Categoría: restaurantes

  • RETAMA, LA COCINA MANCHEGA SE VISTE DE GALA

    RETAMA, LA COCINA MANCHEGA SE VISTE DE GALA

    Hoy les hablo del restaurante Retama situado dentro del impresionante complejo hotelero La Caminera en Torrenueva, una pequeña localidad en el corazón de La Mancha. La Caminera forma parte del grupo Sallés Hoteles, una pequeña cadena hotelera familiar fundada por Salvador Sallés y Rosa María Oriol que cuenta además con establecimientos en Cataluña, Málaga y Mallorca. La Caminera está dotado de 61 habitaciones, spa, campo de golf de 18 hoyos, pabellón de caza y aeródromo.



    Retama es el restaurante gastronómico de La Caminera y el mismo está dirigido por el chef manchego Javier Aranda. En efecto nos referimos a Aranda, propietario de los restaurantes madrileños La Cabra y Gaytán, galardonado este último con una estrella Michelín desde pocos meses después de su apertura.


    Aranda,toledano de Villacañas de nacimiento y con experiencia en fogones tan reputados como El Bohío, Urrechu, Satceloni o Piñera, fue con 29 años el chef más joven del mundo en lograr una estrella Michelín (precisamente en La Cabra donde la ha mantenido hasta el pasado año).

    La cocina de Aranda es una cocina sorprendente e innovadora, una cocina personal en la que en todo momento se vislumbra que detrás hay un magnífico cocinero que domina la técnica con soltura y que sabe imprimir a sus creaciones ese aire personal que las convierte en diferentes. 


    En Retama, Javier ofrece una propuesta vinculada a ese tan en boga «Km O» y por tanto centrada básicamente en el producto local. Elaboraciones convincentes y cuidadas a cargo de su jefe de cocina, Jaime Gómez Puche que rápidamente apuntan a que Retama se dirige a futuros galardones. La labor en sala de Mario Fernández  apuntala ese perfecto equilibrio entre cocina, bodega y sala.


    Servicio de sala irreprochable, vajillas minuciosamente seleccionadas, delicados emplatados y recetas que aúnan tradición y vanguardia ( su pipirrana con bacalao y jugos asados es sencillamente soberbia) ponen sobre aviso de que la apuesta de Retama es una apuesta seria y claramente dirigida a capitanear con firmeza la cocina manchega de más alto nivel.


    Posibilidad de optar por carta o por dos menús degustación, corto (Tradición) o largo (Retama), convierten a este restaurante con nombre de arbusto en una magnífica escapada gastronómica a un par de horas de Madrid. Y todo ello dentro de un espectacular resort de lujo en el que las posibilidades son multiples y la desconexión  inmediata. 


    Retama apunta alto. Los reconocimientos antes o después llegarán, no lo duden.








  • LA NOCHES DE OX´S: ALTA COCINA NAVARRA A 25 EUROS

    LA NOCHES DE OX´S: ALTA COCINA NAVARRA A 25 EUROS

    Son
    más de 30 años
    desde su apertura hacen de OX’s todo un clásico de la
    gastronomía madrileña y avalan la regularidad de esta casa a la que sus
    clientes siempre vuelven, un restaurante en el que disfrutar de la cocina con
    mayúsculas
    , sin artificios, honesta y de calidad.



    El
    matrimonio navarro formado por el cocinero José Ignacio Urdiain y su mujer Mila
    López de Urdiain,
    tras atesorar una experiencia de altura en grandes
    restaurantes de la época, emprendieron en 1985 su proyecto personal en OX’s, un
    restaurante que ha sabido adaptarse a los tiempos conservando esa esencia que
    lo hace único.



    Pues
    bien, este año y con el fin de hacer más llevadera la tan temida cuesta de
    enero, OX´s propone “Las noches de OX´s” , una fórmula en la que en horario de
    cenas y de lunes a sábado incluido, se puede optar por un menú gastronómico que
    irá cambiando según mercado y en el que por
    25 euros (bebidas no incluidas) puede elegirse un entrante, un primero, un
    principal y un postre.



    Una
    iniciativa que nos permite acceder de forma económica a la alta gastronomía
    vasco-navarra con la misma filosofía que desde siempre rige esta casa: la
    estacionalidad del mejor producto elaborado con cariño.


