Categoría: restaurantes

  • Iztac festeja el Día de Muertos con un menú muy especial para honrar a los que ya no están

    Iztac festeja el Día de Muertos con un menú muy especial para honrar a los que ya no están

    Decía
    Mario Benedetti que “
    Después de todo, la
    muerte es sólo síntoma de que hubo vida
    ”, y ésta es la idea que se festeja
    en todo México los días 1 y 2 de noviembre:
    la muerte es parte de la vida y debemos celebrarla. En el Día de Muertos la Gastronomía Mexicana juega un papel
    muy importante
    , no en vano ambas han sido declaradas por
    la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por lo que IZTAC, -convertido ya en todo un
    referente de la auténtica cocina mexicana en Madrid-, conmemora esta festividad tan significativa en México con un menú
    degustación especialmente diseñado por Juan Matías
    , chef ejecutivo del
    restaurante, que se podrá degustar los próximos
    días 30 y 31 de octubre en servicio de cena
    .


    La
    creencia popular prehispánica dice que
    las almas de los seres queridos que se nos fueron regresan durante el Día de
    Muertos
    , por ello, se les recibe con
    su comida y bebida favorita.
    Y así proceden en IZTAC, honrando el alma de
    todos los muertos y de los amantes que dan nombre al restaurante:
    Una
    historia de amor ambientada en el esplendor del Imperio Azteca que relata la
    tragedia de Iztaccíhuatl y Popocatépetl
    en la que la joven y bella Iztaccíhuatl
    muere de tristeza tras creer, erróneamente, que su prometido había fallecido en
    la batalla.




    Una
    receta que nunca falta en cada cena es el delicioso pan de muerto con el que finaliza
    el Menú Degustación que se ofrecerá
    únicamente en las cenas de los días 30 y 31 de octubre al precio de 55 euros
    (bebidas
    no incluidas) y que se compone de los siguientes platillos:


    Caldo
    de Milpa

    Fondo de
    ave, hongos, chile poblano, flor de calabaza y granos de maíz; perfumado con
    epazote

     

    Tetela
    de Maíz rellena de queso Oaxaca y hoja Santa

    Antojito
    típico mexicano a base de masa de maíz rellena de queso de la región de Oaxaca,
    perfumado con hoja santa de sabor anisado, salsa de tomatillo verde y queso fresco.

    Dobladita
    de Pipián Blanco rellena de pato

    Tortilla
    de maíz rellena de pato desmechado en salsa de sésamo blanco y guarnición de
    alcaparras, aceitunas verdes y piparra. ¡El favorito de Diego Rivera!

    Tamalito
    de gambas y flor de calabacín veracruzano

    Masa de
    maíz rellena de gambón y flor de calabacín envuelta en hoja de Totomoxtle,
    cocido al vapor, servido con queso fresco y chiltomate.

    Pulpo
    en Manchamantel oaxaqueño

    Pata de
    pulpo a las brasas, en mole de sabor afrutado acompañado de frutas rostizadas.

    Entomatado
    de Pork Belly

    Barriga de
    cerdo confitada a baja temperatura con la piel crujiente, en salsa de tomatillo
    verde, chipotle y piloncillo, con guarnición de puré boniato y calabacín bola a
    la brasa.

    Pan de
    Muerto con chocolate

    Dulce
    de calabaza en tacha

     

    Ubicado
    en la plaza de la República del Ecuador, IZTAC
    abrió sus puertas en el mismo espacio en el que en 1959 se inauguró México
    Lindo con el fin de continuar con el linaje, cultura y tradición del que fue
    primer restaurante mexicano de Madrid. Un
    templo gastronómico que atesora la apabullante y fascinante esencia de México
    .

    Una celebración de los sentidos en la que no falta la
    explosión en el sabor y color de los platos.
    La
    carta recorre desde el noroeste en Baja California hasta el suroeste en
    Quintana Roo. Un total de 32 estados plasmados en cada una de las creaciones
    presentes en ella sintetizan las diferentes opciones culinarias dentro del
    país.



    El interiorismo, firmado por el estudio de arquitectura Free Hand, es una extensión más de la
    tradición que profesa su carta
    . Un lugar lleno de luz
    en el que sentirte como en casa donde se une la elegancia minimalista con
    materiales como la madera que aporta sensación de calidez.




