el mundo

    Conocí a Andy Boman y Antonio Conejo, propietarios del restaurante El Flaco, hace unos meses en una entrega de premios gastronómicos. Hablamos y me pidieron que les visitara en su restaurante. La verdad era de esos sitios que apetece ir por las fotos que en redes sociales aparecen y por los comentarios al respecto. Problemas de agenda (sí, maldita agenda) hicieron que hasta hace un par de semanas no pudiera conocer El Flaco.




    Acudí a aquella cena pensando en un restaurante tailandés. Cierto que cuando conocí hace meses a Andy me comentó que era sueco de nacimiento. Confieso ahora que en aquel momento no entendí muy bien qué hacía un sueco haciendo cocina tailandesa. 


    Andy Boman , auqnue sueco de nacimiento, se crió en África donde sus padres eran misioneros. Con posterioridad viajó ya cocinando por diferentes países de Europa, Tailandia y Australia adquiriendo un bagaje único que inevitablemente se refleja en su cocina. Es por ello que aunque la esencia de El Flaco sea la cocina tailandesa no es un tailandés al uso, sino que ofrece un crisol de diferentes culturas que hace de El Flaco un restaurante diferente.



    Comenzamos con un denominado tartare estilo Yukke (me cuentan que se trata de un estilo sueco) y la sensación en boca es absolutamente deliciosa. Lejos de ser un tartare al uso, resulta picante, potente, diferente y divertido. Platazo que anticipa otros tantos de impecable nivel.


    Continuamos con el bao de panceta. Tengo que decir que aunque estoy saturado de baos, la mayoría bastante flojos, este de El Flaco me pareció de los mejores que he probado en Madrid. Seguimos con unas brochetas de solomillo ibérico con tocino, picotas y emulsión de kimchi, plato perfectamente equilibrado y con un contraste de sabores que lo hacen muy recomendable.


    Unas vieiras a la plancha con wakame y salsa citrus beurre blanc, quizá menos interesantes dan paso a un magnífico secreto ibérico con morning glory, piparras e higos caramelizados. Nuevamente esa cocina de fusión con matices y juego de sabores que acaba enganchando y generando una magnífica experiencia gastronómica.



    Dejamos para el final el que sin duda me pareció plato estrella de la cocina de Boman, curry verde de mar con albahaca thai. Hay que señalar que este plato el nivel de picante gana fuerza, pero si eres como yo y el picante no te asusta, puedo asegurarte que disfrutarás tremendamente con este curry verde. 



    Perfecto servicio en sala por parte de Antonio Conejo, que además sabe mucho de vinos y que armoniza a la perfección los platos de Andy con diferentes vinos. Todo un hallazgo El Flaco, de esos que no dudas en repetir.



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  • Laboratorio italiano, auténtica cocina italiana en tu casa

    Laboratorio italiano, auténtica cocina italiana en tu casa

    Aunque en Gastro y Gourmet nos centramos habitualmente más en restaurantes que en otras fórmulas de cocina, bien es verdad que a menudo hay una necesidad creciente por llevar el restaurante a casa. Cada día son más los servicios de chefs a domicilio; empresas o particulares que con un buen bagaje profesional son contratados para cocinar en casas particulares, organismos, empresas… o incluso para la realización de showcookings. El otro día tuve ocasión de conocer uno de estos servicios de la mano del cocinero italiano Fabio Gasparini.



    Fabio, a quien conocí en el pasado Salón de Gourmets en Madrid me había comentado en varias ocasiones que quería que probase su cocina, así que aprovechando estos primeros días de agosto en los que el nivel de eventos y compromisos profesionales baja considerablemente, organizamos una comida puramente veneciana. El lugar , un txoko clandestino que tiene José Portas , uno de los socios de Discarlux , en un barrio de Madrid de cuyo nombre, evidentemente, no quiero acordarme.