    Les
    dejo a continuación el menú con el que han inaugurado “Las Noches de OX´s”:




  • QUINQUÉ, LA ROTUNDIDAD DE LA COCINA DE MERCADO

    QUINQUÉ, LA ROTUNDIDAD DE LA COCINA DE MERCADO

    Muchas
    veces hemos comentado lo que parece ser una tendencia irrefutable. Después de
    años de cocina creativa, de esferificaciones, técnica y artificios -con todo el
    respeto hacia ellos cuando se ejecutan correctamente- parece que es la cocina
    más tradicional la que vuelve a ponerse de moda. Siguiendo aquella frase
    de  “originalidad
    es volver al origen”
    , todo indica que vuelven buenos tiempos para los
    guisos tradicionales, los fondos lentos, el buen producto y la cocina sin
    tiempo y con cariño
    .



    Hace
    escasas semanas ha llegado a Madrid un nuevo restaurante denominado Quinqué. A
    cargo de sus fogones dos jóvenes cocineros con trayectorias bastante parecidas
    y que sorprenden por su experiencia. Carlos Griffo comenzó su trayectoria
    profesional junto a Nacho Manzano (primero en Ibérica, el proyecto londinense
    del asturiano y después en Casa Marcial). Su currículum se completa con las
    cocinas de Quique Dacosta, street xo, La Bien Aparecida y Bibo Madrid donde
    terminó siendo jefe de cocina. Su socio en Quinqué, Miguel García, ha cocinado
    en los fogones de Casa Marcial (concretamente en su catering), en La Bien
    Aparecida y en Bibo Madrid donde fue segundo de cocina.



    En
    su nuevo proyecto, Quinqué, apuestan por la cocina de mercado y por los platos
    de siempre en ejecuciones cuidadas en las que no hay espacio para el efectismo
    y sí para los sabores.



    Obligatorias
    sus croquetas
    (recuerden su paso por Nacho Manzano) que seguramente darán que
    hablar y se colocarán sin tardar mucho en cabeza de todas las listas de mejores
    croquetas en Madrid. Como entrantes también unos magníficos mejillones que
    escabechan en la propia casa
    , una convincente ensalada con diferentes tipos de
    tomates
    de temporada (de esos que todavía “saben a tomate”) y bacalao o una
    excelente tortilla de merluza que se acompaña de piparras y que resulta
    francamente jugosa y resultona.



    La
    cuchara es mimada con especial cariño en Quinqué
    . Fabada asturiana, pochas con
    cocochas de merluza o verdinas con berberechos
    son tres opciones magníficas
    para confirmar ese afán por recuperar los sabores de antaño y los guisos
    esmerados.


    Entre
    los segundos buenos pescados (cogote de merluza, rodaballo salvaje a la brasa,
    merluza de pincho en salsa verde…) y carnes para todos los gustos; sabroso y
    meloso su rabo de toro guisado de forma tradicional y otras opciones
    interesantes como la perdiz autóctona escabechada o el chuletón de vaca.


    Si
    aún les queda hueco para el postre el arroz con leche con azúcar quemada o un
    recién incorporado mini tatin de manzana son el broche perfecto.



    Carta
    de vinos no demasiada amplia pero con opciones interesantes a precios
    comedidos.

    El
    comienzo no puede ser mejor y así lo atestigua un lleno absoluto el día de
    nuestra visita (martes al mediodía). A seguir su evolución porque Quinqué, no
    lo duden, apunta maneras
    .

  • THE ONE, LA SUTIL Y DELICADA COCINA DE HONG KONG EN MADRID

    THE ONE, LA SUTIL Y DELICADA COCINA DE HONG KONG EN MADRID

    No hay nada más injusto que la
    generalización. Y, si en un país pequeño como es España, nada tiene que ver la
    cocina gallega con la andaluza, ni la extremeña con la murciana, querer hablar
    de cocina china en general, siendo un país inmensamente más grande que el
    nuestro, es a todas luces incorrecto.



    La gastronomía de Hong Kong por diversas
    razones (su situación al sur del país, abierta al mar, su alto nivel de vida,
    su cultura ancestral…) es una gastronomía sumamente condicionada por ese culto
    al bienestar y a la salud
    -no solo física, sino también espiritual- que el hongkonés
    profesa.