    Los lienzos realizados por el artista Gabriel Moreno
    se integran perfectamente al diseño del restaurante y narran la maravillosa
    leyenda del Popo y el Iztac los dos grandes volcanes que se admiran desde la
    Ciudad de México.

     

  • Popa, el onírico universo de sabores del chef Willy Moya

    Popa, el onírico universo de sabores del chef Willy Moya

     Ahora que, por la dichosa pandemia, viajar
    es complicado (cuando no imposible), comer en ciertos restaurantes puede
    convertirse en una estupenda forma de hacerlo a través de sus platos a
    diferentes puntos del mundo sin moverse de la mesa. Viene esta reflexión a
    cuenta de la reciente visita que tuvimos ocasión de hacer al 
    restaurante Popa en el
    que el 
    chef Willy Moya ejerce con maestría y presenta una
    divertida carta en la que juega acertadamente con diferentes texturas, sabores
    e ingredientes que conforma una propuesta que, créanme, merece la pena.

     


     Moya es un magnífico cocinero
    formado en la sede central de le Cordon Bleu en París y que
    con posterioridad ha desarrollado su profesión en Londres, Estambul,
    Sevilla y Madrid donde dirigía la cocina del restaurante Lobo 8 ubicado
    en el Hotel Inglés
    . Dicha trayectoria es seguramente la causante del crisol
    de sabores
     que constituyen muchos de sus platos y en los que queda
    patente el buen hacer del cocinero.

     


    La carta del restaurante se divide en cuatro
    capítulos 
    entre los que destacan Sevilla y Estambul, que
    recogen sus platos preferidos de ambas etapas. Mientras que en el
    primero 
    Moya refleja la sencillez andaluza en platos como la ensaladilla
    de pulpo, el salpicón de marisco, el tomate aliñado con piquillos o unas papas
    aliñadas con ventresca
    ,
     en el segundo se advierten el
    atrevimiento de la fusión y toques más contemporáneos: 
    vieira kimchi,
    taco oriental de steak tartar y huevo de codorniz, falsa pizza de atún marinado
    en lima y café y ceviche de corvina con leche de tigre
     son algunos
    de los platos que lo integran.

    Interesante de igual manera
    el capítulo de entrantes con opciones tan sugerentes como la
    gilda en tempura o el paté ibérico al oloroso con escabeche. En las apartados
    de carnes y pescados el binomio andaluz asiático se mantiene.
    Así conviven recetas tan tradicionales y desnudas como los chipirones a la
    plancha, las gambas al ajillo, las coquinas o los pescados en fritura o
    directamente a la plancha con opciones más condimentadas como la presa de
    paletilla ibérica moruna.  En cualquier caso, la constante es el buen
    trato al producto y las ejecuciones correctas.

    Importancia capital otorga Willy al
    capítulo dulce de su carta. El estupendo hojaldre Saint Honoré o un delicioso
    postre de chocolate, calabaza asada, helado de avellana y aceite de oliva son
    solo un ejemplo de los mismos.




    Reseñable además su menú denominado Lo que
    diga Willy
    , 
    una fórmula pensada para aquellos que no tienen claro
    qué pedir, pero sí cuánto gastar, la mente lo bastante abierta y el paladar lo
    suficientemente educado como para ponerse en manos del chef. Por un precio
    que variará según mercado y las apetencias del comensal, Moya improvisará un
    menú confeccionado con diversos platos de la carta o elaborados con productos
    del día. 

  • Descubre la nueva carta de hamburguesas de Bocanegra

    Descubre la nueva carta de hamburguesas de Bocanegra

     Si hace algunas semanas os hablábamos de la propuesta gastronómica del restaurante Bocanegra, hoy queremos referirnos a su nueva carta de hamburguesas.




    El restaurante Bocanegra es un restaurante de corte canalla y algo pirata,
    tanto por la presentación de los platos como por las originales elaboraciones,
    que ofrece una carta de cocina mediterránea con toques internacionales pensada
    especialmente para compartir, tanto en el interior como en sus jardines exteriores, que cuentan con
    la terraza climatizada Bocanegra, además de una zona de mesas
    al aire libre, y que ofrece una carta diferente de corte más informal.




