Categoría: restaurantes

  • Floren Domezain, cuando la verdura es un manjar

    Floren Domezain, cuando la verdura es un manjar

    Floren Domezáin es un viejo conocido en el mundo de las verduras y de la buena mesa. Asesor gastronómico del programa televisivo “Un país para comérselo” , creador del huerto urbano más grande del mundo en la azotea de un hotel y un auténtico apasionado de la buena verdura que trae en su totalidad de sus terrenos situados en Tudela y en Arguedas, su tierra natal.




    Hace ya más de dos años Floren decidió abrir su propio restaurante en el local que ocupara el mítico restaurante Castelló,9 y en un agradable espacio obra de la decoradora tudelana Rosa García, nos encontramos un acogedor restaurante que se divide en una barra muy al estilo vasco o navarro con abundantes raciones y pinchos donde perfectamente se puede resolver una comida o cena y por otro lado, un amplio y acogedor comedor con una decoración cuidada al máximo.

    En su carta, amplia e interesante, las verduras juegan en una liga superior. Se apuesta por el producto de temporada por lo que en cada momento se puede optar por las verduras más acordes con la estacionalidad con la absoluta seguridad de que serán seguramente las mejores que puedan consumirse en Madrid. Cualquiera de ellas constituye un platazo en toda regla.

    Fantásticos los espárragos naturales acompañados con un huevo poché y foie , magníficas sus cebollas tiernas asadas y sensacional el famoso «tomate de Floren» , ese tomate llamado feo de Tudela y que en Floren Domezáin sirven acompañado exclusivamente de un ligero toque de aceite de oliva y sal de tinta de calamar. Simplemente inigualable.

    Seguros platos a un muy buen nivel y postres que no defraudan convierten a Floren Domezáin en uno de esos restaurantes que hay que conocer sí o sí. Olviden absurdos prejuicios; Floren les va a demostrar que las verduras pueden ser un manjar exquisito.

    Visitar web de Floren Domezáin






  • El Flaco, cuando Tailandia encontró el mundo

    El Flaco, cuando Tailandia encontró el mundo

    Conocí a Andy Boman y Antonio Conejo, propietarios del restaurante El Flaco, hace unos meses en una entrega de premios gastronómicos. Hablamos y me pidieron que les visitara en su restaurante. La verdad era de esos sitios que apetece ir por las fotos que en redes sociales aparecen y por los comentarios al respecto. Problemas de agenda (sí, maldita agenda) hicieron que hasta hace un par de semanas no pudiera conocer El Flaco.




    Acudí a aquella cena pensando en un restaurante tailandés. Cierto que cuando conocí hace meses a Andy me comentó que era sueco de nacimiento. Confieso ahora que en aquel momento no entendí muy bien qué hacía un sueco haciendo cocina tailandesa. 


    Andy Boman , auqnue sueco de nacimiento, se crió en África donde sus padres eran misioneros. Con posterioridad viajó ya cocinando por diferentes países de Europa, Tailandia y Australia adquiriendo un bagaje único que inevitablemente se refleja en su cocina. Es por ello que aunque la esencia de El Flaco sea la cocina tailandesa no es un tailandés al uso, sino que ofrece un crisol de diferentes culturas que hace de El Flaco un restaurante diferente.



    Comenzamos con un denominado tartare estilo Yukke (me cuentan que se trata de un estilo sueco) y la sensación en boca es absolutamente deliciosa. Lejos de ser un tartare al uso, resulta picante, potente, diferente y divertido. Platazo que anticipa otros tantos de impecable nivel.


    Continuamos con el bao de panceta. Tengo que decir que aunque estoy saturado de baos, la mayoría bastante flojos, este de El Flaco me pareció de los mejores que he probado en Madrid. Seguimos con unas brochetas de solomillo ibérico con tocino, picotas y emulsión de kimchi, plato perfectamente equilibrado y con un contraste de sabores que lo hacen muy recomendable.


    Unas vieiras a la plancha con wakame y salsa citrus beurre blanc, quizá menos interesantes dan paso a un magnífico secreto ibérico con morning glory, piparras e higos caramelizados. Nuevamente esa cocina de fusión con matices y juego de sabores que acaba enganchando y generando una magnífica experiencia gastronómica.



