El restaurante del que hoy hablamos, Rocacho , es un claro exponente de esa vuelta al producto que se está produciendo en los últimos años y que parece marcar tendencia de lo que va a imperar los próximos años.
Parrilla de encina (la parrilla sin ninguna duda también está de moda) y buen producto cárnico hacen las delicias de sus clientes. Señalar la magnífica calidad de las carnes que tuvimos ocasión de probar el día de nuestra visita. Sencillamente magistrales.
En lo referente a sus arroces, son arroces de finísima capa, lo cual tiene sus defensores y sus detractores. Personalmente esos arroces me parecen perfectos y el buen hacer de Rocacho al respecto queda plenamente avalado tras degustarlos.
El resto de la propuesta no queda a la zaga. Amplia selección de entrantes de muy buena factura y pescados también con buen nivel completan una oferta en la que es fácil disfrutar.
El local es obra del estudio de interiorismo Cuarto Interior que ha conseguido recrear un espacio elegante y acogedor en torno al bronce, la madera y la piedra. Rocacho dispone de un agradable terraza acristalada que es una magnífica opción para las temperaturas que se aproximan. Muy recomendable.





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