    Traspasar las puertas de Bocanegra es como adentrarse en el fondo del mar por sus
    tonalidades de azules turquesas y verdes presentes tanto en las paredes, como
    en los bancos corridos, en las mesas a medida con azulejos italianos
    incrustados y en los detalles de su vajilla; en la zona de barra con mesas
    altas unidas por arcos de metal y espejo creando un espacio diferente dentro de
    la sala del restaurante; la vegetación que viste paredes y cuelga del techo inspirada
    en las plantas marinas; y sus dos impresionantes graffitis del pirata que da la
    bienvenida en las escaleras de acceso al salón del restaurante, así como en el
    del fondo de la sala con los rostros de conocidas mujeres. La terraza muy
    luminosa y con abundante vegetación para disfrutar de los rayos de sol del
    invierno sin pasar frío. 



    Además de sus nuevas hamburguesas, algunas de las novedades que podemos
    encontrar en la carta del restaurante Bocanegra,
    son: merluza con salsa de gambas y patatas confitadas, chipirones de anzuelo a
    la plancha con pisto, el nuevo cachopo de ternera elaborado al momento con
    jamón ibérico y patatas bastón, o la ensalada de queso de cabra con anchoas,
    tomate y cebolla caramelizada.

    En cuanto a la nueva carta de hamburguesas, Bocanegra ofrece, con precios entre 12,50 y 15,50 euros,  las siguientes:


    Classic: Carne 100% vacuno, pepinillo americano, queso cheddar, tomate a la
    plancha, cebolla caramelizada y lechuga roble, acompañada de patatas fritas
    caseras

     

    Corsario: Carne 100% vacuno, huevo, bacon, BBQ, cebolla caramelizada, doble de
    queso, lechuga, tomate a la plancha y mayonesa, acompañada de patatas fritas
    caseras

     

    Gran Capitán: Doble 100% vacuno, bacon, lechuga roble, tomate a la plancha, cebolla
    caramelizada, queso cheddar, queso sándwich, salsa BBQ, mayonesa y acompañada
    de patatas dólar

     


    Grumete: Pechuga de pollo a la plancha con lechuga roble, queso Edam, mayonesa,
    bacon y tomate a la plancha, acompañada de patatas fritas caseras


     La Bucanera: Pollo empanado con lechuga de roble, tomate a la plancha, queso de cabra
    y mayonesa, acompañadas de patatas dólar

     

    Bocanegra Mex: Tinga de pollo, guacamole, pico de gallo, lechuga de roble, acompañada
    con patatas dólar

     

    Perla Negra: Pan Black con sésamo, carne 100% vacuno, trío de pimientos confitados,
    bacon y cebolla a la plancha, mezcla de quesos rallados y salsa americana, acompañada
    con patatas dólar

  • LA CLAVE, COCIDO Y MUCHO MÁS PARA ENFRENTARSE AL OTOÑO

    LA CLAVE, COCIDO Y MUCHO MÁS PARA ENFRENTARSE AL OTOÑO

     Tras varios meses cerrado como
    consecuencia del confinamiento y de los meses de verano y coincidiendo con la
    llegada del otoño ha reabierto sus puertas el restaurante la Clave, un
    restaurante que, aunque no tenga muchos años de vida, ha sabido hacerse su
    hueco en la gastronomía madrileña desde el primer momento.



    Especializado en cocina clásica española, el restaurante vuelve a
    servir el plato más emblemático de Madrid, además de otras tradicionales
    delicias regionales: callos a la madrileña, fabada asturiana, rabo de toro a la
    cordobesa…

    La Clave, las actuales circunstancias
    obligan, aplica todas las medidas anti-Covid: distancia de seguridad de dos
    metros entre mesas, uso de mascarillas, toma de temperatura, hidrogeles…
    “Los madrileños
    necesitan volver a disfrutar sus platos favoritos sin miedo y en condiciones
    seguras. La cocina española quiere dar un mensaje de esperanza en tiempos tan
    duros. Los comedores son seguros”
    apunta su propietario
    Tomás Gutiérrez, Presidente de Hostelería Madrid desde hace 19 años.



