Categoría: restaurantes

  • La Navidad de inspiración nipona en Kabuki Abama

    La Navidad de inspiración nipona en Kabuki Abama

    Situado en Guía de Isora, este resort diseñado por Melvin Villarroel, a semejanza de una ciudadela árabe, se levantó en una extensión de 160 hectáreas donde se encuentran siete piscinas, cascadas y una exuberante vegetación subtropical, compuesta por 90.000 ejemplares de árboles, palmeras y arbustos de 300 especies diferentes. Este espacio cuenta con diferentes modalidades de alojamiento, todas con el sello Ritz-Carlton: desde las habitaciones de la Ciudadela hasta Tagor Villas, alejadas del centro neurálgico del hotel y con terraza privada. Para completar la oferta, un spa de 2.500 m2 donde se entrelazan tradición y modernidad para ofrecer terapias de eficacia demostrada con aparatología y métodos punteros y diez restaurantes, entre los que destacan M.B y Kabuki, ambos galardonados con dos y una Estrella Michelin respectivamente. De esta forma The Ritz-Carlton, Abama se convierte en el único resort de Europa en contar con tres estrellas Michelin entre sus restaurantes.


    La Navidad interpretada por Ricardo Sanz sabe diferente. Ese aroma que embelesa, la creatividad cautivadora de sus especialidades y los matices, únicos y arcanos,que construyen su arte, son los que hacen que la cocina de este ilustre chef español, apasionado del arteculinario nipón, se escriba con mayúsculas en el vademécum del
    buen gusto gastronómico.

    Para todos aquellos que esta Navidad quieran deslumbrarse degustando las creaciones de este cocinero de culto, el restaurante Kabuki Abama, dirigido por el chef Daniel Franco, ha elaborado un menú muy especial que recoge todos los exponentes que caracterizan la cocina de su maestro. La carta, creada para la ocasión, ha sido pensada con mimo y dedicación, consta de un aperitivo de bienvenida, cuatro platos principales y un postre. 
    El aperitivo de bienvenida está compuesto por seis especialidades que incluyen delicias de hojaldres de Jengibre; la combinación frutal de Kumquat (naranjo enano) con mango, piña y un toque de jengibre; el entrante por excelencia en la comida nipona, Edamameregado con salsa de Goma Dare; Nasu Kamu, una berenjena típica de Japón; Korokke (fritura tradicional) y varias degustaciones de foie. Para acompañar, la carta incluye un maridaje óptimo con uno de los mejores sakes de Japón, procedente de la prefectura de Hyogo.


    Los cuatro platos principales de este menú navideño tan especial tienen como protagonistas a cuatro de las elaboraciones más queridas y sabrosas de la cultura culinaria nipona, armonizados a la perfección por el sumiller de Kabuki Víctor Riego con vinos que potenciarán el sabor y el disfrute en el paladar de los comensales.
    El primero tiene como eje central el Sashimi de langosta con salsa ponzu y moluscospensado para combinar a la perfección con el champagne Claude Cazals “Les Clos” Blanc de Blancs. Para los apasionados del pescado blanco, la segunda especialidad de
    esta carta excepcional es el Otsukuri, elaborado a base de Usuzukuri de pescado blanco tartar de toro con caviar. Una delicia suculenta que viene acompañada con el vino blanco gallego As Sortes, producido en la D.O. de Valdeorras.


    Por último, dos platos dignos de los paladares más refinados. Por un lado, Nigiri Sushiservido con vino blanco profundo de la región de Mosela en Alemania, y elaborado por Heymann Lowestein, el Uhlen “R”. Por último, la especialidad Robata (Gyu-takeNabe de Kagoshima), el único plato del menú que se sirve con vino tinto, en concreto de la prestigiosa bodega tinerfeña Ignios, de variedad 100% Baboso.

    Para cerrar una experiencia gastronómica inolvidable y disfrutar de unas Navidades diferentes, Kabuki Abama ha confeccionado un postre a la altura compuesto por chocolate japonés, mochi (pastelito de arroz de la repostería tradicional japonesa) y petitfour de varios sabores. Delicias que no dejarán indiferentes a los comensales y que seguro que disfrutarán con la compañía.


