Categoría: restaurantes

  • GABRIELA TABERNA, ESENCIA CASTIZA CON AIRES DEL SUR SIN PERDER EL NORTE

    GABRIELA TABERNA, ESENCIA CASTIZA CON AIRES DEL SUR SIN PERDER EL NORTE

    GabrielaTaberna nace como un espacio gastronómico que pretende convertirse en
    referencia en Majadahonda y en toda la zona oeste de la capital. Decorado con
    un exquisito gusto, Gabriela Taberna llama la atención nada más entrar por ser
    un lugar en que se busca el bienestar y la comodidad del comensal. En un primer
    espacio destinado a barra y mesas altas se sirven desde desayunos a aperitivos,
    pasando por una variada y completa carta de raciones con múltiples opciones
    para compartir.
     Tras la barra, la cocina
    vista
    deja a los comensales disfrutar de la experiencia de ver cómo se
    manipulan las materias primas antes de salir a escena. Al fondo del local, la
    zona destinada a restaurante pensada para esa comida familiar, de amigos o de
    trabajo en un ambiente mucho más tranquilo y relajado.

     

    Su
    propuesta culinaria respeta la esencia de la cocina de siempre, obedeciendo
    tres normas básicas: proximidad, estacionalidad y calidad en las materias
    primas, además de elaborar los platos con sencillez, mimo y cariño. Con esta
    hoja de ruta, Gabriela Taberna propone al comensal un apasionante viaje por las
    recetas más clásicas de la gastronomía española. Esencia castiza con influencias andaluzas sin perder el norte. Todo
    ello con el entrañable sabor de la taberna de siempre.



    Gabriela
    Taberna
    opta por llevar a un espacio vanguardista una cocina de esencia clásica
    y raíces tradicionales. Cocina de sabores en la que la temporada marque la
    carta y en la que el respeto a la mejor materia prima sea la base de una
    propuesta basada en la sencillez y en la honestidad. Gabriela quiere “recuperar
    el sabor”
    , rescatando platos tradicionales y recetas de esas “de siempre” que
    por efímeras modas se han ido olvidando.



    En
    su carta un primer apartado recoge todas esas raciones que no pueden faltar en
    ninguna taberna. Tan ricas, tan apetecibles y tan susceptibles de compartir. Patatas
    bravas, torreznos, oreja a la plancha con mojo picón, boquerones en vinagre,
    morcilla de Burgos…
    Difícil decidirse entre tanta exquisitez.



    Entre
    sus especialidades destacan su deliciosa ensaladilla rusa -cremosa y suave-
    que se acompaña de camarones, el riquísimo salmorejo cordobés, las gambas
    rojas estilo Gabriela
    , o el espectacular atún Gabriela “con ese aire muy
    del Sur”
    que cada día triunfa en sus mesas.



    Mención
    aparte merecen sus carnes y pescados en los que Gabriela no se la juega y opta
    siempre por primeras calidades a partir de las cuales su mano en la cocina
    consigue platos de magistral factura como su impresionante bacalao (al pil pil o al
    ajoarriero)
    , sus pescados del día, seleccionados cada
    mañana con mimo y rigor o sus fabulosas carnes (rabo de vaca madurada, solomillo,
    entrecot fileteado, lomo de vaca madurada, steak tartar…
    ).



    Y
    de postre, una cuidada selección de platos dulces como el brownie de chocolate, la tarta
    cremosa de queso
    o una sorprendente tarta de alcachofa
    rematan una carta para los paladares más exquisitos.



    En
    la parte líquida, buena selección de cervezas, vinos (más de treinta   referencias) y destilados para acompañar ese
    imperdonable momento de la sobremesa.

    Una
    amplia y privilegiada terraza
    acristalada con capacidad para más de 60 comensales
    completa el espacio y
    promete ser objeto de deseo esta temporada  
    convirtiéndose en ineludible punto de reunión y entretenimiento a
    cualquier hora del día o de la noche.



