Categoría: restaurantes

  • Vive las estrellas de la Navidad en el Hotel Orfila

    Vive las estrellas de la Navidad en el Hotel Orfila

    Siento por el Hotel Orfila un cariño especial. Siempre que acudo allí me hacen sentir como en casa. Su pertenecia a Relais & Chateaux lo avala. Todos los establecimientos que integran esta prestigiosa asociación tienen  en común esa particular visión discreta del lujo que los convierte en diferentes y únicos sin estridencias y en ese saber hacer que convierte al cliente en amigo y que siempre te hace sentir como en casa…o mejor.




    El Orfila es un pequeño y encantador hotel que te sorprende desde el mismo momento que atraviesas su puertas. Verónica García Castelo, propietaria y directora del hotel ha sabido plasmar esa identidad única que lo hace un auténtico oasis en pleno centro de Madrid.  32 habitaciones, 12 de ellas suites, donde se puede disfrutar de las mayores comodidades de uno de los mejores hoteles de Madrid. Es el único hotel de la ciudad donde cada habitación es diferente en cuanto a su arquitectura y a su decoración. 


    En cuanto al comedor del hotel, el mismo ha sido recientemente redecorado por Lorenzo Castillo , prestigioso decorador que entre galardones ostenta el premio AD 2014. En cuanto a su oferta gastronómica la misma está siendo reactualizada del prestigioso chef Mario Sandoval, poseedor de 2 estrellas Michelin en su restaurante Coque, que además de crear nuevos platos para la carta del restaurante ha sido el encargado de confeccionar los menús para las inminentes navidades. Este año eso de «la estrella de la Navidad» se va a convertir en las estrellas de Mario Sandoval llegan a la Navidad del Orfila.
















    Es por tanto la ocasión de disfrutar al máximo de estas cenas (Nochebuena y Nochevieja), ponernos nuestras mejores galas, reunirnos de nuestros seres queridos y en la elegante atmósfera del hotel Orfila disfrutar de una mágica velada entre los inigualables platos de Mario Sandoval.




    MENU DE NOCHEBUENA

    Berberechos al
    Albariño

    Crema de Boletus con
    jamón Ibérico y foie

    Ensalada de bogavante
    con vinagreta de frutos rojos

    Lubina salvaje al
    horno con puerro confitado, sabayón de su propia salsa y chips de ajo

    Tournedó de solomillo
    con foie y frambuesa con reducción de vino tinto

    Ovalado de chocolate
    blanco ivore con mousse de fruta de la pasión y helado de mantecado

    BODEGA

    Champagne Taittinger
    Brut Reserve

    Vino Blanco Bolo D.O:
    Valdeorras

    Vino Tinto Marqués de
    Vargas Reserva

    Champagne Taittinger
    Rosé

    Precio: 180 € IVA
    inc.

    MENU DE NOCHEVIEJA

    Tronco de cigala al
    Jerez

    Crema de marisco con
    bogavante salteado

    Ensalada de vieira
    con gelée de tomate y algas

    Rodaballo salvaje con
    vinagreta de chili, tomate y aguacate

    Suprema de pichón con
    puré de su estofado y setas de otoño

    Cúpula de chocolate araguaní
    con helado de turrón

    Uvas de la suerte

    BODEGA

    Champagne Taittinger
    Rosé

    Vino Blanco Do
    Ferrero D. O. Rías Baixas

    Vino Tinto Pago de Carraovejas
    D.O. Ribera del Duero

    Vino Dulce Vi de
    Glass Gewürztraminer Gramona

    Champagne Taittinger
    Millèsime

    Cotillón y copa

    Precio: 280 € IVA
    inc.

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  • La nueva barra de Poncelet Cheese Bar, adicción al queso y mucho más.

    La nueva barra de Poncelet Cheese Bar, adicción al queso y mucho más.

