Categoría: restaurantes

  • ¿Te apuntas al Brunch and Beat en Albertina ?

    ¿Te apuntas al Brunch and Beat en Albertina ?

    El restaurante Albertina ha
    comenzado este mes sus Brunch
    & Beat
    en el que el brunch se acompaña de la mejor música a cargo de
    reconocidos DJ. Se sirve el mismo en su
    terraza practicable de la calle Alberto Alcocer,43 durante los sábados, domingos y festivos de 12.00 a
    15.00 horas,
    dejando el comedor interior para la carta habitual de
    restaurante.




    En sus pocas semanas de
    existencia Albertina se ha convertido en un referente en la gastronomía
    madrileña
    y en breve Albertina irá creando nuevas fórmulas y diferentes
    conceptos. Pop up con otros restaurantes, colaboraciones con otros chefs,
    sesiones de DJ, batallas de jazz-swing y bartenders…. son solo un anticipo de
    la exclusiva forma de entender y disfrutar la gastronomía que Albertina trae a
    Madrid.



    Albertina nace como un espacio
    gastronómico multidisciplinar
    que pretende convertirse en referencia en Madrid.
    Magistralmente decorado por el estudio de
    Sonia Reixach, Albertina presenta una
    novedosa barra de fondo reversible que actuará durante el día como colmado,
    ofreciendo un primer espacio que abarcará en breve cualquier momento. Desde
    desayunos a aperitivos, pasando por una desenfada carta de barra con múltiples opciones
    para compartir, en la que la coctelería -a cargo de
    Gratas Kucinskas– jugará un
    señalado papel ofreciendo diferentes maridajes de cócteles con tapas
    .




    EL
    BRUNCH DE ALBERTINA

    Café, infusiones, zumo de naranja
    natural

    Bollería, panes artesanos, mermeladas
    caseras, tomate rallado.

     Cócteles (a elegir uno)    – Mimosa

        –
    Bloody Mary

        –
    coctelería clásica

    Escoger 1 primero y un principal

    PRIMEROS   – Burratina con tomate y pesto tradicional de piñones

                – Muesly casero con yogurt y mermelada
    de fresones y cítricos

                                – Blini de salmón
    ahumado, crema de eneldo y huevas

                – Baguel de Lomo doblado o jamón ibérico
    de bellota con hojas tiernas y tomate raf

     PRINCIPALES 
           – Huevos benedictine con bacon y salsa
    holandesa

             – Merluza
    de pincho con mayonesa casera.

            –
    Steak tartare de vaca vieja picada a cuchillo con un punto picante

            – Brochetas
    de pollo de corral, hongos, verduras y tomatitos a la parrilla con  una vinagreta de naranja y mostaza.

     Postre:
    DELICATESSEN FINAL                                                                     
    Precio 25,00 €



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  • Meating, la excelencia del producto

    Meating, la excelencia del producto

    Hacía tiempo que no volvía por Meating. La verdad es uno de esos sitios de los que guardaba muy buen recuerdo. Producto de primera y una oferta muy centrada en las verduras y en la carne con absoluta honestidad y respeto a la materia prima, lo situaban en esa línea de restaurantes que jamás defraudan. La reciente incorporación de Óscar Velasco asumiendo la dirección gastronómica era un nuevo aval a una casa donde sin ninguna duda se hacen muy bien las cosas.




    Hace unos días tuve ocasión de volver a sentarme en su agradable comedor. La llegada de Óscar Velasco (Santceloni,
    2 estrellas Michelin, 3 soles Repsol y Premio Nacional de Gastronomía) va a suponer un añadido a una carta que netamente mantiene su estructura y su esencia ofreciendo esa cocina de mercado en la que el protagonista es el producto ofrecido en platos perfectamente ejecutados sin disfraces ni artificios.





    Esa cuidada selección de producto y proveedores es santo y seña de Meating desde sus inicios hasta su traslado a la ubicación actual en la calle Valenzuela. Verduras adquiridas directamente a productores en Tudela y San Sebastián, pescados servido
    desde Luarca por Jorge Lanza
    , quien esta temporada amplía
    su oferta con sus demandadas conservas; panes de La Panotheca (espectacular el pan de tomate) y las magníficas carnes de Cárnicas Guikar constituyen una impresionante base sobre la que es fácil diseñar una carta impecable.