  • Concepto X, cocina de calidad en un entorno desenfadado

    Concepto X, cocina de calidad en un entorno desenfadado

     Inaugurado en el verano del complicado 2020, Concepto X llega a la madrileña calle de Narváez con la intención de abrirse su hueco en una zona en la que predominan los comedores tradicionales y los restaurantes con solera. Al frente del mismo un empresario danés de raíces portuguesas, Paulo Jesús y un ejecutivo italiano, Andrea Vota se juntan en un proyecto en el que aúnan tradición y renovación tomando como base la cocina mediterránea.




    Ya su nombre, Concepto X, juega con esa X que en matemáticas define lo indeterminado, aquello que está por descubrir, dotando a su proyecto de un halo de misterio que siempre resulta atractivo al comensal.



    Pero a la postre, el propósito se reconoce con facilidad y se dirige a platos cercanos, de sello eminentemente español a los que se dota de guiños internacionales y de dosis de cocina fusión que dan ese toque diferente» a platos, en general,  de muy buena factura.

    Al frente de sus fogones, Diego Manzanares ( Zalacaín, La Parra, La Verónica…) propone una carta en la que es el producto quien marca el paso; una carta que tiene intención de cambiar dos veces al año aunque mantendrá aquellos platos que más demanda vayan teniendo.

    En nuestra reciente visita tuvimos ocasión de probar varias de las creaciones de Manzanares. Rica la ensaladilla rusa que se acompaña de huevo frito y chips de yuca; magníficos los garbanzos acompañados de lombarda escabechada y costilla; bueno el pulpo asado con calabaza; sobresaliente la urta a la roteña (tan complicada de encontrar en Madrid) y sensacional la costilla de angus con demi glace sometida a tres cocciones.




    La parte dulce de la carta es una creación del chef del chocolate, Fran Segura, campeón del mundo en la World Chocolate Master 2014. Como complemento, Concepto X cuenta con una buena selección de vinos, cervezas, vermús y destilados.




    El espacio, a cargo del estudio de interiorismo Triscaideca se divide en zona de barra y mesas altas, zona de restaurante y terraza. Muy recomendable. 




  • Prístino, sabores de siempre en un entorno actual

    Prístino, sabores de siempre en un entorno actual

     La gastronomía, lo hemos comentado muchas veces, no es ajena a las modas y por tanto lo que en un momento «se lleva», años después deja de despertar  interés. Así, tras años en los que ha prevalecido la técnica y la vanguardia sobre la materia prima y la tradición, ahora  vuelve a exaltarse la calidad del producto y esas elaboraciones «de siempre» que vuelven a ponerse de moda.


    Así de los restaurantes en los que las técnicas sofisticadas, el nitrógeno y las esferificaciones eran  santo y seña, se vuelve -por efecto de la famosa ley del péndulo- a restaurantes que precisamente esgrimen el «menos es más» para apostar por propuestas en las que lo fundamental es la calidad de la materia empleada y en las que lo que se busca es la recuperación de esas recetas que todos, de una u otra forma, guardamos en nuestra memoria.

    Esa vuelta a las «casas de comidas» es una realidad y en Madrid se ha hecho patente en los últimos meses con aperturas como Sagrario Tradición, Candela, Quinqué o Prístino. Precisamente es  Prístino el restaurante que hoy reseñamos como recomendación Gastro y Gourmet.

    Prístino abre sus puertas a finales de 2019 lo hace precisamente con esa filosofía; tan aparentemente sencilla, pero tan ambiciosa al mismo tiempo. Y es que desde un elegante local del barrio de Chamberí, con una decoración en la que sentirse cómodo es inmediato, Prístino reivindica dos de los pilares básicos de la restauración. Buenas recetas en las que el producto es capital y servicio de sala, algo que incomprensiblemente habíamos denostado y que por fin vuelve a tener la importancia que nunca debió de perder.




