Categoría: restaurantes

  • La Borda del mentidero, el Grupo Mentidero crece apostando por la calidad

    La Borda del mentidero, el Grupo Mentidero crece apostando por la calidad

    Veinte años han transcurrido desde que Borja Anabitarte y Lara Alonso del Cid inaugurasen en la calle Santo Tomé un restaurante llamado El Mentidero de la Villa que a modo de bistrot ofrecía una atractiva cocina en un tiempo en que el clasicismo imperaba en la capital.



    Desde entonces Mentidero de la Villa ha tenido la virtud por un lado de perdurar en el tiempo (algo mucho más complicado de lo que a primera vista puede parecer; no hay más que ver la cantidad de cierres que se producen) y por otro lado de convertir lo que comenzó como el nombre de un pequeño restaurante en una consolidada marca en el panorama gastronómico madrileño.


    El Mentidero posteriormente se trasladaría a su actual ubicación en la calle Almagro donde ha sabido posicionarse como uno de los grandes restaurantes de la capital; uno de esos en los que es imposible fallar y que son seguridad plena de buena mesa y eficaz servicio. Al tiempo su servicio de catering se ha situado entre los más reputados en Madrid.


    Desde hace escasos dos años, el Grupo Mentidero ha puesto su foco de atención en la zona de Las Tablas junto a la sede central de Telefónica. Allí han inaugurado La Sal del Mentidero y Las Brasas del Mentidero; el primero dedicado mayoritariamente al producto marítimo y el segundo enfocado a las carnes.



    Hace tres meses el grupo ha abierto las puertas del que -por el momento- es el su último proyecto. La Borda del Mentidero es un impresionante inspirado
    en un pajar de los valles del Pirineo Aragonés de más de 1200 metros cuadrados, magníficamente decorado por el estudio Madrid in Love. 

    En la propuesta gastronómica de La Borda abundan los platos de corte tradicional. Guisos de esos de siempre como los callos o las lentejas con papada y recetas complicadas de encontrar como la sopa de cebolla conviven con otras que reinterpretan platos de la cocina de siempre. Los canelones de perdiz que tuvimos ocasión de probar el día de nuestra visita eran de impecable factura.

    Mención aparte merece su parrilla. En ella tanto carnes -magnífica selección- como pescados son obligatorios en cualquier visita a La Borda. Puntos perfectos que confirman con rotundidad la calidad de la materia prima.


    Además lanzan en La Borda una línea de artículos gourmet, Mentidero Selección,
    donde pondrán a disposición de sus clientes desde utensilios como cuchillos,
    delantales o paños de cocina; hasta una vela aromatizada o su selección de
    anchoas, salsas, mostazas…


    Pensado también como un lugar para eventos y celebraciones no hay ninguna duda de que La Borda del mentidero mantiene el buen hacer que caracteriza a este Grupo desde sus inicios. Muy recomendable.



  • Davanti, la vera Italia en pleno Chueca

    Davanti, la vera Italia en pleno Chueca

    Siguiendo la filosofía de que Italia además de en el corazón debe llevarse también en el estómago, el restaurante Davanti, ubicado en la calle de Augusto Figueroa, acerca lo más suculento del país transalpino al centro de Madrid con una propuesta auténtica en la que la calidad del producto es santo y seña.



    Con poco más de un año, Davanti a sabido granjearse el respeto entre los restaurantes italianos de Madrid. Su propietaria, Verónica Giacobbe, se encarga de que productos como la burrata, la
    trufa, la mortadela, los quesos frescos y curados, o la guindilla, impregnen el
    paladar de sus visitantes haciéndoles sentir Italia en cada bocado. 



    En su propuesta gastronómica una sugerente carta que abarca desde las
    delicias de la tierra, como una pasta tagliatelle alla crema de pecorino y
    hongos porcini;
    pasando por unos estupendos raviolis de setas y trufa negra
    servidos con crema de quesos; o una exquisita milanesa servida
    con rugula, tomates cherry y parmesano. Pero también se pueden degustar las
    especialidades con ingredientes de mar, como los spaghetti ai frutti
    di mare con almejas, mejillones, langostinos y chipirones
    ; o bien unos tonnarelli
    alle vongole elaborados con vino blanco.



    Todo elaborado con sumo cuidado y detalle, con
    la pasta artesanal que se prepara en casa. Resultan imprescindibles los 
     tagliattele al gorgonzola servidos en la ruota
    de parmesano
    se han convertido en un imperdible de las comidas y cenas
    madrileñas, con el plus de que casi todos los platos se emplatan y terminan de
    preparar frente a los ojos del comensal.