    Les cuento todo esto a cuento de que hay
    en Madrid un restaurante dirigido por un matrimonio hongkonés que propone este
    tipo de cocina. El restaurante ubicado en la calle Lagasca se llama
    The One y
    el nombre es toda una declaración de intenciones por ser el único restaurante
    (al menos que yo sepa) en ofrecer la auténtica cocina de Hong Kong.


    Dave Cheng -chef de The One- y Xiang Xu
    -copropietaria y jefa de sala- basan su propuesta en una comida sana, elaborada
    al momento, con productos frescos de primera calidad (con abundancia de
    pescados y mariscos) y baja en grasas.


    En cuanto a las técnicas predominan
    sobre todo el uso del vapor como método de cocción para no maltratar el
    producto y mantener su pureza y ligereza sin que llegue a estar crudo (a
    diferencia de la cocina japonesa) y la utilización del wok.



    En la mesa productos de primera calidad,
    plenamente reconocibles, en los que la sutileza es la nota predominante. En
    Hong Kong se utiliza la expresión cantonesa “Wok Hei” (humo de wok) que implica
    que desde que el plato está listo en cocina, ha de pasar menos de 1 minuto
    hasta llegar a la mesa para que el cliente perciba ese humo, esa inmediatez,
    ese aroma a producto fresco.



    Les podría sugerir muchos platos.
    Magníficos los berberechos con sake, delicadísima la lubina al vapor,
    impresionante su solomillo de ternera en salsa de setas… pero pónganse en manos
    de Xiang que sin ninguna duda sabrá explicarles lo mejor que puede ofrecerles
    en ese momento.



    Recientemente ha estrenado una interesante
    carta de tapas y ofrece la posibilidad de servir cócteles para empresas y
    particulares en el propio restaurante.


    Disfruten de The One y, por favor, no
    reduzcan a cocina china lo que es cocina hongkonesa de altísimo nivel.

  • La Sociedad Bilbaína , el buque insignia de Bilbao

    La Sociedad Bilbaína , el buque insignia de Bilbao

    Cuenta la leyenda que
    antes de que existiera el  emblemático Museo Guggenheim en Bilbao, existía
    otro edificio igualmente singular que consiguió revolucionar la vida social y
    económica de esta ciudad:
    La Sociedad Bilbaína.




    Este club privado fue creado en 1839
    en un Bilbao  en plena efervescencia
    económica  y cultural por un grupo de
    ilustres bilbaínos quienes promovieron la idea de fundar un club social a la
    manera de los que iban apareciendo en diversos países de Europa.


    Entre
    los 133 socios fundadores figuran los
    apellidos más conocidos de la burguesía bilbaína de la época: Gaminde, Uhagón, Zabálburu, Echevarría,
    Ibarra, Briñas, Zubiría, Bergé, Torres, Vildósola, Obieta, Lequerica, Adán de
    Yarza, Bayo, Victoria de Lecea, MacMahón o Azaola.






    Arquitectura
    de la Bilbaína


    Calificado como Bien Cultural con categoría de Monumento,
    el edificio se caracteriza por la rotonda y cúpula de su esquina abierta a la
    ría, mientras que el interior se organiza alrededor de una gran escalera de
    caracol. El Club destaca por su biblioteca, considerada una de las mejores
    hemerotecas privadas de España, con un fondo de
    unos cuarenta mil volúmenes. Autores de la talla de Arturo Pérez-Reverte los han consultado en más de una ocasión para
    recabar información para escribir sus obras. 


    La
    decoración; epítome del buen gusto bilbaíno


    El
    valioso mobiliario  clásico  incluye piezas originales  de los siglos
    XVIII, XIX y XX,
    unas diseñadas  para
    la sede de la Sociedad y otras adaptadas a su espacio. Aunque, sin lugar a
    dudas, el mayor atractivo reside en sus pinturas, algunas de las cuales son
    fundamentales para la historia del arte vasco.


    Estas
    piezas se adquirieron para realzar las instalaciones de la Sociedad.

    Otro detalle curioso de su
    decoración  es la alfombra que cubre la
    escalera  que une las plantas Baja y  Primera fue confeccionada en 1998 por la
    Fábrica de Alfombras y tapices de Miguel
    Stuyck.