    En su carta, un amplio abanico tan reconocibles como apetecibles. Croquetas melosas en ese punto perfecto de fluidez, ensaladilla rusa, torreznos, tortilla de patata, callos con pata y morro… Todo identificable al instante pero impecable tanto en presentaciones como en elaboraciones.




    En los principales, las carnes y pescados continúan la estela. Calamar de potera a la brasa, almeas a la sartén, lubina a la sal, merluza rebozada…conviven con opciones cárnicas de nivel. Fantástico el pollo de corral en pepitoria, chuletitas de cordero extremeño, cachopo, lomo de ternera... Multiplicidad de opciones para todos los gustos y paladares.




    Postres tradicionales como no podía ser de otra forma y bodega interesante con precios comedidos redondean una oferta que satisface a cualquiera. Como complemento a los momentos de pandemia, Prístino ha puesto en marcha su delivery, Mamotreto para los que prefieren no renunciar a las delicias del restaurante sin moverse de casa.


  • Limbo Player Two, segundas partes pueden ser muy buenas

    Limbo Player Two, segundas partes pueden ser muy buenas

     Acaba de aterrizar en la zona de Bernabéu Limbo Player Two, la secuela, podríamos decir, de aquel asador Limbo que situado en un hostel de Tribunal, nos sorprendía hace ya bastantes meses (es verdad que la pandemia nos ha desvirtuado el aspecto temporal). Limbo se presentaba como un asador moderno y desenfadado que sin embargo proponía una carta en la que su relación precio calidad quedaba patente y sus éxitos posteriores así lo han confirmado.

    Al igual que en el Limbo original, su propuesta gira
    en torno al horno de carbón y leña y un plato, el pollo a la brasa, como
    indiscutible protagonista. No obstante, la carta de Limbo Player Two pretende
    pasar de nivel llevando también el sello del reconocido chef Javier Brichetto,
    quien presenta ahora diversas y atractivas novedades. 



    De
    marcado carácter industrial, aunque con detalles en su decoración y puesta en
    escena que rezuman calidez y dotado de grandes ventanales, el restaurante se
    ha adaptado para acoger a una gran variedad de público, desde medio día hasta
    la noche. Este es un lugar para disfrutar de la
    gastronomía, la cerveza y la coctelería en cualquier momento del día. El espacio de Limbo Player Two, se divide en dos plantas y, dado que se
    ubica en una acogedora plaza, uno de sus enclaves más emblemáticos es sin duda
    su atractiva terraza acristalada que recuerda a una cabaña de madera y desde la
    que se disfruta de excelentes vistas sin ruido de tráfico ni coches alrededor.
    Otro de sus espacios más singulares es el reservado del piso superior, donde se
    ubica una mesa para compartir en privado en una estancia decorada con una
    librería y elementos vintage que rinden homenaje al pollo. 




    Aunque
    el Pollo asado al carbón marinado durante 48h. con ají panca y cerveza
    tiene todas las papeletas de ser la estrella de la casa junto a las míticas
    Costillas de cerdo ahumadas con salsa BBQ Jack Daniel’s,
    la carta de Limbo Player Two se presenta cargada de apetecibles novedades entre
    las que destacan, en el apartado de los entrantes: el Springroll de pollo
    con romesco de avellanas
    . A continuación, entre los platos
    principales, resulta especialmente llamativa la nueva Milanesa a la pizza
    de ternera con mozzarella, pimientos al rescoldo, aceitunas y tomate,
    que
    se puede acompañar con la Ensalada de judías verdes con aliño Thai de
    Sweet chili
    y/o las Patatas fritas cortadas a mano. Por
    supuesto, también están presentes las míticas guarniciones de Asador Limbo como
    la Patata de feria (patata asada rellena de queso ricota y parmesano)
    y los Tomates a la brasa con perejil y aceite de ajos asados a
    la cabeza. También, y para el momento dulce, no faltan seductoras propuestas
    como pueden ser el Cheessecake de queso brie con galleta de mantequilla
    o el Banoffee pie con toffee y nata montada de vainilla.

