Categoría: restaurantes

  • Hong Kong 70, auténtica cocina cantonesa en el centro de Madrid

    Hong Kong 70, auténtica cocina cantonesa en el centro de Madrid

    La cocina china es una cocina que, como tantas otras, ha sido a menudo degradada por el mal uso que de ella se ha hecho. Es complicado encontrar restaurantes chinos de calidad y normalmente se asocia con una gastronomía barata y asequible donde la calidad queda relegada. Por ello encontrar restaurantes en los que se propone un viaje gastronómico con sentido común y coherencia no es tan sencillo. Hace escasos días tuve ocasión de visitar Hong Kong 70, un restaurante que abrió sus puertas hace cinco meses y que superó con creces mis expectativas.


    El restaurante está situado en la calle Toledo a escasos metros de la plaza Mayor de Madrid. La decoración del restaurante llama la atención desde el primer momento e invita a sumergirse en la experiencia. Dividido en tres ambientes, se accede al primero de ellos a modo de salón de juego (conocida es la afición a apostar de los chinos) y las mesas se componen de fichas del popular juego de Mahjong, una especie de dominó. 

    En una segunda zona se representa el espacio de una calle con la señalética adecuada y con un ventanal decorado con réplicas de patos colgados (al más puro estilo Chinatown o Soho) que ofrece vistas a la cocina.

    La planta inferior representa una especie de teatro- cabaret jugando con el ladrillo visto y tonos rojos que aportan calidez e intimismo.

    En cuanto a la oferta gastronómica la carta es amplia y variada. Simula la misma un periódico antiguo y en ella se propone un acercamiento a la auténtica cocina cantonesa (del sur del país) sin tratar de adaptarse a los gustos occidentales.

    Ricas las empanadillas de pato con foie flameadas, buenísimo el siu mai de cangrejo con gambas y huevas de tobiko (hay que señalar que la pasta de siu mais, dim sums… es elaborada en el propio restaurante) y magnífico el won ton de cerdo y gambas con aceite picante. 


    Digno de mención el trato que se da a la verdura en Hong Kong 70. Perfecto el toque crujiente tanto de la coliflor baby como de las judías chinas que degustamos ambas con un sutil toque picante que realzaba. No dejen de pedirlas porque les van a sorprender. Recomendable también el plato de tallarines crujientes con verduras que se quiebran y mezclan en mesa ante el comensal.


    Entre los principales, sabroso y divertido el cangrejo picante, ideal para compartir e imprescindible la selección de asados que incluye, pato, cerdo, costillas y unos resultones torreznos que en lugar de fritos se elaboran al horno.


    Si a todo ello añadimos un precio medio de 20 euros por persona, la relación precio calidad de Hong Kong 70 es espectacular. Vayan, porque merece mucho la pena conocer Hong Kong 70.




  • Ristorante Noi, el Grupo El Pradal apuesta por Italia

    Ristorante Noi, el Grupo El Pradal apuesta por Italia

    No cabe duda de que la gastronomía italiana está de moda en Madrid. Últimamente han sido varios los italianos que han ido abriendo sus puertas en nuestra ciudad. Piú di Prima que inauguraba no hace ni un año su nuevo local en Pintor Rosales, SottoSopra en el codiciadísimo callejón de Jorge Juan, Davanti en Chueca, Fellina y Malafemenna , Panthe en el espacio que anteriormente ocupara Carlos Oyarbide son solo algunos ejemplos de lo que les cuento. El último en llegar ha sido Noi un coqueto restaurante que visité recientemente y que ofrece una cocina sincera, cuidada y reconocible de magnífica factura.



    Tras el restaurante Noi está el Grupo El Pradal, un grupo que se está expandiendo a un ritmo vertiginoso en los últimos tiempos. Al originario El Pradal de San Sebastián de los Reyes siguieron La Casita del Pradal, Dogma, El Clásico y ahora Noi. No se detiene la cosa con este ya que me consta que preparan nuevos proyectos en los próximos meses.



    En cuanto a Noi tiene al frente de sus cocina a un magnífico Gianni Pinto a quienes muchos recordaran de aquel coqueto Sinfonía Rossini que traspasaba los límites de la cocina italiana creando una magnífica «sinfonía» (el nombre le venía perfecto) de sabores y texturas en los que delicadeza y la elegancia eran denominador común.