    Servicios
    de la sociedad Bilbaína


    Después de 180 años
    de existencia, el club continúa siendo un referente local para la organización
    de eventos culturales, sociales, empresariales y familiares; tanto del sector
    público como privado. Sus estancias acogen a diario una gran variedad de
    celebraciones y actividades. De sus propuestas caben mencionarse: las
    exhibiciones gastronómicas protagonizadas por restaurantes de prestigio, como el Celler de Can Roca, las
    conferencias, las presentaciones de libros y los conciertos.


    Gimnasio


    Equipado con zona fitness y zona
    cardiovascular y Frontón tipo squash, la sociedad también tiene un espacio para
    la práctica de golpes de golf .



    Salón
    de ajedrez


    Considerado el salón de ajedrez
    “en activo” más antiguo del mundo. Anatoly
    Karpov
    dejó su firma en una de las mesas. El ajedrecista ruso disputó una
    partida simultánea con 20 socios (18 jaque mates y dos tablas) en mayo del
    2007. Capablanca y Anann también han visitado sus
    instalaciones.




    Gastronomía


    Hay muchas razones para visitar
    Bilbao,
    una
    ciudad elegante y vanguardista llena de vida, pero  sus tradiciones o su patrimonio artístico,
    histórico y arqueológico, reconocidos a nivel mundial, son algunas de las más
    recurrentes. En el apartado gastronómico, la Sociedad Bilbaína brilla con luz
    propia;  figuras como los hermanos Roca y reconocidos
    cocineros nacionales  han pasado por sus
    fogones. Su cocina destaca por su sencillez, sabor y contundencia.  El
    tradicional Bacalao confitado con Pil-Pil de setas, la crema de puerro ligera
    con frutos del mar, el solomillo ibérico y fritada de pimientos o las
    alcachofas fritas con Lascas de Jamón y Frutas Micuit
    son sólo algunas de
    las exquisiteces que deleitan el paladar del comensal en este lugar.



  • PIÚ DI PRIMA, VUELVE LA ALTA COCINA ITALIANA A MADRID

    PIÚ DI PRIMA, VUELVE LA ALTA COCINA ITALIANA A MADRID

    Corría
    el año 2003 cuando en la calle Hortaleza de Madrid abría sus puertas un
    restaurante denominado Piú di Prima. La gastronomía en la capital entonces poco
    tenía que ver con lo que es actualmente. Piú di Prima supo canalizar una forma
    de entenderla que con los años se ha generalizado
    . Consiguió marcar tendencia
    en su momento y eso siempre es importante. La gastronomía empezaba a entenderse
    como una experiencia en la que además de a los platos se daba importancia al
    entorno, a la decoración y al ambiente. Nacía así una nueva forma de salir a comer
    o a cenar que quince años después sigue plenamente vigente.




    Aquel
    Piú di Prima cerró sus puertas trece años después y desde entonces la
    gastronomía italiana en Madrid quedó bastante huérfana de calidad. Pizzerías,
    franquicias y opciones low cost monopolizaban la cocina transalpina salvo
    alguna honrosa excepción.


    Hace
    escasamente dos semanas Piú di Prima reaparece en una nueva ubicación,
    manteniendo la calidad de siempre y adaptándose a los nuevos tiempos. La zona no
    puede ser mejor; en el señorial Paseo de Pintor Rosales, frente al Parque del
    Oeste y bajo la atenta mirada de un enorme vinilo de Sofía Loren junto al cual
    les será difícil resistirse a fotografiarse, Piú di Prima vuelve al panorama
    gastronómico con toda la fuerza, en un local que destaca por su cuidada decoración  a cargo del estudio de Laura Cuevas que se ha
    inspirado en El Dorado “máxima expresión de belleza y calidad, valores siempre
    presentes en el concepto  PIÙ DI PRIMA”
    según
    palabras de la decoradora.



    Al
    frente del restaurante la eficaz Teresa Santillana como directora que ya
    estuviera en la última etapa del Piú di Prima original y a cargo de sus fogones
    un magnífico cocinero, Stefano Franzin que también inaugurase el primer Piú di
    Prima.


    En
    su carta cocina tradicional italiana entendida como la amalgama de las
    diferentes “cucinas“ regionales del
    país. Franzin, veneciano de nacimiento, recorre a través de la carta el Véneto,
    Piamonte, Abruzzo y La Toscana sin olvidar las influencias de su “nonna”
    napolitana, creando todo un universo de sabores y texturas en los que la
    materia prima de máxima calidad y la perfecta ejecución de cada plato son
    constantes.