    Dejamos para el final el que sin duda me pareció plato estrella de la cocina de Boman, curry verde de mar con albahaca thai. Hay que señalar que este plato el nivel de picante gana fuerza, pero si eres como yo y el picante no te asusta, puedo asegurarte que disfrutarás tremendamente con este curry verde. 



    Perfecto servicio en sala por parte de Antonio Conejo, que además sabe mucho de vinos y que armoniza a la perfección los platos de Andy con diferentes vinos. Todo un hallazgo El Flaco, de esos que no dudas en repetir.



    Visitar web de El Flaco

  • Soy Kitchen, el mágico universo de un genio llamado Julio

    Soy Kitchen, el mágico universo de un genio llamado Julio

    Que sí. Que la gastronomía me apasiona. Cada día más. Pero hay días en los que te gusta, días en los que te apasiona y días en los que crees tocar el cielo con las manos, cenas en las que la magia del ambiente y el juego de sabores te envuelve en un universo onírico. Mi experiencia en Soy Kitchen, sin duda ninguna, fue de estas últimas. Confieso que no conocí el antiguo Soy Kitchen -hoy reconvertido en Lamian– pero que todo lo que había escuchado de Julio (alter ego castellanizado de Yong Ping Zhang) eran maravillas.



    La reciente apertura de Soy Kitchen en la calle Zurbano y su nueva propuesta lo convertían en uno de mis objetivos prioritarios. Conocí a Julio y a su socia Tasha Yiran (una apasionada foodie que además hace unas maravillosas fotografías y a la que sigo en redes sociales cada día) hace unos meses en una entrega de premios y mi curiosidad por su proyecto iba en aumento. El sábado pasado visité por fin su Soy Kitchen.



    El local me llamó la atención. No sé porqué había imaginado algo más casual y desenfadado pero Soy Kitchen es un restaurante que sorprende por su buen gusto y elegancia desde que entras en él. Decorado con minuciosidad por el estudio Lavela de Sandra Vergara y Raquel Lázaro ofrece una atmósfera cosmopolita y moderna a la vez que acogedora y confortable.



    Soy Kitchen presenta una propuesta basada en dos menús degustación, corto y largo (45 y 65 euros) que cambian en función del mercado. Platos armonizados que  reflejan a la postre una cocina trabajada y estudiada en la que cada creación es perfecta en sí misma manteniendo una uniformidad que se extiende de principio a fin y que configura una experiencia redonda. Contrastes, sabores y texturas en equilibradísima combinación que evidencian una cocina de autor depurada al máximo.



    No soy muy partidario de diseccionar cada plato por no desvelar el factor sorpresa que creo una experiencia de este tipo debe de tener, pero alguno de los platos que probé en mi visita fueron absolutamente sobresalientes. El tuétano con arroz meloso, berberechos y txangurro me pareció simplemente inmejorable. Los callos con rabo de toro (evidentemente «versión Julio») magníficos y sus kokotxas con pilpil espectaculares. Pero es que todos y cada uno de los platos conseguían ese efecto de «esto está buenísimo» que confirma el rotundo éxito de quién está cocinando para ti.



    Cada vez tengo más claro que cuando te vas de un restaurante pensando «¿cuándo puedo volver aquí?» la comida o cena ha sido impactante, única y diferente. Soy Kitchen es frescura y diversión combinada magistralmente con trabajo y dedicación. Sí, lo confieso, Soy Kitchen y Julio tienen desde el pasado sábado un ferviente admirador más. Agradecer sinceramente desde aquí a Rubén su magnífica atención en sala.



    Finalizar diciendo que desde hace unos días, Soy Kitchen presenta una nueva barra de dim-sums con un ticket medio de 20 euros. Prueben Soy Kitchen, póngase en manos de Julio y de su equipo, relájense y… DISFRUTEN !!