  • La Huerta de Carabaña, las verduras de calidad llegan a Jorge Juan

    La Huerta de Carabaña, las verduras de calidad llegan a Jorge Juan

    Acaba de abrir en la concurridísima zona de Jorge Juan un nuevo restaurante; su nombre La Huerta de Carabaña hace ya clarísima referencia a su propuesta gastronómica. En el mismo local que antaño ocupara aquel Oven 180 de mi querida amiga Cristina Comenge y posteriormente Vi Cool de Sergi Arola se ha instalado ahora un nuevo restaurante decorado magistralmente por Pepe Leal con dos ambientes totalmente diferentes.


    Por el número 32 de la calle Lagasca se accede al restaurante donde se
    busca un concepto de
    cocina elegante con platos de producto  de la huerta
    como los guisantes (espectaculares el día que los probamos), las alcachofas o el tomate moruno, del mar pescados salvajes
    y carnes maduradas, todo ello acompañado con un servicio cuidado al detalle. En
    el número 18 de Jorge Juan encontramos una zona de
    bistró, con un ambiente gastronómico
    informal
    que comenzará desde primera hora de la mañana con desayunos de calidad
    acabando con una oferta variada de arroces, brasas, guisos y verduras.



    Al frente de este nuevo proyecto está Roberto Cabrera, fundador de la Huerta de Carabaña  y al frente de
    la cocina,  Ricardo Álvarez, que comenzó en el restaurante La
    Concepción 
    de Segovia y posteriormente  ha trabajado durante 14 años
    en Santceloni (2 estrellas Michelin) ejerciendo desde 2007 como segundo jefe de
    cocina. Ambos pretenden 
    recuperar
    sabores tradicionales pero con técnicas contemporáneas, preservando siempre el
    sabor natural de las verduras.


    «La Huerta de Carabaña pretende acercar
    los productos de calidad que diariamente  se recolectan en el campo para
    disfrutarlos en diferentes elaboraciones pero con la frescura de recién
    recolectados. Un concepto tradicional con el valor añadido de controlar el
    ciclo completo desde el campo hasta la mesa”
    confirma a Gastro y Gourmet  Roberto Cabrera.



    En nuestro visita optamos por probar algunos de los platos de verdura que ese día había en carta resultando magníficos todos ellos. Hay que tener en cuenta que la carta se imprime cada día con la oferta más adecuada según el producto algo sin duda novedoso e interesante. De igual forma señalar que no existe carta de vinos al uso, sino que el comensal entra en la pequeña bodega para elegir el vino que desea degustar viendo in situ los precios de los mismos.


    La verdura de calidad está cada día más presente en el panorama gastronómico y -no lo duden- es una apuesta que irá progresivamente ganando terreno. De momento La Huerta de Carabaña se presenta con una propuesta firme y sólida en una zona en la que sin duda la competencia de feroz.













  • El Café de París cumple dos años en Madrid

     El Café de París es uno de esos lugares mundialmente conocidos. El escritor Paul Erdman, dice en su best seller Los últimos días de América“Fuimos a Café de Paris en Ginebra, donde tiene la mejor salsa de entrecote de cualquier restaurante en la tierra”.  En Madrid de contar con un Café de París desde hace ya dos años.


    La historia del Café de París se remonta a los años 30 del siglo pasado. Fue entonces cuando la señora Boubier creó la famosa salsa confiando el secreto de su receta a su hija que posteriormente se lo trasladó a su marido  el señor Dumont, propietario del “Café de París” sitio en la calle Mt-Blanc en Ginebra, muy cerca de la estación de Cornavin.  Fue el señor Dumont quien tuvo la genial idea de comercializar el entrecote con la salsa de su suegra en su local convirtiéndose en todo un éxito que perdura hasta nuestros días.