    En Noi, Pinto opta por una cocina sencilla y sincera, reproducible por los comensales en sus propias casas, una cocina en la que brille con luz propia la materia prima alejada de los artificios. Ya hemos comentado en este Gastro y Gourmet que sin ninguna duda la tendencia gastronómica va , por fin, por ahí.



    El día de nuestra visita optamos por un magnífico carppacio de atún con sandía asada, plato en apariencia simple pero en el que se aprecia esa finura y elegancia que Gianni Pinto sabe otorgar siempre a sus creaciones. Muy rico el baccalá mantecado con salsa verde y pimientos rojos; espectacular el caserecce con salsa de pimientos asados, guanciale y menta (versión de la clásica amatriciana). Terminamos con un mar y montaña diferente y muy conseguido, el salmonete con presa marinada y salsa de azafrán.


    Para el postre nos decidimos por esa versión del tiramisú que Pinto ya ofrecía en Sinfonía y que lo coloca en el centro de una cobertura de chocolate blanco. Buenísimo.


    La sala queda al mando de un gran profesional , Gabriel Medina, que tras haber estado con Pinto en Sinfonía ha trabajado regularmente en los restaurantes de Javier Aranda ( Gaytán, La Cabra). Si comentábamos que la vuelta a la cocina de producto y desnudez era tendencia, no lo es menos la recuperación de la sala y situar a Medina al frente de la misma es jugar sin duda a caballo ganador. En la bodega más del 60% de la propuesta lo es de vinos italianos.


    El proyecto promete. Pocas semanas de funcionamiento y el rodaje está perfectamente hecho. Interesante y muy recomendable.


  • Celebra en Iztac el Día de la Independencia de México desde el sábado 14 al lunes 16 de septiembre

    Celebra en Iztac el Día de la Independencia de México desde el sábado 14 al lunes 16 de septiembre

    El restaurante IZTAC ha sabido consolidarse en su año de existencia en uno de los grandes baluartes de la cocina mexicana más auténtica. Lejos del popularizado tex-mex,  Iztac ha dibujado en su carta un apasionante recorrido gastronómico por las diferentes zonas del país, centrándose en esos platos de siempre que constituyen la esencia y la autenticidad de la cocina mexicana.



    Ubicado
    en la plaza de la República del Ecuador, IZTAC
    abrió sus puertas en el mismo espacio en el que en 1959 se inauguró México
    Lindo
    con el fin de continuar con el linaje, cultura y tradición del que fue
    primer restaurante mexicano de Madrid. Un
    templo gastronómico que atesora la apabullante y fascinante esencia de México
    .




    El 16 de Septiembre de 1810 fue el día en el que se
    consumó la independencia de México. A consecuencia de este acto, que
    desencadenó una gran pasión mexicana, se celebra la noche del 15 de Septiembre
    el famoso “Grito de Independencia” o “Grito de Dolores”, que conmemora el
    discurso proferido por el cura Manuel Hidalgo en la ciudad de Dolores (hoy
    denominada Dolores Hidalgo),  cerca de
    Guanajuato.


    Como en todas las fiestas patrias, en México, la gastronomía
    juega un papel muy importante
    . No en vano fue la
    primera cocina declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la
    Humanidad
    .


    IZTAC, -convertido
    ya en todo un referente de la auténtica cocina mexicana en Madrid-, conmemora esta festividad tan significativa
    en México, con un menú degustación especialmente diseñado por Nacho Oropeza
    ,
    chef ejecutivo del restaurante, que se podrá degustar desde el próximo día 14 de septiembre
    en servicio de comidas hasta el lunes 16 de septiembre en servicio de cenas.




    Una receta que
    nunca falta en la celebración de dichas fiestas es el delicioso chile en
    nogada
    que se incluye en el Menú
    Degustación en 8 pases que se ofrecerá durante esos días en servicios de comidas y cenas al precio de 50 euros
    (bebidas no incluidas).











  • Larumbe, tradición renovada

    Larumbe, tradición renovada

    Hace unos meses el restaurante Larumbe ha vuelto a su antiguo emplazamiento en la azotea del ABC Serrano, en lo que fuera la primera redacción del centenario diario. Después de haber dejado dicho espacio reservado a eventos y celebraciones y haber trasladado el restaurante al 38 del Paseo de la Castellana, Larumbe vuelve al mítico comedor que un día fuera la sala de juntas del referido periódico.


