Categoría: restaurantes

  • Gastronomía con cariño para el regreso

    Gastronomía con cariño para el regreso

    El
    restaurante QUINQUÉ reabre sus puertas después de estas semanas de
    confinamiento para volver a iluminar el barrio de Chamartín con su gastronomía
    fresca y desenfadada.
    Una lámpara de aceite que aporta luz y calidez
    al proyecto emprendido por dos jóvenes y talentosos chefs con una trayectoria
    profesional muy respetada en el circuito gastronómico.




    Carlos
    Griffo y Miguel García elaboran una cocina de mercado basada en la tradición
    , en la que
    el cariño y la técnica van de la mano para sacar lo mejor del producto de
    temporada a un precio ajustado y así hacer accesible la buena gastronomía a
    todos los bolsillos, sin descuidar un ápice la calidad. Algo que hemos echado
    de menos durante estos meses y que de nuevo, afortunadamente, vuelve a nuestro
    día a día.




    Estos meses han servido además para
    dar un nuevo aire al comedor que ahora presenta nuevas sillas y mantelerías de
    tela, lo que aún hace más cálido y acogedor, si cabe, el ya de por sí ambiente
    envolvente provocado por la buena cocina ala luz de los tradicionales quinqués.



    Ambos
    chefs poseen una envidiable carta de presentación.En el caso de Carlos Griffo
    su pasión
    por la cocina le llevó a abandonar los libros de Derecho y comenzar su aprendizaje
    nada menos que con el asturiano Nacho
    Manzano en “Ibérica” -su proyecto
    londinense-
    , donde aprendió a mimar el producto y a elaborar -entre otras
    cosas- sus famosas croquetas.Tras dicha experiencia volvió a nuestro país para
    continuar su formación en Quique Dacostadurante el periodo
    en que conquistó las tres estrellas Michelín.“Casa Marcial”, Streetxo
    de Dabiz Muñoz
    , La Bien Aparecida” y “Bibo Madrid” de Dani García, -donde
    llegó a ser jefe de cocina-, completan
    un curriculum merecedor de todos los
    elogios.


    La
    trayectoria de Miguel García corre casi paralela a la de Carlos:
    dejó su
    Venezuela natal para cocinar en el Catering Manzano de “Casa Marcial”,
    donde conoció a Griffo. Ya en Madrid pasó por los fogones de La
    Bien Aparecida
    y fue segundo de cocina en “Bibo Madrid trabajando
    mano a mano con Carlos, lugar en el que
    ambos fraguaron la idea de abrir su propio local para acercar la buena mesa a
    todos los públicos.




    Carlos y Miguel demuestran su cariño a
    la materia prima en cada plato, en cada guiso que sale de su cocina.Recetas de
    fondos largos y mimados para conseguir todo el sabor sin ningún artificio.La apetecible carta de QUINQUÉ se basa
    claramente en la estacionalidad del mejor producto, lo que les lleva a cambiar
    la mayoría de sus platos cada mes en función de la temporada y a ofrecer
    numerosas sugerencias fuera de carta.


    Las
    croquetas de jamón son ya marca de la casa,
    no en vano los chefs llevan elaborando
    este irresistible bocado desde sus tiempos en el restaurante donde se comen las
    mejores croquetas del mundo.




    El respeto y admiración a la cuchara
    se plasma en cocciones lentas para conseguir unas riquísimas verdinas asturianas con berberechos, las pochas con
    cocochas de merluza, la clásica fabada asturiana o el jugoso pisto con huevo de
    corral.



    Al igual que ocurre con el resto de su
    despensa, Carlos y Miguel son muy exigentes con la elección del mejor pescado
    de la lonja gallega para ofrecer, además del pescado fresco del día,
    un soberbio rodaballo salvaje a la brasa,
    sabrosa merluza de pincho en salsa verde o la pata de pulpo a la brasa con
    patata revolcona
    , una combinación triunfadora.