    Bajo la dirección de
    Ainhoa Gutiérrez, La Clave ha renovado su carta de otoño-invierno, integrada
    por 35 platos, además de seis sugerencias del día. Mantiene especialidades
    imprescindibles, muchas de ellas premiadas, como los callos a la madrileña, la
    fabada asturiana, el rabo de toro (Mejor Menú del Mes del Rabo de Toro), el
    cachopo de solomillo (finalista de ‘En Busca del Mejor Cachopo de España’), el
    conejo asado, el cochinillo segoviano y el chuletón a la parrilla.

     Se introducen tres nuevos arroces (ciego, meloso y al
    horno) y se innovan platos de cuchara como los garbanzos con boletus y
    langostinos. Entre otras novedades, destacan las alcachofas confitadas con
    huevo de codorniz y trufa, las milhojas de pulpo a la gallega, las pochas con
    carabineros y almejas, la merluza soasada con suquet de moluscos y trigueros,
    el bacalao confitado y su Vizcaína, los tacos de atún en adobo con mojo rojo
    caramelizado y papas arrugadas, la paletilla de cordero a baja temperatura
    glaseado y la sopa de frutas con sorbete de frutos rojos.



    Pero sin duda el plato estrella de La Clave es su
    impresionante cocido madrileño; un cocido madrileño que tiene como
    particularidad el que se sirve en cuatro vuelcos ya que, a los tres
    tradicionales, se antepone una exquisita croqueta elaborada con la “pringá” del
    cocido. Como plus para los más sibaritas, La Clave ofrece la posibilidad de
    armonizar su clásico cocido con Champagne Taittinger Brut Reservé
    , algo
    original y novedoso que vuelve a confirmar lo que muchos siempre hemos pensado:
    el champagne armoniza a la perfección con TODO.



     

  • Menú con Grana Padano D.O.P. en Murillo Café

    Menú con Grana Padano D.O.P. en Murillo Café

     Murillo Café ha sido el restaurante escogido por Grana Padano D.O.P. para la realización de un menú en el que todos los platos giran en torno a este suculento queso. Murillo Café, un bistró que fusiona la cocina mediterránea con lotes latinos , ha combinado el sabor de Grana Padano Riserva,
    un queso de más de 20 meses de maduración, con algunas de sus mejores
    recetas.


    Bajo
    esta premisa,
    el chef de Murillo Café ha
    creado una propuesta basada en dos entrantes y tres platos principales
    donde el queso es el protagonista.


    Como entrantes, Murillo Café presenta carpaccio
    de res
    con aceitunas deshidratadas, alcaparrones, Grana Padano Riserva, rúcula y vinagreta de limón de la casa; y ensalada
    de
    fideos de hinojo fresco con aguacate,
    Grana Padano Riserva y vinagreta de lima. 


    La selección de los
    platos principales de este menú especial con Grana Padano Riserva se compone de
    r
    isotto de tomates secos hecho con base de tomates deshidratados, tomate raf y
    queso Grana Padano Riserva derretido lentamente durante la cocción y decorado
    con finas lascas del mismo; fagotti a la trufa negra: una
    pasta rellena de crema de trufa negra con emulsión de mantequilla, chalotas y
    Grana Padano Riserva; y patacones de plátano macho frito y queso Grana
    Padano Riserva
    , servido con
    tartar de tomate Raf, aguacate y nata criolla.

    Con
    este menú especial, Murill
    ó Café
    traslada la versatilidad, el sabor y las propiedades nutricionales de Grana
    Padano
    Riserva, uno de los mejores exponentes de la
    gastronomía italiana
    .




     Murillo
    Café
     lleva desde comienzos del siglo XX siendo un referente del barrio de
    Jerónimos-Retiro,
    no solo por sus platos sino por estar rodeado de los
    principales museos y edificios dedicados a la cultura y al arte de Madrid como
    son el Real Jardín Botánico, el museo Nacional del Prado, la Real Academia
    Española y la iglesia gótica de San Jerónimo El Real
    .