    Entre los platos de la nueva carta
    confeccionada por Óscar Velasco, destacan algunos clásicos de la casa, ahora
    renovados, como las entradas sardina flambeada con berenjena asada y
    aceitunas
    o las virutas de foie gras
    mi cuit, jalea de manzana con maíz crujiente
    ; entre las verduras, puerritos del Goiherri a la
    plancha lacados con avellana y ajo negro
    o las verduras de temporada con sopa cremosa de pollo y jamón. En cuanto
    a los pescados, a destacar el lomo de merluza con suave pil-pil picante
    o el pescado del día a la plancha. Por
    supuesto, las carnes merecen una
    mención especial, entre las que encontrar muslos
    de pintada en pepitoria guisados con cerveza negra
    , lomo alto de vaca o su ya famoso steak tartare cortado a cuchillo con patatas fritas.



    Como
    cierre, entre los postres
    encontramos un bizcocho de aceite de oliva, café frappé y helado de queso,
    torrija suave con pan de brioche y la tarta de queso especial de la casa.

    Sin duda una magnífica opción que no os va a defraudar.

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  • ¿Y si regalas un brunch en Cinco Jotas a tu padre?

    ¿Y si regalas un brunch en Cinco Jotas a tu padre?

    El próximo 19 de marzo
    será el gran día de todos los padres
    , ellos serán los únicos protagonistas y se
    merecen un obsequio que esté a su altura. Para el que quiera huir  de regalos materialistas y superficiales y
    sorprenderle con una experiencia gastronómica, “muy de padres amantes de la
    buena comida”, hay que prestar atención.


    Son ya muchos los
    estudios realizados que comprueban que a un padre le hace más feliz
    sorprenderle con una experiencia compartida alrededor de una mesa y si va
    acompañada de un buen  jamón ibérico como
    Cinco Jotas, mejor que mejor…



    Por eso Cinco Jotas Jorge
    Juan
      propone para ese día especial, que
    precisamente este año será domingo, invitar a los padres a disfrutar  del desayuno tardío más suculento de la zona
    Jorge Juan: su irresistible y habitual  brunch  de fin de semana, cuyo horario suele ser entre
    las 12.30 y las 14.30 horas y que ese día para los padres más perezosos, se alargará
    una hora más, será hasta las 15.30.



    Como tradicional brunch
    que es,  no puede faltarle entre otros
    platos a elegir unos buenos huevos, tanto los benedictine con salmón , como los
    clásicos con puntillita y jamón, al más puro estilo ibérico marca de la casa.
    Entradas como tosta de jamón ibérico o de foie con albaricoque y crudites de
    verduras con su crema agria y como punto dulce para los más golosos una torrija
    caramelizada con helado de vainilla o una ensalada de frutas con yogur. Todo
    esto acompañado de una copa de mimosa o cava. Café o infusión .



    Para que la ocasión
    resulte todavía más atractiva y entrañable, 
    Cinco Jotas Jorge Juan además cuenta con una terraza calefactada dentro
    del encantador callejón de Puigcerdá que hará,  si cabe, más inolvidable la experiencia.


    Visitar web de Cinco Jotas Jorge Juan

  • Al Socaire, un trozo de Cantabria junto al Retiro

    No es fácil encontrar cocina cántabra en Madrid. Y menos aún cocina cántabra de calidad. Es curioso que haya multiplicidad de restaurantes asturianos, asadores vascos, gallegos, pero sin embargo la cocina cántabra, una cocina con mucha personalidad y productos muy definidos no haya sabido trasladar una propuesta seria y estable a la capital.



    Al Socaire es un restaurante netamente cántabro. Tan netamente que incluso de ubica debajo de la Casa de Cantabria en Madrid.Sus propietarias, tres mujeres cántabras han querido ofrecer lo mejor de su tierra y lo han hecho mediante Al Socaire, un restaurante en el que se cuida fundamentalmente el producto de su tierra y lo hacen además con eficacia y óptimo resultado.