    Visitar web de Soy Kitchen



  • Sky Sushi llega a la calle Recoletos

    Sky Sushi llega a la calle Recoletos

    Hace unos años tuve ocasión de conocer en la localidad de Pozuelo el restaurante Sky Sushi. Tengo que reconocer que su modelo me fascinó y me pareció un acierto «popularizar» la tradicional gastronomía japonesa creando una fórmula en la que acercarse a dicha cocina sin necesidad de dejarme media nómina. Platos bien ejecutados, recetas sencillas pero convincentes -en ocasiones sorprendentes- creaban un modelo de negocio de esos que , a la fuerza, tienen que abrirse hueco sin dificultades.



    La fórmla evidentemente cuajó y hace escasos dos meses Sky Sushi ha aterrizado en una de las calles gastronómicas de la capital. La calle Recoletos ha ido configurándose como uno de esos núcleos que aglutinan numerosas propuestas en escasos metros. 



    Sky Sushi ocupa el pequeño pero encantador local que fuera en su momento Mexquisito. Prácticamente no ha tocado nada su atractiva decoración y sigue por tanto manteniendo ese aire cautivador y mágico que hace que te sientas en tu casa según entras al local.



    Con una gran variedad de platos
    japoneses y fusión de toque mediterráneo
    , Sky Sushi&Ramen Bar ofrece tempuras,
    tartares y teriyakis, además de uramakis, niguiris y sashimis elaborados con
    salmón, atún, toro, anguila, pez mantequilla e Ikura frescos de la mejor
    calidad, premisa fundamental de su cocina. Su carta, que busca nuevos sabores y
    experimenta con especies botánicas de rara procedencia, combina los clásicos con
    recetas especiales como Eby Green, langostino
    crujiente y salmón con aguacate y salsa de mayonesa de trufa negra; Sake Crunch con salmón y aguacate, salsa
    kimuchi y toque crujiente, o Rainbow, a
    base de atún rojo y jengibre, cubierto con atún, salmón y pez mantequilla. Igualmente,
    la carta de niguiris acoge originales recetas como los de pez mantequilla con
    anticucho; Foie con manzana caramelizada o Dorada con dressing de jalapeños.



    Como añadido Sky Sushi Madrid ofrece ramen, uno de los platos más de moda en la capital. Aunque quizá no sean los rigores estivales el mejor momento para su consumo, no cabe ninguna duda que en cuanto llegue el otoño promete convertirse en uno de los platos estrella. En mi reciente visita tuve ocasión de probarlo y el resultado es francamente sobresaliente.



    La carta comparte espacio con dos
    menús de mediodía, uno de sushi y otro de ramen, a un precio de 15 euros
    ; por
    la noche, además de la escueta pero estudiada selección de vinos –entre ellos
    el sake, ahora tan de moda–, podrás maridar la propuesta con tus cócteles y
    combinados
    favoritos, alargando la sobremesa y disfrutando sin prisas.



    Toda una novedad que sin duda no va a defraudaros, Sky Sushi es la forma más económica e inteligente de comer un buen sushi.


    Visitar web de Sky Sushi 

  • Oceánika, nada es lo que parece

    Oceánika, nada es lo que parece

    En este universo de sitios parecidos y cartas idénticas encontrar propuestas diferentes es difícil, pero a la vez enormemente reconfortante. Tengo que reconocer que llegué a Oceánika sin demasiadas expectativas, convencido de que iba a probar un restaurante peruano más (lo cual ya me parecía interesante; la cocina peruana me entusiasma), pero -como se titula el post- nada resultó lo que a priori parecía…



    Reconozco que no tuve ocasión de conocer aquel restaurante llamado La Panamericana del que las críticas eran más que buenas, pero Oceánika puede considerarse la secuela de aquella Panamericana; por un lado porque ocupa el mismo espacio en la calle Antonio Pérez y por otro porque tanto Carlos Pérez y Filomena Grudeski , camareros de aquella Panamericana , son los actuales impulsores de este nuevo Oceánika donde es fácil disfrutar a un precio imbatible.




    Llegado a este punto uno se plantea si desvelar pormenorizadamente cada plato o callar y pasar de puntillas sobre ellos. Creo que lo mejor será dibujar algunas pinceladas sin entrar en los detalles ya que podría perderse gran parte de la permanente sorpresa que supone sentarse en las mesas de Oceánika. No desvelaremos mucho, pero vayan preparados para todo (o para casi todo…).