     


    Para
    acompañar semejante festín, Limbo Player Two dispone de todo tipo de bebidas
    con y sin alcohol, destacando su amplia selección de cervezas que incluye desde
    la castiza El Águila y El Águila sin filtrar hasta las internacionales
    Paulaner, Heineken o Hop House, además de un grifo de cervezas artesanales que
    se irán rotando y de las diferentes variedades de “Bastarda”, la cerveza
    artesana propia de Grupo La Musa. 


  • Limbo Player Two, segundas partes pueden ser muy buenas

    Limbo Player Two, segundas partes pueden ser muy buenas

     Acaba de aterrizar en la zona de Bernabéu Limbo Player Two, la secuela, podríamos decir, de aquel asador Limbo que situado en un hostel de Tribunal, nos sorprendía hace ya bastantes meses (es verdad que la pandemia nos ha desvirtuado el aspecto temporal). Limbo se presentaba como un asador moderno y desenfadado que sin embargo proponía una carta en la que su relación precio calidad quedaba patente y sus éxitos posteriores así lo han confirmado.

    Al igual que en el Limbo original, su propuesta gira
    en torno al horno de carbón y leña y un plato, el pollo a la brasa, como
    indiscutible protagonista. No obstante, la carta de Limbo Player Two pretende
    pasar de nivel llevando también el sello del reconocido chef Javier Brichetto,
    quien presenta ahora diversas y atractivas novedades. 



    De
    marcado carácter industrial, aunque con detalles en su decoración y puesta en
    escena que rezuman calidez y dotado de grandes ventanales, el restaurante se
    ha adaptado para acoger a una gran variedad de público, desde medio día hasta
    la noche. Este es un lugar para disfrutar de la
    gastronomía, la cerveza y la coctelería en cualquier momento del día. El espacio de Limbo Player Two, se divide en dos plantas y, dado que se
    ubica en una acogedora plaza, uno de sus enclaves más emblemáticos es sin duda
    su atractiva terraza acristalada que recuerda a una cabaña de madera y desde la
    que se disfruta de excelentes vistas sin ruido de tráfico ni coches alrededor.
    Otro de sus espacios más singulares es el reservado del piso superior, donde se
    ubica una mesa para compartir en privado en una estancia decorada con una
    librería y elementos vintage que rinden homenaje al pollo. 




    Aunque
    el Pollo asado al carbón marinado durante 48h. con ají panca y cerveza
    tiene todas las papeletas de ser la estrella de la casa junto a las míticas
    Costillas de cerdo ahumadas con salsa BBQ Jack Daniel’s,
    la carta de Limbo Player Two se presenta cargada de apetecibles novedades entre
    las que destacan, en el apartado de los entrantes: el Springroll de pollo
    con romesco de avellanas
    . A continuación, entre los platos
    principales, resulta especialmente llamativa la nueva Milanesa a la pizza
    de ternera con mozzarella, pimientos al rescoldo, aceitunas y tomate,
    que
    se puede acompañar con la Ensalada de judías verdes con aliño Thai de
    Sweet chili
    y/o las Patatas fritas cortadas a mano. Por
    supuesto, también están presentes las míticas guarniciones de Asador Limbo como
    la Patata de feria (patata asada rellena de queso ricota y parmesano)
    y los Tomates a la brasa con perejil y aceite de ajos asados a
    la cabeza. También, y para el momento dulce, no faltan seductoras propuestas
    como pueden ser el Cheessecake de queso brie con galleta de mantequilla
    o el Banoffee pie con toffee y nata montada de vainilla.