    Ya han transcurrido cinco años -cómo pasa el tiempo- desde que Poncelet Cheese Bar abriera sus puertas en Madrid. Un impresionante espacio con una decoración agradable y acogedora donde el indiscutible protagonista era el queso en todas sus imaginables variedades. Cinco años en los que se ha sabido mantener y hacer un hueco en el panorama gastronómico madrileño.



    La historia de Poncelet comienza en el año 2004, cuando abrió al público su tienda, un establecimiento especializado en la venta de quesos nacionales y europeos en la calle Argensola de Madrid. Desde su inicio, la tienda se ha caracterizado por disponer de la mejor y más selecta oferta de quesos, con 80 referencias españolas y más de 240 europeas. 



    Con la apertura de Poncelet Cheese Bar en julio de 2011, Poncelet da un nuevo paso adelante en su proyecto en línea con la filosofía de la empresa, que no es otra que difundir todos los aspectos en torno a la cultura del queso.



    En sus cinco años de existencia, raro así el aficionado al mundo delos quesos que no ha pasado por Poncelet en diferentes ocasiones. Ahora, Poncelet nos presenta un nuevo concepto para acercar más si cabe y de forma más asequible su propuesta. Desde hace algunas semanas está disponible la barra de Poncelet , una forma informal y divertida de degustar sus productos que se está convirtiendo en todo un éxito.




    Se ha hecho un especial hincapié en incluir nuevos platos ligeros y saludables (sin dejar de lado otros más contundentes e invernales), añadiendo, incluso, propuestas vegetarianas. También, como siempre, se contemplan opciones “Anti-Queso”.Esta nueva carta se divide en tapas frías y calientes. Asimismo, sigue siendo posible en esta área solicitar las exquisitas tablas de queso que se diseñan según el gusto del cliente, todas con precios ajustados.



    En nuestra reciente visita tuvimos ocasión de degustar algunas de las nuevas propuestas. Magnífica su conserva Poncelet de mejillón con kimchi cremoso de Arzua Ulloa, estupenda la  brocheta de pollo de corral teriyaki con streussel de queso gouda, y perfecto un Bao (tan de moda ahora mismo) de roastbeef con queso ragusano, mayonesa picante y encurtidos. Evidentemente la tabla de quesos final absolutamente espectacular.



    A esta apetecible carta se añade una especial mención a los maridajes de quesos, proponiendo armonías semanales con más de una docena de cervezas artesanas.

    También con vinos, ofreciendo una carta de 20 x 20 (veinte vinos por menos de 20€) -muchos de ellos por copas-, selección de vermuts y de finos-olorosos.

    Una interesante novedad que sin duda hará las delicias de quienes como yo podrían alimentarse solo de queso.



    Visitar web de Poncelet Cheese Bar

  • La hoja , un asturiano de talla

    La hoja , un asturiano de talla

    Ocurre a menudo y lo hemos comentado aquí en varias ocasiones, que ante tal aluvión de aperturas, de nuevos sitios que llegan, de tanto «ver y ser visto», nos dejamos con frecuencia en el camino una buena cantidad de sitios en los que ante todo se come muy bien. Quizá sea el deseo de conocer las últimas aperturas, pero en muchas ocasiones cuando uno vuelve a esos sitios que son un valor seguro, no puede dejar de preguntarse si no es un poco ilógica esta fiebre desmedida por la novedad, sea esta como sea. La Hoja es uno de esos comedores de Madrid en los que se come y se ha comido muy bien. Cocina tradicional, recetas de siempre, pero magistralmente ejecutadas en todo momento.



    La Hoja comenzó su andadura en Madrid un 23 de febrero de 1981 y desde entonces se ha consolidado como uno de los mejores restaurantes asturianos de la capital. Al frente de La Hoja, su propietario Paco Rodríguez es todo un referente dentro de la cocina asturiana, lo que le ha llevado a ostentar el título de Embajador de la Gastronomía Asturiana en Madrid.