    Fabio Gasparini, veneciano de nacimiento, aunque afincado en Madrid desde hace diez años, creó hace dos años un concepto denominado Laboratorio Italiano, una empresa que ofrece fundamentalmente los servicios comentados al inicio de este artículo.Eventos, desayunos de trabajo, showcookings, cursos de cocina en domicilios particulares…. cualquier cosa con tal de difundir la verdadera cocina italiana.


    En nuestra comida tuvimos ocasión de probar diversos platos de la cocina veneciana más genuina. Sardinas escabechadas a la manera italiana (bastante más dulce que el escabeche tradicional que conocemos), una deliciosa brandada de bacalao sobre polenta, unos estupendos spaghetti allo scoglio (con almejas y mejillones) y una muy buena sepia en su tinta. 


    Todo ello acompañado de prosecco y de la mejor conversación sobre gastronomía italiana. No hay ninguna duda que en España además de nuestra propia cocina, si hay que verdaderamente arrasa en seguidores es la cocina italiana y si además esta cocina se nos presenta de la forma más genuina el resultado es espectacular.



    Sirva este post para daros a conocer Laboratorio Italiano y a su creador Fabio Gasparini que os puede resolver más de un compromiso por un precio mucho más comedido de lo que puede suponer una celebración en un restaurante.



    Visitar web de Laboratorio italiano

  • Kultura Kuisine, cocina fusión de verdad

    Kultura Kuisine, cocina fusión de verdad

    Muchas veces hemos comentado en este Gastro y Gourmet la degradación del término «cocina fusión». Siendo éste un concepto que funciona como cajón de sastre en el que todo o casi todo puede caber, su utilización se ha prostituido paulatinamente hasta ser utilizado en ocasiones en las que los peores baos, ceviches y demás platos «de moda» acaban siendo conceptuados como  fusión cuando no dejan de ser platos que se clonan en el 80% de las cartas y  además con bastante poco acierto en la mayoría de los casos. Por eso cuando uno se sienta a una mesa y descubre platos auténticos, sabrosos y en los que sí tiene todo rigor hablar de fusión la perspectiva cambia por completo.Eso fue lo que me ocurrió hace escasos días en Kultura Kuisine.



    Kultura Kuisine es el proyecto hostelero de Héctor Guerra, un empresario peruano que antes de instalarse en Madrid residía en Canadá. Con la ayuda de Luis Barrios (propietario de los restaurantes peruanos Kechua, Chincha y Chincha Internacional) ha creado este Kulture Kuisine, en el que el chef Beker Favian (con experiencia en los fogones de Gastón Acurio y  Virgilio Martínez) ha confeccionado una carta que constituye en sí misma un apasionante paseo por los diferentes sabores del mundo.



    En un local diferente, con cierto aire canalla y en el que mediante jardines verticales y murales diseñados por el propio Héctor Guerra se recrea un fondo marino en el que sobresalen diferentes animales creados a partir de materiales reciclados que anticipan la importancia que en Kulture Kuisine se otorga al producto marino que Favian trata con excepcional maestría.



    Comenzamos nuestro deleite gastronómico con una vieiras acevichadas y el comienzo no puede ser mejor. Leche de tigre, ají amarillo y chips de boniato crean una amalgama de texturas y de sabores, potentes y refrescantes que preparan para una comida en toda regla.



    Espectacular el siguiente plato denominado Tierra dorada en el que se combina la quinoa, con vegetales baby, aguacate y queso de cabra con irreprochable resultado. Magnífica entre los pescados la corvina con una maceración en lima que la hace completamente diferente y sorprendente, entre las carnes, el denominado solomillo de los Andes, en el que a modo de pachamanca (plato típico de Perú elaborado por la cocción al calor de piedras precalentadas de diferentes tipos de carne) se combina una sensacional pieza de ternera con huacatay, ají, comino, pimienta que concluyen un plato de esos que verdaderamente solo pueden entusiasmar al comensal.