    Junto con este menú único, Grana Padano D.O.P. añade a la experiencia
    del comensal la presencia de una imponente rueda de queso Grana Padano
    Riserva: una
    pieza de 35kg que ha sido enviada directamente
    desde el Valle del Po, en el norte de Italia, zona de producción de los quesos Grana
    Padano.




  • Maison Mèlie, el glamour y la autenticidad de la gastronomía francesa en el corazón de Madrid

    Maison Mèlie, el glamour y la autenticidad de la gastronomía francesa en el corazón de Madrid

     Hace
    poco más de un año que llegó a la madrileña calle de Génova un novedoso
    concepto que, en un coqueto local con acogedoras paredes vestidas de
    toile de Jouy, evoca a un café parisino
    de finales del siglo XIX, aunando la
    patisserie (pastelería) con la boulangerie
    (panadería) y el
    restaurant boutique.



    Su
    nombre, Maison Mélie, proviene de
    una pastelería que abrió sus puertas en la pequeña localidad de Honfleur
    (Normandía) en el año 1894. Maison Mélie
    llega a España de la mano del financiero Michel
    Glas
    que se propone trasladar a Madrid la esencia de la mejor gastronomía
    francesa, así como de las delicias de su mítica panadería y pastelería.


    Al
    frente de su obrador
    Olivier Duport,
    un conocido maestro pastelero que ha sido galardonado en múltiples ocasiones. Degustar
    sus impresionantes
    croissants (con mantequilla d’Isigny), sus inigualables
    macarons y sus panes es algo que
    nadie debiera dejar de hacer.

     El chef Jean Charles Lanne dirige la cocina
    del restaurante de Maison Mélie proponiendo
    una carta eminentemente francesa (foie
    gras mi-cuit, ratatouille, pavé de salmón, croque-monsieur, tartare de buey…
    ),
    pero en la que también hay
    cabida
    para algunos platos internacionales (tabulé
    de quinoa, vitello tonnato…
    ), así como una amplia selección de hamburguesas.

    Maison Mélie se convierte así en un destino obligatorio
    para disfrutar de un buen desayuno,
    una excepcional merienda (24 euros),
    un inolvidable brunch (29 euros) que
    la Maison ofrece cada domingo, un buenísimo almuerzo de negocio o
    una cena deliciosa. D
    e
    lunes a viernes hay también un menú del día al precio de 14,90 € y los sábados
    a 19,90 €.




    Complementariamente, Maison Mélie ofrece los servicios de delivery y take–away para
    disfrutar de sus excepcionales productos en el domicilio particular.




    La terraza de
    Maison Mélie

    dispone d
    e una carta específica compuesta tanto por tablas de embutidos y quesos franceses
    y españoles, así como de raciones
    variadas
    .




    Maison
    Mélie
    igualmente ofrece
    de 18h00 a 21h00 una Happy Hour donde se sirven (con un 25% de descuento) los más
    tradicionales platos del país galo (croque-monsieur, quiches variadas, tarta de
    cebolla…) para acompañar a cervezas,
    combinados y coctelería internacional
    .




    Para
    esta nueva temporada el restaurante propondrá mensualmente cenas acompañadas de música con un menú específico para cada ocasión
    y una original novedad: para mesas de
    más de 4 personas el anfitrión de la misma podrá diseñar el menú con el chef
    del restaurante y podrá ayudar a su elaboración en la cocina.

     

     

  • Zaga, un recién llegado que apunta maneras

    Zaga, un recién llegado que apunta maneras

    Aun en estos complicados tiempos de pandemia, desolación y cierres en cadena hay quien tiene el valor suficiente para poner en marcha nuevos proyectos. Nuevos proyectos, como en el caso del que hoy hablamos, donde las sensaciones son francamente buenas. Me refiero al recién inaugurado restaurante Zaga en la calle Bretón de los Herreros, dentro de ese área de influencia que desde hace un tiempo se denomina «ponzaning«.




    El restaurante Zaga se ubica en el local que en los últimos años era El Atelier Belge del chef Etienne Bastaits. El local en cuestión ha sufrido una remodelación integral a cargo del estudio Kubo Ene de la interiorista Natalia Casco. El nuevo espacio es sencillo, diáfano y luminoso, fiel reflejo de la propuesta gastronómica que Zaga plantea. La creación y diseño de marca ha corrido a cargo del creativo publicitario Javier de Vega.