    Por otro lado,
    Davanti ofrece cada día un menú por un precio asequible, especial para quienes
    trabajan en la zona, con opciones diferentes cada día  que van desde rollos de carne y pastas
    horneadas, ensaladas o vegetales variados, hasta sopas y cremas, de forma que
    el restaurante está abierto a todos los gustos, incluyendo opciones vegetarianas.



    La carta de
    vinos
    es otra especialidad. Sus dueños han seleccionado la mejor variedad de
    vinos italianos que acompañan las comidas, como un Catello Solicchiata de la
    zona de Adrano, en Sicilia, o un tinto Assoluto de Abruzzo. Aunque si de
    cócteles se trata, los comensales pueden degustar el Apperol Spritz original que va
    perfectamente para empezar la noche madrileña o para refrescar en los días de
    primavera y verano.


    Además Davanti ofrece una
    variada selección de productos que van desde aceites de oliva, guindillas,
    pastas, galletas o burratas, en su Piccolo Mercato en el que se pueden adquirir
    los mejores ingredientes. 



  • ¿Y si un día te invitan a cenar en paradero desconocido…?

    ¿Y si un día te invitan a cenar en paradero desconocido…?

    Puede parecer que comer o cenar en Paradero Desconocido sea algo mucho más inquietante y sorprendente de lo que en realidad es. Y es que Paradero Desconocido es la nueva marca del grupo En Copa de Balón, conocido en Madrid por sus locales orientados a difundir y popularizar la cultura del vino para el público en general.



    Con cuatro tiendas-vinoteca en Madrid, Pozuelo de
    Alarcón, Leganés y Mercamadrid; y otros tantos restaurantes en Pozuelo, Aravaca,
    La Moraleja y Madrid capital, en este nuevo proyecto, sus artífices siguen
    apostando por «democratizar la cultura vitivinícola» a través de una cuidada
    selección de etiquetas que se ofrecen a precios casi de distribuidor pero van
    más allá demostrando, además, que disfrutar
    de una experiencia gastronómica de altura no es incompatible con pasárselo
    bien.



    En la propuesta gastronómica se apuesta por una cocina casera basada en una selecta
    materia prima de origen nacional y de temporada
    y aderezada con ciertas
    dosis de fusión. En su pretensión de ser un restaurante apto para todo tipo de
    públicos, la carta recoge desde opciones
    para compartir hasta propuestas de lo más contundentes pasando por un apartado
    de platos ligeros
    con alternativas para veganos y vegetarianos y para
    quienes buscan cuidarse.




    Destacan entre sus entrantes  la jugosa
    tortilla de patatas y las
    gyozas de
    corzo
    (de masa casera) mientras que entre los principales sobresalen
    el

    lomo de salmón salvaje y vieira
    sobre velouté de pescado, el tartar de
    atún picante con huevo frito
    , la
    hamburguesa de lomo de angus y, muy especialmente, el jarrete de ternera blanca

    cocinado durante casi 60 horas a baja temperatura y acompañado con cremoso de
    patata a la trufa. Además, la carta incluye una ‘Zona Healthy’ a base de ensaladas (veggie, de wakame, tomate y ventresca de atún y de perdiz roja),
    ragú de verduras de temporada, salteado de quinoa thai con col china, cebolla
    morada, setas y cigalas, chipirones a la
    plancha con pisto al curry, pollo picantón a baja temperatura
    con kale,
    salsa de coco, miso y boniato y un sabroso ceviche
    de corvina salvaje con leche de tigre y un toque personal de chile dulce. En
    los finales, merece la pena pecar con su tarta fina de manzana o su torrija de pan brioche y helado de
    pistacho.



    A diferencia de los otros locales de En Copa de Balón, más enfocados a familias, Paradero Desconocido ha sido concebido como un restaurante ideal para disfrutar tanto a mediodía, con su amplia carta basada en el producto, como del tardeo madrileño y para tomar después las primeras copas de la noche. Su barra circular cobra protagonismo desde las primeras horas de la tarde gracias a una esmerada selección de 50 vinos y champagnes que se ofrecen a precios imbatibles, por debajo de cualquier establecimiento hostelero, a una amplia colección de destilados premium y a una oferta de coctelería en la que conviven propuestas clásicas con creaciones de propio cuño. 