     


    Para
    acompañar semejante festín, Limbo Player Two dispone de todo tipo de bebidas
    con y sin alcohol, destacando su amplia selección de cervezas que incluye desde
    la castiza El Águila y El Águila sin filtrar hasta las internacionales
    Paulaner, Heineken o Hop House, además de un grifo de cervezas artesanales que
    se irán rotando y de las diferentes variedades de “Bastarda”, la cerveza
    artesana propia de Grupo La Musa. 


  • Pancipelao, el tradicional cocido de La Clave llega a Vallecas

    Pancipelao, el tradicional cocido de La Clave llega a Vallecas

    El restaurante de cocina
    tradicional española Pancipelao, situado en el madrileño distrito de Vallecas,  ofrece el menú de cocido madrileño en cuatro vuelcos
    más económico de la capital, cada lunes a 12€
    .Con la esperanza puesta en las comidas y cenas navideñas, su
    propietario Tomás Gutiérrez ha invertido más de 120.000€ en una profunda
    reforma del local, antes conocido como la marisquería El Faro. “Se ha
    transformado en un rústico mesón de los de toda la vida con tres amplios
    comedores y cocina abierta”
    , apunta el empresario.

     


    De la mano del carismático chef toledano Pepe Filloa (más de 40
    años al servicio del fogón y la cazuela), Pancipelao apuesta por las comidas
    con emblemáticos guisos de cuchara como el cocido madrileño servido en cuatro
    vuelcos, la fabada asturiana y las fabes con perdiz
    . Sin olvidar otros
    clásicos: callos a la madrileña, conejo asado, rabo de toro estofado a la
    cordobesa…

     


    Además,
    arroces y asados son las principales especialidades de una carta rotacional que
    supera las 60 referencias, enriquecida con numerosas sugerencias del día y
    especial atención a los productos de temporada. Así, las verdinas con boletus y
    carabineros y las alcachofas de la ribera navarra del Ebro con ibéricos

    destacan entre sus delicias otoñales.

     


    El garbanzo castellano desembarca en pleno Vallecas. Pancipelao incorpora el popular cocido en cuatro vuelcos del cocinero toledano (croqueta de pringá, sopa, garbanzos y verduras, y viandas), que viene de obtener en el restaurante La Clave (Velázquez, 22) la Mejor Nota Media del Club de Amigos del Cocido en sus 30 años de historia. Se sirve de lunes a domingo por 21€ (sin pan, bebida ni postre). El cocido también puede encargarse para recogida en el local.

     


    Por primera vez en el barrio de Vallecas este guiso tan arraigado
    al pueblo de Madrid, cuyo origen se remonta a la ‘olla podrida medieval’, puede
    maridarse con cava catalán
    , en un menú cerrado de 35€ (con pan bebida y
    postre). Por 30€ con Rioja o Ribera.

     

    Cuatro tipos de arroces reúnen los
    sabores del litoral valenciano: la auténtica paella, el arroz negro con sepia,
    el arroz con conejo y caracoles y el arroz con carabineros. Sin olvidar el
    arroz ciego típico del Mar Menor de Murcia. De los asados castellanos, destacan
    la paletilla de lechal y el cochinillo al estilo segoviano. Entre los pescados,
    bacalao al gusto (a la vizcaína y al horno).

     


    Con
    predilección por la materia prima nacional, barra y terraza continúan el viaje
    por las cocinas regionales: de la frescura de la costa andaluza (chocos
    gaditanos y gamba de Huelva)
    a la calidad de la carne norteña (cachopo de
    ternera asturiana y solomillo de vaca vieja gallega).
    Además, huevos rotos con
    zamburiñas y trufa, cecina de león, morcilla de Burgos, mollejas de lechal,
    boquerones a la bilbaína, chipirones rellenos en su tinta…
    Para chuparse los
    dedos.