    Al frente como siempre, Pedro Larumbe, un magnífico cocinero con una sólida trayectoria que ha sabido mantener un nivel de cocina con una regularidad digna de elogio.

    El chef navarro que comenzó su andadura profesional en El Molino de Puente Arce en las afueras de la capital cántabra, pronto recaló en un Madrid en un restaurante que en su tiempo fue mítico, Cabo Mayor que especializado en cocina cántabra, se ubicaba en el local que desde hace años ocupa el asador Rubaiyat, para pasar finalmente a su emplazamiento actual.

    Galardonado en 1984 con el Premio Nacional de Gastronomía, Larumbe ha sabido dotar a su cocina de personalidad. Platos equilibrados y elegantes en los que juega con diferentes sabores y texturas sin dejar perder la esencia de esa materia prima que siempre es capital en sus creaciones.

    Comienza la cena con una selección de aperitivos muy en línea con lo que la carta ofrece. Resultona la tosta de sardina marinada con guacamole y brote de remolacha; convincente el milhoja de foie y papaya caramelizada y refrescante el ceviche de setas y mango.

    Continuamos con un magnífico plato, Carpaccio de hongos con queso parmesano y helado de
    mostaza
    ; un plato en el que el chef maneja con maestría diferentes sabores que concluyen con una deliciosa amalgama en boca. Presentación exquisita para uno de esos platos que inmediatamente denotan nivel.

    El espárrago blanco embotado en la propia casa y servido con bogavante y salsa de marisco es una de esas creaciones en las que Larumbe demuestra esa cocina elegante, refinada y con ese punto afrancesado que durante un tiempo fue vanguardia y ahora es tradición.

    Entre los segundos el nivel no varía. Lubina salvaje con velo de curry rojo y salsa de jerez y un espectacular tataki de wagyu con salsa de tamarindo en el que la excelencia del producto se impone.

    Como postre una acertada combinación de obleas de piña con queso mascarpone, merengue y helado de mandarina redondea una velada extraordinaria.

    La cocina de Pedro Larumbe destila elegancia y sencillez, audacia y clasicismo. Quizá sea esa mezcla de términos aparentemente antagónicos lo que la hace diferente y personal. Nos encontramos sin duda ante una de esas grandes casas a las que siempre apetece volver. Atención a su impresionante terraza en la azotea del ABC Serrano que es un magnífico emplazamiento para estas últimas semanas de verano.

  • La Borda del mentidero, el Grupo Mentidero crece apostando por la calidad

    La Borda del mentidero, el Grupo Mentidero crece apostando por la calidad

    Veinte años han transcurrido desde que Borja Anabitarte y Lara Alonso del Cid inaugurasen en la calle Santo Tomé un restaurante llamado El Mentidero de la Villa que a modo de bistrot ofrecía una atractiva cocina en un tiempo en que el clasicismo imperaba en la capital.



    Desde entonces Mentidero de la Villa ha tenido la virtud por un lado de perdurar en el tiempo (algo mucho más complicado de lo que a primera vista puede parecer; no hay más que ver la cantidad de cierres que se producen) y por otro lado de convertir lo que comenzó como el nombre de un pequeño restaurante en una consolidada marca en el panorama gastronómico madrileño.


    El Mentidero posteriormente se trasladaría a su actual ubicación en la calle Almagro donde ha sabido posicionarse como uno de los grandes restaurantes de la capital; uno de esos en los que es imposible fallar y que son seguridad plena de buena mesa y eficaz servicio. Al tiempo su servicio de catering se ha situado entre los más reputados en Madrid.


    Desde hace escasos dos años, el Grupo Mentidero ha puesto su foco de atención en la zona de Las Tablas junto a la sede central de Telefónica. Allí han inaugurado La Sal del Mentidero y Las Brasas del Mentidero; el primero dedicado mayoritariamente al producto marítimo y el segundo enfocado a las carnes.



    Hace tres meses el grupo ha abierto las puertas del que -por el momento- es el su último proyecto. La Borda del Mentidero es un impresionante inspirado
    en un pajar de los valles del Pirineo Aragonés de más de 1200 metros cuadrados, magníficamente decorado por el estudio Madrid in Love. 

    En la propuesta gastronómica de La Borda abundan los platos de corte tradicional. Guisos de esos de siempre como los callos o las lentejas con papada y recetas complicadas de encontrar como la sopa de cebolla conviven con otras que reinterpretan platos de la cocina de siempre. Los canelones de perdiz que tuvimos ocasión de probar el día de nuestra visita eran de impecable factura.

