Categoría: restaurantes

  • CAFÉ COMERCIAL, HISTORIA, MEMORIA Y GASTRONOMÍA

    CAFÉ COMERCIAL, HISTORIA, MEMORIA Y GASTRONOMÍA

    Algo se detuvo en la historia de Madrid
    el día en que nos enteramos de que el Café Comercial cerraba sus puertas. Y no
    solo en la historia genérica, sino en las historias personales de cada uno de
    los visitantes, madrileños o foráneos, que hemos disfrutado durante tantas
    décadas de tan singular espacio.



    Por fortuna para todos, en septiembre de
    2017 y tras unos meses cerrado, el Café reabrió sus puertas. Redecorado (en lo
    que la normativa permitía redecorar) por el estudio Madrid in Love, el
    Comercial sigue manteniendo lo que nunca debería de perder, su esencia.



    El chef Pepe Roch se ha encargado de
    crear una carta que apuesta por el regreso a los sabores castizos con especial
    protagonismo del producto de Madrid. El resultado es una cocina sincera y
    honesta que sorprende para el bajo nivel gastronómico que muchos de estos cafés
    históricos suelen tener en otros puntos del mundo, máxime cuando se trata de
    zonas tan turísticas como lo es en la que el Comercial se ubica.



    Platos convincentes, con materia prima
    de innegable calidad y en los que las ejecuciones son impecables conforman una
    carta amplia e interesante con la que es seguro salir satisfecho.



    Platos como las croquetas elaboradas con
    leche de Guadarrama, mejillones tigre, taquitos de merluza, secreto ibérico con
    revolconas, canelón de rabo de toro… dibujan un apetecible panorama en el que
    el nivel se mantiene con regularidad.


    Los fines de semana ofrece la
    posibilidad de brunch, incluso de un sugerente arroz abanda con chipirones y
    gambones, en el que se aprecia el particular toque ahumado que le da el Josper.



    En cuanto a coctelería , el Café
    Comercial cuenta con 15 opciones como Martini, Cosmopolitan o Manhattan para
    los amantes de los clásicos; Mojito, Daikiri o Piña Colada para los amigos de
    lo exótico y Moscow Miller, Surf on Blue o Tequila Sunrise para los más
    viajeros. La oferta líquida la completa una amplia carta de vinos con numerosas
    referencias nacionales, entre las que también caben otras internacionales y
    generosos, además de la opción de pedir botellas en formato magnum.

    http://cafecomercialmadrid.com/

  • BEAT, VANGUARDIA MEDITERRÁNEA

    BEAT, VANGUARDIA MEDITERRÁNEA

    Seguimos en nuestra escapada a la
    localidad de Calpe. Si hace unos días les hablaba de Audrey´s, hoy nos
    trasladamos al hotel boutique Cook Book y allí encontramos un restaurante que
    sorprende de principio a fin, Beat.



    En un luminoso comedor dominado por los
    tonos blancos, la propuesta gastronómica de Beat se fundamenta en la
    personalísima cocina de autor de su chef , José Manuel Miguel que consigue
    creaciones verdaderamente sorprendentes en torno al producto de la zona, un producto
    que habitualmente se trata en recetas tradicionales pero que resulta inusual en
    cocina de carácter mucho más creativo. El resultado, óptimo a todas luces.



    José Manuel Miguel se formó con algunos
    de los mejores chefs de nuestro país, como Martin Berasategui o Joan Mari
    Arzak, para posteriormente emigar a París donde en siete años se reveló como
    una de las grandes sorpresas de la cocina de vanguardia al frente de los
    restaurantes Il Vino y Goust. En el primero mantuvo la estrella Michelin
    conseguida por su predecesor mientras que en el segundo obtuvo la primera,
    convirtiéndose en el único cocinero español en ostentar una estrella Michelin
    en la capital francesa en aquel momento.

    Magnífico nivel en los primeros snacks
    del menú que ponen en situación del nivel del chef que tenemos delante.
    Sobresaliente entre ellos el mochi de espencat y pulpo seco, el parfait de
    hígado de rape con salsa de soja, el bombón de coliflor blanco y un sensacional
    royale de foie grass con erizo de mar.