    La salsa en cuestión sigue siendo todo un secreto y se sigue estudiando en cualquier escuela de cocina. Se sabe que es una mezcla de veinticuatro ingredientes entre los que se encuentran diferentes especias , hierbas y licores. Esta salsa sigue elaborándose artesanalmente en Ginebra y enviándose semanalmente a los establecimientos del resto del mundo. Su lema es ya en sí toda una declaración de principios:“muchas veces imitada , nunca igualada”.


    Por otro lado el Café de París de Madrid ha sabido toda la esencia de un bistrot donde el tiempo parece detenerse a sus puertas. Su suelo ajedrezado, sus amplias cristaleras y sus butacas burdeos le transfieren ese encanto bohemio y acogedor que lo hace ideal para cualquier velada. Conocerlo y disfrutar de su menú a base de una estupenda ensalada (con un aliño verdaderamente espectacular), el famoso entrecote acompañado de su mítica salsa y sus magníficas patas fritas a demanda son una experiencia gastronómica a la que nadie debiera sustraerse.


    La cocina siempre está abierta, por lo que puede disfrutar de su bar y cafetería por las mañanas durante el desayuno y por las tardes de las meriendas en la que poder deleitarse de deliciosas tartas caseras o crepes recién hechos. Y a la hora del aperitivo de un cocktail acompañado de una tapa de steak tartar en barra o mesa alta.

  • La pasta degli angeli, autenticidad italiana

    La pasta degli angeli, autenticidad italiana

    La pasta degli angeli es un pequeño restaurante italiano ubicado en la calle Pelayo que he tenido oportunidad de conocer hace unos días y que me ha sorprendido muy gratamente. El local no llama demasiado la atención, salvo una mesa de trabajo que se ve desde la calle en la que Steven hace manualmente la pasta. La primera impresión ya es positiva.


    Una vez dentro,como decía, el local no llama demasiado la atención pero resulta acogedor. Música italiana, mesas de reducido tamaño y eso sí, una impecable atención de principio a fin. Quizá , por poner un pero, demasiado tiempo entre plato y plato, pero como la música italiana que suena es agradable y los platos que van saliendo van cumpliendo las expectativas, esa posible tardanza se tolera bien.



    La pasta degli angeli está gestionado por Gaspare y por Steven, una pareja que basa su propuesta gastronómica en una cocina netamente romana, sin artificios y en la que ofrecer el mejor producto siguiendo las recetas más tradicionales de su país. El resultado es una buena colección de platos de impecable factura.

    Magníficas sus berenjenas a la parmesana, algo más flojos e innecesarios unos fritos romanos y verdaderamente espectaculares sus pastas tanto a la carbonara (sin nata y con careta de cerdo en lugar de con bacon) y amatriciana. Muy recomendable también el saltimboca. Para los más golosos imrescindible su mangomisú, en el que versionan el clásico postre italiano sustituyendo el café por sirope de mango.



    En resumen , un agradable restaurante con magnífica relación calidad precio que puede solventar con éxito una comida o cena por la zona.


  • Es tiempo de cocido madrileño en Nimú Bistrot

    Es tiempo de cocido madrileño en Nimú Bistrot

    El restaurante Nimú Bistrot en el Hotel Adler tiene algo que engancha sí o sí. Será su ambiente elegante y su atractiva decoración obra de Pascua Ortega , su magnífico servicio de sala a cargo de un equipo rebosante de profesionalidad que dirige Yolanda Iglesias o el buen hacer en cocina de su chef Héctor Arias que sustituyó a Antonio Carmona, recientemente ascendido a
    chef ejecutivo de todos los restaurantes del grupo o seguramente una combinación de todos esos factores, pero lo cierto es que cada vez que uno vuelve a Nimú sabe que el éxito está siempre asegurado.


    Para la temporada otoño-invierno el dominicano Héctor
    Arias
    , acompañado de su segundo, el filipino Jowe Soriano, han preparado una
    nueva carta
    “basada en el producto de la temporada, mediterránea, con algunos
    toques asiáticos y caribeños
    –teniendo en cuenta la nacionalidad y experiencia
    de sus chefs-,
    y en el que la presentación de los platos también forma parte de
    nuestra oferta porque comenzamos a comer por los ojos”. 