    Entre los postres destacar su versión del tiramisú en la que un bizcocho borracho de chocolate se ahúma en una campana con madera de palo santo. Sencillamente delicioso. Con solo dos semanas de existencia, Kultura Kuisine apunta muy bien. Vayan y verán.


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  • Soy Kitchen, el mágico universo de un genio llamado Julio

    Soy Kitchen, el mágico universo de un genio llamado Julio

    Que sí. Que la gastronomía me apasiona. Cada día más. Pero hay días en los que te gusta, días en los que te apasiona y días en los que crees tocar el cielo con las manos, cenas en las que la magia del ambiente y el juego de sabores te envuelve en un universo onírico. Mi experiencia en Soy Kitchen, sin duda ninguna, fue de estas últimas. Confieso que no conocí el antiguo Soy Kitchen -hoy reconvertido en Lamian– pero que todo lo que había escuchado de Julio (alter ego castellanizado de Yong Ping Zhang) eran maravillas.



    La reciente apertura de Soy Kitchen en la calle Zurbano y su nueva propuesta lo convertían en uno de mis objetivos prioritarios. Conocí a Julio y a su socia Tasha Yiran (una apasionada foodie que además hace unas maravillosas fotografías y a la que sigo en redes sociales cada día) hace unos meses en una entrega de premios y mi curiosidad por su proyecto iba en aumento. El sábado pasado visité por fin su Soy Kitchen.



    El local me llamó la atención. No sé porqué había imaginado algo más casual y desenfadado pero Soy Kitchen es un restaurante que sorprende por su buen gusto y elegancia desde que entras en él. Decorado con minuciosidad por el estudio Lavela de Sandra Vergara y Raquel Lázaro ofrece una atmósfera cosmopolita y moderna a la vez que acogedora y confortable.



    Soy Kitchen presenta una propuesta basada en dos menús degustación, corto y largo (45 y 65 euros) que cambian en función del mercado. Platos armonizados que  reflejan a la postre una cocina trabajada y estudiada en la que cada creación es perfecta en sí misma manteniendo una uniformidad que se extiende de principio a fin y que configura una experiencia redonda. Contrastes, sabores y texturas en equilibradísima combinación que evidencian una cocina de autor depurada al máximo.



    No soy muy partidario de diseccionar cada plato por no desvelar el factor sorpresa que creo una experiencia de este tipo debe de tener, pero alguno de los platos que probé en mi visita fueron absolutamente sobresalientes. El tuétano con arroz meloso, berberechos y txangurro me pareció simplemente inmejorable. Los callos con rabo de toro (evidentemente «versión Julio») magníficos y sus kokotxas con pilpil espectaculares. Pero es que todos y cada uno de los platos conseguían ese efecto de «esto está buenísimo» que confirma el rotundo éxito de quién está cocinando para ti.



    Cada vez tengo más claro que cuando te vas de un restaurante pensando «¿cuándo puedo volver aquí?» la comida o cena ha sido impactante, única y diferente. Soy Kitchen es frescura y diversión combinada magistralmente con trabajo y dedicación. Sí, lo confieso, Soy Kitchen y Julio tienen desde el pasado sábado un ferviente admirador más. Agradecer sinceramente desde aquí a Rubén su magnífica atención en sala.



    Finalizar diciendo que desde hace unos días, Soy Kitchen presenta una nueva barra de dim-sums con un ticket medio de 20 euros. Prueben Soy Kitchen, póngase en manos de Julio y de su equipo, relájense y… DISFRUTEN !!


    Visitar web de Soy Kitchen



  • Sanger, el lujo artesano del mejor champagne

    Sanger, el lujo artesano del mejor champagne

    He tenido ocasión hace unos días de visitar la regíón de champagne. Una experiencia única que me ha servido para conocer más acerca de una de las bebidas más exclusivas del mundo. La región de Champagne-Ardenne es un destino de lo más recomendable. Situada a una hora y media de París sus paisajes son impresionantes y en cada pueblo «se respira champagne». Concretamente he asistido para conocer de primera mano la bodega y forma de elaboración del champagne Sanger una magnífica marca de champagne que cuida con el máximo mimo su producto desde sus propios viñedos hasta el momento de su consumo.