    Mención aparte merece su parrilla. En ella tanto carnes -magnífica selección- como pescados son obligatorios en cualquier visita a La Borda. Puntos perfectos que confirman con rotundidad la calidad de la materia prima.


    Además lanzan en La Borda una línea de artículos gourmet, Mentidero Selección,
    donde pondrán a disposición de sus clientes desde utensilios como cuchillos,
    delantales o paños de cocina; hasta una vela aromatizada o su selección de
    anchoas, salsas, mostazas…


    Pensado también como un lugar para eventos y celebraciones no hay ninguna duda de que La Borda del mentidero mantiene el buen hacer que caracteriza a este Grupo desde sus inicios. Muy recomendable.



  • Davanti, la vera Italia en pleno Chueca

    Siguiendo la filosofía de que Italia además de en el corazón debe llevarse también en el estómago, el restaurante Davanti, ubicado en la calle de Augusto Figueroa, acerca lo más suculento del país transalpino al centro de Madrid con una propuesta auténtica en la que la calidad del producto es santo y seña.



    Con poco más de un año, Davanti a sabido granjearse el respeto entre los restaurantes italianos de Madrid. Su propietaria, Verónica Giacobbe, se encarga de que productos como la burrata, la
    trufa, la mortadela, los quesos frescos y curados, o la guindilla, impregnen el
    paladar de sus visitantes haciéndoles sentir Italia en cada bocado. 



    En su propuesta gastronómica una sugerente carta que abarca desde las
    delicias de la tierra, como una pasta tagliatelle alla crema de pecorino y
    hongos porcini;
    pasando por unos estupendos raviolis de setas y trufa negra
    servidos con crema de quesos; o una exquisita milanesa servida
    con rugula, tomates cherry y parmesano. Pero también se pueden degustar las
    especialidades con ingredientes de mar, como los spaghetti ai frutti
    di mare con almejas, mejillones, langostinos y chipirones
    ; o bien unos tonnarelli
    alle vongole elaborados con vino blanco.



    Todo elaborado con sumo cuidado y detalle, con
    la pasta artesanal que se prepara en casa. Resultan imprescindibles los 
     tagliattele al gorgonzola servidos en la ruota
    de parmesano
    se han convertido en un imperdible de las comidas y cenas
    madrileñas, con el plus de que casi todos los platos se emplatan y terminan de
    preparar frente a los ojos del comensal.


    Por otro lado,
    Davanti ofrece cada día un menú por un precio asequible, especial para quienes
    trabajan en la zona, con opciones diferentes cada día  que van desde rollos de carne y pastas
    horneadas, ensaladas o vegetales variados, hasta sopas y cremas, de forma que
    el restaurante está abierto a todos los gustos, incluyendo opciones vegetarianas.



    La carta de
    vinos
    es otra especialidad. Sus dueños han seleccionado la mejor variedad de
    vinos italianos que acompañan las comidas, como un Catello Solicchiata de la
    zona de Adrano, en Sicilia, o un tinto Assoluto de Abruzzo. Aunque si de
    cócteles se trata, los comensales pueden degustar el Apperol Spritz original que va
    perfectamente para empezar la noche madrileña o para refrescar en los días de
    primavera y verano.


    Además Davanti ofrece una
    variada selección de productos que van desde aceites de oliva, guindillas,
    pastas, galletas o burratas, en su Piccolo Mercato en el que se pueden adquirir
    los mejores ingredientes. 



  • ¿Y si un día te invitan a cenar en paradero desconocido…?

    Puede parecer que comer o cenar en Paradero Desconocido sea algo mucho más inquietante y sorprendente de lo que en realidad es. Y es que Paradero Desconocido es la nueva marca del grupo En Copa de Balón, conocido en Madrid por sus locales orientados a difundir y popularizar la cultura del vino para el público en general.


    Con cuatro tiendas-vinoteca en Madrid, Pozuelo de
    Alarcón, Leganés y Mercamadrid; y otros tantos restaurantes en Pozuelo, Aravaca,
    La Moraleja y Madrid capital, en este nuevo proyecto, sus artífices siguen
    apostando por «democratizar la cultura vitivinícola» a través de una cuidada
    selección de etiquetas que se ofrecen a precios casi de distribuidor pero van
    más allá demostrando, además, que disfrutar
    de una experiencia gastronómica de altura no es incompatible con pasárselo
    bien.



