Categoría: restaurantes

  • GAYTÁN, LA FACETA MÁS GASTRONÓMICA DE JAVIER ARANDA

    GAYTÁN, LA FACETA MÁS GASTRONÓMICA DE JAVIER ARANDA

    Javier
    Aranda
    es uno de esos cocineros que pese a su impresionante trayectoria y su
    innegable buen hacer, no termina de gozar del reconocimiento que, al menos para
    mí, debiera de tener.




    Con
    experiencia en fogones tan reconocidos como el Bohío, Ars Vivendi, Urrechu,
    Santceloni o Piñera, Aranda inauguró hace seis años el restaurante La Cabra que
    rápidamente obtuvo una estrella Michelín que ha mantenido hasta el pasado mes
    de noviembre.


     Hace tres años abrió Gaytán con una fórmula que entonces
    resultaba novedosa y que en estos tres años se ha generalizado; cocina
    completamente vista, interacción absoluta con el cliente… Javier Aranda ha
    sabido dotar siempre a sus proyectos de una personalidad propia que podrá
    gustar o no gustar pero que, desde luego, le hace diferente. Gaytán obtuvo la
    estrella a los pocos meses de abrir sus puertas y desde entonces continúa con
    el preciado galardón.



    La
    cocina de Javier Aranda es una cocina vanguardista e imaginativa,
    que juega
    acertadamente con sabores, texturas y emplatados, pero sobre todo es una cocina
    basada en la cocina más tradicional que domina a la perfección.



    Tras
    aquel menú degustación de la ruta de la seda y las especias, magnífico menú en
    el que hacía un evocador recorrido por las diferentes gastronomías de aquella
    ruta adaptándolas al producto local, el nuevo menú, denominado «Inaurem» ( «alhaja» en latín) que presenta Aranda en
    Gaytán es un menú mucho más fácil de entender por el público pero no por ello
    menos elaborado
    .


    Con
    unos primeros pases en torno a la castaña (que serán sustituidos en los
    próximos días por evidentes razones estacionales) y otros posteriores en la
    propia barra de la cocina haciendo referencia a diferentes tipos de setas
    (boletus, chantarellas, flor de coliflor, shitake y lengua de vaca), el menú se
    plantea en tres escenarios, los vegetales con diferentes platos en los que
    judías verdes, sopa de maíz picante, flor de calabacín, ajo y alcachofa se
    presentan en diferentes elaboraciones.


    En
    un segundo bloque denominado “de agua salada” se incluyen platos relativos al
    chipirón (servido con piel de leche), la espardeña y un impresionante salmonete
    que se acompaña de un delicado pilpil de naranja.



    El
    tercer bloque, cárnico, se divide en una acertada versión de las alubias de
    Tolosa, la vaca rubia gallega y un último plato de liebre de magnífica factura.


    Por
    último el apartado de postres se abre con un prepostre a base de hinojo, coco y
    limón que limpia el paladar y lo prepara para el capítulo dulce final.


    El
    menú resulta coherente y pese a su longitud se llega al final con comodidad.
    Armonía de vinos cargo de Gabriel Medina, siempre una garantía, que tras años
    en La Cabra pasa ahora a Gaytán para ponerse a cargo de la sumillería.



    La
    cocina de Javier Aranda sigue redondeándose y su evolución no hace más que
    confirmar su creciente calidad.
    Más que recomendable.

  • OCCHIALI, NUEVO RESTAURANTE DEL GRUPO OTTICA

    OCCHIALI, NUEVO RESTAURANTE DEL GRUPO OTTICA

    Acaba de abrir sus puertas en Madrid un nuevo restaurante denominado Occhiali. Occhiali es el segundo restaurante del grupo Ottica que con ese mismo nombre –Ottica– tenía su primer restaurante situado en la calle Padre Claret de Madrid.



    Occhiali sigue la estela de Ottica. Local agradabilísimo, carta sencilla y resultona, buen ambiente y magnífica relación precio calidad. El restaurante situado no demasiado lejos de Ottica, en la calle Sánchez Pacheco de Madrid responde a esas connotaciones tropicales y mediterráneas que ya poseía Ottica y al igual que en su hermano mayor, la carta es un viaje por diversos continentes a través de los sabores.