    Tras
    una selección de entrantes entre los que destaca su vitello tonatto (magnífico),
    las berenjenas alla parmigiana o la burrata della puglia resultan imprescindibles
    sus risottos (considerados uno de los cinco mejores risottos del mundo entre un
    total de 101 restaurantes). Cualquiera de los platos de pasta (elaborada
    siempre al momento por el propio chef) son una verdadera delicia. Imperdonable
    no probar su raviolone Piú di Prima que rescata una receta del siglo XV
    favorita de los nobles de la época. Pero elijan el que elijan, no tengan ninguna
    duda de que van a acertar.



    Postres
    a la altura entre los que destaca su tiramisú veneciano con gotas de chocolate
    y amaretto y su refrescante semifrío de mojito en texturas y bodega interesante
    claramente centrada en los vinos italianos con más de 40 referencias de las
    diferentes zonas vitivinícolas.


    Estamos
    de enhorabuena en Madrid. Vuelve, por fin, la alta gastronomía italiana. Y todo
    bajo la atenta y seductora mirada de la Loren.

  • REGRESA LA CENA FRANCESA MÁS GRANDE DEL MUNDO EN EL JARDIN DE ORFILA: GÔUT DE FRANCE

    REGRESA LA CENA FRANCESA MÁS GRANDE DEL MUNDO EN EL JARDIN DE ORFILA: GÔUT DE FRANCE

    El Jardín de Orfila, poseedor de 1
    Sol Repsol, mencionado en la Guía Michelin
    y
    ubicado dentro del Hotel Orfila que es uno de los dos hotel perteneciente a la Asociación
    Francesa Relais & Châteaux
    en Madrid, vuelve a unirse por 5º año
    consecutivo a un excepcional evento para celebrar la cena francesa más grande
    del mundo con el movimiento Goût de France.



    Organizado por el Ministerio de Asuntos
    Exteriores y Desarrollo Internacional francés
    junto con el galardonado
    restaurador Alain Ducasse, este acontecimiento mundial se inspira en el
    fundado por Auguste Escoffier en 1912 – Las Cenas de Epicuro: el cual consiste
    en ofrecer el mismo menú, en el mismo día, en distintas ciudades de todo el
    planeta con el mayor número posible de comensales. La cena se celebrará el
    próximo jueves 21 de Marzo
    a nivel internacional.



    MENU GOÛT DE FRANCE

    Ostra picante con perlas de cítricos y eneldo

    Parmentier con yema pochada y trufa Melanosporun

    Escabeche de Foie al oloroso con
    mango encurtido y piel de
    Picantón

    Pularda rellena de carabinero,
    seta de
    temporada y piñones

    Selección de quesos franceses

    Creme brulee

    BODEGA

    Champagne Taittinger Brut

    Nuit Saint Georges Albert Bichot A.O.C Borgoña

    Chardonnay Domaine Rolet “Tradition”A.O.C
    Arbois

    Chateau Virecourt A.O.C Burdeos

    omaine Paul Meunier Centernach Maury A.O.C
    Roussillon

    Chateau Nairac Barsac A.O.C Sauternes

    PRECIO: 105 € IVA INC. POR PERSONA CON MARIDAJE

    60 € IVA INC. POR PERSONA SIN MARIDAJE

  • CANTINA ROO, ASÍ SE SIENTE MÉXICO

    CANTINA ROO, ASÍ SE SIENTE MÉXICO

    Hace
    poco más de un mes que ha abierto sus puertas en Madrid Cantina Roo. Jugando
    con el nombre del estado de Quintana Roo, Cantina fusiona la cocina mexicana
    con producto mediterráneo.



    Al
    frente del proyecto Óscar Polanco,
    fotógrafo mexicano y apasionado de la gastronomía mexicana que cumple con
    Cantina el sueño de tener su propio restaurante. Para la consecución de ese
    sueño nada mejor que incorporar al mismo a Guillermo
    Ortega
    que tras iniciarse en este mundo en el mítico Currito de la Casa de
    Campo pasó tres años trabajando codo con codo junto a Óscar Velasco tanto en
    Santceloni como en algunos de los desplazamientos para los que Santceloni fue
    contratado en Londres o Pekín.