    Entre los principales el nivel se
    mantiene con comodidad. Sorprendente el bogavante azul con sopa de col
    lombarda, irreprochable el arroz con calamar y salsa holandesa de su tinta y
    perfecto de punto y de sabor un pato canetón que se acompaña de purés de
    cebolla y remolacha.



    Creaciones en suma que destilan una
    sutil y depurada técnica y que conforman un soberbio menú en el que la
    coherencia y la regularidad son constantes en todo momento. Como complemento un
    magnífico servicio de sala dirigida por Gonzalo Alonso, maitre y sumiller que
    confiere cercanía y profesionalidad. Muy recomendable.

    https://thecookbookhotel.com/restaurante-beat

  • BANG COOK, EL HERMANO PEQUEÑO DE SILK AND SOYA LLEGA AL CENTRO DE MADRID

    Fue en el año 2015 (ha llovido bastante
    desde entonces) cuando un restaurante en Alcobendas , Silk and Soya, comenzó a
    fusionar cocina mediterránea y tailandesa en un macro complejo que marcó un
    hito en esto de la cocina fusión que en aquellos años no estaba tan
    popularizado como lo está en la actualidad.



    Pues bien, sus propietarios desde hace
    escasas semanas han trasladado un concepto similar al centro de Madrid con el
    nombre de Bang Cook. El nuevo local conjuga música, coctelería y cocina thai
    tanto tradicional como versionada, siempre bajo el prisma de popularizar dicha
    cocina a precios más que asequibles.


    Bang Cook recoge en decoración la
    esencia de la capital tailandesa, sus animadas y caóticas calles, sus
    bulliciosos mercados y lo más representativo de su gastronomía. El restaurante
    está decorado con elementos propios del paisaje urbano (verjas, catenarias,
    tuberías vistas, ladrillo perforado, grafitis y neones) pero, también, con
    abundante vegetación y algunas piezas de estilo oriental inspiradas en la
    ornamentación palaciega de Tailandia.


    En su propuesta un amplio abanico de
    platos basados tanto en la Royal Thai (la cocina real tailandesa), como en el
    street food como en recetas basadas en la cocina casera más tradicional y menos
    conocida. Platos en su mayoría coloridos y resultones, divertidos y más que
    correctos si asumimos que estamos hablando de un ticket medio de 25 euros por
    persona.


    Completan la propuesta otros clásicos de
    la gastronomía internacional como los rollitos de verduras, los bibimbaps
    coreanos o la hamburguesa japo que encuentran acomodo entre tanto plato repleto
    de sabor y color.



    Para acompañar todo ello Bang Cook
    dispone de una original carta de cócteles de creación propia. Interesante.


    https://bangcook.es/

  • AUDREY´S , COCINA MEDITERRÁNEA DE PROXIMIDAD EN CALPE

    AUDREY´S , COCINA MEDITERRÁNEA DE PROXIMIDAD EN CALPE

    Hoy viajamos hasta tierras alicantinas y
    concretamente en Calpe hacemos parada y fonda por alguno de sus restaurantes
    más representativos. Comenzamos por Audrey´s , un restaurante situado en el
    hotel Diamante Beach que recientemente ha obtenido su primera estrella Michelín.


    Allí, un cocinero -Rafa Soler- con una
    exquisita formación (con Martín Berasategui en Lasarte, Fermí Puig en Drolma y
    en el parisino L’Atelier de Joël Robuchon), propone una cocina netamente
    mediterránea en la que resalta el producto autóctono en elaboraciones cuidadas
    de esmerado trabajo.


    En sus platos es fácil reconocer tanto
    ese producto kilómetro cero como esos sabores tradicionales que perviven en la
    memoria de todos, pero reinterpretados bajo el prisma personalísimo de Soler,
    un chef cuya cocina se ha definido como “enogastronómica” por su implicación
    con los productos de su tierra y por trabajar siempre con agricultores,
    carniceros y pescadores de su entorno.


    Cocina, en suma, honesta y trabajada que
    supone un apasionante recorrido por el producto local que va mucho más allá del
    producto del mar Mediterráneo (de donde son la gamba roja, el hinojo marino, la
    salicornia, la sepia, la caballa, el salmonete de roca o el Peix de Calp que
    utiliza en su cocina); Soler igualmente busca proveedores de la huerta
    levantina (donde nacen ingredientes como el garrofón, los tomates o las
    habitas) y del humedal, de donde llega el arroz que el chef borda por su origen
    valenciano.