    Entrando en materia, Zaga es un restaurante en el que la importancia del producto es fundamental. El propio nombre –Zaga– hace referencia a la defesa a ultranza de la materia prima que en Zaga se reivindica.


    Todo ello sin apartarse un ápice del concepto de sencillez y honestidad en una propuesta en la que sus propietarios quieren «un restaurante en el que se coma bien, con buenos productos, a precios comedidos y en un agradable entorno».

    Zaga se distribuye en dos ambientes claramente diferenciados. En la planta calle, barra y mesas altas, con una carta específica de raciones en la que destacan platos de toda la vida, con acertadas ejecuciones. Soberbias las empanadillas de bonito «como las de la abuela» y magnífica la tortilla de patata (con o sin pimiento verde) que destaca por su punto perfecto, diferente a esas versiones tan líquidas que últimamente arrasan en la capital. Ensaladilla rusa, croquetas… conforman opciones de su carta de picoteo que resuelve eficazmente un almuerzo o cena dinámico por un ticket de entre 15 y 20 euros.

    En la parte superior, el comedor, con capacidad para 50 personas distribuidas en mesas que llaman la atención por la adecuada distancia entre ellas. Además , «el ropero» es el nombre de un agradable reservado con capacidad para 14 personas.




    En la carta del restaurante, variedad de opciones interesantes. Sobresalientes las alcachofas confitadas, magnífico el tartar de atún rojo con un punto picante, original y sabroso el tataki de atún versionado e irreprochable un estupendo pisto con huevo frito.




    Entre los principales, variedad de arroces que se terminan al josper, carnes de La Finca, pescados provenientes de pequeños proveedores seleccionados con esmero, platos todos ellos que convencen y que se tarifan a precios más que comedidos. El escalope de ternera «con empanado secreto», el steak tartare o los dados de merluza con un perfecto rebozado exento de grasa son solo un ejemplo de que en Zaga lo fácil es comer muy bien.




    La carta de postres no es demasiada larga pero en nuestra reciente visita pudimos probar una muy correcta tarta de queso y un postre verdaderamente acertado, piña a la brasa con salsa de mojito. Sabrosa y refrescante, no dejen de pedirla sin visitan Zaga.




    En bodega, una carta con más de 40 referencias donde se cuidan los precios de los vinos, algo que siempre es acertado si se quiere animar el consumo. Como complemento el restaurante dispone de una coqueta terraza que redondea su oferta.




    Acaba de iniciar su andadura, pero las sensaciones no pueden ser mejores. Seguramente en estos tiempos complicados de postconfinamiento y crisis este sea el camino. Buen producto, elaboraciones sencillas correctamente ejecutadas, servicio diligente y precios agradables. No hace falta nada más para disfrutar de un restaurante y salir pensando en volver.


  • Iztac y su nueva carta de platillos tradicionales. Originalidad es volver al origen.

    Iztac y su nueva carta de platillos tradicionales. Originalidad es volver al origen.

     El restaurante Iztac  cumplió antes del verano dos años desde que abriera sus puertas en el local que durante décadas fuera el primer restaurante mexicano que hubo en España, México Lindo. Nada tiene que ver la propuesta de ambos restaurantes, ya que México Lindo popularizó ese tipo de gastronomía tex-mex que a larga ha contribuido a prostituir el concepto de la auténtica cocina mexicana, que es precisamente el que Iztac reivindica. Su propietario y alma mater, Jorge Vázquez, quería ofrecer a los madrileños ese restaurante que a él le gustaría encontrar en México cuando visita su país.




    Y es que la gastronomía mexicana poco o nada tiene que ver con fajitas, burritos y chupitos de tequila con sal y limón. Sería tanto como limitar la auténtica gastronomía española a paella y sangría. La gastronomía mexicana fue la primera gastronomía del mundo en ser declarada por la Unesco Patrimonio Invaluable de la Humanidad y ello por su riqueza y variedad de matices.