  • DINGO ABRE NUEVO LOCAL EN LA CALLE RECOLETOS

    DINGO ABRE NUEVO LOCAL EN LA CALLE RECOLETOS

    El conocido restaurante Dingo acaba de inaugurar recientemente un nuevo local situado en la calle Recoletos de Madrid. El nuevo local sigue la estela del éxito de su predecesor y sin cambios profundos en su propuesta mantiene un concepto en el que ha sabido encontrar su hueco.




    Destaca su servicio all day dining, desde primeras horas del día hasta bien entrada la noche. Situado en una zona en las que abundan las oficinas y los ejecutivos, el restaurante propone diferentes combos de desayuno que se sirven desde las 7,30 de la mañana con tres alternativas que incluyen desde opciones healthy (yogur con granola, copa de frutas naturales) a otras más clásicas (tostadas con tomate, churros, pincho de tortilla…) con un abanico de precios desde los 2.40 hasta los 6.50€.



    En un local de dos plantas con inequívoca decoración industrial, el nuevo Dingo inspira su carta en cocina estadounidense,sencilla y sin demasiadas pretensiones que resuelve con acierto. Variedad de platos con huevos, uno de sus clásicos, que aquí se presentan en cinco alternativas: florentine, benedictine, nórdicos, rotos con paletilla ibérica y pochados con foie.


    La estrella de su propuesta son sin duda las hamburguesas, cuya carne se prepara en Josper con carbón de encina que aporta ese reconocible aroma del popular horno parrilla. Entre ellas sobresalen la Dingo , acompañada de bacon, queso cheddar,
    cebolla morada, tomate y lechuga, la hamburguesa de foie y la piquillo 
    que acompaña la carne
    con queso ahumado fundido y pimientos confitados. 



    Postres genuinamente americanos y una interesante selección de cervezas entre las que destaca la americana Founders completan la oferta de este recién llegado a la cada día más gastronómica calle de Recoletos.


  • Ramsés se reinventa con Arzak Instructions

    Ramsés se reinventa con Arzak Instructions

    Ramsés es uno de esos locales que todo el mundo conoce; si no por haber estado, por haber pasado por su puerta, haber tomado algo en su privilegiada terraza o al menos haber oído hablar de él. Y no me refiero solo a madrileños sino a cualquier visitante de nuestra ciudad. Su excepcional situación en la plaza de la Independencia, frente a la puerta de Alcalá (donde por cierto acaba de aterrizar el omnipresente Sandro Silva con Aarde, su último proyecto en Madrid según palabras del propio Sandro)  y su espectacular decoración a cargo de Philippe Starck han sido -y son- objeto de las múltiples visitas a Ramsés. En cuanto a su gastronomía ha habido opiniones para todos los gustos , como suele ocurrir en cualquier faceta de la vida.




    Recientemente Ramsés ha decidido dar un nuevo impulso a su gastronomía y para ello ha recurrido a la sociedad Arzak Instructions, una sociedad que fundada en 2009 se dedica a asesoras proyectos hosteleros teniendo detrás los nombres de Juan Mari Arzak, su hija Elena y tres personas de su I +  D (Xabier Gutiérrez, Mikel Sorazu e Igor Zalacaín).


    No se trata -y es conveniente dejarlo claro para que nadie se llame a engaño- de replicar los platos más representativos del chef donostiarra, sino de plasmar sus influencias en un menú degustación que va cambiando y que convive con el resto de la propuesta del restaurante.




    El día de nuestra visita el menú comenzó con dos aperitivos más que correctos, los «huevos fritos a nuestra manera» y una versión del clásico mejillón tigre en forma de croqueta. Como entrante una original ensalada de cannabis, elaborada con cáñamo, tomates asados y brotes de verdura.


    Un pescado (lenguado a la brasa), una carne (bajo el nombre de rebelión en la granja se sirve un pichón asado a baja temperatura con barquillo de maracuyá) y un postre (cerezas con avellana, jengibre y chocolate blanco) ponen fin a elun menú que al precio 59 euros (bebidas no incluidas) constituye la propuesta de Arzak Instructions en Ramsés y que cuenta con Sergio Sanz como chef ejecutivo.

  • InterContinental Madrid estrena Cevichería con la llegada del verano

    InterContinental Madrid estrena Cevichería con la llegada del verano

    Existe un miedo exacerbado a traspasar la puerta de un hotel sin estar alojado en él. Nos parece que es casi allanar una propiedad privada y aunque está muy bien eso de que el hotel en el que nos alojamos sea una prolongación de nuestra casa y que haya quien,como Sabina, piense aquello de «hotel,dulce hotel», un hotel es un espacio al que se puede entrar para tomar un café o para disfrutar de su gastronomía.