    En su menú degustación resaltar platos
    como el canari con el que abre dicho menú en el que un bombón de horchata y
    lima prepara las papilas para el festín que se aproxima. Magnífica su coca de
    Dacsa de la marina, su peix de Calpe a la salmeuniere (original fusión de la
    meuniere francesa con las salazones levantinas) o una resultona ensalada de
    navajas con alimonados y manzana.


    Sobresaliente y refrescante el plato de “texturas
    de tomate” en el que combina los tomates frescos de Benissa, con tomates
    encurtidos, sopa de tomate y un conseguidísimo helado de tomate. De igual nivel
    una delicada ventresca de atún de La Vila acompañada de aguacate y queso
    fresco. Entre los principales destaca un sabroso arroz de pimientos asados con
    tuétano y pilota y una paletilla de cordero lechal magistralmente acompañada de
    setas silvestres y una crema dulce de boniato.



    Como complemento a esta cocina de
    altura, Audrey’s cuenta con una imponente bodega diseñada por César Hernández
    (maître y sumiller del restaurante) que recoge 150 referencias de diferentes
    nacionalidades entre las que sobresalen una escogida selección de champagnes de
    pequeño productor y los vinos de la zona de Valencia y Alicante.



     http://www.audreys.es/

  • Glass Mar, la cocina de Ángel León en Madrid

    Glass Mar, la cocina de Ángel León en Madrid

    Desde
    el pasado mes de octubre no es necesario acudir a Andalucía para tomar contacto
    con la cocina del chef del mar, Ángel León. Y es que hace ya unos meses lo que
    antaño fuera el Glass Bar del hotel Urban de Madrid ha pasado a denominarse Glass
    Mar y a convertirse en la “embajada” del chef del mar en Madrid.



    Decorado
    por Koke Clos y bajo un imponente esqueleto gigante de ballena conviven diez
    mesas con dos barras en las que se propone una cocina desenfadada e informal y
    una carta pensada para compartir.


    En
    el Glass del Urban, Ángel León trae algunas de las propuestas más reconocibles
    de la cocina que hace en el Puerto de Santa María y propone diez entrantes y
    tres principales inspirados en su cocina andaluza, con algunas referencias
    gastronómicas a Madrid.


    La
    carta está dividida en tres pasos. Empieza la mar de a gusto, con
    entrantes como Bocata de calamares; Sardina ahumada; Ajoverde de Plancton;
    Cremoso de Jalapeño; A qué sabe el océano; Royal de Erizo o Embutido del mar. Y
    Continúa la mar de bien con los principales como el Arroz meloso de
    plancton, sello de Aponiente; la Chuleta de atún y el Steak tartar de atún.
    Para finalizar Con postres la mar de buenos, Melón con vermut; Leche con
    galletas o Chocolate con semillas.



    En
    eso que ahora denominan parte líquida, Glass Mar, no podía ser de otra forma,
    apuesta por los vinos del marco de Jerez. Finos, manzanillas, amontillados,
    olorosos y palos cortados son el acompañamiento perfecto a una cocina que
    merece la pena conocer. Recomendable.

  • EL JARDÍN DEL INTERCONTINENTAL, CLASICISMO IMPERECEDERO

    EL JARDÍN DEL INTERCONTINENTAL, CLASICISMO IMPERECEDERO

    Tenemos que
    perder el miedo a entrar en los hoteles a tomar un café, a disfrutar de un
    aperitivo o a comer o cenar. Es cierto que durante años la gastronomía de los
    hoteles ha sido infravalorada y que se consideraba que comer o cenar en un
    hotel era casi una obligación para aquellos que en viaje de negocios querían
    algo rápido sin importarles demasiado la calidad. Pero también es verdad que
    desde hace ya bastantes años la mayoría de los hoteles (sobre todo grandes
    hoteles) han trabajado duro para quitarse de encima ese sambenito y ofrecer una
    gastronomía de calidad. No olvidemos, por ejemplo, que restaurantes como
    DiverXO o Santceloni se encuentran situados dentro de establecimientos
    hoteleros.



    También es
    cierto que el cliente más joven sí se ha acostumbrado a entrar a los hoteles
    sin tanto reparo como había anteriormente. La costumbre del brunch que
    primeramente importaron los establecimientos hoteleros contribuyó decisivamente
    a ello.