    El capítulo de carnes está presidido
    por un espectacular chuletón de vaca acompañado
    de piquillos confitados, lechuga y patatas, sin olvidar el suculento guiso de rabo de toro a la manera tradicional, la perdiz autóctona escabechada en casa, el
    delicado coquelet guisado con cebollitas francesas y patatas o una original
    hamburguesa de chuletón
    para los amantes de la carne.


    Los postres, caseros, seducen a todos los paladares con el aroma  y sabor asturiano del  arroz con leche,- con azúcar quemado- o
    la delicadeza del tatin de manzana
    que en esta casa bordan. La espectacular tarta de queso marca un hito en
    esta casa desde que abriera sus puertas.


    La gran mayoría de los platos se ofrecen
    en medias raciones y se puede elaborar un menú especialmente dedicado a
    degustar varios platos de la carta, en raciones más pequeñas,  un menú personalizado a modo de degustación.


    La carta de vinos es corta pero muy seleccionada, para poder elegir
    entre las principales referencias españolas que mejor armonizan con los sabores
    y texturas de la casa.




    Un coqueto y luminoso local de
    grandes ventanales con el toque joven y fresco aportado por los propietarios al
    decorar personalmente su restaurante consiguen un ambiente acogedor, cálido y
    nada encorsetado. Delicadas lámparas de
    aceite presiden cada mesa haciendo honor al nombre del local y aportan un toque
    elegantemente relajado que invita a la comodidad y al disfrute.



  • REABRE EL JARDÍN DE TEJAS VERDES,LA TERRAZA IDEAL PARA ESTE VERANO DIFERENTE

    Con toda la ilusión y esa magia que siempre envuelve su espectacular jardínTejas Verdes reabre sus puertas y esa terraza que tanto hemos echado de menos durante este confinamiento que, por fin, vamos superando entre todos.


    Estratégicamente situado en el corazón de San Sebastián de los Reyes, dotado de un amplio y espacioso parking gratuito en la propia finca, alejado del ruido y del bullicio, la terraza de Tejas Verdes se convierte en ese lugar seguro que buscas para disfrutar de la buena cocina con tu familia y amigos. Retomemos esa ansiada normalidad, eso sí, con todas las cautelas y pequeños esfuerzos de responsabilidad individual, para regresar a todo aquello que nos proporciona momentos de felicidad y que, tras estos meses, hemos aprendido a valorar más si cabe.


    Tejas Verdes recobra con responsable ilusión su imagen.Toca ahora celebrar la vida. Su idílico jardín, sumado a su espaciosa sala que sigue estando operativa para quien prefiera el interior,vuelve a ser escenario de agradables comidas y cenas en las que disfrutar de esa inusual “naturaleza urbana” es en sí mismo un lujo. Mesas convenientemente distanciadas en su parcela de una hectárea entre árboles y praderas de césped, guantes, mascarillas y todos los protocolos y normas de desinfección e higiene que la irrupción del coronavirus ha generado se cumplen escrupulosamente pensando únicamente en la seguridad de los clientes y del personal.


    En su carta, -de raíces vascas, como sus fundadores- renacen de nuevo platos como sus ensaladas de tomate y ventresca, sus gambas cristal con mayonesa de lima, su tempura de verduras con rabas con romescu o sus espárragos(que iniciaron hace poco su temporada). Ensaladillas, salmorejos y ensaladas sustituyen a los platos de cuchara, guisos y asados que aliviaron los fríos días de invierno. La gastronomía se prepara para el buen tiempo.

    Entre sus segundos, siguen vigentes sus emblemáticos asados, pero recuperan fuerza en esta época sus magníficos pescados recibidos de las mejores lonjas y preparados de diferentes formas. Su lubina a la sal, el tataki de atún rojo con germinados, el cogote de merluza a la bilbaína o su mítico steak tartare elaborado ante el comensal son el complemento perfecto para las agradables temperaturas de la primavera y las más rigurosas del verano.