    En su amplia carta encontramos desde platos de cuchara espectaculares ( magnífica su fabada y sus verdinas ) , a estupendos pescados y magníficas carnes en las que la buena materia prima se hace notar desde el primer momento. Cocina tradicional sin vueltas ni disfraces pero perfectamente ejecutada. Atención a los aficionados a los callos porque sin duda son de los mejores que pueden probarse en Madrid.



    Sus comedores habitualmente abarrotados son buen reflejo de un público fiel que repite visitas estando plenamente seguros de que Paco y su Hoja no les van a defraudar. Aquí no hay trampa ni cartón. Ojalá pudiésemos decir eso de muchas novedades.



    Visitar web de La Hoja

  • Atrio, la sencillez del lujo, el lujo de lo sencillo

    Atrio, la sencillez del lujo, el lujo de lo sencillo

    Es complicado hablar de Atrio como hotel o como restaurante. Uno no sabe muy bien si el hotel es una prolongación del restaurante o si es el restaurante lo que complementa al hotel. Seguramente ni lo uno, ni lo otro. Atrio, después de haberlo visitado, termina resultando una experiencia completa en sí mismo, un único concepto, una forma de vida….




    1.- Qué descansada vida la del que huye…. (S.J. de la Cruz)


    La llegada a Atrio es ya una sutil preparación de lo que viene. Ubicado en la plaza de San Mateo, cerca del Aljibe
    y con vistas a la iglesia de San Mateo, el de Atrio es, probablemente, uno de
    los edificios más singulares de nuestra arquitectura actual.
    Proyectado por los
    arquitectos Emilio Tuñón y Luis Moreno Mansilla (
    Premio Nacional de
    Arquitectura 2003 y Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea “Mies
    van der Rohe” 2007)
    , está planteado en dos alturas, más un sótano
    donde se ubica la bodega, “la joya de la casa”, y un espectacular ático con dos
    pequeñas piscinas que ofrece una privilegiada panorámica de la ciudad
    monumental y, más allá, de la sierra de Gredos y el castillo de Montánchez.




    El tiempo se detiene y recorrer su arquitectura es quizá la mejor forma de acercarse al proyecto Atrio. En la decoración sobresalen
    las más de un centenar de pinturas originales de artistas de la talla de Andy
    Warhol
    , Antonio Saura, Antoni Tapies, Georg Baselitz, Candida Höfer, Gerardo Rueda o Thomas Ruff que cuelgan de sus paredes,
    y el mobiliario, de diseño danés, con sillas de Nanna Ditzel y Hans Wegner,
    sofás de Erik Jorgensen o lámparas
    de
    Arne Jacobsen.





    Posteriormente uno conoce en persona a Toño Pérez y a José Polo, padres de Atrio y comienza a entenderlo todo. Amantes del arte, de la ópera, cultivados, cercanos… con esa tranquilidad intrínseca que otorgan las ciudades pequeñas y que transmiten a la perfección. Es en ese momento cuando eres consciente de que esa forma de vida que es Atrio te ha atrapado.


    2.- Y ascender, como tú, vuelto en cristales… (Gerardo Diego)


    Pasillos de granito negro y paredes de roble lacado en blanco dibujan a su antojo las inigualables noches y los particulares días; celosías de madera que protegen cristales que iluminan Atrio de forma sugerente y otorgan al espacio esa austera elegancia solo al alcance de unos pocos, de quien asume su distinción con naturalidad, de quien no requiere de artificios para impactar. El hotel
    dispone de catorce habitaciones, nueve dobles y cinco suites, todas ellas con
    grandes ventanales (incluso en los baños) y equipadas con todo lo necesario
    para no querer salir: bañera gigante y ducha de efecto lluvia, climatización
    individual, pantalla Apple con televisión y ordenador integrados y, lo mejor,
    camas tamaño King Size, con cuatro almohadas de plumas y sintéticas, sábanas de
    500 hilos de algodón peinado y colchones americanos de máximo confort. Las
    amenities, personalizadas para el hotel, son de la boutique italiana
    La Bottega dell’Albergo y las
    toallas y sábanas de la firma milanesa Frette (de los mismos dueños de
    La Perla).