    A cargo de sus fogones, Andrés Jiménez Leguina con experiencia previa en Goizeko Wellington propone una carta pensada para compartir y con multiplicidad de opciones apetecibles. 


    Para comenzar la famosa ensaladilla de Ottica, que en lugar de rusa es rosa por el toque de remolacha con que preparan su mayonesa, croquetas de kimchi con atún rojo y wakame, niguiris de steak tartare con huevo de codorniz o un sabroso tartar de salmón con chlie chipotle y huevo de corral.


    Entre los segundos albóndigas de rabo de toro, cordero asado con croquetas de puré de patata y almendra o hamburguesa de pollo de corral son algunas de sus posibilidades. Como novedad respecto a Ottica la inclusión de un capítulo de pizzas realizadas en horno de piedra.





    Atención a sus postres, que al igual que en Ottica, mantienen un estupendo nivel. Tanto la pizza de Nutella como el tiramisú con base de donuts resultan irresistibles para los más golosos.

  • RASPUTÍN, GASTRONOMÍA RUSA EN EL CORAZÓN DE MADRID

    RASPUTÍN, GASTRONOMÍA RUSA EN EL CORAZÓN DE MADRID

    Hace más de 30 años que el restaurante Rasputín abrió sus puertas en Madrid. No hace falta señalar que la globalización y la internacionalización gastronómica que actualmente existe no tiene nada que ver con la que había -si es que algo de eso existía- hace tres décadas.




    Rasputín proponía -y propone- una oferta netamente rusa. Esta cocina resulta sumamente variada dada la amplia extensión del país y en ella es posible encontrar pescados, aves, carnes y productos del bosque como las setas. 


    En sus diferentes elaboraciones prima sobre todo la calidad del producto en elaboraciones sencillas y certeras en las que se potencia, sin disfrazar, la plenitud de los sabores.


    Resulta indispensable probar la ensalada Olivier, origen de la conocida ensaladilla rusa y que se prepara con patata, carne, pepinillos, huevo duro, crema fresca y algo de mayonesa (mucho menos que la utilizada en la ensaladilla rusa); imprescindible igualmente la sopa Borsh compuesta de verduras, remolacha y carne que se cocina a fuego lento durante horas.Los huevos Roskoff, rellenos de gambas y gratinados con queso, constituyen otro de los platos más típicos de Rasputín.



    Pero si hay dos elementos míticos en la gastronomía rusa son sin duda caviar y vodka. Rasputín ofrece una amplia selección de caviares y de vodkas para ser consumidos al modo tradicional ruso, sin mezclarlo y en los populares vasos denominados «ryumka» .



    Rasputín es sin duda la mejor forma de aproximarse a una gastronomía que a priori nos resulta bastante desconocida y todo ello sin salir del barrio de La Latina. Anímense.










  • Ronda 14, fusión con paso firme

    Ronda 14, fusión con paso firme

    Tres años hace ya desde que el restaurante Ronda 14 abriera sus puertas en la calle General Oraá de Madrid. Lo que en un primer momento sorprendió por esa fusión nikkei (japoperuana) y asturiana, ha terminado por cuajar con tanta rotundidad que sus propietarios inauguraron hace poco más de un año un segundo restaurante –Cilindro– que, aún con una carta diferente, asimila bastante su concepto al de Ronda 14.




    El secreto de su éxito una carta variada, original y fresca  que ha conseguido calar entre el público madrileño. Su chef y propietario (junto a su mujer la asturiana Conchi Álvarez), Mario Céspedes es un cocinero peruano que a su llegada a España trabajó en las cocinas del Celler de Can Roca (Girona), Kabuki, Ramón Freixa (Madrid), El Real Balneario de Salinas y el Corral de Indianu (Asturias).


    En su propuesta gastronómica Ronda 14 propone un recorrido por esos sabores peruanos con toques japoneses y la reinterpretación personalísima de Céspedes que introduce ingredientes asturianos que funcionan dando lugar a creaciones divertidas que sin dudan convencen.



    Interesantes las gyozas criollas con manitas de cerdo, irreprochable el nigiri de wagyu con rocoto y queso azul,refrescante el ceviche de xarda con rabas rebozadas e imprescindible el tiradito de corvina con ají amarillo. A inferior nivel el bao de panceta o las patatas rellenas de carne guisada, pero al fin y al cabo, cocina atractiva de esa que no importa repetir y a unos precios que continúan siendo ajustados y manteniendo con comodidad una fantástica relación precio disfrute.