    Todo ello en una carta pensada para todos los paladares, en la que destaca la información sobre alérgenos y el etiquetado de opciones sin gluten. También disponible en formato QR para leerla en tu móvil.

    La larga andadura del Restaurante Tejas Verdes en San Sebastián de los Reyes comienza en la primavera de 1964. Habían sido unos duros años de obras para construir un elegante caserón castellano con tejados de teja antigua a dos aguas. Fue durante la construcción cuando se fraguó el nombre del local: las tejas acumuladas durante las obras se tornaron verdes y musgosas después de una temporada de lluvias. El nombre del restaurante ya estaba claro para sus fundadores, la familia Mayoral San Sebastián, oriundos del País Vasco, aunque con una larga tradición viajera en países de Europa y Sudamérica. Actualmente Álvaro y Millán, la tercera generación de la familia, son quienes gestionan el negocio con la misma pasión y profesionalidad que sus predecesores.


    Entrar en Tejas Verdes supone una experiencia, como dicen muchos clientes, de sosiego; el tiempo parece que se detenga. Su ambiente familiar y su servicio esmerado y cercano, de los de antes, hacen que disfrutar de su cocina sea algo distendido y realmente agradable.


    Tejas Verdes, ahora más que nunca, sigue siendo una referencia en la zona norte de la ciudad de Madrid. Una dirección señalada para disfrutar.


  • Cocido madrileño en olla ferroviaria de Salsaisartén

    Cocido madrileño en olla ferroviaria de Salsaisartén

    Un cocido madrileño cocinado en olla ferroviaria. Suena apetecible, eh? Ese es el plan -uno de los muchos planes- que nos proponen desde el restaurante Salsaisartén. Pero, sabéis lo que es una olla ferroviaria ?? 




    Esta
    herramienta fue creada para hacer que los trabajadores del ferrocarril comieran
    caliente, guisando a fuego lento lo que ser
    ía
    su alimento durante una larga jornada en la que llevar
    ían a su destino tanto el tren como a los viajeros y
    la mercanc
    ía que viajaban en él. Se tiene conocimiento de este útil desde finales del siglo XIX y sabemos que hubo
    dos etapas en su uso a bordo del ferrocarril. 


    La primera, en la que la olla
    estaba
    conectadaa la chimenea de la locomotora por medio de un
    serpent
    ín, obteniendo de este modo el calor por medio del
    vapor generado por la combustió
    n del carbón. Aunque más
    limpio y cómodo exist
    ía el
    inconveniente de que no era port
    átil
    y las estrecheces de la locomotora hac
    ían
    dif
    ícil las labores de cuidado que necesitaba el guiso
    para quedar a punto.


     Pasó después, de este modo, a ocupar la parte trasera del tren,
    y a ser alimentada, en vez de por el vapor, por las brasas del carbón que mov
    ía la locomotora, haciendo más fácil que cualquier 
    operario del tren pudiera sustituir a madres y esposas haciendo las
    veces de cocineros y cuidar aquel guiso tan importante para ellos en aquella
    época de
    dificultades, consiguiendo comer durante su jornada lo m
    ás parecido, o incluso mejor para muchos de ellos, a
    como lo hac
    ían en casa.



    Simón Bragado, cocinero en el restaurante y cántabro de nacimiento recuerda esa olla ferroviaria tan típica y habitual en los trenes de la época por su tierra y recrea en Salsaisartén esa tradicional forma de cocinar.


    Un magnífico plato que sin duda merece la pena probar.