     Seguramente comenzarán su comida o cena como habitualmente suelen terminarlas, con el café. Probablemente terminarán con sushi (y permítanme, pero casi les aseguro que Carlos les dará «un par de hostias» de lo más dulce…) En medio habrá sorpresas encadenadas, trampantojos, platos que parecen pero…, propuestas originales, trasgresoras, diferentes, todas ellas perfectamente hilvanadas para que la experiencia vaya cogiendo cuerpo a lo largo de la comida e inevitablemente se salga de Oceánika con el firme propósito de volver muy pronto. 


    El trabajo de Carlos Pérez -a caballo entre un showman y un cocinero cuando menos atípico que en varios momentos me recordó a mi admirado Fernando Limón de La Sopa Boba de Alpedrete (por favor no dejen de conocer ese impresionante restaurante)- es fundamental en la experiencia que Oceánika propone.



    Por si faltara algo, en
    las noches de verano tendrán un menú degustación por 25 euros que incluye:

    CHURROS CON CHOCOLATE Falsos churros de harina de maíz
    con judías negras

    TEMAKI A LA MEXICANA Cazón en adobo rebozado en harina de
    garbanzo

    Ceviche de salmón

    LOMO SALTADO Plato típico de la gastronomía de Perú
    presentado en un molcajete

    FALSOS NIGUIRIS DE ARROZ CON LECHE

    Obleas con dulce de leche

    Incluye copa de vino, cerveza, agua o refresco

    Cóctel Michelada Oceanika



    Poco más que decir. Uno de los restaurantes más sorprendentes y divertidos de los últimos meses. El precio medio, a la carta también sobre sobre los 25 euros, es sin duda el espaldarazo a la obligada visita. Por tan poco dinero es difícil pasárselo tan bien y comer tan rico.



    Visitar web de Oceánika

  • Art and Sushi, la nueva propuesta japo que desembarca en Madrid

    Art and Sushi, la nueva propuesta japo que desembarca en Madrid

    He tenido ocasión de conocer la pasada semana Art and Sushi, un nuevo restaurante que ha llegado a Madrid desde Galicia. Si hace poco os hablábamos en este Gastro y Gourmet de Mama Chicó, que desde su original Galicia llegaba a Madrid, hoy repetimos la jugada y es el empresario Jorge Saavedra quien ahora trae su concepto al centro de la capital.



    Art and Sushi es un local que podría definirse como “eco
    friendly con un toque de lujo”
    . Grandes cristalera, madera artesanal y una acertada combinación de mesas altas y bajas otorgan a Art and Sushi un aspecto en el que resulta fácil sentirse cómodo.



    En cuanto a su propuesta gastronómica, Art and Sushi presenta una carta lo suficientemente amplia para poder escoger sin problemas y para poder repetir con comodidad sin sujetarse siempre a los mismos platos. Producto de calidad y elaboraciones bien ejecutadas convierten a Art and Sushi en uno de esos lugares en los sentarse y disfrutar.



    En palabras
    de Jorge: “el sushi es un arte donde cada plato es un lienzo en blanco en el
    que una materia prima de primera se transforma con las manos y el corazón en
    una obra espectacular para los cinco sentidos”
    . En base a esta premisa, además
    de en los platos, el arte de Art &
    Sushi
    también está presente en las paredes del local, convertidas en
    galerías de arte que cambian cada 2-3 meses
    y que ofrecen la posibilidad de
    conocimiento y venta de sus obras a nuevos artistas.



    El día de nuestra visita tuvimos ocasión de hacer un repaso por buena parte de su oferta constatando la calidad de la materia prima -algo que si siempre es importante, en elaboraciones donde el producto no se disfraza, es capital- y una oferta más que interesante. No cabe duda de que Art and Sushi ha llegado para quedarse.