    3.- Quizá el amor es esto: entregar una mano a otras dos manos (A. Gala)


    Pero la filosofía Atrio quedaría incompleta si solamente habláramos de un espacio, de un inigualable espacio en el que «descansar» (con mayúsculas). Y aquí llega el nudo gordiano de esa forma de vida. El restaurante Atrio es sencillez y lujo a partes iguales, es renovación y clasicismo, es una cocina de raíces y de evidentes signos extremeños con guiños internacionales. Cocina inclasificable, arriesgada a veces, firme siempre; gastronomía hedonista que hace vibrar a quien la prueba. La cocina de Toño Pérez apunta directamente al corazón.Los platos de Atrio hay que sentirlos, hay que vivirlos como parte esencial de la experiencia.


    Volviendo al lado humano -creo que empiezo a divagar- detrás de todo , están ellos. Toño y Jose, Jose y Toño son de esas personas de las que uno desearía que estuviera el mundo lleno. Pasión, dulzura, cercanía… Creo que nunca me he sentido tan cómodo en un restaurante de ese nivel. Y lo más curioso es que lógicamente Atrio mantiene toda la exigencia y el rigor inherentes a un restaurante de dos estrellas Michelin, pero es esa elegancia discreta que bien podría plasmarse en aquella frase de Giorgio Armani de que la elegancia consiste no en ser notado,sino en ser recordado.




    Hacer referencia pormenorizada a cada uno de los platos del menú sería tan injusto como infructuoso. Atrio es una experiencia que hay que vivir y cada uno de los platos que allí se prueban son instantes de felicidad que conforman la experiencia final. Instantes que como ese ceviche en dos tiempos o como esa careta de cerdo ibérico con cigala y jugo de carne quedarán para siempre en ese catálogo de mejores platos que uno va escribiendo en su interior.




    4.- “El vino siembra poesía en los corazones.” Dante Alighieri.


    Calificada como
    una de las mejores del mundo, la bodega de
    Atrio se ha trasladado al sótano del
    hotel, a una estancia circular donde reposan, en cajas de roble, unas de
    35.000
    botellas de
    3.400 referencias procedentes de 20 países distintos.
    Entre ellas, auténticos tesoros de la enología como las verticales de Chateau
    Latour
    desde 1945, Chateau Margaux desde
    1938, de
    Romanee Conti (incluyendo su Montrachet,
    del que sólo hacen 2.000 botellas al año
    ), de Petrus desde 1947, Dom Pérignon
    desde 1966, Pingus o Vega Sicilia desde 1918. Y por supuesto, en un habitáculo
    aparte concebido como una auténtica “capilla Sixtina”, la joya de la casa, la
    vertical de Chateau d´Yquem desde 1806 hasta la actualidad.






    5.- Pero mudo y absorto y de rodillas…. ( Gustavo A. Bécquer)


    No hay mucho más (ni nada menos) que todo eso. Atrio es una forma de vida que hay que probar al menos una vez en la vida. Parar el reloj, olvidarse de la cotidianeidad, recorrer las callejas de Cáceres y recalar en ese caserón donde el tiempo deja de ser minutos y segundos y  donde el hedonismo discreto se convierte en palpable realidad. Dejaos atrapar por el «espíritu Atrio» y os aseguro que la experiencia simplemente será perfecta.



    Visitar web de Atrio



  • Hotel Teatro y restaurante Palco, magníficas opciones en Oporto

    Hotel Teatro y restaurante Palco, magníficas opciones en Oporto

    Tenía muchas ganas de conocer Oporto. El aire decadente de muchas ciudades portuguesas siempre me ha parecido cautivador y lo que había visto y escuchado de Oporto me hacía pensar en una de esas ciudades que enganchan desde que llegas y que poco a poco terminan atrapándote.