    Para
    dar forma a Cantina, Polanco y Ortega han pasado meses viajando por distintas
    zonas de México visitando mercados, puestos callejeros, restaurantes y
    empapándose de las últimas tendencias en la gastronomía de aquel país.


    El
    local que ocupa Cantina Roo ha sido decorado por Juan Castro y en el mismo prevalecen materiales industriales,
    azulejos y unos llamativos murales que adornan las paredes y que son obra del
    grafista Juan Múgica y en los que
    partiendo de la tradición mexicana de los exvotos se representan escenas de la
    vida cotidiana buscando las vertientes más divertidas y surrealistas. El
    resultado es un agradable local con un toque canalla en el que es fácil
    sentirse cómodo desde que se entra y que se divide en zona de barra con una
    carta específica de raciones y comedor.


    Gastronómicamente
    Cantina Roo combina los contrastes de los sabores populares mexicanos (ácido,
    picante o dulce) con un inmejorable producto mediterráneo. “Buscamos una cocina sencilla pero sofisticada a la vez; partimos de
    la cocina tradicional mexicana y su fusión con la mediterránea, pero proponemos
    una cocina moderna, contemporánea e innovadora como la que están practicando
    los grandes restaurantes en México”
    , asegura Ortega que resuelve platos de
    impecable factura y de magnífico nivel.



    Resultón
    un gambón en tempura, con lechuga Batavia y mayonesa de chipotle; sabrosos y
    equilibrados el taco pastor, así como uno más original con cochinillo;
    estupendo el ravioli de huitlacoche (se denomina así al hongo que produce la
    planta de maíz) y convincente la tosa de pato con Oporto y calabaza. Mención
    aparte unos sensacionales callos pibil con cilantro y cebolla encurtida de
    magnífico sabor. Apúntelo en su agenda que van a divertirse.

  • SOY KITCHEN, LA GENIALIDAD DE UN CHINO AL QUE EN MADRID LLAMAMOS JULIO

    SOY KITCHEN, LA GENIALIDAD DE UN CHINO AL QUE EN MADRID LLAMAMOS JULIO

    No sé cuántos
    de ustedes serían capaces de identificar en el panorama gastronómico madrileño
    a un cocinero chino al que todo el mundillo llama “Julio”. En realidad, su
    nombre es Yong Ping Zhang y evidentemente ante la dificultad, el público
    madrileño ha optado por darle un nombre castizo mucho más sencillo (al igual
    que ocurrió con aquel jugador balcánico llamado Hadzibegic al que la afición
    sevillista rebautizó como “Pepe”).



    Julio se hizo
    famoso en un pequeño local llamado Soy Kitchen que se situaba en la plaza de
    Los Montenses de Madrid. Cocina de difícil encasillamiento y destellos de
    genialidad convirtieron aquel Soy Kitchen en un referente y a Julio en alguien
    a quien había que visitar.

    Pero Julio fue
    evolucionando y hace algo menos de un año decidió llevar su Soy Kitchen a la
    calle Zurbano con un concepto mucho más de alta cocina, dejando el tradicional
    local de los Mostenses reconvertido en Lamian (nombre que se da en China al
    popular ramen japonés) del que pronto les hablaré.



    El nuevo Soy
    Kitchen es un restaurante que sorprende por su buen gusto y elegancia desde que
    entras en él. Decorado con minuciosidad por el estudio Lavela de Sandra Vergara
    y Raquel Lázaro ofrece una atmósfera cosmopolita y moderna a la vez que
    acogedora y confortable.



    Inclasificable
    y excéntrica (como el propio Julio), la cocina de Soy Kitchen sigue siendo convincente
    y divertida. Uno de esos restaurantes en los que sobre todo disfrutas desde el
    principio hasta el fin. Producto nacional que el propio Julio selecciona en los
    mercados de La Latina, Chamartín y Antón Martín y creaciones, complejas, casi
    insólitas en las que hay siempre dos denominadores en común: el juego de
    texturas, que consigue a base de técnica, y la intensidad y diversidad de
    sabores que se sustentan en el uso de ahumados, macerados y salsas caseras cuya
    receta al completo solo conoce el propio Julio. El resultado es una
    espectacular cocina de autor depurada al máximo con la que es imposible no sentirse
    gratamente sorprendido.