  • IZTAC LLEVA EL MÉXICO MÁS AUTÉNTICO Y GENUINO A TU MESA

    IZTAC LLEVA EL MÉXICO MÁS AUTÉNTICO Y GENUINO A TU MESA

    La irrupción del Covid 19 ha
    supuesto un giro copernicano en nuestras costumbres. Los bares, las terrazas,
    los restaurantes están temporalmente cerrados y eso -además de la imposibilidad
    de reunirnos- confiere a nuestras calles un aspecto que nunca habían tenido. Somos un pueblo sociable y “disfrutón” por naturaleza; vernos
    obligados a modificar nuestros hábitos sociales ha inundado de desolación
    nuestro día a día, además del dolor causado por el propio virus entre
    familiares, amigos o conocidos.



    Pero “no hay mal que cien años
    dure” y ha llegado el momento de ir
    retomando la normalidad
    con todas
    las precauciones sanitarias que los protocolos exigen en cuanto a higiene,
    desinfección y utilización de los EPI´s correspondientes
    , pero también con todas las ganas de volver a ser lo que
    éramos
    . Si no es posible -de momento- acudir a Iztac, Iztac viene hasta la mesa de nuestra casa con una carta alegre y
    desenfadada pero que mantiene la autenticidad del restaurante,
    ese cálido
    pedacito de México que nos seduce con su ambiente mágico y nos contagia su
    alegría de vivir y saborear

    En su propuesta de cocina a
    domicilio Iztac continúa viajando por los diferentes Estados del país
    azteca, centrándose en una cocina que por variedad, riqueza y matices consiguió
    ser la primera en ser declarada por la Unesco Patrimonio Invaluable
    de la Humanidad.
    Alejándose de los tópicos, de la ortodoxia y del tex-mex,
    Iztac ha aportado calidad y autenticidad
    al concepto de la gastronomía mexicana que se conoce en Madrid.



    A cargo de su carta delivery y
    take away
    el chef Juan Matías transporta a cada casa  los sabores más genuinos de la gastronomía
    mexicana utilizando los ingredientes que esta rica cocina ofrece y que hacen de
    cada bocado algo sorprendente.


    Entre sus entrantes, pensados
    para compartir (o no), el indispensable guacamole,
    la “mantequilla mexicana” que se
    acompaña de los inigualables totopos para dipear
    sin parar; sopecitos de frijoles con
    chorizo
    ; quesadillas variadas o
    el exquisito tamalito ranchero en el
    que una hoja de plátano envuelve una deliciosa masa de maíz rellena de carne de
    cerdo guisada con salsa de chiles secos.


    No pueden faltar los
    tradicionales tacos en diferentes versiones (árabe, de
    cochinita, de carnitas y campechano) y una serie de packs (michoacano, chilango o yucateco) para degustar lo más
    variado de la cocina mexicana sin tener que romperse la cabeza.


    Como postres, la tradicional tartaleta de cajeta (dulce de leche de
    cabra) o la tarta de queso con gelatina
    suave de mango
    son el perfecto colofón a una experiencia gastronómica que
    nos hará sin duda mucho más llevadera esta última fase del confinamiento hasta
    que de nuevo, muy pronto, podamos volver a reunirnos en Iztac.



    Horario delivery: viernes 20-22
    hrs., sábado 14-16 y 20-22 hrs., domingo 14-16 hrs.

    Pedidos: Por teléfono al 910 09
    02 35 con dos horas de anticipación.

    Zona de reparto limitada
    (consultar). 10% de descuento retirando pedido en el restaurante.



  • Mariuca Pozuelo, cocina tradicional con cariño

    Mariuca Pozuelo, cocina tradicional con cariño

    Pocas dudas hay de que la tendencia gastronómica actualmente se encamina hacia una etapa en la que ,superada la técnica y la innovación, se apuesta -nuevamente, no estamos inventando nada, sencillamente recuperando- por el producto y eso que algunos han llamado «cocina honesta» refiriéndose a que en ella lo que predomina es precisamente la exaltación de la materia prima.




    Recientemente he conocido Mariuca, un nuevo restaurante en Pozuelo de Alarcón que es un palpable ejemplo de la afirmación anterior. Distribuido en dos zonas, una primera de barra y mesas altas con carta específica de raciones y otra de sala propiamente dicha (con climatología benigna hay además una agradable terraza en calle peatonal), Mariuca propone una oferta en la que la materia prima reina por encima de todo.