    Visitar web de Art and Sushi

  • Dabbawala, la inconfundible cocina de Luca Rodi

    Dabbawala, la inconfundible cocina de Luca Rodi

    Conocí Dabbawala hace dos años y la verdad es que me cautivó. La cocina de Luca Rodi es imaginativa, fresca y diferente. El servicio en sala a cargo de su socio Pablo Tamargo me resultó perfecto. La cocina de Luca en Dabbawala me pareció esa cocina creativa que no pierde la esencia ni el sentido en ningún momento; una cocina de esas que reconforta encontrar y que uno echa a menudo de menos en ese panorama de cocina clónica en el que parecemos estar inmersos.



    Hace unos días tuve ocasión de volver a Dabbawala. Presenta algunos cambios reseñables. Por un lado sus ventanales van a abrirse a la calle en unos días con una zona nueva de mesas que harán las veces de terraza, los manteles han desaparecido dejando a la vista la madera de las mesas y han habido pequeños cambios en el mobiliario que otorgan un aire más casual y desenfadado al comedor que no obstante sigue manteniendo ese toque romántico y afrancesado.



    El menú desgustación de Dabbawala también ha sufrido cambios. Algo más corto y notablemente más económico se ofrece ahora por 35 euros que se convierten en 55 si se acompaña con armonía de vinos.



    En cuanto a los platos, lógicamente se han introducido algunos más refrescantes acordes con la estación. Destacan el aguachile de jurel, la sardina ahumada con sopa fría de coco, el arroz seco de cigalitas y un canelón Rossini verdaderamente rico.



    Destacar también como novedad la introducción ahora de un menú ejecutivo al imbatible precio de 16,90 que se ofrecerá los mediodías de martes a viernes. Interesante propuesta que sin duda se convertirá en un éxito en la zona. Por último, señalar que continúa vigente su espacio Underground en el sótano, perfecto para eventos, celebraciones y presentaciones.


    Visitar web de Dabbawala




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  • Txoko La Moraleja inaugura su espectacular terraza

    Txoko La Moraleja inaugura su espectacular terraza

    Aunque lleva el funcionamiento desde el pasado octubre, Txoko La Moraleja inaguró el pasado miércoles su magnífica terraza. No hay duda que estos calores son propicios para terracear (verbo favorito de muchos) y qué mejor opción que hacerlo a las afueras de Madrid y en lugar en el que la buena mesa y el disfrute están asegurados.



    En cuanto a su propuesta gastronómica en unos días publicaremos en Gastro y Gourmet un amplio reportaje al respecto. Hoy queremos hacernos fundamentalmente eco de la inauguración de su terraza.



    En una animada fiesta en la que no faltó la bebida, los rostros populares, el ronqueo de un atún y la actuación del cantante Juan Peña, se dieron cita multitud de clientes y aficionados a la gastronomía.



    Sin duda se convertirá en uno de los place to be de una zona que cada día presenta una mayor oferta gastronómica. Toda una novedad esta terraza que hoy os recomendamos desde Gastro y Gourmet.


    Visitar web de Txoko La Moraleja

  • La Sucursal de Chamberí, el gastrobar que convence

    La Sucursal de Chamberí, el gastrobar que convence

    Les hablo hoy de un lugar que he tenido ocasión de conocer recientemente y que, con una relación calidad precio totalmente imbatible, es uno de esos lugares que en muchas ocasiones me preguntan por privado, restaurantes donde por un precio de 25-30 euros puedas comer razonablemente bien. La Sucursal de Chamberí se ajusta perfectamente a dichas premisas.



    Situado en la calle Sandoval junto a la madrileña calle de Fuencarral, La Sucursal de Chamberí es el proyecto hostelero de David Lobo y de su mujer, Clara Arburuas que tras algunos problemas tanto de salud como laborales, han decidido apostar por su vocación y abrir un local en el que básicamente las cosas se hagan bien y con cariño. Cuentan para ello en cocina con el apoyo de  Guillermo Martín Lusardi.



    Con evidente buen producto que se refleja en cada una de las elaboraciones y una carta sencilla pero muy bien estructurada, La Sucursal ofrece una propuesta honesta con recetas convincentes y ejecuciones cuidadas. 



    Magnífica su ensaladilla rusa, curiosa su versión de las patatas bravas (que realmente no son bravas pero que funcionan a la perfección) , irreprochable su escalivada con sardina ahumada y bastante agradable un pulpo al que quizá ayudaría un menor tiempo de cocción.