    Mariví González Coro es el alma y el motor del establecimiento; una mujer decidida y
    tenaz que desde hace más 30 años regenta con éxito el hotel La Concha y el
    restaurante El Corral en la primera línea de la playa de Suances. Motivada por las
    ganas de seguir emprendiendo y creciendo, Mariví ha dejado a su familia, su
    casa y un rentable negocio (ahora en manos de su marido y sus tres hijos)
    llevándose consigo a dos buenas amigas a las que ha hecho participes y socias
    del proyecto: Penche Laso, que con
    experiencia en el mundo de la moda y el diseño ha sido la artífice de la decoración del espacio, y Toñi Blanco, mano derecha de Mariví y jefa
    de cocina del El Corral durante una década y responsable ahora de los fogones de Al Socaire



    En cuanto a la oferta de Al Socaire no podían faltar las inevitables anchoas en un punto perfecto, las rabas o platos como el cocido montañés que en Al Socaire alcanza un nivel muy reseñable. Cocina tradicional  hecha sin prisa y
    con cariño
    , con acierto en los tiempos y las cocciones pero con el
    refinamiento, la ligereza y el toque contemporáneo propios de la restauración
    actual.



    Recomendables igualmente  los arroces melosos (de bogavante y de centollo del Cantábrico) y las
    paellas, pasión de Penche que vivió tres años en Valencia de donde ha traíd
    o a un experto paellero para enseñar al equipo a hacerlas como en su tierra. 




    Señalar finalmente su terraza «al socaire» (expresión marinera que significa a resguardo del viento) que será un éxito seguro esta ya incipiente primavera.



    Visitar web de Al Socaire



  • Horcher, la eterna modernidad del clasicismo

    Horcher, la eterna modernidad del clasicismo

    Decía Wilde que las modas son algo tan espantoso que hay que cambiarlas cada seis meses. Dice Armani que la elegancia no es destacar, sino ser recordado. Creo que ambos se referían a la elegancia en el vestir, pero tengo claro que ambas frases encajan en muchas más facetas que la de la sastrería. Viene todo esto a cuento de que hace unos días, tras comer en Horcher pensaba en mi paseo de sobremesa si ser absolutamente clásico no es a menudo rompedor. Formulé la pregunta en Instagram y un seguidor me contestó diciendo que nada hay más hipster que lo absolutamente clásico. No sé si es cierto pero creo que el tema merece una reflexión.



    Horcher es elegancia y atemporalidad. No es un restaurante decadente o pasado de moda y no lo es básicamente porque a lo largo de su historia ha conseguido llegar a ese Olimpo reducido a unos pocos, donde la temporalidad deja de ser un parámetro, donde la historia se detiene y donde los fundamentos de la gastronomía vuelven a sus orígenes.




    Mucho ha llovido desde que allá por 1943 el abuelo de Elisabeth Horcher, Otto, abriera las puertas de este restaurante. Es ahora la cuarta generación quien ostenta las riendas del negocio y lo hace conjugando en todo momento modernidad y clasicismo, demostrando que en un lugar donde se ha gestado buena parte de la historia contemporánea, donde han estado sentados desde Sofía Loren o John Wayne a Salvador Dalí, donde se disfruta entre cubiertos de plata, porcelanas clásicas y cristerías Riedel puede seguir disfrutándose en plenitud de la mejor cocina con la mejor sala en un ambiente inigualable. El
    actual responsable de cocina,
    Miguel
    Hermann
     es un jovencísimo chef nacido hace tan sólo 29 años pero con más de 9
    de experiencia en las cocinas de
    Horcher
    y formado en la Escuela de Hostelería de Toledo.



    Ahora que tartares, ceviches y pulpos a la brasa inundan las cartas de la mayoría de los restaurantes, ¿no les parece completamente rebelde apostar por platos como los arenques a la crema con kartoffelpuffer, el goulash de ternera a la húngara, el Stroganoff a la mostaza de Pommery  o la mítica perdiz a la prensa? ; ahora que el servicio de sala es en muchos lugares «discretito» (tirando a lamentable), ¿no les resulta rompedor un servicio académico de principio a fin en el que todo funciona en una sincronía perfecta?. Horcher sigue siendo una referencia atemporal abierta
    a todos aquellos que disfruten del buen comer y quieran sentirse simplemente especiales
    durante unas horas. La impronta y la personalidad de Otto Horcher siguen plenamente vigentes en los comedores de este clásico entre los clásicos. Su recetario de corte centroeuropeo continúa ofreciendo platos difíciles de encontrar si no es en los salones de Horcher.