    Mariuca es el segundo proyecto del empresario hostelero Luis Moreno que cuenta con otro restaurante, Casilda, en la localidad de Valdemoro con siete años de antigüedad.



     Jamones y embutidos seleccionados de los mejores proveedores, anchoas de La Machina de Santoña, mariscos y pescados recibidos de las mejores lonjas… todo en Mariuca se dirige a ofrecer platos aparentemente sencillos pero en los que el resultado es plenamente satisfactorio. Excelente producto y ejecuciones certeras, tan simple y a la vez tan complicado.


    Al frente de sus fogones Manuel Vera, un chef con una dilatada experiencia presenta una carta lo suficientemente amplia para agradar a cualquier paladar. Entre sus entrantes , además de los ya mencionados,destacan una impecable ensaladilla rusa, los callos a la madrileña, unas magníficas gambas estilo Mariuca o las almejas finas al horno con ajos confitados.




    En el apartado marino, reseñables los chipirones «a lo Pelayo», el atún rojo a su estilo (consistente en un tataki servido sobre una sabrosa salsa de tomate y cebolla), la lubina a la sal o el bacalao que en Mariuca preparan de diversas formas.



    Entre sus carnes, rabo de toro a la cordobesa (sensacional), perdiz en escabeche (ya es hora de que se reivindique esta tradicional forma de cocina que poco a poco va abriéndose paso en las cartas) o chuletón de rubia gallega. Como ven, todo tan reconocible como apetecible.


    Arroces y asados por encargo completan su propuesta gastronómica. Los postres, siguiendo la estela, se componen de una selección de tartas caseras entre las que destacan la de zanahoria y el pastel de chocolate.


    En sala continúa el hilo conductor. Clasicismo, mesas amplias, mantelería elegante y servicio canónico dirigido por el experimentado Abdul Ahbetiyun melillense afincado en Madrid que consigue que el cliente se sienta como en casa, cuidando al
    milímetro cada detalle para que la satisfacción sea plena.





    Bodega razonablemente amplia con más de 50 referencias que se tarifan a precios relajados y una buena selección de destilados redondean la oferta de un restaurante con na excelente relación precio calidad y que merece la pena conocer.










  • Rib Pestana, el renacer de la Casa de la Carnicería

    Durante muchos años la “Casa de la Carnicería” en la popular plaza Mayor de Madrid, hogar del gremio de carniceros, fue el principal proveedor de carne de la ciudad, cuando Madrid se convirtió en la capital del reino y en sus alrededores se elaboraban de manera sostenible los productos más exquisitos. A pocos kilómetros de distancia, la Sierra de Guadarrama era la cuna de importantes fincas y, en la actualidad, sigue siendo una de las zonas de producción ganadera autóctona más importantes de España, con su propia denominación de origen.



    El restaurante RIB Beef and Wine recupera ahora este lugar único para devolverle a Madrid las exclusivas carnes de granjas ecológicas, servidas directamente en la mesa. Especializado en cortes de vacuno, el RIB Casa de la Carnicería es un referente para los verdaderos amantes de la carne y promete convertirse en el ‘place to be’ culinario de la ciudad.


    Con acceso directo desde la calle Imperial, el restaurante está emplazado en el patio interior, antes aparcamiento de camiones de bomberos y hoy, auténtico protagonista del edificio. El suelo del patio está revestido con la emblemática calçada portuguesa que forma, en tonos blancos y negros, figuras geométricas; a su vez, cuatro laureles de indias, tiestos de barro hechos a mano sembrados de plantas diversas, una celosía de hiedra bajo su cubierta acristalada y mobiliario de roble, latón y piel, completan el lugar que tiene capacidad para 80 comensales y que está iluminado mediante catenarias a modo de verbena.