    Correcta carta de vinos a precios ajustados y algo de coctelería complementan una propuesta sugerente y recomendable. 

  • ASGAYA, EL PARAÍSO NATURAL EN MADRID

    ASGAYA, EL PARAÍSO NATURAL EN MADRID

    Creo no equivocarme si digo que la tradición equivalencia de Asturias con el paraíso natural está muy vinculada a la gastronomía. Cierto es que paisajes, playas, tradiciones y demás algo tendrán que ver, pero si hay algo de lo que es inevitable enamorarse cuando se acude a Asturias, es, sin duda, su gastronomía.




    Hace ocho años ya que el asturiano Manuel Fernández abriera las puerta de Asgaya (vocablo que significa «abundancia» en asturiano) en la calle Doctor Fleming de Madrid siguiendo una tendencia en la que se «vestía de gala» la gastronomía del principado. Tradicionalmente los restaurantes asturianos se vinculaban más a la cantidad que a la calidad y Asgaya, continuando una estela que ya había puesto en marcha el restaurante El Paraguas, ofrecía una propuesta netamente asturiana en un cuidado entorno y con presentaciones y emplatados de nivel.



    En cuanto a su oferta conforman su carta, amplia y  variada, prácticamente todos los platos que asociamos a Asturias. Verdinas, fabada,pixín, pitu de caleya, cachopos... se rodean de otros platos que a lo largo de estos ocho años han terminado por hacerse tradicionales de Asgaya. Imprescindible resulta probar su lasaña de centolla, los huevos rotos con carabinero o sus míticas sardinas ahumadas al momento que se acompañan de pan de hogaza y tomate.



    En el capítulo de postres, si aún les queda hueco, tarta de quesos asturianos, arroz con leche o un magnífico coulant de chocolate que se acompaña de helado de violeta en un guiño a Madrid.



    Carta de vinos con más de cien referencias, selección de sidras y sala diligente a cargo de Unai González, un profesional de los pies a la cabeza completan la propuesta de uno de nuestros asturianos preferidos en la capital.

  • RETAMA, LA COCINA MANCHEGA SE VISTE DE GALA

    RETAMA, LA COCINA MANCHEGA SE VISTE DE GALA

    Hoy les hablo del restaurante Retama situado dentro del impresionante complejo hotelero La Caminera en Torrenueva, una pequeña localidad en el corazón de La Mancha. La Caminera forma parte del grupo Sallés Hoteles, una pequeña cadena hotelera familiar fundada por Salvador Sallés y Rosa María Oriol que cuenta además con establecimientos en Cataluña, Málaga y Mallorca. La Caminera está dotado de 61 habitaciones, spa, campo de golf de 18 hoyos, pabellón de caza y aeródromo.



    Retama es el restaurante gastronómico de La Caminera y el mismo está dirigido por el chef manchego Javier Aranda. En efecto nos referimos a Aranda, propietario de los restaurantes madrileños La Cabra y Gaytán, galardonado este último con una estrella Michelín desde pocos meses después de su apertura.


    Aranda,toledano de Villacañas de nacimiento y con experiencia en fogones tan reputados como El Bohío, Urrechu, Satceloni o Piñera, fue con 29 años el chef más joven del mundo en lograr una estrella Michelín (precisamente en La Cabra donde la ha mantenido hasta el pasado año).

    La cocina de Aranda es una cocina sorprendente e innovadora, una cocina personal en la que en todo momento se vislumbra que detrás hay un magnífico cocinero que domina la técnica con soltura y que sabe imprimir a sus creaciones ese aire personal que las convierte en diferentes. 


    En Retama, Javier ofrece una propuesta vinculada a ese tan en boga «Km O» y por tanto centrada básicamente en el producto local. Elaboraciones convincentes y cuidadas a cargo de su jefe de cocina, Jaime Gómez Puche que rápidamente apuntan a que Retama se dirige a futuros galardones. La labor en sala de Mario Fernández  apuntala ese perfecto equilibrio entre cocina, bodega y sala.