    En la propuesta gastronómica se apuesta por una cocina casera basada en una selecta
    materia prima de origen nacional y de temporada
    y aderezada con ciertas
    dosis de fusión. En su pretensión de ser un restaurante apto para todo tipo de
    públicos, la carta recoge desde opciones
    para compartir hasta propuestas de lo más contundentes pasando por un apartado
    de platos ligeros
    con alternativas para veganos y vegetarianos y para
    quienes buscan cuidarse.



    Destacan entre sus entrantes  la jugosa
    tortilla de patatas y las
    gyozas de
    corzo
    (de masa casera) mientras que entre los principales sobresalen
    el

    lomo de salmón salvaje y vieira
    sobre velouté de pescado, el tartar de
    atún picante con huevo frito
    , la
    hamburguesa de lomo de angus y, muy especialmente, el jarrete de ternera blanca

    cocinado durante casi 60 horas a baja temperatura y acompañado con cremoso de
    patata a la trufa. Además, la carta incluye una ‘Zona Healthy’ a base de ensaladas (veggie, de wakame, tomate y ventresca de atún y de perdiz roja),
    ragú de verduras de temporada, salteado de quinoa thai con col china, cebolla
    morada, setas y cigalas, chipirones a la
    plancha con pisto al curry, pollo picantón a baja temperatura
    con kale,
    salsa de coco, miso y boniato y un sabroso ceviche
    de corvina salvaje con leche de tigre y un toque personal de chile dulce. En
    los finales, merece la pena pecar con su tarta fina de manzana o su torrija de pan brioche y helado de
    pistacho.


    A diferencia de los otros locales de En Copa de Balón, más enfocados a familias, Paradero Desconocido ha sido concebido como un restaurante ideal para disfrutar tanto a mediodía, con su amplia carta basada en el producto, como del tardeo madrileño y para tomar después las primeras copas de la noche. Su barra circular cobra protagonismo desde las primeras horas de la tarde gracias a una esmerada selección de 50 vinos y champagnes que se ofrecen a precios imbatibles, por debajo de cualquier establecimiento hostelero, a una amplia colección de destilados premium y a una oferta de coctelería en la que conviven propuestas clásicas con creaciones de propio cuño. 


  • DINGO ABRE NUEVO LOCAL EN LA CALLE RECOLETOS

    DINGO ABRE NUEVO LOCAL EN LA CALLE RECOLETOS

    El conocido restaurante Dingo acaba de inaugurar recientemente un nuevo local situado en la calle Recoletos de Madrid. El nuevo local sigue la estela del éxito de su predecesor y sin cambios profundos en su propuesta mantiene un concepto en el que ha sabido encontrar su hueco.




    Destaca su servicio all day dining, desde primeras horas del día hasta bien entrada la noche. Situado en una zona en las que abundan las oficinas y los ejecutivos, el restaurante propone diferentes combos de desayuno que se sirven desde las 7,30 de la mañana con tres alternativas que incluyen desde opciones healthy (yogur con granola, copa de frutas naturales) a otras más clásicas (tostadas con tomate, churros, pincho de tortilla…) con un abanico de precios desde los 2.40 hasta los 6.50€.



    En un local de dos plantas con inequívoca decoración industrial, el nuevo Dingo inspira su carta en cocina estadounidense,sencilla y sin demasiadas pretensiones que resuelve con acierto. Variedad de platos con huevos, uno de sus clásicos, que aquí se presentan en cinco alternativas: florentine, benedictine, nórdicos, rotos con paletilla ibérica y pochados con foie.


    La estrella de su propuesta son sin duda las hamburguesas, cuya carne se prepara en Josper con carbón de encina que aporta ese reconocible aroma del popular horno parrilla. Entre ellas sobresalen la Dingo , acompañada de bacon, queso cheddar,
    cebolla morada, tomate y lechuga, la hamburguesa de foie y la piquillo 
    que acompaña la carne
    con queso ahumado fundido y pimientos confitados. 



    Postres genuinamente americanos y una interesante selección de cervezas entre las que destaca la americana Founders completan la oferta de este recién llegado a la cada día más gastronómica calle de Recoletos.