    El concepto Beef and Wine nació de la mano de la marca Pestana en Oporto. Su carta en la versión madrileña, con carnes del mejor corte y origen como protagonistas, tiene como objetivo salirse de la norma y sorprender a quienes la degusten. A partir de materias primas cuidadosamente seleccionadas, ofrece una experiencia única a sus comensales, pensada hasta el más mínimo detalle.



    Platos estrella como la RiBurguer, hamburguesa de vaca vieja, cebolla caramelizada, queso de Tetilla y panceta o sus embutidos de vaca, su cecina curada durante 48 meses o cualquiera de sus cortes de carne (Tomahawk, Chateaubriand, Rib Eye, entre otros), pueden saborearse en un espacio tranquilo y cosmopolita.



  • Piantao, la deliciosa locura de Javier Brichetto

    Piantao es el proyecto hostelero del chef bonaerense Javier Brichetto que lleva su excepcional parrilla enfrente del Matadero con un concepto que Javier llevaba tiempo soñando. Piantao -término con el que en Argentina se define la locura de forma romántica- es precisamente eso el deseo de Brichetto por dar forma a su sueño y ofrecer esa parrilla de cortes argentinos que sin duda hará las delicias de los más carnívoros.



    El restaurante sorprende por su diseño, acogedor y con aire industrial, que el propio chef ha diseñado sin dejar al azar ningún detalle. Destaca en el mismo una original
    parrilla vista
    , contemporánea, diseñada por Brichetto,
    en la que se combinan diferentes métodos de cocción y de la que salen platos que conjugan tradición y
    modernidad. L
    a brasa -hecha con quebracho blanco y encina nacional que
    le traen de Aldea del Fresno- es el elemento principal de esta cocina en la que
    Javier tiene un objetivo claro: volver a los orígenes, a sus raíces, a ahumar y
    trabajar con fuego para incorporar sabor, color y textura a sus recetas
    , a
    través de las técnicas que ha aprendido en sus viajes por los pueblos más
    recónditos de Argentina




    En la propuesta gastronómica del restaurante recetas elaboradas con
    materias primas muy bien seleccionadas como la mantequilla de la Sierra de
    Madrid que ahúma
    y con la que da la bienvenida a la mesa, el chimichurri -una
    receta única de Piantao que acompaña
    a cada una de sus carnes-, la magnífica selección de panes y evidentemente una amplia oferta de diferentes cortes a los que Brichetto saca con brillantez el máximo partido.




    Sobresalientes sus empanadas, al más puro estilo argentino y los embutidos que el propio Brichetto elabora en el restaurante. Imprescindibles tanto el chorizo criollo como el chacacero que combina un 70% de carne de vacuno con un 30% de porcino.


    Entre sus carnes resulta difícil decantarse. Ojo de bife, tira de asado, bife de chorizo, asado americano, «arañita»….cobran vida propia con el toque de parrilla de Javier, como nadie, sabe dar. Guarniciones gustosas entre las que destaca esa ensalada de tomates de temporada que ya popularizara el chef en el asador Limbo de Malasaña.


    En su bodega buena selección de vinos argentinos con en la que brillan con luz propia las variedades Malbec y Torrontés. 


    Recientemente Brichetto ha incorporado a Piantao los «jueves chanchos» en los que el chef asa un chancho , cerdo argentino de unos 18 kilos de peso, completamente deshuesado, en una particular parrilla que, no podía ser de otra forma, ha diseñado Javier. El cerdo se acompaña de arroz, porotos negros y mandioca, siendo 22 euros el precio del «plato combinado». Una ocasión más para disfrutar de un asador en el que Brichetto confirma su extraordinaria calidad. Muy recomendable.







  • Atrapallada, calidad gallega en Madrid

    Atrapallada, calidad gallega en Madrid

    Para los que ya contamos algunos años Atrapallada es un Viejo conocido de la radio. Sus anuncios han sido una constante y quién más, quién menos, aunque no haya visitado nunca el restaurante ha escuchado su particular nombre en múltiples ocasiones.