    Servicio de sala irreprochable, vajillas minuciosamente seleccionadas, delicados emplatados y recetas que aúnan tradición y vanguardia ( su pipirrana con bacalao y jugos asados es sencillamente soberbia) ponen sobre aviso de que la apuesta de Retama es una apuesta seria y claramente dirigida a capitanear con firmeza la cocina manchega de más alto nivel.


    Posibilidad de optar por carta o por dos menús degustación, corto (Tradición) o largo (Retama), convierten a este restaurante con nombre de arbusto en una magnífica escapada gastronómica a un par de horas de Madrid. Y todo ello dentro de un espectacular resort de lujo en el que las posibilidades son multiples y la desconexión  inmediata. 


    Retama apunta alto. Los reconocimientos antes o después llegarán, no lo duden.








  • LA NOCHES DE OX´S: ALTA COCINA NAVARRA A 25 EUROS

    LA NOCHES DE OX´S: ALTA COCINA NAVARRA A 25 EUROS

    Son
    más de 30 años
    desde su apertura hacen de OX’s todo un clásico de la
    gastronomía madrileña y avalan la regularidad de esta casa a la que sus
    clientes siempre vuelven, un restaurante en el que disfrutar de la cocina con
    mayúsculas
    , sin artificios, honesta y de calidad.



    El
    matrimonio navarro formado por el cocinero José Ignacio Urdiain y su mujer Mila
    López de Urdiain,
    tras atesorar una experiencia de altura en grandes
    restaurantes de la época, emprendieron en 1985 su proyecto personal en OX’s, un
    restaurante que ha sabido adaptarse a los tiempos conservando esa esencia que
    lo hace único.



    Pues
    bien, este año y con el fin de hacer más llevadera la tan temida cuesta de
    enero, OX´s propone “Las noches de OX´s” , una fórmula en la que en horario de
    cenas y de lunes a sábado incluido, se puede optar por un menú gastronómico que
    irá cambiando según mercado y en el que por
    25 euros (bebidas no incluidas) puede elegirse un entrante, un primero, un
    principal y un postre.



    Una
    iniciativa que nos permite acceder de forma económica a la alta gastronomía
    vasco-navarra con la misma filosofía que desde siempre rige esta casa: la
    estacionalidad del mejor producto elaborado con cariño.


    Les
    dejo a continuación el menú con el que han inaugurado “Las Noches de OX´s”:




  • QUINQUÉ, LA ROTUNDIDAD DE LA COCINA DE MERCADO

    QUINQUÉ, LA ROTUNDIDAD DE LA COCINA DE MERCADO

    Muchas
    veces hemos comentado lo que parece ser una tendencia irrefutable. Después de
    años de cocina creativa, de esferificaciones, técnica y artificios -con todo el
    respeto hacia ellos cuando se ejecutan correctamente- parece que es la cocina
    más tradicional la que vuelve a ponerse de moda. Siguiendo aquella frase
    de  “originalidad
    es volver al origen”
    , todo indica que vuelven buenos tiempos para los
    guisos tradicionales, los fondos lentos, el buen producto y la cocina sin
    tiempo y con cariño
    .



    Hace
    escasas semanas ha llegado a Madrid un nuevo restaurante denominado Quinqué. A
    cargo de sus fogones dos jóvenes cocineros con trayectorias bastante parecidas
    y que sorprenden por su experiencia. Carlos Griffo comenzó su trayectoria
    profesional junto a Nacho Manzano (primero en Ibérica, el proyecto londinense
    del asturiano y después en Casa Marcial). Su currículum se completa con las
    cocinas de Quique Dacosta, street xo, La Bien Aparecida y Bibo Madrid donde
    terminó siendo jefe de cocina. Su socio en Quinqué, Miguel García, ha cocinado
    en los fogones de Casa Marcial (concretamente en su catering), en La Bien
    Aparecida y en Bibo Madrid donde fue segundo de cocina.



    En
    su nuevo proyecto, Quinqué, apuestan por la cocina de mercado y por los platos
    de siempre en ejecuciones cuidadas en las que no hay espacio para el efectismo
    y sí para los sabores.