    Bien es cierto que antiguamente, en muchos casos, la gastronomía de los hoteles era de simple supervivencia para los huéspedes, pero las cosas han cambiado en las últimas décadas y ahora se puede comer sensacionalmente en algunos hoteles a lo largo del mundo. ¿ Han reparado en que restaurantes como Diverxo, Santceloni o Cebo están ubicados en diferentes hoteles de la capital.


    Les cuento todo esto porque hace escasas noches tuve ocasión de cenar en la terraza del Hotel InterContinental de Madrid. El espacio en sí constituye un oasis en medio de la vorágine de la ciudad. Repleto de fuentes y vegetación, la terraza del InterContinental es uno de esos espacios que merece la pena conocer.Durante más de diez años este refugio era el sitio
    preferido de Ava Gardner para desayunar a primera hora de la mañana o tomar un
    cóctel en las noches de verano.



    Famoso el hotel por su brunch, quizá el más reconocido de la capital, seguramente su terraza no lo es tanto y es una verdadera lástima porque muchos madrileños ignoran la maravilla del espacio al que me refiero y la magnífica cocina que allí dentro se degusta.


    Al frente de su cocina el chef del hotel desde hace ocho años, Miguel de la Fuente propone  una carta desenfadada marcada por la estacionalidad y con abundantes guiños a diferentes cocinas, una carta que, se lo aseguro, es un auténtico disfrute.



    La noche de nuestra visita tuvimos ocasión de probar un sensacional salmorejo acompañado de gamba blanca y helado de coco; sencillamente delicioso. Continuamos con uno de los mejores ceviches que ha probado en tiempo quien les escribe. Elaborado en mesa por el chef Máximo Iparraguirre y compuesto por corvina, langostinos y pulpo, el ceviche en cuestión era una explosión de sabores en boca de perfecto equilibrio. Vieiras acompañadas de salsa huancaína y un atún rojo perfecto de punto fueron el colofón de una estupenda velada.


    Ahora, de cara a los rigores estivales, InterContinental Madrid incorpora su particular «Cevichería». De la mano de ambos chef, el jefe de Cocina  Miguel de la Fuente y el chef peruano Máximo Iparraguirre y apoyados en el éxito del corner de cocina asiático y nikkei del brunch dominical, los cocineros ofrecen una carta jovial y refrescante en la que platos como  el “Uramaki
    Roll de foie mi cuit, frambuesas y pera caramelizada”
    ,el “Ceviche de lubina, leche de tigre peruana y
    maíz chulpe”
    , el “Lomo salteado, salsa
    de ostras y arroz chaufa”
    y el “Tiradito
    de vieira, salsa huancaína y brotes de cilantro”
    constituyen el mejor plan para las calurosas noches que estamos viviendo. Merece mucho la pena, se lo aseguro.



  • KIBOKA, EL NUEVO JAPO CON INFLUENCIA CHINA

    KIBOKA, EL NUEVO JAPO CON INFLUENCIA CHINA

    Abrió sus puertas el pasado enero en la calle General Pardiñas. Su nombre Kiboka no tiene un significado concreto y fue una creación de su propietario, Qifeng Lin, que aunque chino de nacimiento -concretamente de la provincia de Fujian- lleva más de quince años en nuestro país recorriendo buena parte de la geografía española y trabajando en diversos restaurantes a lo largo de ella.




    Qifeng Lin, más conocido en nuestro país como Dani, nombre que adoptó a su llegada, llegó a Madrid en 2012 y decidió montar su primer negocio de hostelería, basado en el take away, en la calle Cartagena con el nombre de Casa Sushi.


    Años después trasladaría su restaurante a la calle Padilla y en enero inauguró Kiboka, un restaurante acogedor de estética industrial en el que se propone una carta atractiva, con una estupenda relación precio calidad ( 30-35 euros ) y en la que llama la atención la convivencia de platos típicamente nipones con otros en los que la influencia china es más que evidente.


    Sabroso y agradable el sushi, elaborado en diferentes modalidades, en nuestra visita probamos sashimi de diferentes pescados, gunkans,nigiris, uramakis, tempura roll… con una calidad notable. La carta también tiene cabida para platos más fusionados. Muy rica la matsu lubina , cubierta de piñones, y el ushi arroz, servido con tuétano y que es un plato muy popular en China.