    Quizás por ello cuando uno visita Atrapallada se le rompe un poco el esquema preconcebido que sobre el restaurante se había hecho. No se porqué pero uno esperaba un mesón gallego poco actual en su decoración y seguramente con raciones de batalla en las que primara más la cantidad que la calidad. Nada más lejos de la realidad.


    Gestionado por la segunda generación, el restaurante Atrapallada después de una reforma integral a cargo del estudio de decoración Zooco es actualmente un local amplio, luminoso y con una acogedora decoración en la que predominan los tonos naturales y marineros que se mezclan con el hormigón y las sogas que delimitan espacios de diferentes tamaños.Una recreación muy sutil de neo-taberna con guiños marineros, una puesta en escena moderna que mantiene un espíritu de tradición y familiaridad.



    Su carta viene delimitada por el producto de primera recibido directamente de pequeños proveedores y por ejecuciones sencillas en las que prevalece la materia prima sin dejar espacio a disfraces ni artificios. Tradición y autenticidad en pro de un producto -el gallego- que habitualmente brilla con luz propia. Muy recomendable.








  • Viernes de cocido madrileño en el restaurante San Francisco en El Pardo

    Viernes de cocido madrileño en el restaurante San Francisco en El Pardo

    Instalado el invierno en
    nuestro día a día, no queda otra que buscar fórmulas de sobrellevarlo de la
    mejor forma posible. La mejor y más sabrosa. Es por ello que un año más, el restaurante San Francisco, situado en
    pleno Monte de El Pardo, pone en marcha su plan contra el frío y propone una
    solución tan sugerente como seductora.



    Desde
    el mes de enero y mientras duren los días de bajas temperaturas, San Francisco
    ofrece todos los viernes del invierno un magnífico cocido madrileño, servido en
    doble vuelco
    y que unido a un agradable paseo por El Pardo constituye
    la mejor forma de encarar el fin de semana y de hacerlo además sin pasar frío.
    El precio es de 19,95 euros e incluye una bebida y el postre.



    Una exquisita sopa de cocido a la que suceden los garbanzos acompañados de carnes y verduras
    seleccionadas con esmero
    son un estupendo motivo para acercarse -una vez
    finalizada la semana laboral- a las sensacionales instalaciones de este
    restaurante que además este año
    conmemora los 40 años bajo la dirección de la familia Serrano.


    Cuarenta años en plena naturaleza a cinco minutos de Madrid
    desde el Arco del Triunfo de Moncloa (salida km. 6 – El Pardo- de la A6 sentido
    Coruña) ofreciendo a sus clientes un espacio singular de 5500 m2 de superficie
    donde disfrutar de una gastronomía exclusiva en un entorno natural
    privilegiado.



    Además del cocido madrileño,
    San Francisco sigue ofreciendo su habitual carta en la que se reúnen productos hortícolas traídos de forma
    regular desde la Ribera Navarra y las mejores huertas nacionales
    , pescados frescos traídos tres veces en
    semana desde la lonja de Vigo
    y la mejor selección de carnes rojas procedentes de variedades de vacuno autóctono de la zona
    del Bierzo y Lugo.


    Guisos
    del día, pastel de puerros, chuletillas de cordero lechal, solomillo de corzo
    con salsa de boletus, paletilla asada de cordero lechal, arroz caldoso de
    bogavante, solomillo a la parrilla con foie y otros deliciosos platos propios
    de esta estación
    te esperan en San Francisco para hacerte entrar en
    calor y alargar tus sobremesas en torno a una buena mesa.



    San Francisco Restaurante destaca entre toda la
    oferta de restauración de la capital por un servicio personalizado y por la
    sencillez en la preparación de sus platos, con el fin de no desvirtuar sus
    atributos.