     

    Una
    veintena de clásicos componen la carta de vinos
    , con Reservas de gama alta como
    el Rioja Viña Ardanza y el Ribera Malleolus de Emilio Moro, idóneos para regar
    las carnes rojas. Para los arroces y pescados, el rosado Chivite Las Fincas de
    Arzak
    y los blancos Señorío de Blanca Peña, Godello y Albariño. Dando juego, el
    versátil Ribera Pagos de Quintana, Roble y Crianza.



  • El menú de Navidad de PerretxiCo este año a domicilio

    El menú de Navidad de PerretxiCo este año a domicilio

    Solemos asociar la Navidad a esa época de costumbres y hábitos del pasado, caracterizada por las comilonas opíparas y la unidad familiar, las cenas, el reencuentro con personas que no vemos tanto como nos gustaría. Excusas suficientes para llenar el estómago de nuevas propuestas gastronómicas con las que darle un capricho al apetito. 



    Por ello, la época navideña se ha ido convirtiendo en un periodo para aunar  la tradición y la modernidad. Así lo ha demostrado el chef más laureado de  Euskadi, Josean Merino, en uno de los imprescindibles gastronómicos más  trendy de la capital, sus tabernas perretxiCo, premio HOT CONCEPT 2020 al  mejor concepto de casual dining, con un MENÚ DE NAVIDAD pensando para  disfrutar EN CASA. 
    Se trata de una propuesta muy especial, en la cual los platos se rematan en  casa disfrutando de la experiencia de salsear como un auténtico chef con las  indicaciones de Merino. Se podrá encargar y recoger en las tabernas y pedir a  través de la app Glovo. El menú está compuesto por los siguientes platos: 

    – Jamón ibériCo cortado a cuchillo. 
    – Croquetas. 
    – Ensaladilla rusa (Top 10 nacional 2019) 
    – Turrón de foie con yogur colado, almendras tostadas y brotes mentolados.
     – Txangurro a la donostiarra dorado al horno. 
    – Caldo de pescados del CantábriCo. 

    – Rodaballo salvaje a la donostiarra. 
    – Cordero asado a baja temperatura. 
    – Surtido de dulces vascos. 

    Precio aprox. por persona: 50 € 
    Desde el lunes 14 de diciembre de 2020 hasta el miércoles 6 de enero de 2021, ambos incluidos, se podrá disfrutar de este innovador menú.

  • Candela, una casa de comidas de esas que nunca defraudan

    Candela, una casa de comidas de esas que nunca defraudan

     La «tendencia» en gastronomía, como en tantos otros aspectos de la vida, es fundamental. Si algo hemos vivido en los últimos años es ese cambio de una cocina vanguardista y efectista a la recuperación de conceptos que hace una década no se planteaban por considerarlos caducos. Recetas de siempre, terminaciones en mesa, recuperación de sabores olvidados… incluso en lo decorativo y funcional hemos pasado en poco tiempo del minimalismo a resucitar un concepto que había desaparecido prácticamente como es el de las casas de comidas. Ahora mismo esa es la tendencia y nuestra reciente visita a Candela Madrid, un local con solo cuatro meses de vida, así lo confirma.


    Y es que en ese concepto de casa de comidas se engloba todo aquello que injustamente habíamos desechado; dar mayor importancia al contenido que al continente, recuperar platos que incomprensiblemente desdeñábamos por considerarlos viejunos, volver a la sencillez y a la autenticidad, a la cocina honesta de toda la vida que Candela Madrid deja patente en su propuesta.


    Distribuido en dos zonas, la planta calle más dirigida al tapeo informal y el comedor en el sótano, Candela ofrece al comensal un abanico de buenas recetas que se ejecutan con precisión y que convencen inmediatamente al comensal. Su carta está diseñada por José María Ibañez, jefe de cocina durante trece años del mítico restaurante Semon. Como jefe de cocina, Pedro González Rial, un veterano que ha pasado por diferentes restaurantes del prolífico Grupo Oter dirigiendo sus fogones. Ahora se acompaña de Jorge Pérez-Juste (formado en El Celler de Can Roca) para dar forma al capítulo dulce de la propuesta.