    Soy Kitchen
    presenta una propuesta basada en tres menús degustación (uno corto a 45 €, uno
    largo por 65 € y un menú ejecutivo de lunes a jueves a mediodía por 35 €).
    Además, este año incorpora dos nuevos menús degustación (uno 100% vegetariano y
    otro libre de gluten) y una carta de raciones para tomar en barra y en sala de
    lunes a jueves tanto a mediodía como por la noche basada en los platos de
    cuchara y guisos tradicionales de propios de esa cocina casera de las madres y abuelas,
    aunque con el sello inconfundible de su autor.


    Olvídense de
    prejuicios, abandónense en manos de este genio llamado Julio y sean felices (al
    fin y al cabo, la gastronomía es la industria de la felicidad).

  • PAULINO, UN REFERENTE EN LA BUENA MESA

    PAULINO, UN REFERENTE EN LA BUENA MESA

    No
    es ningún secreto que lo difícil no es abrir un restaurante; lo complicado es
    mantenerlo en el tiempo. No es lo importante dar de comer, sino dar bien de
    comer. Por eso cuando uno encuentra lugares que llevan ni más ni menos que la
    friolera de 64 años haciendo perfectamente las cosas cada día, descubre
    rápidamente que la buena mesa, la c
    ocina tradicional y los platos hechos con
    tiempo y cariño jamás pasarán de moda.



    Viene
    todo ello a cuento de la reciente visita que hicimos hace unos días a todo un
    clásico del que se habla mucho menos de lo que sin duda merece. Me refiero a
    Paulino, un cocinero de raza que desde hace 64 años lleva dando de comer a los
    madrileños y que mantiene toda la frescura y el cariño al comensal que le hizo
    famoso.


    Hubo
    un tiempo en Madrid en que Paulino era conocido como “el Zalacaín del pueblo” y
    lo era porque su cocina era tan impecable y perfecta como la de aquel Zalacaín,
    pero a unos precios comedidos que lo situaba al alcance de cualquier bolsillo.



    Aquel
    restaurante Paulino de la calle Alonso Cano, dio hace más de 15 años un nuevo
    Paulino situado en la calle Jordán, junto a la plaza de Quevedo, que fue el que
    visitamos hace unos días. En un local que originariamente fue una carpintería,
    Paulino de Quevedo se distribuye en una zona de barra y raciones y un amplio
    comedor posterior con un encanto que uno no se imagina desde fuera.


    En
    su carta encontramos platos tradicionales ligeramente reinventados. Confieso
    que a priori imaginaba una carta más clásica y tradicional, pero Paulino ha
    sabido adaptarse a los tiempos y a las novedades y sin perder el fiel de la
    cocina clásica sí consigue dar a esas recetas de siempre un toque personal que
    las convierte en diferentes.



    Llega
    así a la mesa un plato aparentemente sencillo, pero de ejecución y sabor
    perfecto; algo tan simple como un tomate pera asado a baja temperatura y
    acompañado de ramallo (alga también denominada codium y con un sabor inequívoco
    a percebe) advierte inmediatamente de la talla del cocinero que tenemos
    delante. Sabores delicados e intensidad en su justa medida preparan las papilas
    para un festival de platos en los que la nota común es la perfecta ejecución y
    el exquisito punto de cada uno de ellos.



    A
    un magnífico hummus de cocido madrileño y picadillo de chorizo siguen unos
    espectaculares espárragos verdes de primavera albardados en panceta ibérica en
    un perfecto punto y a los que acompaña una delicada vinagreta de pistachos.



    Muy
    correcto un tataki de presa ibérica servido junto a un chimichurri de piña y
    sensacional un ragout de lubina de estero y verduritas de temporada. Concluimos
    con una deliciosa pierna de lechal deshuesada de excelente sabor. Como ven
    platos tradicionales, pero con ese inequívoco toque personal de Paulino.
    Postres coherentes con el nivel y precios de esos que cada vez se ven menos en
    Madrid. Encontrar segundos platos de carne y de pescado en torno a 17 euros y
    con el nivel de Paulino no es tarea fácil. Se lo aseguro. De esos restaurantes
    que hay que visitar sí o sí.