    Entre los platos de la
    nueva carta, destacar una ensalada
    de aguacate y tomate con quinoa
    , queso y langostinos, la cazuela de
    garbanzos con pulpo, los medallones de bacalao con verduras aromatizadas y
    cebolla en tempura, milhojas de roastbeef con patatas churro o una cochinita
    pibil en fajita de maíz.
    De todas formas e
    l restaurante mantiene
    platos clásicos de la carta como los
    niguiris de huevo frito de codorniz con trufa , las anchoas de Santoña sobre
    camembert templado y pan de cristal
    o
     su clásico steak tartar con huevas de Tobiko.


    Pero en esta ocasión el motivo de la visita era probar su cocido madrileño del que habíamos escuchado maravillas. El cocido se sirve todos los miércoles, excepto los festivos, en dos vuelcos: la sopa y después los garbanzos con las verduras y las carnes. El cocido contiene repollo, zanahoria, patata, morcillo, gallina de corral, costilla adobada, chorizo, tocino, hueso de jamón y relleno. Es un cocido ligero, completamente desgrasado, que conserva todo su sabor debido a las excelentes materias primas de la casa y que personalmente me parece al nivel de los mejores de la capital. Todo un descubrimiento que sin duda aconsejamos ir a probar.





  • Vive las estrellas de la Navidad en el Hotel Orfila

    Vive las estrellas de la Navidad en el Hotel Orfila

    Siento por el Hotel Orfila un cariño especial. Siempre que acudo allí me hacen sentir como en casa. Su pertenecia a Relais & Chateaux lo avala. Todos los establecimientos que integran esta prestigiosa asociación tienen  en común esa particular visión discreta del lujo que los convierte en diferentes y únicos sin estridencias y en ese saber hacer que convierte al cliente en amigo y que siempre te hace sentir como en casa…o mejor.



    El Orfila es un pequeño y encantador hotel que te sorprende desde el mismo momento que atraviesas su puertas. Verónica García Castelo, propietaria y directora del hotel ha sabido plasmar esa identidad única que lo hace un auténtico oasis en pleno centro de Madrid 32 habitaciones, 12 de ellas suites, donde se puede disfrutar de las mayores comodidades de uno de los mejores hoteles de Madrid. Es el único hotel de la ciudad donde cada habitación es diferente en cuanto a su arquitectura y a su decoración. 

    En cuanto al comedor del hotel, el mismo ha sido recientemente redecorado por Lorenzo Castillo , prestigioso decorador que entre galardones ostenta el premio AD 2014. En cuanto a su oferta gastronómica la misma está siendo reactualizada del prestigioso chef Mario Sandoval, poseedor de 2 estrellas Michelin en su restaurante Coque, que además de crear nuevos platos para la carta del restaurante ha sido el encargado de confeccionar los menús para las inminentes navidades. Este año eso de «la estrella de la Navidad» se va a convertir en las estrellas de Mario Sandoval llegan a la Navidad del Orfila.















    Es por tanto la ocasión de disfrutar al máximo de estas cenas (Nochebuena y Nochevieja), ponernos nuestras mejores galas, reunirnos de nuestros seres queridos y en la elegante atmósfera del hotel Orfila disfrutar de una mágica velada entre los inigualables platos de Mario Sandoval.





    MENU DE NOCHEBUENA
    Berberechos al
    Albariño
    Crema de Boletus con
    jamón Ibérico y foie
    Ensalada de bogavante
    con vinagreta de frutos rojos
    Lubina salvaje al
    horno con puerro confitado, sabayón de su propia salsa y chips de ajo
    Tournedó de solomillo
    con foie y frambuesa con reducción de vino tinto
    Ovalado de chocolate
    blanco ivore con mousse de fruta de la pasión y helado de mantecado
    BODEGA
    Champagne Taittinger
    Brut Reserve
    Vino Blanco Bolo D.O:
    Valdeorras
    Vino Tinto Marqués de
    Vargas Reserva
    Champagne Taittinger
    Rosé