    La ciudad es única. Mantiene ese aire bucólico que intuía pero me sorprendió sobre todo por los contrastes que encierra. Junto a comercios de todo tipo que parecen sacados de escenas de los años cincuenta del siglo pasado, otros mantienen una estética tan moderna y actual como en la más vanguardista ciudad europea.



    Por eso cuando acudimos a cenar al Restaurante Palco, ubicado en el moderno Hotel Teatro, su atmósfera nos resultó de lo más sugerente. El Hotel Teatro, es una elegante innovación erigida en la antigua sede del legendario Teatro Baquet, y representa un ejercicio único de revitalizar el venerado teatro y la esencia única de aquél entrañable ambiente, autentico crisol artístico y cultural de la ciudad.



    La internacionalmente conocida arquitecta Nini Andrade Silva ha infundido el alma y la fuerza del antiguo Teatro Baquet a los servicios e instalaciones del Hotel Teatro. Aquel mítico teatro del Oporto de 1859, en cuyo reputado escenario se celebraban antológicos carnavales y representaciones de vanguardia. Destruido por un grave incendio en 1888,el Teatro Baquet, resurgió de sus cenizas por voluntad y obra de los habitantes de la ciudad que pusieron su empeño en la reconstrucción de la emblemática zona para lograr que el espíritu del malogrado teatro permaneciera eternamente en el lugar.



    Al acceder al edificio, los invitados se introducen en la liturgia del espacio. Un elocuente poema del gran poeta portugués, Almeida Garret, grabado en las puertas principales, da la bienvenida a los invitados. Y, una vez en el interior, la recepción se convierte en una taquilla donde recoger la llave de la habitación a modo de entrada para la función.



    Las 74 habitaciones y suites distribuidas a lo largo de las seis plantas son verdaderas piezas de arte exuberantes y contemporáneas, con sombras de bronce y oro que evocan todo el esplendor de un escenario. Grandes cortinajes revisten los pasillos procurando intimidad y calidez a todo el espacio. Aportan una sensación novedosa y, al mismo tiempo, familiar y acogedora.



    Gastronómicamente el restaurante Palco constitutye el principal bastión del hotel. Una elegante alfombra conduce a la entrada del restaurante, donde una amplia pared con imágenes de la audiencia de un antiguo teatro, da la bienvenida a los comensales. A lo largo del restaurante y el bar, se encuentran cuerdas de montaje así como accesorios e indumentaria perteneciente a artistas renombrados.



    Palco es el santuario de una cocina exótica y a la vez contemporánea. Con especial atención a la calidad y proximidad de sus productos, la combinación de sabores y texturas son un tributo a la exquisitez del lugar. Platos sorprendentes, bien ejecutados por el equipo de un gran chef, Arnaldo Acevedo en los que se fusiona con habilidad y efectividad ingredientes tanto de tierra como de mar dando lugar a recetas magistrales de esas que siempre funcionan. Magnífico maridaje con abundancia de vinos portugueses -como no podía ser de otra forma- y un esmeradísimo servicio de sala lo convierten en recomendación Gastro y Gourmet a la hora de visitar la siempre cautivadora ciudad de Oporto.



    Visitar web de Hotel Teatro

  • Hotel Teatro y restaurante Palco, magníficas opciones en Oporto

    Hotel Teatro y restaurante Palco, magníficas opciones en Oporto

    Tenía muchas ganas de conocer Oporto. El aire decadente de muchas ciudades portuguesas siempre me ha parecido cautivador y lo que había visto y escuchado de Oporto me hacía pensar en una de esas ciudades que enganchan desde que llegas y que poco a poco terminan atrapándote.



    La ciudad es única. Mantiene ese aire bucólico que intuía pero me sorprendió sobre todo por los contrastes que encierra. Junto a comercios de todo tipo que parecen sacados de escenas de los años cincuenta del siglo pasado, otros mantienen una estética tan moderna y actual como en la más vanguardista ciudad europea.