    Tuvimos ocasión
    hace unos días de visitar uno de los hoteles más emblemáticos de Madrid, el
    Hotel Intercontinental y probar su cocina y su servicio de sala canónico, con
    esa profesionalidad que tanto se añora y con una cercanía discreta digna de
    admiración. A cargo de sus fogones el chef Miguel de la Fuente maneja una
    interesante carta, evidentemente centrada en cocina internacional en la que la
    pluralidad de interesantes opciones llama la atención; una carta que puede
    satisfacer igualmente al extranjero alojado en el hotel que a un madrileño que
    decida comer o cenar en el restaurante.


    Cocina
    mediterránea con toques vanguardistas que no desdibujan en ningún caso los
    ingredientes de cada plato. Entrantes como los cubos de foie gras con hibiscus
    y frutos rojos, las empanadillas de callos a la madrileña con togarashi (el
    también denominado “chile de siete sabores”) contrastan con otros mucho más
    clásicos como la ensalada de bogavante o unas sensacionales alcachofas que se
    acompañan de gamba blanca de Huelva en un punto y textura irreprochable.



    Entre los
    segundos, estupendo el estofado de rape y langostinos con curry rojo y arroz
    jazmín e igualmente satisfactoria la lubina salvaje que se acompaña de un falso
    risotto de remolacha y salicornia. Entre las carnes destaca un extraordinario
    lomo de vaca madurada que llega a la mesa con pimientos de cristal y
    tirabeques.


    Cocina en suma
    que satisface cualquier paladar y en la que de la Fuente se maneja con
    comodidad y brillantez.



    Señalar la
    iniciativa denominada “los jueves para ellas” que consiste en un menú compuesto
    de un entrante, plato principal, postre, café y bebida seleccionada, a precio
    cerrado (35 euros) y que incluye un tratamiento de belleza de 30 minutos con
    productos Natura Bissé en Caroli Heath Club.

  • TEJAS VERDES, LA COCINA DE SIEMPRE EN UN ENTORNO IMPRESIONANTE

    TEJAS VERDES, LA COCINA DE SIEMPRE EN UN ENTORNO IMPRESIONANTE

    Hasta que no se visita el restaurante
    Tejas Verdes es complicado imaginar un entorno así en pleno San Sebastián de
    los Reyes. Situado actualmente en pleno casco urbano y rodeado de rotondas y
    vías rápidas, Tejas Verdes y su finca de una hectárea en plena vorágine,
    suponen un verdadero pulmón
     y un seguro
    de desconexión inmediata
    desde que se traspasan sus adustos muros.



    Inaugurado en 1964, Tejas
    Verdes es actualmente dirigido por la tercera generación (los hermanos Álvaro y
    Millán) de la familia fundadora, Mayoral San Sebastián, que a día de hoy
    mantienen en impecable forma lo que fuera un mesón situado en lo que entonces
    era la mismísima carretera de Burgos mucho antes de que se construyese la
    autovía.



    La familia fundadora, de
    procedencia vasca, fundó un mesón que con el tiempo sería escenario de varias
    películas de la época y por cuyas mesas han pasado las más ilustres
    personalidades.



    Magnífico para el invierno por
    su estética de mesón castellano en el que resaltan la cerámica de Talavera y
    Puente del Arzobispo y sus reconfortantes chimeneas, resulta también perfecto
    para la primavera y el verano; una impresionante terraza con todo tipo de
    arbolado es el perfecto marco para cualquier comida o cena a escasos minutos de
    Madrid pero con todo el encanto y la desconexión que supone la mencionada finca.



    En sus mesas un abanico de
    recetas interesantes en las que el producto es capital y en la que la ejecución
    se solventa a un notable nivel. A entrantes clásicos como las croquetas de
    jamón, el revuelto de morcilla con piñones y patas paja o un irreprochable
    jamón Maximiliano de Jabugo se suman otros más actuales como los rulos de
    cecina con foie y membrillo o la burrata de Puglia con tomate rosa.



    Entre sus principales el nivel
    se mantiene. Magníficos pescados recibidos de los mejores proveedores (el rodaballo
    que probamos en nuestra reciente visita era impecable) acompañan a las mejores
    carnes (el punto del cebón de carne roja que tuvimos ocasión de degustar era
    igualmente sobresaliente). Pocas sorpresas en suma en un restaurante en el que
    comer bien está asegurado.