    Precio: 180 € IVA
    inc.
    MENU DE NOCHEVIEJA
    Tronco de cigala al
    Jerez
    Crema de marisco con
    bogavante salteado
    Ensalada de vieira
    con gelée de tomate y algas
    Rodaballo salvaje con
    vinagreta de chili, tomate y aguacate
    Suprema de pichón con
    puré de su estofado y setas de otoño
    Cúpula de chocolate araguaní
    con helado de turrón
    Uvas de la suerte
    BODEGA
    Champagne Taittinger
    Rosé
    Vino Blanco Do
    Ferrero D. O. Rías Baixas
    Vino Tinto Pago de Carraovejas
    D.O. Ribera del Duero
    Vino Dulce Vi de
    Glass Gewürztraminer Gramona
    Champagne Taittinger
    Millèsime
    Cotillón y copa
    Precio: 280 € IVA
    inc.
  • La nueva barra de Poncelet Cheese Bar, adicción al queso y mucho más.

    La nueva barra de Poncelet Cheese Bar, adicción al queso y mucho más.

    Ya han transcurrido cinco años -cómo pasa el tiempo- desde que Poncelet Cheese Bar abriera sus puertas en Madrid. Un impresionante espacio con una decoración agradable y acogedora donde el indiscutible protagonista era el queso en todas sus imaginables variedades. Cinco años en los que se ha sabido mantener y hacer un hueco en el panorama gastronómico madrileño.


    La historia de Poncelet comienza en el año 2004, cuando abrió al público su tienda, un establecimiento especializado en la venta de quesos nacionales y europeos en la calle Argensola de Madrid. Desde su inicio, la tienda se ha caracterizado por disponer de la mejor y más selecta oferta de quesos, con 80 referencias españolas y más de 240 europeas. 


    Con la apertura de Poncelet Cheese Bar en julio de 2011, Poncelet da un nuevo paso adelante en su proyecto en línea con la filosofía de la empresa, que no es otra que difundir todos los aspectos en torno a la cultura del queso.


    En sus cinco años de existencia, raro así el aficionado al mundo delos quesos que no ha pasado por Poncelet en diferentes ocasiones. Ahora, Poncelet nos presenta un nuevo concepto para acercar más si cabe y de forma más asequible su propuesta. Desde hace algunas semanas está disponible la barra de Poncelet , una forma informal y divertida de degustar sus productos que se está convirtiendo en todo un éxito.



    Se ha hecho un especial hincapié en incluir nuevos platos ligeros y saludables (sin dejar de lado otros más contundentes e invernales), añadiendo, incluso, propuestas vegetarianas. También, como siempre, se contemplan opciones “Anti-Queso”.Esta nueva carta se divide en tapas frías y calientes. Asimismo, sigue siendo posible en esta área solicitar las exquisitas tablas de queso que se diseñan según el gusto del cliente, todas con precios ajustados.


    En nuestra reciente visita tuvimos ocasión de degustar algunas de las nuevas propuestas. Magnífica su conserva Poncelet de mejillón con kimchi cremoso de Arzua Ulloa, estupenda la  brocheta de pollo de corral teriyaki con streussel de queso gouda, y perfecto un Bao (tan de moda ahora mismo) de roastbeef con queso ragusano, mayonesa picante y encurtidos. Evidentemente la tabla de quesos final absolutamente espectacular.


    A esta apetecible carta se añade una especial mención a los maridajes de quesos, proponiendo armonías semanales con más de una docena de cervezas artesanas.
    También con vinos, ofreciendo una carta de 20 x 20 (veinte vinos por menos de 20€) -muchos de ellos por copas-, selección de vermuts y de finos-olorosos.
    Una interesante novedad que sin duda hará las delicias de quienes como yo podrían alimentarse solo de queso.