    Al frente de los fogones de Iztac, el chef Juan Matías dirige un entregado equipo de cocina que propone una carta en la que vuelve a mostrarnos platos desconocidos para la gran mayoría, sorprendentes y que convencen por su contraste de sabores y su equilibrio.

    En esta ocasión la carta que Matías propone se acerca a la cocina de las costas. No es habitual que en la carta de un restaurante mexicano al uso haya demasiados platos con ingredientes marítimos pero Iztac vuelve a marcar el paso y platea opciones tan sugerentes como el aguachile de camarones con recado negro (uno de los pocos platos que mantiene de su anterior carta), un sensacional aguachile verde de lubina, el taco estilo Rosarito y el taco de pescado maya, el bacalao a la veracruzana o un plato que personalmente me pareció sobresaliente, las gambas petroleras, gambones flameados en tequila, tinta de calamar, queso holandés y fritura de puerro.



    Evidentemente hay carta más allá del mar y la nueva carta plantea recetas tan atractivas como los papadzules (tortillas de maíz con huevo duro, salsa de pipas de calabaza, chiltomate y epazote), el delicioso salpicón de ternera, el mogo mogo, el mole poblano, el pato con manchamantel o el galáctico taco árabe elaborado a base de carne de lagarto ibérico.

    En el apartado de postres el nivel se mantiene con comodidad. Tartaleta de cajeta (dulce de leche de cabra), pan dulce mexicano con crema de vainilla y maracuyá, buñuelitos de leche quemada y vainilla y atención chocolateros del mundo, un adictivo espumoso de chocolate de metate con gelée de café de olla. Sensacional !!.

    Amplia selección de cervezas mexicanas, coctelería de nivel (fundamental probar sus margaritas), vinos españoles y mexicanos, micheladas, mezcales y tequilas coronan la propuesta líquida.




    En cuanto al espacio ya hemos hecho referencia a él en distintos artículos en este magazine. Al impresionante salón decorado por Lourdes Treviño ( FreeHand Arquitectura) con lienzos de Gabriel Moreno que representan la leyenda de Popo e Iztac y piezas de artesanía tradicional mexicana, acompaña una fantástica terraza practicable para poder ser utilizada en cualquier época del año. Iztac lo tiene todo para triunfar y convertirse en el restaurante de alta gastronomía mexicana en madrid. Sus llenos diarios así lo confirman.




  • Iztac y su nueva carta de platillos tradicionales. Originalidad es volver al origen.

    Iztac y su nueva carta de platillos tradicionales. Originalidad es volver al origen.

     El restaurante Iztac  cumplió antes del verano dos años desde que abriera sus puertas en el local que durante décadas fuera el primer restaurante mexicano que hubo en España, México Lindo. Nada tiene que ver la propuesta de ambos restaurantes, ya que México Lindo popularizó ese tipo de gastronomía tex-mex que a larga ha contribuido a prostituir el concepto de la auténtica cocina mexicana, que es precisamente el que Iztac reivindica. Su propietario y alma mater, Jorge Vázquez, quería ofrecer a los madrileños ese restaurante que a él le gustaría encontrar en México cuando visita su país.




    Y es que la gastronomía mexicana poco o nada tiene que ver con fajitas, burritos y chupitos de tequila con sal y limón. Sería tanto como limitar la auténtica gastronomía española a paella y sangría. La gastronomía mexicana fue la primera gastronomía del mundo en ser declarada por la Unesco Patrimonio Invaluable de la Humanidad y ello por su riqueza y variedad de matices.


    Al frente de los fogones de Iztac, el chef Juan Matías dirige un entregado equipo de cocina que propone una carta en la que vuelve a mostrarnos platos desconocidos para la gran mayoría, sorprendentes y que convencen por su contraste de sabores y su equilibrio.

    En esta ocasión la carta que Matías propone se acerca a la cocina de las costas. No es habitual que en la carta de un restaurante mexicano al uso haya demasiados platos con ingredientes marítimos pero Iztac vuelve a marcar el paso y platea opciones tan sugerentes como el aguachile de camarones con recado negro (uno de los pocos platos que mantiene de su anterior carta), un sensacional aguachile verde de lubina, el taco estilo Rosarito y el taco de pescado maya, el bacalao a la veracruzana o un plato que personalmente me pareció sobresaliente, las gambas petroleras, gambones flameados en tequila, tinta de calamar, queso holandés y fritura de puerro.