    En lo que podrían ser segundos platos, aunque realmente la carta está pensada más para compartir, sobresale la hamburguesa de rabo de toro y un magnífico bocadillo de pastrami tan difícil de encontrar en Madrid. Postres de nivel con una estupenda tarta de cerveza Guiness.



    Si contamos que los platos más caros rondan los 12 euros es fácil imaginar una estupenda relación precio calidad que lo convierten en uno de esos lugares fondo de armario en los que uno sabe que a disfrutar si que el bolsillo se resienta. Tomen nota, que merece la pena.


    Visitar web de La Sucursal de Chamberí

  • Fuego, la técnica ancestral del siglo XXI

    Fuego, la técnica ancestral del siglo XXI

    Fuego es el segundo proyecto dentro del grupo Los 4 elementos de Erika Feldman e Ignacio GonzálezHaba. Si hace poco os hablaba de Aire leer post sobre Restaurante Aire )   hoy continuamos por Fuego. Así como en Aire el hilo conductor de su carta es la volatería , en Fuego es precisamente el humo y el propio fuego los que marcan el iter de su propuesta. Es evidente que nos remontamos casi al paleolítico de la cocina. Tras una primera época en la que el ser humano comía únicamente crudos, el descubrimiento del fuego originó sin ninguna duda el mayor hito en la gastronomía; todo lo que hasta ese momento únicamente podía comerse tal cual lo ofrecía la naturaleza, adquiría nuevas posibilidades de consumo. Es por ello una verdadera revolución lo que supuso en la gastronomía dicho descubrimiento. Pues el restaurante Fuego parte de algo tan básico para convertir su propuesta en algo paradójicamente diferente e innovador.



    El local en el que se ubica Fuego es pequeño pero tremendamente acogedor. Con la apariencia de una casa decimonónica de la campiña francesa, la mano de Ignacio González-Haba -arquitecto de profesión- y de Federica Barbaranelli (Federica & Co) se deja ver en cada uno de los detalles. Su terraza, a punto de inaugurarse, sin duda va a convertirse en una de las más bonitas de Madrid, con  aspecto de cenador victoriano y situada en un privilegiado espacio. 



    Los pilares de Fuego se basan en un horno, una parrilla y un ahumador que son los que de una u otra forma van a dar sentido a cada una de sus creaciones. Con esos elementos, a priori «tan poco tecnológicos», Fuego construye una propuesta que sorprende por su originalidad y por la lógica de su planteamiento. Quien haya leído hasta este punto y no haya visitado Fuego corre el riesgo de pensar lo que parecería obvio, «Fuego es un restaurante de parrilla donde el grueso se centra en pescados y carnes a la parrilla». Nada más lejos de la realidad.



    Platos tan únicos como ese que Hierro llama «el plato del pescador» y en el que tras ahumar un carabinero sirve el mismo sobre una base de ajoblanco y un granizado de amontillado, tan inimaginables como una tortilla de patata con txangurro servida en el propio caparazón del centollo, tan rotundos como un pescado fresco cocinado a la brasa envuelto en hoja de cedro con liliáceas y dashi de faisana son solo ejemplos de una cocina que por un lado roza con el primitivismo más radical en cuanto a las técnicas y por el otro con la genialidad manifiesta de quien simplemente disfruta creando y cocinando y lo hace brillantemente.



    El proyecto de Erika Feldman e Ignacio González-Haba  con la incorporación al grupo Los 4 Elementos de Gonzalo Hierro adquiere una dimensión muy prometedora por lo innovador del proyecto. Ante una falta  preocupante de originalidad y creatividad en las cartas de tantos restaurantes cada vez  más saturadas de baos, tacos y ceviches (se salvan unos pocos realmente excepcionales, pero la gran mayoría son insultantes), sus proyectos actuales plasmados tanto en Aire como en Fuego, demuestran cómo se puede ser innovador recurriendo a algo tan elemental como las técnicas más ancentrales, como a menudo lo más simple termina resultando lo más brillante, como siempre la originalidad más irreverente reside en algo tan sencillo como volver al origen.



    Visitar web de Fuego