    Los franceses popularizaron el tipo de vino más exclusivo de
    todos los tiempos, y es por ello que actualmente existen 312 municipios franceses autorizados
    para la producción de champagne, que conforman una superficie 30.000 hectáreas.
    Desde 1920, estos municipios están además clasificados en función de la calidad
    de uva que producen, como por ejemplo Sin Cru, Premier Cru y Grand Cru.



    255 son los
    municipios Sin Cru,
    que ocupan 21.000 hectáreas, lo que supone el 70% del viñedo. La mayoría del
    champagne que se vende, por tanto, pertenece a estos municipios y recibe esta
    denominación. A continuación, se encuentran los 44 municipios Premier Cru,
    que suponen el 17% del viñedo. Una curiosidad de estas tierras, es que solo
    aquellos productores que tienen todas sus tierras en dichos municipios pueden
    utilizar esta denominación.



    Por último, cabe destacar los 17 municipios Grand Cru,
    que ocupan el 13% del viñedo.


    Igual en el caso de los Premier Cru, solo pueden
    utilizar su denominación aquellos que tengan sus tierras en el municipio, con
    la diferencia que la calidad de este tipo de uvas se considera la mejor de la
    región, por lo que es un símbolo de prestigio para las pocas casas que puedan
    utilizarla. 
    Sanger es una de ellas, pues
    las tierras de las que obtiene su uva se encuentran en el municipio de Avize, uno de los 17
    Grand Cru de Champagne.


    Si queremos conocer algo más acerca de Sanger nos tenemos que remontar al año 1919. Ese año la región de Champagne, devastada por la phylloxera y la primera Guerra
    Mundial, debe reconstruir su patrimonio regional y se pone manos a la obra. La
    solución más evidente es continuar con el cultivo de la vid y para ello surge
    la necesidad de formar a las nuevas generaciones de viticultores. 
    Invadidos por su gran espíritu emprendedor, el matrimonio
    de comerciantes en Champagne, Louise Eugénie y Jules Arthur Puisard, que no
    tenían hijos, donaron sus numerosos bienes (capital, edificios, bodegas,
    terrenos) con una única condición, que fueran destinados a la apertura de una
    escuela en Avize.



    Una donación que en 1919 dio como resultado el nacimiento a
    la Escuela de Viticultura de Avize conforme a los deseos del matrimonio. 25 años más tarde, en 1952, 16 generosos
    viticultores formados por esta escuela decidieron acarrear una parte de sus
    vendimias con tal fin de permitir a los estudiantes y así a las futuras
    generaciones de viticultores a aprender la elaboración del Champagne. Así nace
    la cooperativa “de los antiguos alumnos de la viticultura” y con ella el
    Champagne SANGER.


    La voluntad del Champagne Sanger es poner en valor esta
    singular identidad que le caracteriza y que le permite afirmar que es el único
    Champagne capaz de reunir tal riqueza de “savoir faire”, de patrimonio y
    diversidad del terruño
    . Actualmente 
    , Champagne Sanger cuenta con una amplia gama de productos para posicionarse en los máximos niveles de
    calidad y situarlo en una de las más prestigiosas marcas de este «oro líquido».



    Entre sus diferentes variedades, Sanger ofrece joyas tan exclusivas como sus variedades Terroir Natal, Prestige Ultime, Péres dÓrigines, Voyage 360, Generosité Noire, Trende Escapade, Tago Paradoxe o Triangle Mineral, un abanico de deliciosas posibilidades que reflejan el mimo y el cuidado que Sanger deposita en cada una de sus botellas. Un lujo asequible que os va a cautivar sin ninguna duda.