  • La hoja , un asturiano de talla

    La hoja , un asturiano de talla

    Ocurre a menudo y lo hemos comentado aquí en varias ocasiones, que ante tal aluvión de aperturas, de nuevos sitios que llegan, de tanto «ver y ser visto», nos dejamos con frecuencia en el camino una buena cantidad de sitios en los que ante todo se come muy bien. Quizá sea el deseo de conocer las últimas aperturas, pero en muchas ocasiones cuando uno vuelve a esos sitios que son un valor seguro, no puede dejar de preguntarse si no es un poco ilógica esta fiebre desmedida por la novedad, sea esta como sea. La Hoja es uno de esos comedores de Madrid en los que se come y se ha comido muy bien. Cocina tradicional, recetas de siempre, pero magistralmente ejecutadas en todo momento.


    La Hoja comenzó su andadura en Madrid un 23 de febrero de 1981 y desde entonces se ha consolidado como uno de los mejores restaurantes asturianos de la capital. Al frente de La Hoja, su propietario Paco Rodríguez es todo un referente dentro de la cocina asturiana, lo que le ha llevado a ostentar el título de Embajador de la Gastronomía Asturiana en Madrid.


    En su amplia carta encontramos desde platos de cuchara espectaculares ( magnífica su fabada y sus verdinas ) , a estupendos pescados y magníficas carnes en las que la buena materia prima se hace notar desde el primer momento. Cocina tradicional sin vueltas ni disfraces pero perfectamente ejecutada. Atención a los aficionados a los callos porque sin duda son de los mejores que pueden probarse en Madrid.


    Sus comedores habitualmente abarrotados son buen reflejo de un público fiel que repite visitas estando plenamente seguros de que Paco y su Hoja no les van a defraudar. Aquí no hay trampa ni cartón. Ojalá pudiésemos decir eso de muchas novedades.


  • Atrio, la sencillez del lujo, el lujo de lo sencillo

    Atrio, la sencillez del lujo, el lujo de lo sencillo

    Es complicado hablar de Atrio como hotel o como restaurante. Uno no sabe muy bien si el hotel es una prolongación del restaurante o si es el restaurante lo que complementa al hotel. Seguramente ni lo uno, ni lo otro. Atrio, después de haberlo visitado, termina resultando una experiencia completa en sí mismo, un único concepto, una forma de vida….



    1.- Qué descansada vida la del que huye…. (S.J. de la Cruz)

    La llegada a Atrio es ya una sutil preparación de lo que viene. Ubicado en la plaza de San Mateo, cerca del Aljibe
    y con vistas a la iglesia de San Mateo, el de Atrio es, probablemente, uno de
    los edificios más singulares de nuestra arquitectura actual.
    Proyectado por los
    arquitectos Emilio Tuñón y Luis Moreno Mansilla (
    Premio Nacional de
    Arquitectura 2003 y Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea “Mies
    van der Rohe” 2007)
    , está planteado en dos alturas, más un sótano
    donde se ubica la bodega, “la joya de la casa”, y un espectacular ático con dos
    pequeñas piscinas que ofrece una privilegiada panorámica de la ciudad
    monumental y, más allá, de la sierra de Gredos y el castillo de Montánchez.



    El tiempo se detiene y recorrer su arquitectura es quizá la mejor forma de acercarse al proyecto Atrio. En la decoración sobresalen
    las más de un centenar de pinturas originales de artistas de la talla de Andy
    Warhol
    , Antonio Saura, Antoni Tapies, Georg Baselitz, Candida Höfer, Gerardo Rueda o Thomas Ruff que cuelgan de sus paredes,
    y el mobiliario, de diseño danés, con sillas de Nanna Ditzel y Hans Wegner,
    sofás de Erik Jorgensen o lámparas
    de
    Arne Jacobsen.



    Posteriormente uno conoce en persona a Toño Pérez y a José Polo, padres de Atrio y comienza a entenderlo todo. Amantes del arte, de la ópera, cultivados, cercanos… con esa tranquilidad intrínseca que otorgan las ciudades pequeñas y que transmiten a la perfección. Es en ese momento cuando eres consciente de que esa forma de vida que es Atrio te ha atrapado.