    Por eso cuando acudimos a cenar al Restaurante Palco, ubicado en el moderno Hotel Teatro, su atmósfera nos resultó de lo más sugerente. El Hotel Teatro, es una elegante innovación erigida en la antigua sede del legendario Teatro Baquet, y representa un ejercicio único de revitalizar el venerado teatro y la esencia única de aquél entrañable ambiente, autentico crisol artístico y cultural de la ciudad.



    La internacionalmente conocida arquitecta Nini Andrade Silva ha infundido el alma y la fuerza del antiguo Teatro Baquet a los servicios e instalaciones del Hotel Teatro. Aquel mítico teatro del Oporto de 1859, en cuyo reputado escenario se celebraban antológicos carnavales y representaciones de vanguardia. Destruido por un grave incendio en 1888,el Teatro Baquet, resurgió de sus cenizas por voluntad y obra de los habitantes de la ciudad que pusieron su empeño en la reconstrucción de la emblemática zona para lograr que el espíritu del malogrado teatro permaneciera eternamente en el lugar.



    Al acceder al edificio, los invitados se introducen en la liturgia del espacio. Un elocuente poema del gran poeta portugués, Almeida Garret, grabado en las puertas principales, da la bienvenida a los invitados. Y, una vez en el interior, la recepción se convierte en una taquilla donde recoger la llave de la habitación a modo de entrada para la función.



    Las 74 habitaciones y suites distribuidas a lo largo de las seis plantas son verdaderas piezas de arte exuberantes y contemporáneas, con sombras de bronce y oro que evocan todo el esplendor de un escenario. Grandes cortinajes revisten los pasillos procurando intimidad y calidez a todo el espacio. Aportan una sensación novedosa y, al mismo tiempo, familiar y acogedora.



    Gastronómicamente el restaurante Palco constitutye el principal bastión del hotel. Una elegante alfombra conduce a la entrada del restaurante, donde una amplia pared con imágenes de la audiencia de un antiguo teatro, da la bienvenida a los comensales. A lo largo del restaurante y el bar, se encuentran cuerdas de montaje así como accesorios e indumentaria perteneciente a artistas renombrados.



    Palco es el santuario de una cocina exótica y a la vez contemporánea. Con especial atención a la calidad y proximidad de sus productos, la combinación de sabores y texturas son un tributo a la exquisitez del lugar. Platos sorprendentes, bien ejecutados por el equipo de un gran chef, Arnaldo Acevedo en los que se fusiona con habilidad y efectividad ingredientes tanto de tierra como de mar dando lugar a recetas magistrales de esas que siempre funcionan. Magnífico maridaje con abundancia de vinos portugueses -como no podía ser de otra forma- y un esmeradísimo servicio de sala lo convierten en recomendación Gastro y Gourmet a la hora de visitar la siempre cautivadora ciudad de Oporto.



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  • La Paloma, un clásico que nunca falla

    La Paloma, un clásico que nunca falla

    En estos tiempos en los que gastronómicamente las aperturas se suceden a ritmo vertiginoso, los cambios de propuesta están a la orden del día y lo efímero parece ser la norma de casi todo lo que abre, encontrarse con un proyecto sólido, con la perfección de principio a fin y con la calidad como norma (y no la rentabilidad) es algo muy de agradecer.



    La Paloma es el proyecto hostelero de dos grandes profesionales. Por un lado Segundo Alonso como jefe de cocina; un cocinero de escuela que ejecuta recetas clásicas perfectas en su totalidad (atención a sus platos de caza y setas porque son verdaderamente únicos) demostrando en cada propuesta pasión y vocación a raudales. Por otro Mariano Ávila dirigiendo de forma magistral una sala de las que cada día cuesta más encontrar. Servicio perfecto en todos sus extremos, profesionalidad, ritmos encomiables….son el perfecto contrapunto al magistral trabajo que en La Paloma se desarrolla.