    Entrando en su carta destacan entre los entrantes platos como las alcachofas crujientes (que probamos el día de nuestra visita con sobresaliente resultado), las croquetas de jamón, la ensaladilla con langostinos, unos sugerentes calamarcitos de potera acompañados de mayonesa de lima o el foie micuit elaborado en la casa.

    Entre sus segundos variedad de arroces e interesante oferta tanto en carnes como en pescados. Tuvimos ocasión de probar un delicioso bacalao al pilpil (hay que ver lo que cuesta encontrar un buen pilpil en Madrid) que dejaba en evidencia el buen nivel que en cocina mantiene el restaurante.




    Fundamentales igualmente las albóndigas con colmenillas, una deliciosa receta que proviene de Semon, sus estupendos callos a la madrileña, imprescindibles en cualquier casa de comidas que se precie, y un magnífico steak tartare elaborado delante del comensal, como dictan los cánones y que se acompaña de patatas souflé.




    La
    carta de vinos la compone una cuidada selección de 25 referencias en la
    que, a excepción de algunos clásicos de alta gama, apuesta por etiquetas de
    autor, denominaciones de origen menos habituales –Toro, Bierzo, Ribeiro, Ribera
    Sacra…– y, en general, vinos de buena relación calidad-precio que no
    engrosen la factura final. Cabe mencionar también a un equipo de sala motivado
    y con experiencia que contribuye a redondear la experiencia.

     

  • Bel Mondo, llegar, ver y conquistar

    Bel Mondo, llegar, ver y conquistar

     Desde hace escasas semanas el local que durante años ocupara Loft 39, uno de esos locales que tanto gustaban en Madrid «para ver y ser visto». se ha convertido en Bel Mondo, un restaurante italiano que en este escaso tiempo se ha convertido en el nuevo place to be de la capital. Llegar y vencer.




    Perteneciente al Grupo Big Mamma, creado a su vez por Tigrane Seydoux y Victor Lugger, Bel Mondo es el decimocuarto restaurante de este grupo que ha sabido desarrollarse en Europa (la mayor parte de sus restaurantes están en Francia) con una puesta en escena y un story telling que desde luego no dejan indiferente a nadie.


    Cada uno de sus restaurantes es diferente entre sí y cuentan con un estudio interno de decoración, KIKI,  que se encarga de hacer auténticos objetos de deseo. Bel Mondo es desde el primer momento sorprendente e impactante. Su escalera es- y va a seguir siendo- objeto de múltiples fotografías destinadas a las redes sociales y sus diferentes espacios enamoran a primera vista con una estética a medio camino entre lo elegante y lo romántico, entre lo barroco y lo kitsch. La mezcla, créanme, funciona.

    Gastronómicamente el grupo se surte de seleccionados productores y ofrece una carta fácil de gustar, con precios agradecidos y platos que resultan resultones y agradables para un público que busca en la experiencia mucho más que lo netamente gastronómico. Sumergirse en Bel Mondo es mucho más que visitar un restaurante italiano. Big Mamma es consciente de que sus locales son esos restaurantes en los que todo el mundo quiere -y casi necesita- estar o haber estado y no deja ningún cabo suelto para que todo funcione según sus previsiones.




    Es el restaurante perfecto para estos tiempos de redes sociales y una gran capital como Madrid, que necesita cada cierto tiempo un revulsivo y una novedad ante la que postrarse. Basta con que pasen por la puerta de Bel Mondo para que vean que siempre hay gente esperando una mesa en el restaurante. No en vano, su sistema de reservas deja siempre un número de mesas destinadas a público sin reserva, lo cual es una estupenda forma de asegurarse permanentemente gente a su entrada que a su vez genera en quien pasa por delante interés por lo que allí dentro se ofrece. Lo dicho, la fórmula es sobresaliente.