    2.- Y ascender, como tú, vuelto en cristales… (Gerardo Diego)

    Pasillos de granito negro y paredes de roble lacado en blanco dibujan a su antojo las inigualables noches y los particulares días; celosías de madera que protegen cristales que iluminan Atrio de forma sugerente y otorgan al espacio esa austera elegancia solo al alcance de unos pocos, de quien asume su distinción con naturalidad, de quien no requiere de artificios para impactar. El hotel
    dispone de catorce habitaciones, nueve dobles y cinco suites, todas ellas con
    grandes ventanales (incluso en los baños) y equipadas con todo lo necesario
    para no querer salir: bañera gigante y ducha de efecto lluvia, climatización
    individual, pantalla Apple con televisión y ordenador integrados y, lo mejor,
    camas tamaño King Size, con cuatro almohadas de plumas y sintéticas, sábanas de
    500 hilos de algodón peinado y colchones americanos de máximo confort. Las
    amenities, personalizadas para el hotel, son de la boutique italiana
    La Bottega dell’Albergo y las
    toallas y sábanas de la firma milanesa Frette (de los mismos dueños de
    La Perla).





    3.- Quizá el amor es esto: entregar una mano a otras dos manos (A. Gala)

    Pero la filosofía Atrio quedaría incompleta si solamente habláramos de un espacio, de un inigualable espacio en el que «descansar» (con mayúsculas). Y aquí llega el nudo gordiano de esa forma de vida. El restaurante Atrio es sencillez y lujo a partes iguales, es renovación y clasicismo, es una cocina de raíces y de evidentes signos extremeños con guiños internacionales. Cocina inclasificable, arriesgada a veces, firme siempre; gastronomía hedonista que hace vibrar a quien la prueba. La cocina de Toño Pérez apunta directamente al corazón.Los platos de Atrio hay que sentirlos, hay que vivirlos como parte esencial de la experiencia.

    Volviendo al lado humano -creo que empiezo a divagar- detrás de todo , están ellos. Toño y Jose, Jose y Toño son de esas personas de las que uno desearía que estuviera el mundo lleno. Pasión, dulzura, cercanía… Creo que nunca me he sentido tan cómodo en un restaurante de ese nivel. Y lo más curioso es que lógicamente Atrio mantiene toda la exigencia y el rigor inherentes a un restaurante de dos estrellas Michelin, pero es esa elegancia discreta que bien podría plasmarse en aquella frase de Giorgio Armani de que la elegancia consiste no en ser notado,sino en ser recordado.



    Hacer referencia pormenorizada a cada uno de los platos del menú sería tan injusto como infructuoso. Atrio es una experiencia que hay que vivir y cada uno de los platos que allí se prueban son instantes de felicidad que conforman la experiencia final. Instantes que como ese ceviche en dos tiempos o como esa careta de cerdo ibérico con cigala y jugo de carne quedarán para siempre en ese catálogo de mejores platos que uno va escribiendo en su interior.




    4.- “El vino siembra poesía en los corazones.” Dante Alighieri.

    Calificada como
    una de las mejores del mundo, la bodega de
    Atrio se ha trasladado al sótano del
    hotel, a una estancia circular donde reposan, en cajas de roble, unas de
    35.000
    botellas de
    3.400 referencias procedentes de 20 países distintos.
    Entre ellas, auténticos tesoros de la enología como las verticales de Chateau
    Latour
    desde 1945, Chateau Margaux desde
    1938, de
    Romanee Conti (incluyendo su Montrachet,
    del que sólo hacen 2.000 botellas al año
    ), de Petrus desde 1947, Dom Pérignon
    desde 1966, Pingus o Vega Sicilia desde 1918. Y por supuesto, en un habitáculo
    aparte concebido como una auténtica “capilla Sixtina”, la joya de la casa, la
    vertical de Chateau d´Yquem desde 1806 hasta la actualidad.