    Les podría hablar pormenorizadamente de cada plato de Horcher, de sus clásicos y de su puesta en escena, de sus emplatados, de sus terminaciones en sala, del prensado de la becada o de la perdiz (todo el mundo debería presenciar ese espectáculo al menos una vez en su vida), de los salseados, de ese Baumkuchen con el que se sueña varios días seguidos después de probarlo, del servicio milimétrico, de la perfección omnipresente… pero prefiero centrarme en ofrecerles algunos destellos de las sensaciones que en Horcher se experimentan.



    Sentarse a la mesa de Horcher es una de esas experiencias inolvidables. El sabor, creánme, es solo una de las múltiples sensaciones que allí van a experimentar. Y creánme también si les digo que cuando al fin bajen las escaleras hacia la calle Alfonso XII se convencerán de que clasicismo exacerbado y modernidad rompedora están mucho más cerca de lo que nos imaginamos.



    Visitar web de Horcher


  • Jornadas del atún del Mediterráneo en Enso Sushi

    Jornadas del atún del Mediterráneo en Enso Sushi

    Tuve ocasión de conocer la semana pasada Enso Sushi. La cocina japonesa me apasiona y el atún rojo es una de mis debilidades, así que la propuesta de probar el menú del atún del Mediterráneo que se ofrece en dicho restaurante desde el pasado 20 de febrero hasta el 26 de marzo, no podía seducirme más.



    Enso Sushi es el proyecto hostelero de un enamorado de la cocina nipona y de un verdadero profesional en lo que al atún se refiere. Antonio Bernal se ha dedicado durante más de 20 años a la exportación del atún rojo a Japón, participando en el diseño y supervisando la instalación de granjas de
    engorde en distintos países de la cuenca mediterránea, como Túnez, Chipre
    Italia, Malta, Croacia o Turquía. Antonio vivió en Tokio,
    amplió y perfeccionó su formación en el mítico mercado Tsukiji, el
    mayor y más exigente mercado de pescado del mundo, y fue proveedor de alguno de
    los mejores japoneses de Madrid
    , como Suntory, Kabuki o Tokyo Taro. 


    «Hemos diseñado este menú
    aprovechando que esta época es especialmente buena para el consumo de atún,
    pues las aguas frías del Mediterráneo, cuya temperatura no sobrepasa los 16 o
    17º,  hacen que la carne esté
    particularmente grasa, apretada y sabrosa. Son aspectos desconocidos para la
    mayoría y que nos gusta compartir con nuestros clientes”
    , explica Antonio Bernal,
    propietario de Enso Sushi.
    “Además -concluye- es una época de menos
    actividad, por lo que el atún está menos estresado y, por tanto, la carne
    adquiere una textura más firme y jugosa».


    El menú en cuestión está formado por ocho platos que invitan al comensal a realizar un apasionante viaje a través del atún rojo, sus diferentes partes, elaboraciones y texturas. Comienza el mismo con un sensacional sashimi de atún elaborado con las partes más grasas del atún: el akami, que es
    la parte magra del interior de ambos lomos, dorsal y ventral, el chutoro, la
    parte del lomo dorsal más cercana a la piel, y el toro, que es la zona de la
    ventresca. 


    Continúa con un tartar de atún, brocheta de jengibre y miso,
    maki negitoro, uramaki de atún picante, uramaki especial, nigiri enso y culmina
    con un tataki de atún marcado en el Kamado, un horno japonés cerámico que
    permite cocinar a baja temperatura y de manera homogénea y otorga a la carne
    distintas intensidades de ahumado. 



    El menú del atún de Enso Sushi incluye estos ocho
    platos por 39 €
    (IVA incluido, bebidas aparte) y estará vigente desde 
    el 20 de febrero al 26 de marzo excepto noches de viernes y sábados y
    vísperas de festivos.



    Señalar por último que el local de Madrid es el quinto restaurante del Grupo Enso Sushi que tiene sucursales además en Alicante, Murcia, La Manga y Campoamor. Son estas Jornadas una inmejorable ocasión para acercarse a un producto de máxima calidad tratado de excepcional forma.