  • Ramsés se reinventa con Arzak Instructions

    Ramsés se reinventa con Arzak Instructions

    Ramsés es uno de esos locales que todo el mundo conoce; si no por haber estado, por haber pasado por su puerta, haber tomado algo en su privilegiada terraza o al menos haber oído hablar de él. Y no me refiero solo a madrileños sino a cualquier visitante de nuestra ciudad. Su excepcional situación en la plaza de la Independencia, frente a la puerta de Alcalá (donde por cierto acaba de aterrizar el omnipresente Sandro Silva con Aarde, su último proyecto en Madrid según palabras del propio Sandro)  y su espectacular decoración a cargo de Philippe Starck han sido -y son- objeto de las múltiples visitas a Ramsés. En cuanto a su gastronomía ha habido opiniones para todos los gustos , como suele ocurrir en cualquier faceta de la vida.


    Recientemente Ramsés ha decidido dar un nuevo impulso a su gastronomía y para ello ha recurrido a la sociedad Arzak Instructions, una sociedad que fundada en 2009 se dedica a asesoras proyectos hosteleros teniendo detrás los nombres de Juan Mari Arzak, su hija Elena y tres personas de su I +  D (Xabier Gutiérrez, Mikel Sorazu e Igor Zalacaín).


    No se trata -y es conveniente dejarlo claro para que nadie se llame a engaño- de replicar los platos más representativos del chef donostiarra, sino de plasmar sus influencias en un menú degustación que va cambiando y que convive con el resto de la propuesta del restaurante.


    El día de nuestra visita el menú comenzó con dos aperitivos más que correctos, los «huevos fritos a nuestra manera» y una versión del clásico mejillón tigre en forma de croqueta. Como entrante una original ensalada de cannabis, elaborada con cáñamo, tomates asados y brotes de verdura.


    Un pescado (lenguado a la brasa), una carne (bajo el nombre de rebelión en la granja se sirve un pichón asado a baja temperatura con barquillo de maracuyá) y un postre (cerezas con avellana, jengibre y chocolate blanco) ponen fin a elun menú que al precio 59 euros (bebidas no incluidas) constituye la propuesta de Arzak Instructions en Ramsés y que cuenta con Sergio Sanz como chef ejecutivo.

  • Ramsés se reinventa con Arzak Instructions

    Ramsés se reinventa con Arzak Instructions

    Ramsés es uno de esos locales que todo el mundo conoce; si no por haber estado, por haber pasado por su puerta, haber tomado algo en su privilegiada terraza o al menos haber oído hablar de él. Y no me refiero solo a madrileños sino a cualquier visitante de nuestra ciudad. Su excepcional situación en la plaza de la Independencia, frente a la puerta de Alcalá (donde por cierto acaba de aterrizar el omnipresente Sandro Silva con Aarde, su último proyecto en Madrid según palabras del propio Sandro)  y su espectacular decoración a cargo de Philippe Starck han sido -y son- objeto de las múltiples visitas a Ramsés. En cuanto a su gastronomía ha habido opiniones para todos los gustos , como suele ocurrir en cualquier faceta de la vida.


    Recientemente Ramsés ha decidido dar un nuevo impulso a su gastronomía y para ello ha recurrido a la sociedad Arzak Instructions, una sociedad que fundada en 2009 se dedica a asesoras proyectos hosteleros teniendo detrás los nombres de Juan Mari Arzak, su hija Elena y tres personas de su I +  D (Xabier Gutiérrez, Mikel Sorazu e Igor Zalacaín).


    No se trata -y es conveniente dejarlo claro para que nadie se llame a engaño- de replicar los platos más representativos del chef donostiarra, sino de plasmar sus influencias en un menú degustación que va cambiando y que convive con el resto de la propuesta del restaurante.


    El día de nuestra visita el menú comenzó con dos aperitivos más que correctos, los «huevos fritos a nuestra manera» y una versión del clásico mejillón tigre en forma de croqueta. Como entrante una original ensalada de cannabis, elaborada con cáñamo, tomates asados y brotes de verdura.


    Un pescado (lenguado a la brasa), una carne (bajo el nombre de rebelión en la granja se sirve un pichón asado a baja temperatura con barquillo de maracuyá) y un postre (cerezas con avellana, jengibre y chocolate blanco) ponen fin a elun menú que al precio 59 euros (bebidas no incluidas) constituye la propuesta de Arzak Instructions en Ramsés y que cuenta con Sergio Sanz como chef ejecutivo.