  • Celebra San Valentín en los hoteles Orfila y Heritage Madrid

    Se aproxima una de las fechas más importantes del año para todos aquellos que están pensando cómo sorprender y homenajear a su pareja ya que el próximo 14 de febrero se celebra San Valentín. Su origen se remonta a mil setecientos años de antigüedad y tiene 2 claros protagonistas: El poderoso emperador romano Claudio III y un humilde clérigo llamado, por supuesto, Valentín. Cuenta la leyenda que Claudio III quien guiaba los destinos de Roma allá por el siglo III, decretó prohibir el matrimonio a sus soldados con pena de muerte a quienes osaran desafiarlo ya que el casamiento debilitaba a los hombres en la guerra. Todo cambió cuando el sacerdote tomó cartas en el asunto al encontrar la ley injusta y comenzó a organizar bodas clandestinas en lo alto de una colina cerca de Roma. Al morir su nombre ya era toda una leyenda en la ciudad y pronto sería santificado.



    Hoy en día y a nivel mundial el 14 de febrero es la fecha en la que pretendientes, novios y matrimonios expresan su amor y cariño mutuamente en un ambiente íntimo, cálido y sofisticado. Para ello los hoteles Orfila y Heritage Madrid vuelcan todo su savoir faire para que los enamorados tengan su cita de ensueño ofreciendo dos planes perfectos con grandes dosis de romanticismo y sorpresa que garanticen el éxito de la velada.



    Ambos continúan siendo los únicos hoteles de la capital pertenecientes a la prestigiosa Asociación Relais & Châteaux, han sido decorados por Lorenzo Castillo con piezas originales de los siglos XVIII y XIX y cuentan como Chef Ejecutivo con Mario Sandoval quienes unen todos sus talentos para convertir este día en toda una experiencia de lujo donde no falte detalle.




    Plan de Alojamiento Romántico:

    Consiste en una noche en habitación
    doble superior con vistas al jardín en el Hotel Orfila, bañera de hidromasaje,
    botella de champagne y chocolates de bienvenida en la habitación. Para
    continuar, una espectacular cena romántica para dos personas con o sin
    maridaje y un desayuno servido en la habitación o en el comedor al estilo
    buffet
    también para ambos. Existe la posibilidad de hacer un upgrade
    a una habitación de categoría superior por 100 euros la noche o una noche extra
    con desayuno por 260 euros.

    Si eres de los más perezosos, no te
    preocupes, nuestros hoteles te invitan a tener la posibilidad de un
    late check-out
    pudiendo extenderse hasta las 16:00 h y
    aparcamiento gratuito en el garaje del Hotel Orfila.



    Plan Cena Romántica:

    Consiste en
    una cena envuelta en una atmosfera cálida y a la luz de las velas con productos
    tan exquisitos como el Foie, Cigala, Cococha de merluza, una jugosa Pularda con
    piel de trufa y para finalizar, un irresistible postre de chocolate para
    derretir los corazones menos románticos.

    MENU SAN VALENTIN

    Entrante de Taco de foie

    Cigala al jerez con manzana y
    emulsión de gachas

    Cococha de merluza con pil-pil de ají
    amarillo y gamba de cristal

    Pularda con piel de trufa, setas de
    temporada y la salsa demi-glace

    Corazón de Illanka con emulsión de
    frutos rojos y rus al hanut

    BODEGA

    Coctel Rossini

    La
    Orquesta de Soto Manrique

    Avancia
    Rosado Cuvee de O

    Marqués
    de Murrieta Reserva

    Dr.
    Loosen

    Precio Plan
    Alojamiento Romántico
    para 2 personas en ambos hoteles: Desde Precio 530
    Euros, IVA incluido

    Precio Plan Cena
    Romántica
    por persona en ambos hoteles: 70 euros, IVA incluido sin
    maridaje. Con maridaje 102 euros, IVA incluido

    Cuando: Del 13 al 15 de Febrero