    Postres caseros y bodega con
    más de sesenta referencias a precios coherentes confirman una magnífica opción
    para las semanas de esta primavera que, a mí al menos, empieza a resultar ya
    necesaria. No les va a defraudar.


    Visitar web de Tejas Verdes

  • LAS CARBONERAS DE LU, ACADEMICISMO ILUSTRADO

    LAS CARBONERAS DE LU, ACADEMICISMO ILUSTRADO

    Madrid esconde rincones estupendos. Ese
    comedor de ladrillo abovedado que fuera en su momento el restaurante del
    fallecido Darío Barrio, Dassa Bassa , tras alguna experiencia fallida y una
    cuidada renovación ha pasado a convertirse desde hace unos meses en Las
    Carboneras de Lu.



    Las Carboneras de Lu es el proyecto
    hostelero de Lourdes Poveda y Carlos Romero, un matrimonio de consultores
    financieros que hasta hace poco eran aficionados a la buena gastronomía y al
    vino. Tras formarse Carlos como sumiller y Lourdes como cocinera en Le Cordón
    Bleu, Lourdes decidió colaborar en salas tan reconocidas como las de Alabaster
    o Horcher, sin duda dos de las mejores que pueden encontrarse en la capital hoy
    en día. A partir de ahí, todo estaba listo para dar su forma a su proyecto.


    Quizá lo más resaltable de Las Carboneras
    sea ese minucioso cuidado por el detalle que se aprecia en todo momento.
    Impecable servicio de mesa, cristalería, vajilla, decoración… todo está
    conformado para esa recuperación de la sala que por fin parece que se está
    convirtiendo en tendencia.


    En cuanto a la propuesta gastronómica,
    Poveda elabora una cocina de escuela con recetas académicas, sabores
    perfectamente contrastados y ejecuciones rigurosas.


    Entre sus creaciones, platos tan
    sugerentes como las flores de calabacín en tempura rellenas de brandada de
    bacalao, unas magníficas colmenillas con salsa de boletus, foie y lámina de
    trufa, una irreprochable lubina con salsa de clorofila y penca de acelga en
    tempura y un espectacular cochinillo armonizado impecablemente con una salsa gastrique de manzana y jengibre que me
    cuenta Lourdes que se está convirtiendo en uno de los platos estrella de la
    casa.



    Para los más golosos imperdonable la
    torrija de panettone sobre sopa de mandarina y chocolate blanco. Irresistible,
    se lo prometo.



    La parte superior de Las Carboneras, que
    se corresponde con la planta calle, se ha acondicionado a modo de vinoteca.
    Allí pueden desde adquirir vinos (con una muy buena selección de vinos de
    Madrid), a probarlos o asistir a cursos de cata.


    http://lascarbonerasdelu.com/

  • Entrada sin título 1695

    Francisco Larrea, fundador de la
    conocida cadena de autobuses interurbanos Larrea, tenía el sueño de rememorar
    el caserío familiar en el cual pasaba los veranos de su niñez; finalmente ha
    cumplido su anhelo y lo ha hecho creando el restaurante Barrenola en su
    Moralzarzal natal.



    En su construcción se ha tenido en
    cuenta la estética de los caseríos vascos y aprovechando la espectacular
    ubicación frente a la sierra madrileña se ha dotado al mismo de grandes
    ventanales que aseguran una visión paradisíaca en cualquier época del año. Sus
    privilegiadas vistas a la Bola del Mundo son un verdadero deleite.



    En cuanto a su propuesta gastronómica,
    Barrenola basa su oferta en platos de esos de toda la vida, bien resueltos y en
    los que la calidad de la materia prima y su impecable ejecución quedan patentes
    en todo momento.


    No en vano al frente de su cocina se ha
    contado con Yago Márquez, un experimentado cocinero que se formó en la escuela
    de Paul Bocuse en Lyon y pasó por fogones tan reputados como los de  Pierre Gagnaire,  Pavillon Ledoyen  y L’Atelier de Joel Robuchon , todos ellos en
    París. Tras su etapa francesa, recaló en Martín Berasategui en Lasarte dando el
    salto posteriormente a Shanghai donde Ber
    asategui abrió un nuevo restaurante,
    siendo encargado de la apertura y jefe de cocina.