    Obligatorias
    sus croquetas
    (recuerden su paso por Nacho Manzano) que seguramente darán que
    hablar y se colocarán sin tardar mucho en cabeza de todas las listas de mejores
    croquetas en Madrid. Como entrantes también unos magníficos mejillones que
    escabechan en la propia casa
    , una convincente ensalada con diferentes tipos de
    tomates
    de temporada (de esos que todavía “saben a tomate”) y bacalao o una
    excelente tortilla de merluza que se acompaña de piparras y que resulta
    francamente jugosa y resultona.



    La
    cuchara es mimada con especial cariño en Quinqué
    . Fabada asturiana, pochas con
    cocochas de merluza o verdinas con berberechos
    son tres opciones magníficas
    para confirmar ese afán por recuperar los sabores de antaño y los guisos
    esmerados.


    Entre
    los segundos buenos pescados (cogote de merluza, rodaballo salvaje a la brasa,
    merluza de pincho en salsa verde…) y carnes para todos los gustos; sabroso y
    meloso su rabo de toro guisado de forma tradicional y otras opciones
    interesantes como la perdiz autóctona escabechada o el chuletón de vaca.


    Si
    aún les queda hueco para el postre el arroz con leche con azúcar quemada o un
    recién incorporado mini tatin de manzana son el broche perfecto.



    Carta
    de vinos no demasiada amplia pero con opciones interesantes a precios
    comedidos.

    El
    comienzo no puede ser mejor y así lo atestigua un lleno absoluto el día de
    nuestra visita (martes al mediodía). A seguir su evolución porque Quinqué, no
    lo duden, apunta maneras
    .

  • THE ONE, LA SUTIL Y DELICADA COCINA DE HONG KONG EN MADRID

    THE ONE, LA SUTIL Y DELICADA COCINA DE HONG KONG EN MADRID

    No hay nada más injusto que la
    generalización. Y, si en un país pequeño como es España, nada tiene que ver la
    cocina gallega con la andaluza, ni la extremeña con la murciana, querer hablar
    de cocina china en general, siendo un país inmensamente más grande que el
    nuestro, es a todas luces incorrecto.



    La gastronomía de Hong Kong por diversas
    razones (su situación al sur del país, abierta al mar, su alto nivel de vida,
    su cultura ancestral…) es una gastronomía sumamente condicionada por ese culto
    al bienestar y a la salud
    -no solo física, sino también espiritual- que el hongkonés
    profesa.



    Les cuento todo esto a cuento de que hay
    en Madrid un restaurante dirigido por un matrimonio hongkonés que propone este
    tipo de cocina. El restaurante ubicado en la calle Lagasca se llama
    The One y
    el nombre es toda una declaración de intenciones por ser el único restaurante
    (al menos que yo sepa) en ofrecer la auténtica cocina de Hong Kong.


    Dave Cheng -chef de The One- y Xiang Xu
    -copropietaria y jefa de sala- basan su propuesta en una comida sana, elaborada
    al momento, con productos frescos de primera calidad (con abundancia de
    pescados y mariscos) y baja en grasas.


    En cuanto a las técnicas predominan
    sobre todo el uso del vapor como método de cocción para no maltratar el
    producto y mantener su pureza y ligereza sin que llegue a estar crudo (a
    diferencia de la cocina japonesa) y la utilización del wok.



    En la mesa productos de primera calidad,
    plenamente reconocibles, en los que la sutileza es la nota predominante. En
    Hong Kong se utiliza la expresión cantonesa “Wok Hei” (humo de wok) que implica
    que desde que el plato está listo en cocina, ha de pasar menos de 1 minuto
    hasta llegar a la mesa para que el cliente perciba ese humo, esa inmediatez,
    ese aroma a producto fresco.



    Les podría sugerir muchos platos.
    Magníficos los berberechos con sake, delicadísima la lubina al vapor,
    impresionante su solomillo de ternera en salsa de setas… pero pónganse en manos
    de Xiang que sin ninguna duda sabrá explicarles lo mejor que puede ofrecerles
    en ese momento.



    Recientemente ha estrenado una interesante
    carta de tapas y ofrece la posibilidad de servir cócteles para empresas y
    particulares en el propio restaurante.


    Disfruten de The One y, por favor, no
    reduzcan a cocina china lo que es cocina hongkonesa de altísimo nivel.