    Buenas carnes (solomillo, pollo,pato), pescados y mariscos (bogavante, gamba roja, navaja, langostino, etc.), tartares, sopas o ensaladas completan una oferta variada y sugerente que ha sabido encontrar su hueco en estos meses en el barrio de Salamanca.


    Reseñables igualmente otros platos como sus gyozas, el kimchi yakiudon o un magnífico sukiyaki que se prepara lentamente en mesa ante el comensal y que les recomiendo encarecidamente pedir.



    En la parte líquida vinos, cervezas (algunas japonesas) y una interesante colección de sakes. Muy recomendable.








  • L´Albufera, arroces impecables y mucho más que arroces.

    L´Albufera, arroces impecables y mucho más que arroces.

    Muchas veces hemos comentado en este Gastro y Gourmet la dificultad que supone probar un arroz de calidad en Madrid. Levante es la salida natural al mar desde nuestra Comunidad y creo que ello provoca que la mayoría de los madrileños sean especialmente exigentes cuando se hablar de buenos arroces se trata. Si bien para la el resto de platos y recetas el nivel de exigencia de buena parte de la población deja bastante que desear, para el tema de los arroces hay un refinamiento y exquisitez inusual.



    Viene ello a cuenta de la visita que hace unos días realicé al restaurante L´Albufera, lugar mítico en lo que a arroces se refiere. Hacía muchos años que no recalaba en sus mesas, quizá por esa excusa para con los clásicos de que «siempre están ahí» y muchas veces la novedad y la curiosidad por lo que abre, hace que injustamente dejemos de revisitarlos.



    Desde mi última visita se han producido importantes cambios sobre todo en lo que a interiorismo y decoración se refiere. El espacio ha sido objeto de una completa renovación a cargo del interiorista Carlos Joral. Dividido en cuatro subespacios (la Terraza, El
    Olivo, el Intermedio y un semi-privado)
    la estética se ha actualizado combinando con evidente acierto el estilo clásico y elegante que siempre tuvo este restaurante con guiños mediterráneos que dan un toque más «casual» al conjunto.


    En su propuesta gastronómica, dirigida por el chef Enrique Paños -más de treinta años en la casa, ahí es nada- predominan las recetas de corte mediterráneo en las que se opta por el producto en elaboraciones clásicas que no disfrazan la calidad del mismo. Magnífica la ensaladilla rusa en dos texturas con ventresca, la carta recoge también opciones para veganos y vegetarianos como  la Parrillada de verduras de temporada o la Escalivada de verduras asadas a baja
    temperatura.
    Unos excelentes 
    Pimientos del piquillo
    rellenos de rape y gambas, 
    Croquetas artesanas de
    marisco, de boletus y queso azul
    o las más clásicas de jamón ibérico, Almejas frescas a la
    Marinera al azafrán de La Mancha o
     Chipirones a la plancha con salsa Romescu son entrantes ideales para dar paso a uno de sus reputados arroces.


    Para la elaboración de los mismos se opta siempre por el arroz bomba de Calasparra, una variedad que por su forma y capacidad de absorción de agua resulta ideal para los arroces cocinados en paella. Secos o melosos a gusto del consumidor son obligatorios si se acude a comer a L´Albufera. En nuestra reciente visita optamos por la tradicional paella valenciana en un perfecto punto y con ese socarrat que provoca tantas alabanzas como rechazos. Personalmente me encanta así que lo disfruté en toda su extensión.



    Para los no arroceros o para cenas (no termino de entender esa idea según la cuál el arroz no puede tomarse por la noche porque resulta pesado, pero en cambio se opta por un chuletón), la carta ofrece también buen número de carnes y pescados; me comentan que el lenguado Meuniere con champiñón blanco es delicioso y prometo volver para confirmarlo.


    La sala, la tan olvidada sala, remata una faena irreprochablemente trazada desde cocina (seguramente antes, desde la selección del producto). Al frente de la misma un sobresaliente Óscar Schouten ejecuta una labor tan cercana como profesional. Mi enhorabuena desde estas líneas no solo a Óscar sino a tantos profesionales que con su labor diaria engrandecen calladamente el mundo de la gastronomía 


    L´Albufera no defrauda y cumple con creces las expectativas. Treinta y cinco años llenando cada día sus mesas son el mejor ejemplo frente a la vorágine de aperturas y cierres en las que estamos inmersos. Sus arroces son todo un lujo en la capital pero si profundizan en su carta comprobarán que hay mucho talento detrás de cada uno de sus platos.