    Visitar web de Enso Sushi




  • Torrijas de leche, de vino y de chufa en Atrapallada

    Torrijas de leche, de vino y de chufa en Atrapallada

    Esponjosas y con un sabor inconfundible son un icono
    de nuestra gastronomía y el gran plato dulce de Semana Santa y Cuaresma. Para
    estas fechas,  Atrapallada ha preparado tres deliciosas versiones
    elaboradas de forma artesanal y todas ellas con base de brioche para darles más
    jugosidad y finura.





     

    Tres tipos de torrijas que se pueden comer por separado o pedir en un mismo
    plato para compartir. La clásica está elaborada a base de leche, la de vino se
    empapa en un Valdeorras y se le añade miel, cáscara de limón y naranja; y la
    más original, la de chufa se baña en un jarabe de horchata casera con un toque
    de naranja.

     

     

    Ubicado en el Paseo de las Acacias 12, Atrapallada es una combinación de gastronomía gallega y cocina de mercado en un espacio moderno y cálido, un
    lugar ideal tanto para los amantes de la buena mesa como para aquellos que
    buscan un local agradable y de diseño.

    Visitar web de Atrapallada


  • Albertina, el retorno de la cocina de sabor

    Albertina, el retorno de la cocina de sabor

    Todos hemos escuchado o comentado alguna vez eso de que «este plato me recuerda a los que hacía mi abuela», «me sabe igual que cuando era niño»…. En el fondo la gastronomía se almacena de una forma muy especial en nuestra memoria y sabores que creíamos olvidados , simplemente están latentes en nuestro recuerdo esperando que, algún día, otro sabor similar los recupere. Toda esta historia viene a cuento de un restaurante recién inagurado llamado Albertina; en una reciente charla con sus socios me contaban que su objetivo con el restaurante era recuperar esos sabores, volver a las recetas tradicionales, a la sala académica, a conceptos que no deben caer en el olvido. Tengo que confesar que ese objetivo me pareció de lo más interesante.




    Albertina está situado en la calle Alberto Alcocer, 43 , en una zona que va conformando un pequeño grupo de restaurantes que anima el barrio. El proyecto decorativo ha corrido a cargo del estudio de interiorismo de Sonia Reixach y Albertina se presenta como un restaurante agradable, acogedor, moderno y elegante. El local se divide en una primera terraza acristalada y practicable que sin duda se va a convertir en uno de los place to go en cuanto el buen tiempo comience a llegar. Ya en el interior el local cuenta con una zona de barra y mesas altas presidida por una espectacular cava de vinos y en la que además de una carta de tapas se va a potenciar la coctelería, contando a tal efecto con Gratas Kucinskas, un joven y atractivo coctelero que sin duda va a ser un referente en  las noches.



    En el comedor propiamente dicho, Albertina ofrece otra carta diferente en la que platos actuales (ceviche, tartares, ensaladilla…) conviven con otros mucho menos habituales. Reseñable la importancia que se da a la cuchara ( verdinas con carabineros, alubias de Tolosa con berza y morcilla…), a los arroces y a guisos más que interesantes ( callos con pata y morro, cardos con almeja fina en salsa verde, perdiz estofada o en escabeche...). El día de nuestra visita probamos una caldereta de papada ibérica , setas y trigueros verdaderamente rica. A cargo de sus fogones dos jefes de cocina con amplia experiencia, Antonio Muro (Zalacaín, Viridiana, Gaztelubide, Trasgu) y Mariano Thomé (Casa
    Andrés, Gran Meliá Mallorca, Sagardi). 


                      

    Albertina además de esa cocina de fondos, de sabores, de matices y texturas, eleva la calidad de la materia prima a fundamento de su cocina. No en vano se ha sabido rodear de los mejores proveedores contando entre ellos con El Navarrico, Pan de Panes o Cárnicas Vaca Pinta.





    Al frente de la sala la eficaz y experimentada Griselda Ramos (La Candela, La Lonja, La Dorada) será la encargada de gestionar la bodega. Albertina quiere reforzar esa parte y prueba de ello son su espectacular cava acristalada que preside la zona de barra y un sherry bar con más de 50 referencias en el marco de los vinos de Jerez, cada vez más de moda.