    La Paloma abrió sus puertas en el año 1992 ( el próximo año cumplirá sus 25 años, meta sin duda difícil de alcanzar) con un nombre que en puridad no hace referencia al conocido animal ni al producto de caza como pudiera pensarse, sino a a la unión de las primeras sílabas de las hijas de ambos socios (Patricia, Lorena y Marta). Sus característicos bajoplatos son una réplica de uno de los cuadros pintados por  Costa Vila que decoran su original sala en diferentes alturas.



    Entre sus entrantes, recetas tan suculentas como sus magníficos erizos de mar gratinados con huevo de codorniz, su espectacular carpaccio de foie con sal Maldon o uno de sus clásicos , la ensalada templada de carabineros y alcachofas. 



    Entre sus platos de caza imprescindible probar su royal de liebre con puré de manzana verde y crema de castañas , su pichón de caserío relleno o unas impresionantes y melosas manitas de cerdo deshuesadas con salsa de trufas. 



    Pescados de primera en los que una excepcional materia prima se conjuga con recetas clásicas por desgracia en desuso. El rodaballo en salsa de alcaparras que probamos el día de nuestra visita fue sencillamente insuperable. Postres a la altura con una tarta fina de manzana que probablemente sea la mejor de la capital.



    En suma, La Paloma es uno de esos restaurantes que como el buen vino gana con los años. Sus mesas repletas lo atestiguan. Sirva desde aquí el homenaje a toda una generación de restaurantes en los que lejos del lanzamiento mediático y del proyecto efímero se trabaja día a día con profesionalidad y dedicación, con esmero y mimo permanente al cliente. 



    Visitar web de La Paloma

  • Zen Market, comida asiática con vistas europeas

    Zen Market, comida asiática con vistas europeas

    Zen Market es quizá uno de los restaurantes asiáticos de la capital que más afluencia de visitantes tenga. Su privilegiada ocupación en el estadio Santiago Bernabeu con vistas al estadio y su decoración impactante obra de un fabuloso trabajo del interiorista Nacho García de Vinuesa son además de su propuesta gastronómica artífices de su éxito.



    Con capacidad para acoger a 290 personas en sus 2.000 metros cuadrados de espacio, cautiva a través de los sentidos, con piezas milenarias que decoran sus paredes y sus salones, mientras que una fusión de su cocina japonesa y china, consigue conquistar lo paladares más exquisitos. Sus especialidades son el pato laqueado y el sushi, regados con más de 350 referencias de vino nacional e internacional. 



    Su decoración realizada por el reconocido interiorista Nacho García Vinuesa, cuenta con verdaderas piezas de arte chino, obras de alto valor histórico traídas desde China, entre las que destaca un milenario pórtico chino ubicado en la primera entrada del restaurante, una espectacular estatua de Mao proveniente de un exclusivo anticuario de Pekín o una amplia colección de leones de piedra de alto valor decorativo y artístico.



    Zen Market presenta en esta temporada su nueva carta de dim sum, dando la posibilidad a los clientes de “tapear” entre horas a un precio muy asequible. Un curioso concepto, que pisa fuerte en Nueva York y que empieza a asentarse en la capital española.



    Los dim sum ( se traduce como «tocar el corazón»)  son una comida cantonesa para saciar el hambre entre
    horas. Al existir una gran
    variedad de elaboraciones y por la manera de comerse se considera la versión china
    de la tapa mediterránea.



    Toda una interesante propuesta la que hoy os animamos a conocer desde Gastro y Gourmet.



    Visitar web de Zen Market




  • Normandie viste su carta de otoño

    Normandie viste su carta de otoño

    Recientemente asistimos en Gastro y Gourmet a la presentación de la carta de otoño de Normandie Ondarreta. No cabe ninguna duda de que la estación más gastronómica es el otoño. Tras los calores
    estivales y con un clima mucho más propicio al buen comer y buen beber, las
    cartas se engalanan para recibir a las nuevas temperaturas.