    5.- Pero mudo y absorto y de rodillas…. ( Gustavo A. Bécquer)

    No hay mucho más (ni nada menos) que todo eso. Atrio es una forma de vida que hay que probar al menos una vez en la vida. Parar el reloj, olvidarse de la cotidianeidad, recorrer las callejas de Cáceres y recalar en ese caserón donde el tiempo deja de ser minutos y segundos y  donde el hedonismo discreto se convierte en palpable realidad. Dejaos atrapar por el «espíritu Atrio» y os aseguro que la experiencia simplemente será perfecta.




  • Hotel Teatro y restaurante Palco, magníficas opciones en Oporto

    Hotel Teatro y restaurante Palco, magníficas opciones en Oporto

    Tenía muchas ganas de conocer Oporto. El aire decadente de muchas ciudades portuguesas siempre me ha parecido cautivador y lo que había visto y escuchado de Oporto me hacía pensar en una de esas ciudades que enganchan desde que llegas y que poco a poco terminan atrapándote.


    La ciudad es única. Mantiene ese aire bucólico que intuía pero me sorprendió sobre todo por los contrastes que encierra. Junto a comercios de todo tipo que parecen sacados de escenas de los años cincuenta del siglo pasado, otros mantienen una estética tan moderna y actual como en la más vanguardista ciudad europea.


    Por eso cuando acudimos a cenar al Restaurante Palco, ubicado en el moderno Hotel Teatro, su atmósfera nos resultó de lo más sugerente. El Hotel Teatro, es una elegante innovación erigida en la antigua sede del legendario Teatro Baquet, y representa un ejercicio único de revitalizar el venerado teatro y la esencia única de aquél entrañable ambiente, autentico crisol artístico y cultural de la ciudad.


    La internacionalmente conocida arquitecta Nini Andrade Silva ha infundido el alma y la fuerza del antiguo Teatro Baquet a los servicios e instalaciones del Hotel Teatro. Aquel mítico teatro del Oporto de 1859, en cuyo reputado escenario se celebraban antológicos carnavales y representaciones de vanguardia. Destruido por un grave incendio en 1888,el Teatro Baquet, resurgió de sus cenizas por voluntad y obra de los habitantes de la ciudad que pusieron su empeño en la reconstrucción de la emblemática zona para lograr que el espíritu del malogrado teatro permaneciera eternamente en el lugar.


    Al acceder al edificio, los invitados se introducen en la liturgia del espacio. Un elocuente poema del gran poeta portugués, Almeida Garret, grabado en las puertas principales, da la bienvenida a los invitados. Y, una vez en el interior, la recepción se convierte en una taquilla donde recoger la llave de la habitación a modo de entrada para la función.


    Las 74 habitaciones y suites distribuidas a lo largo de las seis plantas son verdaderas piezas de arte exuberantes y contemporáneas, con sombras de bronce y oro que evocan todo el esplendor de un escenario. Grandes cortinajes revisten los pasillos procurando intimidad y calidez a todo el espacio. Aportan una sensación novedosa y, al mismo tiempo, familiar y acogedora.


    Gastronómicamente el restaurante Palco constitutye el principal bastión del hotel. Una elegante alfombra conduce a la entrada del restaurante, donde una amplia pared con imágenes de la audiencia de un antiguo teatro, da la bienvenida a los comensales. A lo largo del restaurante y el bar, se encuentran cuerdas de montaje así como accesorios e indumentaria perteneciente a artistas renombrados.


    Palco es el santuario de una cocina exótica y a la vez contemporánea. Con especial atención a la calidad y proximidad de sus productos, la combinación de sabores y texturas son un tributo a la exquisitez del lugar. Platos sorprendentes, bien ejecutados por el equipo de un gran chef, Arnaldo Acevedo en los que se fusiona con habilidad y efectividad ingredientes tanto de tierra como de mar dando lugar a recetas magistrales de esas que siempre funcionan. Magnífico maridaje con abundancia de vinos portugueses -como no podía ser de otra forma- y un esmeradísimo servicio de sala lo convierten en recomendación Gastro y Gourmet a la hora de visitar la siempre cautivadora ciudad de Oporto.