    Próximamente Albertina asegura novedades. Desayunos, una segunda terraza al fondo del local, brunch and beat con sesiones de DJ, batallas de jazz y swing, pop ups con otros chefs…. Albertina ofrece un amplio abanico de posibilidades y promete hacerse un hueco en el primer nivel del panorama gastronómico madrileño. La apuesta es firme y desde luego apunta maneras.



    Visitar web de Albertina



  • Cebo o la perfecta experiencia gastronómica

    Cebo o la perfecta experiencia gastronómica

    Los que me conocen saben que prácticamente todos los días o bien como o bien ceno en algún restaurante. Intento «hacer» uno al día (mi estómago ya no da para comida y cena en el mismo día). Viene todo esto a cuento de que cada vez es más raro que algo te sorprenda; te sorprenda -quiero decir- con mayúsculas…. esa sensación de «esto pinta muuy biennn». Pues algo así es lo que me sucedió hace unos días en el restaurante Cebo.



    Cebo se ubica dentro del hotel Urban (perteneciente a la cadena Derby). El hotel Urban ha alojado hasta la fecha varias propuestas gastronómicas, ninguna de las cuales ha llegado a cuajar definitivamente. Cebo es la última y efectivamente tiene toda la pinta de ser la definitiva. Una vez conocido Cebo queda muy claro la apuesta que el grupo hotelero ha hecho por la gastronomía y ha conseguido reunir a un magnífico equipo de profesionales que actúan además con una sincronía admirable. 


    A cargo de los fogones de Cebo, Aurelio Menéndez, un chef nacido en Alcalá de Henares al que seguíamos desde la lejanía y que tras su paso por importantes cocinas catalanas ( El Bulli, Tickets, Comerc24 y Ábac ) y tras alguna experiencia menos interesante, recala en Cebo para mostrar lo mejor de sí. Y lo hace de forma contundente con un menú degustación de esos de quitarse el sombrero, un menú degustación en 18 pasos donde la tónica general es la regularidad y la elegancia. Bocados perfectamente trabajados, matices y contrastes que llevan a posicionar la experiencia en Cebo como una de las mejores en mucho tiempo.


    Sin entrar pormenorizadamente en cada uno de esos 18 pasos sí señalaremos como más reseñables su versión del calçot ( con un ningyo-yaki o buñuelo japonés relleno de crema de calçot con puré de butifarra y punto de romescu ) verdaderamente sublime, su tataki (más bien tartar) de quisquilla con gel de sus huevas azul y aire de limón, su espectacular tortillita de garbanzos con croqueta ( y qué croqueta !!) líquida de callos o su chipirón de anzuelo en dos cocciones



    Uno a uno van desfilando por la mesa y la verdad le cuesta a uno decidirse por qué le está gustando más. Difícil encontrar tanta uniformidad en un menú tan largo al que además acompaña un servicio de sala impecable (la labor en Cebo de Paco Patón es todo un espectáculo) y un impresionante maridaje.



    Llega a la mesa la versión de Morales sobre uno de los aperitivos más clásicos, boquerones con aceitunas y lo hace en forma de un boquerón marinado acompañado de helado de boquerones en vinagre, una base de garum –que aporta el punto de salazón- y esferificaciones de aceitunas de Campo Real. Simplemente brutal. Creo que si tuviera que quedarme con un único plato sería éste.



    Seguimos con su gamba roja a la plancha (sensacional), su arroz con níscalos y una picada de ajo,pan,avellanas y aceite, su jarrete y un magnífico bocado de queso elaborado con piel de leche rellena de mousse de queso y aderezado con trufa. Espectacular cada plato.





    Un prepostre denominado Boquería (en honor al mercado) a base de frutas tropicales en diferentes texturas prepara el paladar y limpia sabores para dar paso a ratafia (nuevo guiño a su pasado catalán) en el que un crujiente de cacao con crema de ratafia y falso merengue ponen un broche de oro a un magnífico menú degustación.


    El trabajo de Aurelio Morales en Cebo es absolutamente impresionante y a buen seguro irá cosechando los éxitos que sin duda merece, pero sería injusto central la mirada solo en él. Cebo funciona a la perfección desde el principio hasta el final y ahí, no lo duden, entra en juego el trabajo -el magnífico trabajo- de todos y cada uno los que allí intervienen. Mencionemos a Yassine Khazzari autor de la perfecta armonía de vinos y champagnes que ese día probamos y a Paco Patón como «director de esa orquesta» que sin duda ejecuta una impresionante sinfonía de sabores.