  • La Sociedad Bilbaína , el buque insignia de Bilbao

    La Sociedad Bilbaína , el buque insignia de Bilbao

    Cuenta la leyenda que
    antes de que existiera el  emblemático Museo Guggenheim en Bilbao, existía
    otro edificio igualmente singular que consiguió revolucionar la vida social y
    económica de esta ciudad:
    La Sociedad Bilbaína.




    Este club privado fue creado en 1839
    en un Bilbao  en plena efervescencia
    económica  y cultural por un grupo de
    ilustres bilbaínos quienes promovieron la idea de fundar un club social a la
    manera de los que iban apareciendo en diversos países de Europa.


    Entre
    los 133 socios fundadores figuran los
    apellidos más conocidos de la burguesía bilbaína de la época: Gaminde, Uhagón, Zabálburu, Echevarría,
    Ibarra, Briñas, Zubiría, Bergé, Torres, Vildósola, Obieta, Lequerica, Adán de
    Yarza, Bayo, Victoria de Lecea, MacMahón o Azaola.






    Arquitectura
    de la Bilbaína


    Calificado como Bien Cultural con categoría de Monumento,
    el edificio se caracteriza por la rotonda y cúpula de su esquina abierta a la
    ría, mientras que el interior se organiza alrededor de una gran escalera de
    caracol. El Club destaca por su biblioteca, considerada una de las mejores
    hemerotecas privadas de España, con un fondo de
    unos cuarenta mil volúmenes. Autores de la talla de Arturo Pérez-Reverte los han consultado en más de una ocasión para
    recabar información para escribir sus obras. 


    La
    decoración; epítome del buen gusto bilbaíno


    El
    valioso mobiliario  clásico  incluye piezas originales  de los siglos
    XVIII, XIX y XX,
    unas diseñadas  para
    la sede de la Sociedad y otras adaptadas a su espacio. Aunque, sin lugar a
    dudas, el mayor atractivo reside en sus pinturas, algunas de las cuales son
    fundamentales para la historia del arte vasco.


    Estas
    piezas se adquirieron para realzar las instalaciones de la Sociedad.

    Otro detalle curioso de su
    decoración  es la alfombra que cubre la
    escalera  que une las plantas Baja y  Primera fue confeccionada en 1998 por la
    Fábrica de Alfombras y tapices de Miguel
    Stuyck.








    Servicios
    de la sociedad Bilbaína


    Después de 180 años
    de existencia, el club continúa siendo un referente local para la organización
    de eventos culturales, sociales, empresariales y familiares; tanto del sector
    público como privado. Sus estancias acogen a diario una gran variedad de
    celebraciones y actividades. De sus propuestas caben mencionarse: las
    exhibiciones gastronómicas protagonizadas por restaurantes de prestigio, como el Celler de Can Roca, las
    conferencias, las presentaciones de libros y los conciertos.


    Gimnasio


    Equipado con zona fitness y zona
    cardiovascular y Frontón tipo squash, la sociedad también tiene un espacio para
    la práctica de golpes de golf .



    Salón
    de ajedrez


    Considerado el salón de ajedrez
    “en activo” más antiguo del mundo. Anatoly
    Karpov
    dejó su firma en una de las mesas. El ajedrecista ruso disputó una
    partida simultánea con 20 socios (18 jaque mates y dos tablas) en mayo del
    2007. Capablanca y Anann también han visitado sus
    instalaciones.




    Gastronomía


    Hay muchas razones para visitar
    Bilbao,
    una
    ciudad elegante y vanguardista llena de vida, pero  sus tradiciones o su patrimonio artístico,
    histórico y arqueológico, reconocidos a nivel mundial, son algunas de las más
    recurrentes. En el apartado gastronómico, la Sociedad Bilbaína brilla con luz
    propia;  figuras como los hermanos Roca y reconocidos
    cocineros nacionales  han pasado por sus
    fogones. Su cocina destaca por su sencillez, sabor y contundencia.  El
    tradicional Bacalao confitado con Pil-Pil de setas, la crema de puerro ligera
    con frutos del mar, el solomillo ibérico y fritada de pimientos o las
    alcachofas fritas con Lascas de Jamón y Frutas Micuit
    son sólo algunas de
    las exquisiteces que deleitan el paladar del comensal en este lugar.