  • Los cortes de carnes ibéricas de la dehesa llegan a los restaurantes Cinco Jotas de Madrid

    Los cortes de carnes ibéricas de la dehesa llegan a los restaurantes Cinco Jotas de Madrid

    Los restaurantes Cinco Jotas, una firme apuesta que comenzó hace más de veinte años con el fin de abrir sedes en las que degustar el mejor producto ibérico, el que la casa cría en Jabugo desde 1.879, arrancan la temporada estival con un nuevo plan irrechazable.



    Su exquisita oferta, que arrrancó con el restaurante de Sevilla para seguir con éxito en Madrid, Barcelona y Baqueira y que incluye los mejores embutidos ibéricos y otros platos de corte muy español como sus famosos huevos fritos con puntillita y patatas, croquetas, albóndigas o el imponente solomillo al Pedro Ximenez, se complementa este mes de junio con un añadido sin precedentes.


    Los restaurantes de Madrid, renovados con los años para seguir siendo hoy día sofisticadas direcciones de referencia para el buen comer, han elaborado un menú muy especial con los cortes de carnes ibéricas frescas como protagonistas.


    Este menú, disponible hasta finales de junio, está compuesto por tres tablas presentadas con diversas combinaciones, a un precio de 66 € con postre incluido, todo para compartir entre dos personas.



    Si tres son demasiado, también es posible consumirlas de forma individual al precio marcado en cada una y con un maridaje (aparte) recomendado:


    Tabla nº1: Cortes con sabor 9€

    Croquetas de jamón Cinco Jotas de bellota 100% ibérico

    Buñuelos de carrillera ibérica sobre coulis de calabaza y vainilla

    *Vino recomendado: Fino Quinta, D.O. Jérez

    Tabla nº 2: Cortes gourmet 28€

    Pastrami de pluma ibérica con manteca colorada y manzana ácida

    Tartar de solomillo ibérico a la mostaza antigua con encurtido

    Tataky de presa ibérica con escabeche de miel y cebolllitas glaseadas

    *Vino recomendado: Montecillo Crianza, D.O. La Rioja

    Tabla nº3: Cortes a la parrilla 22€

    Pluma ibérica a la parrilla

    Solomillo parrilla

    Presa parrilla

    *Vino recomendado: Montecillo Reserva, D.O. La Rioja


    En el caso del menú completo, el postre llegará en forma un delicioso lingote de chocolate con teja de jamón Cinco Jotas de bellota 100% ibérico, que marida a la perfección con una copa de Santa María Cream.



    En estas fechas, todos los restaurantes Cinco Jotas visten de gala sus terrazas para disfrutar del buen tiempo. Elige tomar tus cortes en las encantadoras y coquetas mesitas exteriores del callejón de Puigcerdá, en la elegante amplitud de la calle Serrano, en Padre Damián… Donde quiera que estés, tienes un plan Cinco Jotas esperándote.

  • EL SR. MARTÍN, PARRILLA MARINERA EN MADRID

    EL SR. MARTÍN, PARRILLA MARINERA EN MADRID

    Suele decirse que Madrid posee el mejor puerto de mar de toda España. No se si es cierto o no, pero la verdad es que en Madrid se consume un pescado de calidad extraordinaria y los restaurantes dedicados fundamentalmente a producto marino tienen un nivel sobresaliente en muchos casos. Les hablo hoy de El Sr. Martín, un espectacular restaurante que tuve ocasión de conocer hace escasos días.



    Situado junto a la plaza de la Villa de París, el Sr. Martín propone un auténtico deleite a través del mejor producto de nuestras lonjas en elaboraciones sencillas pero magistrales en las que se realza la calidad del producto sin disfraz ni artificio. Como complemento indispensable la parrilla, un elemento que ha recuperado en los últimos años todo su esplendor y que vuelve a estar más vigente que nunca.



    A cargo de su cocina se sitúa un magnífico cocinero, Alfonso Castellano, con una dilatada experiencia que propone una carta en la que evidente, reina el pescado de diferentes zonas geográficas y en elaboraciones distintas.



    Anchoas artesanas, navajas de las Rías Gallegas, gambas de Garrucha, zamburiñas de Cambados y un sinfín de pescados en el que solo el mercado, las mareas y las temporadas biológicas  marcan el ritmo.



    El Sr. Martín posee zona de barra destinada a un picoteo más informal y comedor en la planta inferior. Magnífica selección de vinos a cargo de un gran profesional como es Patrick de Jesús que armoniza con maestría cada uno de los platos. Muy recomendable.