     Prueben Cebo, no se arrepentirán !!



    Visitar web de Cebo

  • Carlos Oyarbide, alta cocina de aldea

    Carlos Oyarbide, alta cocina de aldea

    Tuve ocasión recientemente de conocer la cocina -la excepcional cocina- de Carlos Oyarbide. Carlos en sí es todo un personaje. Navarro hasta la médula, ejerce de tal y resulta difícil evaluar su cocina sin hacer referencia a sus raíces. La cocina de Oyarbide es una cocina personalísima, que nace desde dentro y que entronca directamente con su tierra navarra y con ese respeto secular que por la materia prima se vive en esa zona.



    El local que ocupa el restaurante Carlos Oyarbide fue anteriormente Paralelo Cero, un restaurante de cocina ecuatoriana que no tuvo éxito. Tras una acertada reforma, el nuevo restaurante resulta acogedor y coqueto con una tenue iluminación que lo convierte en cómodo y perfecto para una buena charla amenizada con la mejor gastronomía.



    Pero realmente no merece la pena demasiado centrarse en el local por que una vez a la mesa lo que allí sucede es lo verdaderamente reseñable. A cargo de la sala, Carmen, la mujer de Carlos, -también navarra , aunque de la ribera- hace de perfecta correa de transmisión entre la cocina de Oyarbide y el comensal.


    El nexo de unión de todos los platos es inequívocamente la excepcional materia prima y el delicado y magistral toque ejercido sobre la misma. Después, en una interesante charla con el cocinero, nos confiesa que él mismo cada mañana acude al mercado de Chamartín o al de la Paz para adquirir lo que cada día ve más óptimo. Su carta se basa exclusivamente en ese requisito, la excepcionalidad del producto y en base a ella configura su propuesta. Sin ninguna duda, «cocina de mercado» en esencia.


    Comenzamos a modo de aperitivo con una excepcional chistorra de cordero y unas espectaculares croquetas semifluidas de leche de queso latxa de ternera y brotes tiernos de espinacas; magníficas ambas con un punto de fluidez en la croqueta -ya su nombre avisaba de ello- que las hace diferentes y que rozan la perfección.



    A continuación un «roulé» de faisán con foie, pistachos e higos deja entrever ese aire afrancesado de la cocina navarra en un bocado tan elegante como delicioso. Unas sublimes alubias rojas guisadas con berza -pura mantequilla- ponen el contrapunto de cuchara en una gélida mañana que mejora sensiblemente tras este plato. Continúa el desfile, el lomo de merluza con sus pimientos pilpileados es un verdadero espectáculo que sólo se deja a un lado cuando aparece ante nosotros un impresionante huevo frito acompañado de portobellos y agasajado con trufa, todo un manjar difícil de igualar.



    Ya no podemos más, pero unas suculentas kokotxas de merluza con pilpil de miel y mostaza -probablemente las mejores que jamás haya comido- ponen punto y final a un memorable menú coronado con una inigualable pantxineta de almendras con crema pastelera. ¡ Impecable de principio a fin !



    A lo largo de los últimos platos, la comida se acompaña de la conversación con Oyarbide -ya más liberado del servicio- y me llama la atención esa cantidad de alusiones a su Navarra, a la excelencia del producto y a ese anhelo en ser una «casa de comidas», un lugar donde la gente vaya realmente a disfrutar y a comer bien. Carlos en ese punto hace especial hincapié e inevitablemente la conversación deviene hacia el postureo, el ver y ser visto, las modas efímeras. No es su guerra…



    Desde su restaurante en la calle Villanueva, Oyarbide ofrece recetas de las de toda la vida, materia prima espectacular y el mejor trato que puede dispensarse a ese producto de excepción. El resultado es el previsible, sabores, sensaciones, matices, elegancia…. Altísima cocina con ese toque honesto y personal de quien sabe perfectamente lo que hace y lo hace además con maestría. Quizá no sean buenos tiempos para la lírica en  esta vorágine de mediocridad, pero la cocina de Carlos Oyarbide, no lo duden, es tan extraordinaria como eterna.


    Visitar web de Carlos Oyarbide