    Visitar web de champagne Sanger




  • Arrayán, la cocina preciosista de Javi Cabrera

    Arrayán, la cocina preciosista de Javi Cabrera

    Wikipedia define el preciosismo como un movimiento social y cultural de naturaleza barroca que precede al clasicismo francés y que responde a un deseo de elevación y refinamiento en los modales, costumbres y gustos. Trasladar este concepto a la gastronomía puede parecer aventurado a primera vista, pero la apertura del restaurante Arrayán en Madrid encaja perfectamente con dicho término.



    Arrayán es el proyecto hostelero de Leonor San José y del chef Javi Cabrera, un cocinero con una dilatada experiencia en diferentes restaurantes como La Alquería en La Hacienda Benazuza o La Sucursal en Valencia.  Arrayán se ubica en un refinado local, decorado por los mismos propietarios, en el que nada más entrar se percibe que se ha cuidado hasta el extremo cada uno de los detalles. Desde los tonos de sus paredes, a su impecable moqueta, pasando por los cuadros que decoran el local y que lo convierten además en galería de arte en la que se pueden adquirir las obras expuestas que irán cambiando paulatinamente, crean una atmósfera acogedora y envolvente en la que sentirse bien está asegurado.


    En cuanto a su propuesta gastronómica, Javi Cabrera ofrece una carta dinámica que cambia diariamente en función de lo que cada mañana ofrece el mercado. El nexo común de dicha carta es una cocina elegante y depurada en la que el juego de contrastes, matices y texturas consigue creaciones verdaderamente sorprendentes totalmente alejadas de las cartas clónicas y de los sempiternos platos de moda. 

    Tras un huevo a baja temperatura al vino tinto y trufa, llega un salmorejo y bocarte ahumado al cilantro con espuma de aceite, concentrado de avellanas y huevo de codorniz que presagia que lo que en Arrayán se propone es algo tan interesante como diferente e innocador. Ejecuciones perfectas con un servicio de sala de los que cada vez cuesta más encontrar.


    Unos trigueros con faisán y mayonesa de albahaca y unos posteriores raviolis de foie con cerezas y parmentier de queso de cabra y pato confirman rotundamente el nivel. Las presentaciones son irreprochables y el juego de texturas y contrastes que pretende Cabrera funciona en boca a la perfección.



    Un risotto de cangrejos con vieira y cigala, un magnífico pez mantequilla a la sartén con puré de calabazas y guarnición de romero y jengibre y un solomillo a la pimienta completamente alejado del habitual solomillo de cualquier carta, dan paso a una delicadísima lemon pie que sirve como colofón a un impresionante menú degustación.



    Arrayán además de esa carta dinámica ofrece dos menús degustación; uno que podríamos denominar «corto» y que únicamente se ofrece en servicio de comidas al precio de 45 euros y el reseñado «largo» válido tanto para comidas como para cenas que tiene un precio de 55 euros (que se convierten en 70 con armonía de vinos).



    Platos de nivel sobresaliente, emplatados perfectos y un impecable servicio de sala convierten la atmósfera cuasimágica de Arrayán en uno de esos lugares en los que , lejos de postureo y efímeras modas, el disfrute está asegurado. El preciosismo ha llegado a Madrid y promete dar que hablar. Ya lo verán.

    Visitar web de Arrayán



  • Chantarella presenta su terraza a los medios

    Chantarella presenta su terraza a los medios

    La semana pasada tuvimos ocasión de asistir a la inauguración de la nueva terraza del restaurante Chantarella, situada junto a la madrileña calle de Alberto Alcocer.



    De la mano de Freixenet más de 50 personas entre periodistas, social media, amigos y clientes, disfrutamos la semana pasada y de riguroso blanco o rosa, de una tarde refrescante en la fantástica terraza del Restaurante Chantarella



    Durante el mes de Julio y a partir de Septiembre, se podrá degustar su estupenda oferta gastronómica, copas o cócteles en un espacio de lo más chic que ya está dando que hablar en la escena madrileña.



    Visitar web de Chantarella