    Barrenola dispone de una carta de
    raciones en su planta inferior y de un comedor con una carta de sala amplia y
    sugerente . Entrantes interesantes y una buena selección tanto de carnes como
    de pescados aseguran el disfrute en un comedor moderno y confortable.



    Ahora que los días son largos y una
    escapada a la sierra apetece más si cabe que habitualmente, Barrenola es una
    opción perfecta para revivir esa magnífica cocina vasca a pocos kilómetros de
    Madrid.



    http://restaurantebarrenola.com/

  • IZTAC, AUTÉNTICA (Y DESCONOCIDA) GASTRONOMÍA MEXICANA

    IZTAC, AUTÉNTICA (Y DESCONOCIDA) GASTRONOMÍA MEXICANA

    Aunque el primer restaurante mexicano
    abrió sus puertas en España en 1959 con el nombre de México Lindo, la cocina
    mexicana ha quedado reducida en nuestro país a una suerte de tópicos injustos e
    irreales en la mayoría de los casos. Todavía hay quien piensa que la comida
    mexicana debe de picar “a rabiar” para ser “auténtica” y la mayoría de los que
    creen conocerla van poco más allá de nachos, tacos, burritos y tequilas.


    Todo tan absurdo e infundado como sin
    redujéramos la gastronomía española a tortillas de patata, paellas y sangría.



    Ello básicamente es culpa de las franquicias
    y la cocina tex mex que más que
    gastronomía mexicana refleja la cocina americana de la zona Texas influenciada -lógicamente-
    por su país vecino. Pero esa cocina tex
    mex
    no representa ni mucho menos a la verdadera gastronomía mexicana.


    Viene todo ello a cuento de que hace
    unos días ha abierto sus puertas en Madrid el restaurante Iztac, precisamente en el mismo local en el estuvo
    aquel México Lindo del que les hablaba al comienzo de este artículo.



    Iztac llega al panorama gastronómico de
    la capital con el objetivo de ofrecer la
    auténtica cocina mexicana
    ; una cocina que trata de recorrer los 32 estados
    mexicanos. En su propuesta una amplia variedad de platos que recogen desde la cocina prehispánica hasta esa cocina conventual en la que monjas
    llegadas al país, reinterpretaban platos españoles con los productos que
    encontraban en la zona. Guisos, recetas y sabores que es difícil, por no decir
    imposible, encontrar ahora mismo en Madrid.



    Con una decoración exquisita en la que
    se huye del típico mexicano de paredes chillonas y neones psicodélicos
    (únicamente se mantiene el neón de lo que fuera México Lindo como un guiño al
    primer mexicano abierto en España), el estudio Free Hand de la arquitecta Lourdes
    Treviño ha realizado un
    impresionante trabajo creando un espacio elegante y acogedor que gusta desde el
    primer momento.


    Gastronómicamente, recetas interesantes,
    desconocidas en su mayoría y que en boca convencen con rotundidad. Entre sus
    entrantes, esquites, mochomo, molotes, aguachile… ; si no dominan la
    nomenclatura lo mejor es dejarse asesorar por el personal de sala, natural del
    país azteca en su mayoría.



    Entre los platos principales abundancia
    de guisos que sorprenden y en los que el nivel de cocina dirigida por Nacho Oropeza queda patente. Magnífica
    la enchilada de mole  poblano con pato
    (no dejen de pedirla), sensacional su pescado al acuyo que va variando en
    función de lo que ofrece el mercado cada día pero que se acompaña con la misma salsa
    -finísima- de hoja santa, tomatillo y nata y espectacular el plato de perdiz al
    manchamanteles, plato de inspiración conventual en el que la perdiz asada se sirve
    con una salsa de chiles, frutas, frutos secos y especias.



    En los postres el nivel se mantiene. Si
    lo visitan no dejen de probar el canutillo de nogada y la pirámide de
    chocolate. Adicitivos.


    En la parte líquida, excelente
    coctelería, cervezas, vinos y amplia variedad de tequilas y mezcales. Eso sí,
    olvídense de la sal y el limón y descubran la auténtica gastronomía mexicana en
    estado puro. Disfrutarán mucho.


    http://iztac.es/