    En un entretenido almuerzo en el que ofició Juan Pozuelo como maestro de ceremonias, los asistentes tuvimos ocasión de degustar un menú de inspiración vasca en el que tras unas gildas y los clásicos pimientos fritos , Juan Pozuelo dió su personal toque a unas alubias de Gernika elaborando las mismas en dos versiones diferentes; con chipirones y carabineros primero y en una segunda versión con chorizo y panceta. La comida concluyó con las afamadas crepes suzette que han pasado a convertirse en seña de identidad del Grupo.



    Normandie Ondarreta -rodeada de jardines- cambia su aspecto
    exterior por obra de la propia naturaleza llenando sus paisajes de colores
    ocres que otorgan un toque mucho más romántico y bucólico a este caserón de
    estilo normando
    . Su carta también se equipa para los nuevos rigores
    climatológicos y salmorejos y otras viandas propias del verano son ahora
    sustituidas por platos tan interesantes y apetecibles como las mencionadas
    alubias
    de Gernika
    que tradicionalmente estrenan la carta de otoño, su sopa de cebolla
    que directamente entronca con el origen francés de “la Normandie”, sus
    setas
    con jugo de carne
    o las solicitadísimas albóndigas de rabo de toro.



    No obstante, continúan en carta sus platos más afamados, como
    su
    steak tartar elaborado en mesa a gusto del comensal, su merluza rellena de
    txangurro
    o sus famosas crepes suzzete al Grand Marnier, ejemplo de un tipo de
    cocina y de servicio en sala que Normandie trata de mantener en todo su
    esplendor.



    Visitar web de Normandie Ondarreta

  • Normandie Ondarreta participa en el Menú de la Vendimia

    Normandie Ondarreta participa en el Menú de la Vendimia

    Hoy, 4 de noviembre aterriza en la capital el Menú de la Vendimia, una nueva iniciativa con la que se pretende difundir la cultura y los platos típicos de la gastronomía riojana durante la época en que se recolectan las uvas para la elaboración de los vinos. 



    Normandie Ondarreta participa en dicha iniciativa y lo hace por todo lo alto, con un magnífico menú en el que por 42 euros , IVA incluido, los comensales disfrutarán como primeros platos de unas migas con torreznos,las famosas alcachofas a la plancha de Grupo Ondarreta y las tradicionales patatas a la riojana. Como segundos platos , bacalao a la vizcaina y carret de cordero al sarmiento. Y para terminar un postre de nivel, leche frita, las conocidas crepes suzette de Normandie , café y mignardises. El menú incluye la bebida teniendo como vino recomendado el crianza de Bodegas Vivanco. 



    Más de 25 restaurantes se han sumado a esta iniciativa para ofrecer el Menú de la Vendimia del 4 al 20 de noviembre con precios que oscilarán entre los 30 y los 45 euros. Una experiencia gastronómica y cultural con la que se quiere difundir la tradición de la vendimia en la Comunidad de Madrid, impulsar el sector de la hostelería en Madrid con una iniciativa gastronómica novedosa y atractiva para los madrileños y dar a conocer los vinos D.O. Rioja a través de Bodegas Vivanco que se caracteriza por elaborar vinos aplicando las técnicas más avanzadas a nivel mundial, siendo un referente en innovación enológica para la elaboración de vinos de calidad.



    Además de poder disfrutar con el Menú de la Vendimia, los comensales tendrán la oportunidad de ganar dos entradas gratis para visitar el Museo y la Bodega Vivanco ubicados en Briones (La Rioja). A cada comensal que acuda a alguno de los restaurantes de la iniciativa se les hará entrega de una cartilla que será sellada por el restaurante al terminar cada menú. Los participantes que logren en la cartilla al menos tres sellos, es decir, que consuman tres Menús de la Vendimia en tres restaurantes diferentes, obtendrán directamente dos entradas para poder ir a Briones y conocer las Bodegas Vivanco.




    Toda una ocasión para acercarse a este idílico lugar y disfrutar de su magnífica gastronomía ahora que las temperaturas comienzan a bajar.


    Visitar web de Normandie Ondarreta