    Evidentemente hay carta más allá del mar y la nueva carta plantea recetas tan atractivas como los papadzules (tortillas de maíz con huevo duro, salsa de pipas de calabaza, chiltomate y epazote), el delicioso salpicón de ternera, el mogo mogo, el mole poblano, el pato con manchamantel o el galáctico taco árabe elaborado a base de carne de lagarto ibérico.

    En el apartado de postres el nivel se mantiene con comodidad. Tartaleta de cajeta (dulce de leche de cabra), pan dulce mexicano con crema de vainilla y maracuyá, buñuelitos de leche quemada y vainilla y atención chocolateros del mundo, un adictivo espumoso de chocolate de metate con gelée de café de olla. Sensacional !!.

    Amplia selección de cervezas mexicanas, coctelería de nivel (fundamental probar sus margaritas), vinos españoles y mexicanos, micheladas, mezcales y tequilas coronan la propuesta líquida.




    En cuanto al espacio ya hemos hecho referencia a él en distintos artículos en este magazine. Al impresionante salón decorado por Lourdes Treviño ( FreeHand Arquitectura) con lienzos de Gabriel Moreno que representan la leyenda de Popo e Iztac y piezas de artesanía tradicional mexicana, acompaña una fantástica terraza practicable para poder ser utilizada en cualquier época del año. Iztac lo tiene todo para triunfar y convertirse en el restaurante de alta gastronomía mexicana en madrid. Sus llenos diarios así lo confirman.




  • Bocanegra, la propuesta canalla y mediterránea que se esconde en un mítico palacio

    Bocanegra, la propuesta canalla y mediterránea que se esconde en un mítico palacio

     Pocas semanas antes del confinamiento abría sus puertas en el mítico Palacio del Marqués de Casa Riera el restaurante Bocanegra con dos propuestas gastronómicas claramente diferenciadas.




    En el interior del Palacio, el restaurante propiamente dicho, se centra en una carta de corte mediterráneo pensada eminentemente para ser compartida. Platos sencillos, de esos que gustan siempre y que en el cálido entorno de Bocanegra se saborean mejor. 



    Tortilla de
    Betanzos con trufa y boletus, croquetas caseras de rabo de toro con reducción
    de su caldo,  guacamole en mortero con nachos o tartar de tomate con
    helado de mostaza
    , entre los entrantes; lomitos de presa ibérica a baja
    temperatura con parmentier y setas bordalesas, timbal de rabo de toro sobre patatas
    chafadas y huevo poche trufado, arroz de ibéricos boletus y ajos tiernos,
    tiradito de atún a su manera o bacalao Bocanegra a 65º y crujiente de
    arroz
    , entre los principales. De postre, volcán de dulce de leche con helado de
    frambuesa, tarta de queso al horno o coulant de chocolate belga con naranja
    ,
    entre otros.

    En el jardín del Palacio, la terraza climatizada Bocanegra propone una carta más sencilla y dinámica. poke de
    atún, berenjenas en tempura con miel de caña, trío de hummus con sus crudites y
    regañas y nachos con su exclusivo guacamole
    al estilo Bocanegra, entre los
    entrantes; trío de tacos estilo Bocanegra, Corsario Bocanegra Burger o sándwich
    de roastbeef con queso de cabra
    , entre los principales; y cheesecake de nutella
    casera o coulant de chocolate con helado de vainilla
    , entre los postres.

     En la parte líquida la oferta de Bocanegra se completa con una atractiva carta de cócteles que abarca desde los clásicos cosmopolitan, mojitos o margaritas hasta algunas creaciones propias como el exclusivo cóctel Bocanegra.




    La decoración de Bocanegra es otro añadido. El local tiene algo que evoca los fondos marinos. Tonalidades de azules turquesas y verdes conviven con una cuidada vegetación inspirada en las plantas marinas y con dos impresionantes graffitis que sorprenden al visitante. Un espacio acogedor y envolvente pensado para el disfrute de sus visitantes.