    La carta cumple sin problemas. Son platos que apetecen a prácticamente todo el mundo, con una puesta en escena sensacional y que a la postre resultan ricos e interesantes. Precios comedidos, personal italiano eficiente, simpático y diligente, carta de vinos italianos y cócteles… Bel Mondo lo tiene todo para convertirse precisamente en lo que quiere convertirse, ese restaurante al que sí o sí hay que ir. La experiencia merece la pena. Recomendable.





  • La Posada del Nuncio, cocina de mercado de excelente nivel

    La Posada del Nuncio, cocina de mercado de excelente nivel

     Hemos tenido ocasión de conocer recientemente uno de esos restaurantes que rápidamente te cautivan. Y es que en estos tiempos de pandemia y crisis, la gastronomía -como el resto de los sectores y facetas de la vida- está viviendo momentos convulsos que, sin duda, terminarán por desechar usos y costumbres que hasta ahora eran habituales y por renovar diferentes conceptos. Pero vamos a La Posada del Nuncio y les contamos lo que allí pudimos ver y probar.


    En Gastro y Gourmet siempre hemos sido defensores de algo tan sencillo como que a un restaurante se va a pasarlo bien; a comer, cuanto más rico mejor y a no romperse demasiado la cabeza con conceptos confusos y técnicas complicadas. Si el producto es de primera, las elaboraciones correctas y el servicio cercano y diligente es casi seguro que la satisfacción va a ser segura.

    Javier Sánchez, chef y propietario de La Posada del Nuncio sabe bien lo que se hace y comulga a buen seguro con lo expuesto. En su restaurante, acogedor desde el momento en ql que se entra en él, se tienen en cuenta todos esos mimbres; muy de agradecer sobre todo cuando se encuentra en una zona, Madrid de los Austrias, a escasos metros de la plaza Mayor, en la cual se ha denostado al madrileño y se ha dirigido todo a ese turisteo guiri al cual en muchas ocasiones se engaña con propuestas que -salvo el nombre- poco tienen que ver con la auténtica gastronomía española.

    Pero en la Posada del Nuncio todo es como debe de ser. El producto es capital y se cuida primordialmente. Esto es algo que se aprecia nada más entrar y ver los bodegones de verduras naturales que reciben al visitante. Atención a sus tomates que juegan en la liga de los top de la capital. Javier los recibe todavía verdes desde Carabaña, León o Navarra para madurarlos en su casa y servirlos en el momento óptimo. Una verdadera delicia, no dejen de pedirlos si por La Posada acuden porque son francamente magníficos.




    La carta, en fin, se compone de múltiples opciones apetecibles, en su mayoría a base de recetas de siempre que Sánchez reinterpreta con maestría. Soberbias las alcachofas, ahora que comienza la temporada, con foie, jamón y sal; sublimes sus torreznos XXL con ese crocante procedente de una fritura perfecta en la que no hay espacio para el exceso de grasa y espectacular un risotto con boletus, trufa y parmesano de sobresaliente nivel.




    Entre los segundos la tónica se replica. Opciones apetecibles en las que la calidad de la materia prima brilla con luz propia. En nuestra reciente visita nos decantamos por un espléndido salmonete. Simplemente al horno, en un punto perfecto de asado y en el que era sencillo vislumbrar el punto de frescura y el perfecto trato dado en cocina.




    Sería completamente injusto terminar nuestra reseña sobre La Posada del Nuncio sin hacer referencia, a Ángelo, nuestro camarero portugués que dió un recital de lo que debe ser el servicio en sala. Cercano, afable y profesional en todo momento, fue el broche perfecto para redondear una sensacional experiencia. 




    Aparentemente la fórmula es sencilla. Sin embargo, la experiencia demuestra que no debe de serlo tanto. Como siempre la mejor forma de contrastarlo es yendo y probando. No duden que ser feliz en La Posada del Nuncio es prácticamente inevitable. Pónganse en manos de Javier Sánchez y su equipo y disfruten.